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NUMERO 829 A B C MIÉRCOLES 3 DE SEPTIEMBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1 PAG. NA f ifííÉ v ...v LOS SUCESOS D MARRUECOS. COMPAÑÍA DE AMETRALLADORAS DE LA SEGUNDA BRIGADA DE CAZADORES QUE MANDA EL TENIENTE CORONEL PRIMO DE RIVERA. Y ESTA DE GUARNICIÓN EN ALGECJRAS, PREPARADA PARA MARCHAR ÁL IMPERIO MARROQUÍ Fot. sin que n i un solo instante su poderoso cerebro se perturbara... Iludió contra la muerte con denuedo, hasta que agotó sus últimas energías y se rindió... Se apagó la luz de su cerebro, cerráronse sus ojos, cesó de lULLY- PRUDHOMME Inorando des- latir su corazón, sus finas manos cruzáronconsolado reci- se sobre el pecho... y lo poco que aún quebió Francois Coppée esta mañana la noticia daba con vida en aquel cuerpo tantos años del fallecimiento de Sully- Pmdhomme, el inerte, murió; poeta exquisito que se lleva á la tumba el Puede asegurarse que. en estos últimos secreto de cómo se escriben la á tiempos sólo una alegría inefable disfrutó: Fortunioy el Vare brisé. la concesión, del premio Nobel con que á la De nuestro grupo de Parnasianos, mur- vez honráronse Francia entera y el poeta. muraba Coppée melancólico, ¿qué queda ya? I á bondad de! Sully- Prudhomme se demos- Ayer Heredia y. Theuriet; hoy Sully- Pru- tro entonces creando con el importe una dnoinme... Ahora nos toca á nosotros, Dierx, renta que sirva para premiar todos los años CatulleMendés y yo... Sólo tres quedamos. la obra de un poeta joven... I á agonía de Sully- Prudhomme ha sido largay: dolprosa. -Atacado de- ataxia loe 1. motete- na vivido siete años encerrado en su finca de Chatenay y sufriendo casi á diario crisis agudísimas. Su única distracción consistía en saíir á pasear, por las, mañanas, encerrado en una especie de cajón, que arrastraba; una borriquilla, Charlotte, su amiga predilecta... ¡Pobre Charlotte! Hace poco tiempo el poeta refería á uno de los contados visitantes que iban á Ghatenay la historia de Charlotte, historia azarosa hasta que entró al servicio de Súlly- Prudhomme No necesitaba guía ni brida Charlotte para pasear, á su amo, que envuelto en mantas y. fumando su pipa, leía plácidamente, mientras la borriquilla caminaba arrastrando con cuidado el carricoche, para evitar el traqueteo qué pudiera molestar al enfermo. ¡Muerto Sully- Prudhomme! ¡Muerto el poeta que recientemente, como si presintiera su fin próximo, escribía: DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C EN PARÍS o Vous qui m aiderez darts raon agonie, ne me dites ríen, Faltes que j entende un peu. d narmonic et je mourrái bien... Había reconstruido; en la villa en que haDitaba en Ghatenay- sil cuarto de estudiante, y vivía con la misma sencillez que. cuando preparaba en Iyyoñ sus primeros versos. Es un cuarto amplio, aun tiempo alcoba y despacho; los ratos que sus padecimientos horribles se lo consentían, trabajaba... lyos- muebles, los libros, los objetos todos recordábanle sus tiempos de estudiante y se consolaba con esta dulce ilusión que: le transportaba á los años juveniles. Guando en la primavera pasada ana comisión de la Academia Francesa fue á felicitarle con motivo de su jubileo y le hizo entrega de una medalla alegórica SullyPrudhbmme frunció el ceño... No agradecía á los inmortales, 1 sus camarádas, que fueran á distraerleen sus pensamientos recordándole que hacía veinticinco años que era académico. Por su parte, los académicos, al regresar de Chatenay tristes y apesadumbrados, se comunicaban sus impresiones confidencialmente: ¡El pobre Sully... ¡Oh! ¡Se acaba... ¡Se acaba... í En efecto, el. pobre Sully se acaoó ayer en medio de una espantosa crisis de dolor y la dicha fiesta, que él tenía por abominable, rezca... Yo votaría por el último amor- del poeta como contraria eníerí- ijiiaiaesrte. á la piedad cristiana. Iíaiiábase á a. sa Au en Madrid por muerto: por Charlotte... ntihcio de S. S. el árztíbtt! po de Rosaúo, que José JUAN CADENAS después fue Pontifica con el ñ -l re de UrParís, Septiembrebano VII, y véase cómo en rarta de fin de Junio, dirigida, cual casi todas las s- i- anciatura, al cardenal Alsssaudrin ó, Soui. no y secretario del dicho Pontífice, de; a entender la desmedida afición de los españoles al sangriento espeetáculo: Al día siguiente, esO l dilatadísimo campo ele la Historia no es cribe, que iué la fiesta de San Juan Bautista, todo grandes selyas, vastos robledales y tuve bonísima ocasión para lograr audiencia extendidas llanuras calmas inundadas de sol; de S. M. porque estaba casi solo eii Palacio, tiene- además escondidas florestas y repuestos por haberse ido todos los demás a l a corrida bosquecillos, en donde halla grato solaz y an- de toros (essendo andaii tutti gl altrialla Caccia siado reposo el ánimo del pasajero. L, o grande de Tori. J admira y asombra, verdad; pero lo pequeño place y deleita, que es mejor. Y sabido es que Cerca de un año después, el Cárdena encarno siempre ha de estar tensa la cuerda del arco, gó al Nuncio que tentase el vado, cuando bueni emballestado el que lo maneja. na coyuntura se le ofreciese, para ver qué penHoy la lectura de una noticia de interés ge- saba Felipe II en cuanto a l a anhelada supreneral, aquí dónde, los toros son media vida es- sión de las corridas de toros. Cumplió el enpañola, la noticia de que en cinco corridas de cargo el hábil arzobispo y de ello dio cuente ellos tomarán consecutivamente la alternativa, en carta de 17 de Junio de 156o: Hablando, como cosa núa. come da me) con S. M- procun como Córchaüo- trasanteayer, Manolete, Moreno de Alcalá, Martín Vázquez, Relampaguito y persuadirle á que prohiba las corridas de toBombita Chico, pasando de licenciados, quizá ros; mas tropiezo con que letrados y teólogos de bachilleres, á maestros ó doctores en la fa- han informado de mucho tiempo acá que no cultad de acatu, al par que me complace como son ilícitas, entre los cuales figura Fr. Francisco de Vitoria, y S. M. dice que no piensa que á platónico amador de la bizarrísima fiesta, se podrían suprimir nunca en España sin gran que, por nativo brío, dísimo disturbio y descontento de todos los solamente no es bárbara enljspaña pueblos; y, en resolución, 110 hallo en esto bueme transporta con la memoria á un gentil re- na correspondencia. coveco histórico, descubierto y explorado por Lo que Pío V no podía fiar de Felipe i i 10 mí mismo, y en el cual se columbra á Felipe II, al prudente y atistero. Felipe. il, tan calumnia- fió entonces de sí propio, y por las calendas de do de propios y extraños, defendiendo, muy á Noviembre dé aquel mismo año dio su. bula lo rey y muy áJode la tierra, nada menos que De salute gregis Dominici, prohibitoria para tocontra la voluntad, de Roma, la conservación dos de la aguaito iaurorum etferarum bestitírum, y de fiesta? iacional. ¿I dudáis? ¿Decís que na- especialmente para los clérigos y, ios caballedie sospechara tal cosa? Pues á verlo vamos, y; ros, de las Ordenes iniiitar. es. Recibió esta bula el Nuncio á principios de Febrero de 1568, y contra evidencia ño hay ciencia. Los curiosos que Zahondaron siquiera media comenzaron eii seguida, gña elá, niü dudas y estocada en el estudio de ¿a afición no ignoran discusiones acerca de su interpretación, aican ce y cumplimiento; afirmóse por muchos que que la agitatio taurorum se refería á la lucha. yifor; para ver acosar toros valientes, cejeo. con toros yiieras, pero no 1 alas corrí das fiesta un tiempo africana y después goda al uso de España; alegóse escolásticamente i estuvieron siempre dispuestísimos los españo- cada paso por cuestiones ¡y puntos con; abunles, ni que en lo antiguo tsd fiesta fue ejercicio dancia de citas- de Aristóteles, Tulio. y Santo de destreza y solaz sólo para, los caballeros, que, cabalgando, alanceaban ó rejoneaban, Tomás, y aún no transcurrido un nles, de la hasta que salían los péonies, gente plebeya, y misma Roma avisaron al Arzobispo de Rosano desjarretaban y remataban, al. animal. Ya á me- que Fr. Antonio de Córdoba se proponía- dar i diados del siglo xyi (hallo referencias á los que la estampa cierto escrito suyo en déf etisarde i a lanceaban de capa, y quÍ 5: á era esto cosa re- licitud de las corridas de toros, y que convenciente, porque, acordando celebrar cierta fies- dría requerirlo con la- bala- p ara que; deello se ta, dé toros él concejo de Qsuiia (1548) díce- abstuviese. No estaba á mano éste fraile, -pero se en el acta: que se: corran cuatro toros des- el Nuncio, ofreciendo escribirle- (intendero dove risiede et liscriverb quello che appaftiene alie Cacde M. R SULLY PRUDHOMME, ULTIMO RE- tos qué llaman de capea TRATO HECHO EN EL JARDÍN DE SU CASA Desde dentro y aun desde íuera de la Igle- de Tori) agregaba: No es el solo- quien- sos, DE CHATENAY Fot. Rol. sia, los altos dignatarios de ella, por lo común, tiene no ser peeaüo el- correr- tórps; muchos no miraban con buenos ojos; éste linaje de es- otros están tan obstinados, q tíe. n. ó se les püedt buenas- razones ¡f París ya atributar honores regios al au- pectáculos; pero ¿cómo desarraigar la hereda- persuadir de lo contrario, por el Rey escribirá. que se les Creo- que da tor sublime de I. nconstance, mientras los aspi- costumbre si el mismo pueblo eclesiástico, áS. S. con aleguen. instancia... mas si los obisgrande rantes á la inmortalidad, apenas supieron la clérigos ylafrailes, gustaban: de concurrir ala pos hacen el oficio que deben, todo pasará fiesta y diputaban por lícita y hasta por noticia de la muerte del poeta, pusiéronse necesaria? Así, no! es de extrañar qtie en 1493, b i e n en campaña para aspirar al sillón vacante; cuando Fr ¿Hernando de Talavera, confesor Discreto como solía anduvo el buen Nuncio comenzando á hacer las visitas de rigor á de Isabel la Católica, probó á inducirla á que en prometérselo condiciónaimente; los obispos los académicos para solicitar sus votos... vedase tal ejercicio, ella le respondiese qia. e, éranló tanto de! Rey como dél. Papa y así li, ¿Quién ocupará esta nueva vacante... aun habiéndose propuesto no presenciarlo ja- manifestó aquél en su carta de 14. de Mayo: Eu Poetas, novelistas, autores, abogados y po- más en toda su vida, no se atrevía á prohibirlo, cuanto á los toros, no sé que lóspreiadoSi quienes mandé la bula, la hayan publicado forlíticos se la disputan con más ó menos mé- porque esto, añadía, no es para mí á solas maliier. Sospecho que de aquí iés habrán enviaá proscribirlo ritos, pues para el que resulte elegido será Ni tampoco se determinaron lo pidieron in- do orden para que sobresean... Creo que escriCarlos I y Felipe II ¿á quienes un honor ocupar, bajo la Cúpula él sillón fructuosamente las oite ¡s en alguna ocasión. birán á S. S. suplicándole que, á lo menos, reque durante largos años perteneciera á SuAsí las cosas, en el año dej 1566, luego qne ocu- duzca la bula de modo que se pueda torear á lly- Prudhomme... Y va verán tistedes cómo pó la silla de San Pedro Pío V, hoy venerado caballo (che sipossi a ¿avallo fare. il gvtnr r... v estos inmortales, eíigen al que menos lo me ¡en los altares, resolvióse á veaar á todo costa FELIPE TAURÓFILO y