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NUMERO 833 A B C. DOMINGO i5 DE SEPTIEMBRE DE 19071. OCHO EDICIÓN i. 68 PAGINA 5 NOTAS DE SPORTS Á EROSTACJON La t a n llevada y traída J expedición al Polo en dirigible, intentada por el americano Wellman y que el pasado aflo sufrió una suspensión, h a quedado, al fin, en nada. Tampoco la emprenderá este año. Convencido de que realizar tal empresa en un globo que no h a sido ensayado era tanto como ir hacia el suicidio, h a renunciado generosamente á la idea. Jacquelin, antiguo campeón ciclista, entusiasta de la aviación, h a mandado construir una máquina, que probará en breve. N o olvidando su pasado, h a dado al aparato la forma de una motocicleta. El motor irá colocado en un sólido chassis, donde también irá el conductor, y por medio de u n volante se asegura la maniobra del timón. Las hélices propulsivas están colocadas á cada lado de un plan de ruedas q u e sostienen el aparato y las superficies sustentatrices. ¡Si vuela! Ni él Club italiano ni el de España estarán representados en el certamen que para disputarse la copa Gordon- Bennet h a de celebrarse el mes próximo en San Luis de Misuri. Un retardo en las inscripciones h a sido la causa de que dichos Clubs no puedan ir á disputar tan importante premio. 1325 f U S 3 W Vi U X j A ¿S L, Ui DE TANQER EL ZEBAH. (LA MAÑANA) En las maniobras militares que se celebrarán en Galicia, v a como agregado á la compañía de Aerostación el piloto deíR. Á. C. E. D. Joa- amotinados, que amenazaban con pasarlos á delos de última moda, y, por fin, lo dejará gaduín Caro. cuchillo y destruir las cañerías dé conducción llardamente inclinado sobre un, a ú otra oreja, de aguas con objeto de destruir todas las fáDE PICHÓN En una de las tiradas bricas próximas. últimamente celebraSe han enviado fuerzas de Policía y del Ejérdas en Biarritz. ha ganado un primer premio el simpático sportsman conde de los Villares. cito para restablecer el orden. FACSÍMIL DEL ENCABEZAMIENTO Y PARTE DE LA PRIMERA P ANA DEL PERIÓDICO echado hacia atrás ó caído ante los ojos. Observarás, qije la primera postura del tal sombrero causa estado; quiero decir, cjue todo individuo lo llevará de por vidaí con idéntica colocación á la del día primero, fen eso nos distinguimos de la mujer, que sabe transformar su cabeza. escriben de- FuenQ P O RT V A S C O Militares y paisanos se cubren siempre del terrabía comunicándomismo modo las testas con gorras, cascos ó nos que se h a verificado en aquel frontón u n sta mañana se celebrará en la Catedral Ba- sombreros de tres picos Constituye una caracfestival benéfico, en el que se jugaron dos parsílica de Santiago de Compostela la con- terística inconfundible. Hazla prueba en una tidos de pelota, uno entre los distinguidos aficionados D. Alfredo Massa y D. Joaquín Be- sagración del obispo preconizado de Palencia multitud de gentes conocidas, cubiertas, á quienes contemples de escalda: reconocerás á cada drinas, contra D. Román Oyarzábal y D. Igna- Dr. D, Valentín García Barros. Será consagrante el cardenal arzobispo de uno de ellos. cio Iturria, y otro de desafío entre D. Alfredo Santiago, Dr. Martín d Herrera, y asistirán el Pero no es esto scjlo, el estado psicológico Massa y D. Román Oyarzábal. Los cuatro distinguidos jugadores lo hicie- obispo de Tuy y el de Temmo ¿auxiliar de San- de la primera posturaj imprime perpetuo caráctiago. ter al hombrecito. Habrás visto á viejos que ron muy bien, y los partidos resultaron intereApadrinará al consagrado el Ayuntamiento andan por la calle c in la cabeza erguida y la santes. m i s m a presuntuosa preocupación orgullosa A la fiesta, que había sido organizada por la de la ciudad. El nuevo obispo es natural de, Puentecalde- del novato que va mirándose en los cristales marquesa de Torralba y la señora de Ugarte, asistieron, entre otras distinguidas personas, las. Se ordenó de presbítero en 1865, y en 1884 de los escaparates, encanecido por su gallarda las familias de Fiscowich, Ortúa, Massa, gene- obtuvo la prebenda de beneficiado de Santiago figura. Esos señores estrenan á diario su somral Pérez Muñoz, Castrillo, marqués de Santo y poco después la cátedra de Teología moral brero de copa, símbolJ 3 de la andante virilidad, Domingo, Corredor, Bermejillo, Eisch (D. Luis) en aquel Seminario. Ha sido juez de grados salvoconducto social ¡para ser respetado como condes de San Simón y Mejorada, el ministro académicos de las Facultades de Teología y persona de cierto visó y seriedad. Con esto quiero rebordarte que las primeras de Chile, con su bella hija, Bedunna, Oyarzá- Derecho canónico, consejero de administración bal, Giraldeli, Iturria y otros varios de lo más del manicomio del Conjo, ecónomo general de psicologías del hombrecito florecen perpetuala diócesis, depositario de fondos píos, diputa- mente en su magín, Así como hay trajes de selecto de la colonia. do de disciplina del Seminario y Sinodal, preEl producto de la fiesta h a sido muy fructí- sidente del primer Centro de Conferencias mo- etiqueta, existen ideas que visten más, de las cuales procuran hacer acopio nuestros hombrefero para los pobres. rales, á pesar de lo cual todavía le quedaba citos. RUBRYK. tiempo para mostrar sus cualidades eminentes La mayoría de ellas son erróneas; no pocas en el confesonario y en el pulpito. muy perjudiciales, c ino los hábitos de conducta adoptados coijio consecuencia de aquéllas. i POR TBLEOKAFO Antes de ser hombres, orgánicamente haSAN PETERSBURGO, 9 N. blando, los jovencülcjs no sienten otra preocu otín en una fábrica. estreno del pri- pación sino aparentar socialmente las necesiI OS HOMBRECITOS M Los periódicos publican esta noche un mer sombrero de dades ficticias, en su mayor parte, de los orgatelegrama dando cuenta de que los obreros de copa es un verdadero acontecimiento para un nismos completamente desarrollados. una fábrica situada en la provincia de Perm se muchacho. Aunque barbilampiño y de rostro Los hombres de cjiencia han puesto de rehan amotinado, han destruido la maquinaria, aniñado, al encajarse sobre la cabeza ese incó- lieve, de modo que wo deja lugar á duda, que han prendido fuego al edificio y han asesina- modo tubo de reluciente felpa, ya tiene la ca- la organización humana no ha menester para do á dos ingenieros. tegoría de hombrecito. Ensayará cuidadosamen- su perfecta normalidad de muchas cosas suI, os administradores de la fábrica se dieron te ante el espejo su colocación, comparará la perfluas, agradable algunas á los sentidos, á la fuga aterrorizados ante la actitud de los altura total y el ancho de las alas con los mo- otras positivamente perjudiciales, cuyo empleo NUEVO PRELADO E exige cierta educación malsana, origen de v i cios degenerativos. La higiene distingue el racional descauso de la muelle pereza, la sana alimentación de la indigesta gula, las ventajas de la actividad y del ejercicio de los peligros de los desatentaddos deportes, y considerando al cuerpo humano como una máquina capaz de rendir un trabajo útil, descubre los perjuicios de producii prematuro desgaste de. ¡los órganos, fijándose mucho en las delicadísimas y misteriosas energías del motor. Ese motor está en estudio, y aun cuando todavía no se ha llegado á relacionar de modo cabal los descubrimientos im. rtantísimos de su morfología, con los. desconcertadores resultados de la vida psíquica, normal y patológica, una gran verdad se ha proclamado y es: que de cuanta mayor integridad celular goce el cerebro, más perfectas serán las manifestaciones psíquicas. Pernos nacido muy pronto; no nos será dado conocer el por qué de las maravillas métapsíquicas, cuyos positivos resplandores ha vislumbrado la humanidad desde qué empezó á adquirir conciencia de sus actos; pero los sorprendentes fenómenos de energías no sospechadas en el seno de la naturaleza, puestas de relieve por hechos de aplicación industrial, nos permiten añrmar que llegará un día én que el ser humano desarrollará á su vez otras energías sutilísimas, las cuales con tribuirán, á su completo perfeccionamiento. El divino rayo deivida espiritual brotará de esta masa orgánica, que muchos califican de grosera é impura, como la luz, el calor, el movimiento surgen de la hulla obscura y pestilente, en cuyo seno duermen las energías solares. Para ello, no te quepa la menor duda, necesitaremos separarnos de esos falsos focos de aparente Vigor constituidos por múltiples excitantes de todo género: los bien llamados venenos de la inteligencia, los parásitos de la misma, los impulsos groseros y deprimentes cuyas. palpitaciones espiamos y apetecemos provocar por considerarlos como demostración evidente de nuestra gloriosa aunque pasaiera virilidad. Y así como la agujd. imantada rodeada de hierro impuro no señala el Norte, ni puede orientarnos, cuando el alma humana se logra apartar de los elementos que fatalmente la desvían de la verdad y del bien, muy pronto señala el verdadero rumbo. ¡Cuántas veces observamos espíritus que aparentemente están lejos de nuestras creencias y van empero encaminados hacia una bondad fecunda y provechosa para ellos y para la humanidad, mientras que otros, revestidos de todas las garantías sociales para ser perfectos, no se conducen recta y honradamente! Si estudias esa aparente paradoja te convencerás de que no hay perfección posible si soc imperfectos los organismos ó el medio ambiente. Sombrillas, abanicos g y bastones Verdadera ocasión. M. DE DIEGO. JPuertf del Sol, 13, esquina íi Montera. SOBRINO, Ciruj. o Pedieran Cab. Graoia, Jft RUSIA CARTAS Á PEPE GRAN LIQUIDACIÓN ANTIGUA CASA ESPARTEROS, 22 (esquina á Santa CraXf Anuncia su distinguida diéntala que por defunción de su dueño, D. Federico Miranda, en breve em pezaríi la realización de todas las existencias. y B 1 BL 1O TBCA DB A OO Unos y otros, bajo pretextos mas o menos plausibles, fueron desahuciados sin piedad. ¿Por qué? -se preguntaban. ¿Había acaso hecho la joven voto de castidad? En modo alguno; la causa real de sus negativas era la siguiente: La obrera, á consecuencia de su contacto incesante con gentes de clase superior á la suya, se había elevado en realidad sobre su nivel natural. Tenía ideas y gustos, si no de lujo ó de abundancia, por lo menos de cuidados inteligentes de su persona y de prolijos detalles de limpieza. En este concepto, su tocado, que representaría cuando más quince trancos de gasto, no cedía en nada al de una duquesa. Ella misma planchaba durante la noche su ropa, sus corpinos y sus vestidos, para que estuviesen siempre blancos como la nieve y sin la menor arruga que denunciara falta de aseo. En invierno, como en verano, levantábase al ser de día; lavaba su rostro de rosa y sus brazos de alabastro en agua fría, peinaba y arreglaba su magnífica y negra cabellera, no por coquetería, sino por cuidado de su persona. La limpieza, ese lujo del pobre, era el único que tenía pero en tal grado, que seguramente pocos la igualarían. Ahora bien, María Mónica sabía perfectamente cuál es en provincias la existencia de la mujer del obrero, aun cuando sea éste bueno, trabajador incansable y gane algún dinero. La mujer debe atender al cuidado de la ropa de su marido, debe velar por que nada falte en la casa y preparar la comida. Todas estas atenciones absorben Una parte del día, y aun satisfaciéndolas merced á trabajos penosos, no la dejan apenas tiempo para ocuparse en otros quehaceres. Pero no es esto todo. Acontece con frecuencia que la unión délas gentes bien acomodadas es infecunda... misterios de la Naturaleza impenetrables para la ciencia, que no ha podido todavía explicarlos. En cambio, los enlaces entre gente pobre son, por lo general, fecundos eon exceso. María Mónica no ignoraba cwál es la misión de la mujer cuando llegan los hijos á endulzar las amarguras de una vida consagrada al trabajo, y no se sentía con fuerzas para llenarla. ¿Tenía ó no razón? No nos toca resolver en este punto. La obrera no quería. Está dicho todo. Narramos y no disertamos. Decimos lo que ha sido y no lo que debió ser. IX iba á cumplir treinta años. Como antes, vivía de sa aguja, pero vivía sola; sus padres habían muerto hacía mucho tiempo. el tiempo. H abía transcurrido tan discreta y tan prudente como en sus quince abriles, María Mónica, La fachada, si pucuff arrflBflíse wa paiaora para indicar ¿Hado de la casa que da iá la callé, presenta tre enormes grietas. Una puerta de una sola hoja, cuyos tableros resquebrajados sostienen con dificultad goznes mohosos; una ventana sin maderas, rotos los cristales y, por último, en lo alto de la pared una abertura circular obstruida por las telarañas y destinada á dar aire y luz á la guardilla. Bn el reborde exterior de esta ventanilla, simientes arrojadas por el viento se han desarrollado en la tierra allí acumulada, y dos ó tres pelotones de largas hiedras flotan al aire como un verdadero penacho. Una cerca contigua á la casa y rodeada de una vieja empalizada y de un vallado de espinos se extiende por la dereeha y por la espalda del edificio. Esta cerca tiene próximamente ioo pasos de longitud por 50 de latitud. Está dividida en cuadros, en los cuales crecen algunas coles enfermizas, zanahorias descoloridas, patatas raquíticas, nabos y tallos de acederas, casi sin hojas. Media docena de árboles achaparrados vegetan en el centro de los cuadros. El musgo conserva su corteza; la mayor parte de las ramas están muertas y no producen más que insectos. En el fondo del jardín, un tonel hundido en la tierra, y cuya base superioi sehallfial nivel del suelo, contiene un agua fangosa y viscosa que apreciar muchísimo las ranas y los sapos de sus alrededores. Algunos tornasoles, adormideras y malvas constituyen toda la elegancia y lujo de este miserable jardín. En fín, de bramantes atados en diferentes sitios, y que van de una á otra estaca 1i por la parte interior de la cerca, cuelgan cintaj os sin forma y sin color, y cuya aplicación es difícil de encontrar aun después de un detenido examen, Si se entra en la casa... pero ¿á qué presentar á nuestros lectores cuadros repugnantes? Imaginad los horrorosos detalles de la más inmunda suciedad y todavía estaréis muy lejos de lo real- y de lo verdadero. Tal es hoy esta casucha, habitada por una familia de diez personas, padre, madre! y ocho niños; población de pordioseros que se agitan en una abyecta miseria y que, en vez de trabajar, prefieren alargar la mano en las calles y en los caib- inos para recibir la limosna injuriosa que degrada y envilece al que la recibe! No temas, lector amigo; no vamos á ocuparnos en hablar de esta familia: S la heñios dedicado algunas líneas, es porque eran necesarias para establecei una comparación entre el presente y el pasado. Tres años antes de la llegada á Ve soul dé Enrique Varner, la casa que acabamos de describir no era, ni mucho menos, una habitación lujosa Ya el tejado dejaba mucho que desear en, cuanto á la regularidad de su cubierta. Ya habían aparecido algunas grietas en la fachada. Ya, en fin, la puerta denunciaba un dudoso estado de conservación. Y- siiti embargo, el que entonces la hubiera- visto, difícilmente podría recó aocerlja hoy. La razón és muy sencilla. En aquel tiempo reinaban en aquella casa el ordet y el cuidado; al presente palpitan en toda ella la incuria y el desorden. No ¡obstruía la alta ventanilla ninguna telaraña; no faltaba un solo cuarterón en las ventanas, y sus vidrios, Sin rotura alguna, estaban limpios.