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NUMERO 83o A B O JUEVES 12 DE SEPTIEMBRE. DE 1907. OCHO- PAGINAS. EDICIÓN 1. PAGINA 3 i- J. Í y í? i v 1; S K ji. i V X I í ív- ABC t í Í. -4+ LOS SUCESOS DE MARRUECOS. ALARMA EN EL CAMPAMENTO ESPAÑOL DURANTE LA BATALLA DEL 28 DE AGOSTO EN CASABLANCA. LOS SOLDADOS OCUPANDO EL FRENTE DEL CAMPAMENTO PARA BATIR AL ENEMIGO. Fot. Photo Nouveiles A VISITA DE LOS La atención de esta cr o semana se ha conCH LEÑOS s á g r a d o p o r c o m pleto á la visita del crucero d e la Armada de Chile Ministro Zenteno, el segundo de los barcos de esa República que ha tocado en Barcelona. No puede ser más patriótica la constan- Primus meprum ego sum; tu tuorurnuUimus. Falta dilucidar, pues, serenamente en este cia con que las Corporaciones de la ciudad, así oficíales- como privadas, así intelectuales como pleito añejo del americanismo si no hay gran económicas, se esfuerzan en agasajar á sus belleza y emoción en lo dé ser el primero de huéspedes y muy especial á los representantes los míos belleza en todo caso niuy superior de los pueblos, hispano- americanos, estable- ala. de, ser el último de los tuyós Acostumbrándonos, por convicción íntima, no por comciendo con ellos relaciones ó corrientes de viva simpatía y procurando coadyuvar á la acción postura afectada y postiza, a. tratar el asundiplomática, de Gobierno á Gobierno, por me- to de las relaciones entre la civilización, eudio del calor efectivo de una opinión pública ropea y la. americana: sin esa chirigota de presuntos atenienses ante presuntos beodos. claramente, robustamente manifestada. Porqué será en vano proclamar esa herman- Acaso sería difícil hallar en los anales de nindad dé los pueblos de origen hispánico, como gún siglo ni de ninguna raza un hecho tan coun supuesto político, si no se forma un am- losal, tan rápido y sorprendente, por ejemplo, biente adecuado en la sociedad, si no, se esta- cómo la formación de los Estados Unidos. blece una comunidad de ideales, si no se pasa Cuando hayan pasado sobre esa formación la más lejos de las virtualidades del protocolo ó corriente. de los siglos, el trabajo de la fantasía, de los sentimentalismos de costumbre acerca poética, la depuración dé la distancia, ello tode la identidad de lenguas y de sangre, si no mará caracteres y esplendores de: edad heroise siente, en suma, él americanismo más que por ca y llamarse descendiente dé Jefferson ó Wassus recuerdos y vínculos históricos, y no por hington equivaldrá á llamarse descendiente sus realidades contemporáneas y por sus es- de Agamenón ó de Rómulo. Cosa peregrina es reconvenir porque no tienen pasado á los puetupendas promesas. blos que de nacer y conglomerarse. El Pocos asuntos habrá más interesantes que el abolengo acabanel mero hecho de la persistenlo da espectáculo de las civilizaciones nuevas que cia y de la duración; no arguye mérito ni desalborean, frente por frente de Europa, en la I a fuerza creadora otra parte del Atlántico ó en las costas del Pa- mérito. la esperanza sobre el nace del predominio recuerdo. Los cífico. Nada más digno de estudio y depura- blosde larga historia caminan con gran puede fatición que la suerte y vicisitudes espirituales y ga, teniendo que llevará cuestas el inmenso materiales de la España extra- peninsular, de cadáver de su pasado. la inmensa legión de compatriotas nuestros esparcidos por el continente americano. SosSuele ser timbre de exquisitez afectada cotienen allí el combate de la vida de un modo mentar con ironía el inmenso trabajo con que que no se compadece con la depresión obser- en América se va organizando y preparando vada en la vieja metrópoli. Su espíritu se abre una cultura. Esa ereación de! Universidades, y se ensancha; sus prejuicios ceden al imperio esa formación de bibliotecas y Museos, esa adirresistible de un ideal lleno de juventud; sus quisición dé cuadros y estatuas, de códices y almas se ventilan y acaban por aceptar la ley libros, con que los reyes del petróleo, del acero delmundo contemporáneoy porvencer y triun- ó de la manteca, por vanidad ó por vocación far con ella. legítima, enriquecen á su país, provocan alguNo faltará quien llame rastacuerismo á esta na vez las burlas de los pseudo- elegantes y de admiración mía y juzgue de un tono insoporta- los pseudo- íntelectuales. No alcanzan toda la ble para nuestra sensibilidad de heleno- lati- trascendencia de ese fenómeno, empezando por nos, hijos predilectos de las Musas y las Gra- el hecho de hacer Europa almoneda de su pacias, el maravillarse de las aventuras de Ro- sado, de sus pergaminos, de sus: tesoros de binsón. Entienden no pocos refinados de Eu- arte, de su ejecutoria, mientras aquellos pueropa que. debemos guardar para esa civiliza- blos se amparan de tales despojos y organizan ción naciente el desdén que guardó la antigüe- el más formidable arsenal pedagógico que exisdad para el sicambro y el escita. A la dama tirá muy en breve en nuestro planeta. La prosamericana que pregunta cuánto costaría mon- peridad económica despierta estas últimas y tar en Nueva York un anfiteatro romano que definitivas ambiciones; una tendencia ala comhabía admirado en la vieja Galia durante una pensación lleva á los ánimos en dirección de función de arte antiguo, se le contesta espiri- las altas preocupaciones del espíritu y de la belleza. Y es de creer que todo este conjunto tualmente: Eso costaría dos mil años... ¿Cómo desconocer el inmenso prestigio de la de circunstancias favorables y convergentes tradición? Pero se puede amar y defender las vayan á parar en algo poderoso é inaudito. Entonces, el advenedizo dé hoy será el asgrandes herencias de la humanidad y se puede, al mismo tiempo, asistir como espectador cendiente de mañana, así como nuestros asmaravillado á la fundación, al primer vagido, cendientes fueron algún día advenedizos... á la fomentación tumultuosa de civilizaciones Esto es lo que hay que comprender, y sentir, originales y sin precedentes, que también se- sin aspavientos. Esto es lo que de veras comrán herencias algún día, dentro de esos dos prende y siente Barcelona, antes en presencia itiil años del anfiteatro. Encontramos en la so- del Dr. Quirno Costa ó de los marinos del Sarciedad individuos que fundan é individuos que miento, ahora recibiendo cou entusiasmo á los heredan; hallamos igualmente en la Historia del Ministro Centeno. MÍQUEL S. OL 1 VER pueblos fundadores y pueblos hereditarios. BARCELONA L Falta saber en qué momento radica mayor belleza y más profundo interés humano. J a colegiala sentimental, imbuida en todos los prejuicios y superficialidades del ambiente preferirá cualquier nono nieto del rey chico con el cual una raza se extingue en pus y vilipendio, al fundador de nuevas estirpes vigorosas, cuya energía y acumulación de nobleza no acierta á descubrir. Famosa es la réplica que unos atribuyen á Ifterates y otros á Cicerón: ROMA, COCHINCHINA Y MÉJICO T res veces en el siglo xi: x ocurrieron situa 1 ciones muy semejantes á la que ahora ocurre en Casablanca; tropas francesas y españolas estuvieron juntas para un e: a en aparienfin cia común: en Roma en 1849, el Tonkín en i86 r y en este mismo año enMéjico. Juntos estuvieron también franceses y españoles en Trafalgar y en otros sitios, én que se combatía á favor del águila bonapartista; pero eso no; era parecido á lo de Gasablanca. pulmps á Roma; á restablecer en su sóbera- nía temporal al Papa. á quien habían echa- j do de la capital losftrépublicános romanos y: Garibaldi; con nosotros fueron Jos austríacos, napolitanos y franceses. Estos últimos dijeron; que se bastaban y sobraban para la empresa, y i nuestra di visión española, mandada nada me- nos que- por un Fernández de Córdova, no: pudo tomar parte en la aventura poco peligrosa, pero entonces muy; útil para nosotros, de; ganarse la gratitud del Pontífice, que tenía en su mano la tranquilidad y progreso de España, apartándose de los carlistSis y permitiendo la; venta de los bienes del clero regular. Esta yez los franceses lo; quisieron todo para ellos: riesgo y gloria; escaso el primero, vana la segunda. Francia entonces era republicana. Y añado que tuvieron que suceder muchas cosas independientes de la voluntad de- Ios Gobiernos franceses, para que, diez años después, el Papa consintiera en tratar benévolamente a l a rama isabelina. de ios Borbones y en- que se vendieran los bienes del clero. 1 soldado de fortuna, y los franceses no ocultaban que iban á ganar á. todo trance la voluntad de Austria, dándole á un archiduque la corona de Méjico. Esta vez el general Prim se plantó á tiempo y en firme; se retiró con sus españoles de una saciedad para pérdidas y no para ganancias, y con él se retiraron los ingleses. En esto de Méjico hay que. hacer resaltar qué paira ir allá se firmó el 31 de Octubre de 1861, en Londres, un Tratado, en el que los tres Gobiernos interyentor. es se comprometían á naejercer en los negocios interiores dé. Méjico influencia alguna capaz, de menoscabar él dérechoque tiene la nación para escoger y constituir libremente lá forma dé su Gobierno Como lo de Algeciras. I a filosofía de estos trozos de historia; co temporánea es muy asequible á cualquiera persona de buen sentido. Francia, con la cuál debelaos estar siempre en la mejor armonía, es un socio malísimo para otra nación pobre y débil; sea cualquiera; la forma de Gobierno francés, el pueblo francés se deja alucinar por. la gloria militar y el espíritu de conquista; son bastante generosos, Gobierno y opiniqn, para dejar al socio compartir riesgos y. aun gloría, pero los productos de la empresa, con. un egoísmo ingénito, y hasta amable- y de buen tono, los guardan para ellos. JENARO A L A S POPLAS DEL JUEYES. ANUNCIOS CORRIENTES Antes las últimas planas de los periódicos eran tales, que no se podía pasar el rato con ellas. Entre esquelas funerarias, nodrizas con leché fresca, medicinas prodigiosas nacionales y extranjeras ¡No más calvos! ¡No más tisis! ¡No más dolores de muelas! y extravíos de perritos, de tales y cuales señas, se oeupaban seis columnas abarrotadas de letras; en las que los suscriptores no se fijaban siquiera. Pero hoy la sección de anuncios es, gracias á Dios, amena, y tiene las condiciones: instruye al par que deleita Véase, si no, la clase: Dispongo de una doncella, que aportará al matrimonio treinta mil reales de renta; de una viuda propietaria de cuatro casas en Cuenca y seis mil quinientos duros en títulos de la Deuda, y de tres... vírgenes locas, guapas y vistosas ellas, que tienen muchas alhajas de distintas procedencias, que puede empeñar, si gusta, quien las llevare a l a iglesia. Todas desean casarse. ¡Vengan, caballeros, vengan! Otro anuncio diferente, pero de la misma cepa: Señorita distinguida, joven y guapa, desea jD especio á la, expedición al Totikín, ¡hable D. Juan Valeira en su excelente continuación de la Historia de España, de Láfuerite: El martirio del obispo Sampedro y otros misioneros, produjo la famosa expedición franco- española á Cochinchina con él objeto de evitar vejaciones y crueldaides, y establecer la libertad del culto cristiano. Pero esto, que era la sincera intención de España, no lo era de Francia, á la que ¿se confió candidamente el mando de la expedición, y aunque en todos los combates llevaron la mejor parte los españoles, por avezados á los rigores del clima, declaró el Gobierno francés qne era necesario que la España buscase en otra parte del Imperio la compensación de los sacrificios que kahía hecho, pues Saigony lo conquistado pertenecía á Francia. Esta vez. la 1 Francia imperial, más generosa que la republicana, nos dejó riesgo y gloria; pero sé quedó con los provechos del esfuerzo común. Cuando casi cuarenta años más tarde los buenos oficios franceses pudieron acaso conservarnos una porción de nuestro dominio filipino, pagando así la deuda del Torikín, ya floreciente colonia francesa, esos buenos oficios no aparecieron ni en intento. uimos á Méjico casi como ahora hemos ido á Marruecos, á poner coto á desmanes de facciones ingobernables, que no respetaban á los extranjeros. Fuimos también con los franceses, y además con los ingleses, únicos que sinceramente procedían sin segunda intención; pues de nosotros se dijo sí pensábamos en alzar allí un trono para una princesa española (pretensión realmente algo antigua) ó para Un