Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO A B C. LUNES 16 DE SEPTIEMBRE DE 1907. OCHO PAdlNAS. EDICIÓN i ¡No sé qué siento en el pecho pensando que en nuestros días han de estar los policías empollados en- Derecho... ¡Polizonte irreverente, pasas con las cosas viejas... ¡Ya. sin quemarse las cejas nadie podrá ser agente! Yo aplaudo, también á bulto, la reforma peregrina que de guardia en una esquina pone á un buen jurisconsulto; y ya su excelencia admito, y en mostrarla me intereso... ¿quién perseguirá un suceso mejor que un jurisperito? Quizas el vulgo inexacto suponga que es preferible la pituitaria sensible más la afinación del tacto; pero estos pobres varones ó no lo saben, ó niegan que con Derecho se riegan las plantas de los Girones... ¡Queden las artes bravias, que no son profesionales, para las ansias brutales de los perros policías... En las edades correctas, si el crimen dura y nos sigú nadie mejor le persigue que quien sepa las Pandectas. GIL PARRADO centímetros sistema Argüelles- Munáiz. que dispara granadas de acero con capacete y usando 11,5 kilogramos pólvora tubular sin humo, 5 se logran 710 metros de velpcidad en la boca, con alcance superior á 15.000 j metros, conservando condiciones perforantes é ¡n ligeros blindajes. En estas piezas ya se observó un notable. desgaste de los macizos de las estrías en el in- terior del cañón, acusando su inmediata inutilidad. Así se dispuso quej para evitarla en las modernas piezas, se, limitase su servicio en escuelas prácticas á sólo dos ó tres disparos, y utilizando muy contadas! de las que constituyen nuestra; defensa marítima. Pero el problema se ha 1 agravado con las experiencias practicadas por la Marina militar de los Estados Unidos de América Sus cañones de acero de tres ó cinco (fentímetros usan proyectiles de 475 kiíograrnos de peso que con carga dé pólvora de 166 ¡kilogramos, alcanzan 780 metros de velocidad ¡en la boca ¡sólo tienen vidapará 5o disparos! Es decir, que dado el coste de 5.000 francos po r disparo y 800.000 de la pieza, resulta á un promedio de 21.000 francos cada tiro útil. Este gravísimo dato no es el más importante. La velocidad de fueg j en estas piezas puede calcularse de un disparo por cada dos minutos de tiempo, resultando que aquella Marina sólo podrá sostener su! fuego con Léxito durante unos cien minutos. Después de los grandes y continuos sacrificijos que se viene imponiendo el país para lograr su flota militar, puede calcularse el efecto que han producido estas revelaciones, que se han hecho extensivas á los calibres menores. Repetidas experiencias se están practicando, adoptándose el criterio 4 e aumento de caiíbre y el consiguiente de peso, disminuyendo la velocidad, para lograr Honores precios y temperaturas en el interior Qe las piezas, y de consiguiente, su desastre prematuro. El cañón de 30,5 será substituido poir otro de 35,6 centímetros, que eon carga de I27 kilogramos logrará para su proyectil de 754 J kilogramos una velocidad de 656 metros porj segundo en la boca. Calculen nuestros lectores lo que esto representa; un millón de francos cuesta cada pieza de. gran calibre, con sus dotaciones; medio- las de calibres medios y tirio rápido; téngase presente las que cuentan itís barcos y baterías terrestres, y se comprenderá la nebulosa en que se halla envuelto el poder militar de las naciones y los enormes desembolsos que pueden sobrevenir. j Y si la nueva pólvora italiana llega á ser un hecho, nos hallaremos de lleno en uno de los conflictos más grandes iqué puedan afectarlo mismo al poderío militar que á los presupuestos, de los que se hallan precisados á disponer de los más modernos elementos de combate. E. R. PAGINA 5 CEG 1I NDO CONGRESO 1 N T E R N ACIÓN AL DE LAS GOTAS DE- LECHE En la manatí? del jueves 12 se verificó en Bruselas, con toda solemnidad, la inauguración oficial del segundo Congreso internacional de Las Gotas de L, eche y Protección á la infancia, presiáiendp el acto el ministro de Agricultura, quien pronunció un elocuente discurso encomiando la importancia de la misión que vienen á realizar estos Congresos, puesto que se consagran á salvar la vida de los niños, tan cruelmente amenazados por las enfermedades y la muerte. Después el presidente del Congreso, monsieur Devaux, inspector general de Sanidad del Reino, y el secretario, Dr. Lust, dieron lectura á sus respectivos discursos, que fueron muy aplaudidos, concediéndose después la palabra á los delegados extranjeros, quienes pronunciaron discursos saludando al Congreso en nombre de sus respectivas naciones, haciéndolo en el nombre de España el Dr. Ulecia, terminando con esto el acto, qué estuvo muy concurrido. A las dos de la tarde volvió el Congreso á reunirse para discutir si en lo sucesivo se han de limitar sus trabajos 4 laGota de Leche ó han de ampliarse á todas las cuestiones que abarcan la primera infancia, acordándose que en adelante habrá de titularse Congreso de protección á la primera infancia y Gotas de Leche (Goutte de Lait) cilindro tirado por bueyes, tuvo la des gracia de atrepellar á un hijo suyo, criatura de pocos meses, aplastándole horriblemente. A sesino capturado. La benemérita del puesto de Dolores ha capturado á Francisco López Marqués, autor del asesinato de su convecino Francisco Aguilar Rodríguez perpetrado en el pueblo de Catral, hace cinco días. ABCEÍN SAN SEBASTIÁN p L TRIUNFO DE ESPAÑA I JS yaihion ¿OBRE AMERICA locos de entusiasmo. El motivo no es pequeño: han ganado la regata hispano- americani. Esta regata tenía todas los caracteres áe un ¿lucha extraordinaria. Venían los yatHjuis- ¡hum, esos yanquis que nos echaron á piq ie tantos barcos. -venían los americano precedidos de gran fama, dispuestos á iiupoacipe en todos los concursos europeos, y cuan lo aquí se les invitó á regatear, hubo como la -ucci n que siente un hombrecillo modesto c v o. se mide con un gigante. Los americanos so i andes en sus cosas, fenomenales en todos U mo mentos de su vida, y quien se atreva 1 a u üir con ellos tiene probada su temerids- Pues bien, en el Cantábrico se les retó, y los americanos acudieron al reto. Varios días na durado la regata, en ai larga y angustiosa serie de pruebas eliminaíoiias; hasta que ayer tardé, con el auxilio Oe uaa brisa providencial, un barquito que s llama Dóriga, propiedad de un señor que se ív Ktla Paramas, echó abajo la soberbia am y dio á España el gusto de vencer, siqui uese someramente, a quien antes le V- ÍC- ÍÓ, Lien rotunda y categóricamente por cierto. L- noticia se propaló en seguida, en una forma adecuada al hecho. A media tarde se oyerv? Bonazos, cohetes, silbidos de sirena; ¿quí pa ba? ¿qué gran acontecimiento había OCUMU O? La gente, que terminaba acaso de comer, Lacia innumerables suposiciones: será que se xn rchá el Rey; será que llega algún Principe poderoso; será que nuestras tropas han cncido á los moros... Pero no; era que nuestro (Sandro acababa de vencer al balandro yanqui, y la gente se quedó admirada de la sobíc noticia... Nadie vea en estas palabras que r t. c. en, el menor asomo de ironía. La noti; sobrenatural, en efecto, y era digi. i rtc í r u n ciarse al son de los cañonazos. PIHS q 6, xisten triunfos pequeños cuando se traO c U honor nacional? ¿O es el caso que el W r na- lín sección aparte se trató de la formación del Comité internacional de las Gotas de Lecke, qne residirá en Bruselas, con ramificaciones en todos los demás países. Habrá ua solo presidente y varios vicepresidente, 0. Por España han sido nombrados vicepresidente y miembros del Comité, respectivamente, los doctores Ulecia, Martínez Vargas y Sarabia. El entusiasmo que ha despertado este Congreso en todas las naciones de Europa y América es extraordinario, pues pasan de 600 el número de congresistas, entre los que figuran hombres eminentes de los diferentes países. Las adhesiones de España pasan de 20, pero sólo han asistido hasta ahora los doctores Ulecia y Sarabia, de Madrid; Erradonea, de San Sebastián; Martínez Vargas, de Barcelona; Gorostiza y Entrecanales, de Bilbao, y Arana, de Vitoria. f OPLAS DEL LUNES. w UNA REFORMA Contra la antigua matraca que á la autoridad enerva, ya nos ofrece La Cierva su reforma policiaca. Pesa el decreto cien kilos, tnas yo le juzgo discreto, pues gracias á ese decreto vamos á vivir tranquilos... De hoy más, cumpliendo sus fines, los agentes é inspectores serán buenos y mejores ¡ángeles y serafines... Y es lástima que sin galas se lanzen á sus conquistas... ¡Porque no van á ser vistas sus correspondientes alas! Por su símbolo admirable y en recuerdo de su origen, las pruebas se les exigen de su pureza indudable; y como están encargados de cuestiones harto serias, en diferentes materias tienen que ser aprobados... Italia se practican estudios para utilizar- nuevas pólvoras en los distintos servicios de su artillería. Al efecto, se ha encargado á la casa Armstrong, en su sucursal italiana, la fabricación de un tipo de cañón, en que puedan realizarse prácticas con los nuevos explosivos. La lucha entre el perforante de la artillería y las corazas de los barcos ha llegado á s u período álgido. Los aceros se han ido perfeccionando en su fabricación; por medio del temple se ha endurecido su masa total y en algún caso sólo su superficie exterior, ó sea la que ha de recibir el choque de los proyectiles que intenten su penetración. Otros fabricantes han empleado aleaciones produciendo el acero aí cromo y el acero nídjuel por la adición de estos metales en la fundición de la masa. Y, por último, los aceros así compuestos han sido sometidos á procedimientos químicos, que sin alterar su composición han determinado un gran aumento de dureza. Entre éstos merece citarse Lebido ó Harwey, que logra una gran resistencia á la penetración, conservando la colación de la masa, empleando al efecto la acción del hidrógeno carburo, más conocido por gas de alumbrado. Estos adelantos permiten la reducción de las corazas á los límites de 25 á 35 centímetros, DESGRACIÁIS con lo cual se reducen los pesos de una maneY CRÍMENES ra considerable, facilitando á los grandes acoPOR TELÉGRAFO razados contar con otros elementos que aumenOR 1 HUELA, i j 1 2 M tan su poder ofensivo, su radio de acción, con otras ventajas que no son del caso en estos Tiroteo entre guarda apuntes; pero sí debe consignarse que con los En la hacienda sita en San Miguel de compartimientos estancos y la protección ex- Salinas, denominada Los Sastres, ha ocurrido presada se reúnen para el personal y material un sangriento suceso entre dos guardas jurados y un guardia municipal llamado Justo las posibles condiciones de seguridad. Hernández. Estaba este La artillería á su vez no ha cejado en su guardas le dieron el cacandoluegoúltimo, y los ¡alto! le campaña perforante; este poder se consigue ron un tiro, cuyo proyectilyle penetró disparapor con la combinación de masa y velocidad en los riñones ocasionándolejuna herida grave. los proyectiles. Para ejlo se ha llegado en nuestra Hernández, á su vez, disparó contra los artillería de costa á las granadas de acero de 455 y 380 kilogramos de peso, que con 137 y guardas, hiriendo á uno en un muslo. 120 kilogramos de carga, tienen buena poten- parricida involuntario. cia perforante para los antiguos blindajes. Pos- En el partido de San Bartolomé, el labrateriormente hemos adoptado el cañón de 15 i dor Juan Mompeán, que conducía un pesado a NUEVAS PÓLVORAS ABC Publicará mañana su interesante extraordinario de modas LA MUJER Y LA CASA, dedicado á las señoras. CINCO CÉNTIMOS EN TODA ESPAÑA BIBLIOTECA D E A B C 60 IA CASA. -DEL- CRIMEN 67 cante y que desaparecería así que hubiera descansado algunos días. ¿Por qué no llamáis á un médico? le preguntó mi doncella. Porque eso sería muy caro y yo no puedo permitirme ese lujo -ha contestado. Sin embargo, queri do doctor, ya supondréis lo que espero de vos. -Que vaya á ver á vuestra enferma, ¿no es eso? -Justo. De mi cuenta corre el pago de las visitas que le hagáis. -Permitidme- -dijo Mauricio- -que reclame para mí sólo la buena obra, Cuidaré graciosamente á vuestra protegida -Pero- -interrumpió la mujer del consejero- -me parece... -O cuido de la enferma sin que se me retribuya, ó no me encargo de su curación. -Sea. Haced lo que gustéis. ¿Dónde vive? -Calle del Colegio, número... -Antes de cinco minutos estaré allí. Mauricio Chesnel salió. Su corazón palpitaba con violencia. Se dirigió inmediatamente á la casa donde vivía María Mónica diada en épocas distintas, ha conservado pocas construcciones de un pasado desastroso. La casa, edificada con piedras de sillería ennegrecidas por el tiempo, con su puerta ojival coronada por un escudo mutilado y la cruz de piedra simbólica en sus ventanas, se compone de dos pisos. Al fin de un estrecho y obscuro corredor existe una escalera de caracol, sobre cuyos peldaños han pasado veinte generaciones sucesivas. La habitación de María Ménica estaba en la parte más alta de la casa. Ocupaba el entresuelo un zapatero á quien pidió informes Mauricio, y el cual contestó: -Caballero médico, subid hasta el último peldaño. Veréis sobre la puerta un cartel que dice: María Mónica Taillandier, costurera No hay modo de equivocarse. Mauricio empezó su ascensión. La escalera recibía luz de un pequeño agujero practicado en el muro de cada uno de los pisos, y que dejaba paso á un débil rayo luminoso, parecido á la dudosa claridad que llega hasta el fondo de los calabozos. Al final de la escalera vio Mauricio la puerta y en eua el cartel indicado por el zapatero. Llamó. Nadie contestó. Levantó él picaporte, y la puerta se abrió. Mauricio jJudo ver una pieza triste y fría, cuyas paredes estaban completa- por uno de esos antiguos edificios de Edad La casa habitadararosla obrera eraporque la pobre ciudad, saqueada la incenMedia, iv, uy en verdad, é La belleza de la- obrera no había perdido nada; antes por el contrario, habíanse aipnentaelo los encantos de María Mónica. La Virgen de Perugin se había transformado en ninfa de Corregió ó de Albano. Su belleza, casta como era, hablaba tanto á la imaginación y á los sentidos como al alma y al corazón. Representaba, cuando más, veintitrés ó veinticuatro años- tal érala tersura de su frente y el color de sus mejillas, frescas como en la adolescencia; y, sin embargo; María Mónica, á quien la experiencia del pasado había hecho desconfiar del porvenir, había perdido toda esperanza de casamiento. Pero se le oía decir con la sonrisa en los labios: ¡Mi suerte está echada! Soltera he vivido, soltera viviré y soltera moriré, si así place á Dios. No me quejo; antes por el contrario, estoy contenta. El celibato no deja de tener su mérito. ¡Cuántas mujeres conozco que desearían verse solteras... Un marido es una buena cosa... cuando es bueno. ¡pero hay tantos malos... y los medianos abundan tantol Así filosofaba la bella costurera, y su lenguaje era exacta y fiel expresión ae sus sentimientos. María Mónica aceptaba su suerte, no deseaba cambiar de estado y; no obstante, debía hallar, sin buscarle, el marido que no esperaba. Un altó y guapo mozo, hombre de treinta y seis á treinta y ocho a ps, Mauricio Chésnel, oriundo de una villa situada en los confines del departamento de la Alta Saone y del de los Vosgos, se estableció en Vesoul para ejercer en la ciudad la Medicina. Cirujano mayor en uno de los heroicos regimientos de África, h abía recibido un balazo en el brazo izquierdo durante una expedición en Kabyjlle. La herida hizo necesaria la amputación, y regresó á su país natal con un b; razo menos y la cruz de oficial de la Legión dé Honor. Huérfano y sin parientes cercanos en la villa natal, careciendo de bienes dt fortuna, Mauricio Chesnel eligió Vesoul para establecer en él su residencia, porque él número de sus habitantes le pareció que debía favorecer el ejercicio de su profesión. Ya lo pernos dicho: el ex cirujano mayor era un guapo mozo; su rostro mar. cial, su piel tostada por un sol africano, su larga barba negra y su botón de oficial formaban un conjunto agradable y simpático. Su brazo mutilado contribuía á hacerle más interesante. Añádanse á esto sus méritos propios, y se comprenderá fácilmente que ei recién venido se puso pronto de moda y que adquirió en seguida una numerosa clientela, no sólo en la ciudad, sino en los alrededores. Seis meses después ganaba él solo tanto dinero como todos los médicos de Vesoul, y apenas si bastaban los dos caballos árabes que había traído de Armenia para llevarle donde reclamaban su presencia y sus cuidados. Casi todos los días, en alguna de las casas que visitaba, Mauricio Chesnel encontraba á María Mónica isentada y trabajando cerca de una ventana, ya en la antesala, ya en el comedor. En un principio apenas si reparó en ella. Más tarde fijó su atención en la costurera, y por último llegó á impresionarse ante su vista. Cierto día, reflexionando Mauricio acerca de esto, no tuvo otro remedio que confesar! (con verdadera sorpresa, que estaba real y verdaderamente enamorado de lia obrera. ¿De jiié procedía, aquella- sorpresa? Lo explicaremos JKB breves palabras.