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NUMERO 827 A B C LUNES 9 DE SEPTIEMBRE DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 5 pecto de esa vida laboriosa; quería saber cómo se cometen y. por lo cual la opinión pública veraneaba nuestro novelista. ¡Rara cosa es el está irritada. hecho de que un literato español se permita el POR TELÉGRAFO Compensación municipal. adorno del veraneo... ¿Pueden dar en España SAN AJÍTONIO (TEXAS) 8 I T Para compensar la baja en ios ingresos las letras suficiente. remanente para reposar por la desgravación de los vinos, el Ayunta- T e Coahinla (Méjico) telegrafían que, á con- junto á una playa, dentro de un palacio conBILBAO 8 2 T. miento ha acordado establecer patentes para secuencia de una explosión de grisú, ha fortable? ¿Hay en España quien pueda vivii l a sesión de clausura. estallado en las minas Esperanza un incendio medianamente holgado con eso que llamamos A las diez de la mañana se ha celebrado la venta á los taberneros. en que han perecido 27 personas y han queda- literatura? Sin embargo, los hechos dicen que en las Escuelas Berástegui la clausura del cerdo muchos heridos. sí, y ahí está el ejemplo de Galdós. Pero Galtamen del Trabajo. El acto resultó muy solem- i os periodistas italianos. dós es un ejemplo, nada más que un ejemplo, ne. Ocuparon el estrado presidencial el minis- Se ha recibido una comunicación dé la que ninguno quiere seguir, porque en España tro de Marina, el alcalde de Bilbao, los diputa- Asociación de periodistas del Norte de Italia siempre hemos sido rebeldes á seguir ningún dos marqués de Casa- Torres y Gandarias, el en la cual manifiesta que la suspensión de su ejemplo sabio. En España preferimos los essenador Allende, los concejales y otras repre- viaje á Barcelona obedece á la intención que critores seguir los consejos de aquella leyenda POR TELÉGRAFO sentaciones. La sala estaba completamente lle- tiene de hacer una excursión más amplia, á la cual concurrirán representantes de la Prensa DOMINGO, 8 7 T romántica, qué consistía en considerar á un na. En los jardines de las Escuelas tocó la bande toda Italia. p l a n financiero. literato cómo ave rara y privilegiada que Canda del regimiento de Garellano. En breve llegarán dos comisiones para tra- r El ministro de Hacienda está preparando ta, come lo que puede y vive feliz. El consejo El alcalde de Bilbao, después de saludar al un importante plan financiero que estará ter- de Espronceda, de Zorrilla, de Fernández y. ministro, elogió el Certamen y el éxito obteni- tar del asunto. Los periodistas italianos extenderán su ex- minado el próximo mes de Febrero. González, joh, qué bonito consejo... Gastar más do. Expresó la excelente impresión que sacó Los miembros de las oposiciones siguen pre- de 16 que se tiene; embriagarse, porque emS. M. el Rey al visitarle, y en su nombre felici- cursión á otras regiones de España. tendiendo que las Cortes inauguren sus tareas briagándose se hace uno superior al resto de tó á cuantos en él han tomado parte. Este es p n üonor de los chilenos. los pobres humanos; trabajar poco, porque el el primer paso, concluyó diciendo, que alentará El concierto en honor de los marinos chi- al principio del año próximo. trabajo envilece; no estudiar: ese era el plan y empresas de mayor empeño, con las que Bilbao lenos en el Palacio de Bellas Artes, resultó briesa era la leyenda. Y luego, con decir que ésta I ós famosos créditos. alcanzará nuevos prestigios. llantísimo. nación se protege al Después, el Sr. Lazúrtegui, pronunció el dis- Asistieron el Ayuntamiento, el gobernador, El Diario Ilustrado contesta hoy á los ata- es unasentirse ingrata donde noya estábamos genio y suspirar, curso de clausura, que fue elocuentísimo. Ha- el capitán general, el comandante Wilson, ofi- ques de los periódicos reaccionarios diciendo genio, viene Galdós, trabaja, gana bló de este certamen, de lo que significa y de ciales y guardias marinas chilenos y además que el ministro de Hacienda ha consentido an- cumplidos. Perogloria, y todo. s nos quedamos lo que promete, deseando la celebración cons- otras muchas personas distinguidas, aun cuan- ticiposá la Casa Real, que luego han quedado dinero y mucha tante de Exposiciones análogas, cuyo resulta- do no el número que habrían asistidp de no reconocidos por el. decreto de 6 de Septiembre; sorprendidos. ¿Cómo ha podido, ser el niiiaAñade que desde 1837 hasta- 1877, la Casa do es siempre un nuevo impulso para el traba- hallarse veraneando una parte- importante. Real ha cedido en favor del Tesoro público una ro... No hay milagro alguno, sino la virtud jo de los pueblos, como lo han demostrado toe estas tres palabras: Voluntad, -Laboriosidad Durante los intermedios los marinos chile- cantidad de 4.1 y coñtos de reis. das, algunas délas cuales historió brevemen- nos fueron obsequiados con un refresco. Probidad... te. Sefialó la conveniencia de ampliar la idea Fui, pues, como- digo, camino del Sardinero El alcalde y el comandante Wilson pronun actualmente realizada, con la organización de ciaron discursos de salutación mutua. p l Rey en un cuartel. y en una curva del camino tropecé con la finca un gran certamen del trabajo que demuestre El rey D. Carlos visitado hoy el cuarEl programa ejecutado fue selecto. Tomaron tel del 2.0 regimiento ha Infantería, donde se de San Quintín. Era un palacio, efectivamente, la capacidad de Bilbao y de Vizcaya toda. Se- parte el Orfeó Cátala y la banda municipal. de y no una casuca humilde; un palacio que tenía ñaló los progresos de esta capital, los perjuiA la salida el público ovacionó á los marinos celebra vina fiesta patriótica, con motivo del pintado en una de sus fachadas dos leones escios que le ocasionaran las guerras civiles, y duodécimo aniversario del combate de Maguí pañoles, dos columnas españolas, y aquella su porvenir cuando termine la explotación y dio ¡vivas! á Chile. contra el reyezuelo de Guzciunhan a, en África divisa tan sublime y tan española, que dice: Los chilenos vitorearon á España. minera, hacia el año 1930, según sus cálculos. Oriental. Pites ultra. -Un espacioso terreno, entre huerta y Indicó los beneficios que ha de causar el projardín, rodea la casa. Desde las ventanas puel principe heredero. yectado Museo comercial hispano- americano, pl Se reciben noticias de que el príncipe he- de contemplarse un paisaje ancho, abierto, aley terminó elogiando calurosamente á los or- luminoso; las redero ha visitado la ciudad de Benguella, en gre, de Santander, montañas cántabras; -la baganizadores de este certamen. El discurso del la extensa playa, las rocas, POR TELÉGRAFO la costa occidental de África, y ha salido á vi- hía Sr. Lázúrtegui fue aplaudido con entusiasmo. el mar inmenso. Los buques pasan, por el misMOSCOU, 6, 6 T. sitar Catumbella y Lobito, y las obras del íeHabló luego el ministro de Marina, Sr. FeA nte un reducido número de delegados se ha. rrocarril que atraviesa la región minera de mo pie de la colina á internarse en la rada; las rrándiz, que asistía como delegado de S. M. lanchas pescadoras navegan lentamente al 7 inaugurado hoy el segundo Congreso ge- Katanga. En nombre del Rey felicitó á todos, y parti- neral de los representantes de los zemtsvos y empuje de los remos; una balandra corre vien. En todas partes és- jrecibido el Príncipe con to en popa, con todas sus lindas velas desplecularmente á los obreros. de la Nobleza. entusiasmo. Hizo algunas atinadas consideraciones sogadas; un transatlántico llega de ultramar, Siguen realizándose con gran actividad los con todo el misterio de aquellos países exótibre el trabajo, y manifestó la satisfacción que trabajos del ferrocarril transafricano. le producen los rápidos y visibles progresos de cos y fecundos... ¡Hermosa situación la de ese esta región. palacio, refugio de un hombre excepcional Cuando se agoten las riquezas de su suelo, que ha narrado con espíritu sereno la turbia dijo, ella seguirá floreciente por sus iniciativas I os suce. sus Marruecos. existencia de las clases medias españolas y intelectuales y por la labor de sus obreros. que se ha hundido en la historia turbulenta V Continuamos la crónica gráfica de los suFue muy aplaudido. del último siglo, uno de los siglos más críticos cesos de y culminantes de España! En seguida se procedió al reparto de pre- tantánea Marruecos publicando hoy una insdel embarque de tropas francesas en mios. L VERANEO DE Es sabida que Galdós Yo esperaba ver á Galdós en el jardín, cuiMers- el- Kebir. con rumbo á Casablanca. a! 5 a l o s inviernos en dando de sus flores ó enderezando las plantas D é D R 7 Í- M r A P PÉREZ GALOPS Madrid, en una casa de su huerto. Cuentan que Galdós es gran afip l Concurso internacional de lawn- tennis. Del animadísimo Concurso de lawn- tennis modesta que anda cerca de la Moncloa. En esta cionado á la horticultura, y que sabe conciliar celebrado en San Sebastián, publicamos hoy sobria vivienda de literato español, no veréis el cultivo de las letras con el de las plantas, lo KM TBUFONO una instantánea que reproduce el. pintoresco el menor asomo de lujo ni de. redundancia mo- mismo que aquellos prudentes varones que se DOMINGO, 8 í T. aspecto del campo de Ategorrieta durante el biliaria: los muebles son justos; una gran mesa, llamaron Virgilio, Horacio, Marco Aurelio. ncarecimiento del pan. detalles de las partidas un diván, una estantería de pino, unas lámi- Pero no le hallé en el huerto, sino en Los panaderos han subido en tres cénti- festival deportivo. Losteléfono nuestro corres- nas en las paréete. 1? y como único lujo, un ar- huerto de su cuarto de trabajo; y estabael otro trabamos el precio del pan, con lo cual ahora se los ha comunicado por mario que contiene las diversas traducciones, jando, en esta rica estación del verano en que venderá á 45 céntimos el kilogramo, como an- ponsal en la capital donostiarra. en todos los idiomas europeos, de las nóvelas todos huelgan. tes de la supresión del arbitrio municipal sodel ilustre escritor. Por la ventana que da á la- -Vea usted- -me dijo- -cómo no olvido mis bre las harinas. calle se ven pasar las gentes de los suburbios promesas. Estoy acabando el prólogo para su POR TBUÉOKAFO madrileños, obreros que vuelven de la faena, obra Vieja España, y espero darle fin antes de 1 a compañía de Novelli. SEGOYIA, 8 5 T viejos paseantes que se dirigen poeo á poco que termine el mes. Es un asunto simpático; el El eminente Novelli ha inaugurado la temporada artística en Eldorado con escasa j- 3 ¿n leí minado la carrera y han ascendido á hacia la Moncloa, y algún trapero, -alguna pa- de resucitar la parte épica de nuestra historia: primeros tenientes de Artillería los alum- reja de gol os descarriados; y por la ventana la- pero yo le aconsejo que no se detenga en ese concurrencia. nos D. Agustín Hernández Francés, D. Euge- teral se alcanza á ver un trozo de la Casa de punto, y que ataque usted la parte dramáties nio Colorado, D. Francisco Ondes, D. Francis- Campo, y más lejos la llanura, y en el hori- de esa misma historia, cuyos episodios son d ontra las cédulas. zonte la punta blanquecina de la sierra de tanta fuerza y han sido tan poco explotados. La Prensa, con rara unanimidad, ha em- co Oria y D. Pedro Anadón. prendido una campana contra la Arrendataria También han aprobado el año y han ascen- Gredos. Y de aquí nos lanzamos, como quienes estar del impuesto de Cédulas, excitando al inspec- dido á segundos tenientes D. José Onrubia, Pues bien, ya que había conocido el modestor general que hace la inspección en las ofici- D. Fernando Baudín, D. José Sala, D. Enrique to y callado vivir de Pérez Galdós en su casa nas de Hacienda- á que impida los abusos que Bendito, D. Rafael Aguirre y D. Eduardo- Vela. -de Madrid, quería yo conocer ahora el otro as- SOBRINO, Cirnj. o Pedicuro. Cab. Gracia, 19 EL CERTAMEN DEL TRABAJO Víctimas de un incendio DE LISBOA f EL CONGRESO DE LOS ZEMTSVOS NUESTROS GRABADOS A B G EN -SANTANDER V E BARCELONA E NUEVOS TENIENTES an A u c LA CASA DEL CRUVw 33 dada con cierta negligencia; las botas, de charol, dibujaban el pie pequeño sin estar prieto; llevaba guantes de piel de Suecia y un sombrero hongo. Nuestro desconocido empleó en la coinida cuanto tiempo le fue dado prolongar. Leyó después dos ó tres periódicos; pero al fin tuvo que abandonar el comedor, en el cual hacía ya rato que se había quedado solo. Llamó al mozo para pagar la comida, miró al reloj del comedor y después el suyo. -Aún no son las siete- -dijo con tristeza. -Faltan más de cuatro horas. ¿Qué nacer durante este tiempo? Preguntó al mozo si había en la ciudad algo notable que ver, y persuadido de que no había nada, encendió un puro v salió á la calle. ante el cual me había detenido tantas veces. Estaba resuelto á no verle máa. Mirando aquel rostro ideal, me pareció que sus ojos iban á animarse, sus labios inmóviles á entreabrirse y á pronunciar la última palabra del secreto que yo procuraba en vano descubrir. Me ocurrió una idea. Recordé alg; unas palabras pronunciadas por Domingo el día en que por vez primera había visitado en su compañía el interior del chalet de las Lilas. Domingo había dicho: -Cierto día que me presenté á recibir sus órdenes, sorprendí á la señora escribiendo en esa mesita, no una carta, sino en un cuaderno de papel rayado. Estas palabras fueron para mí una revelación. Margarita estaba triste, desesperada; sus lágrimas lo demostraban elocuentemente, y sin embargo escribía, y no era una carta lo que escribía. Era evidente que Margarita, siguiendo el ejemplo de otras mujeres desgraciadas, confiaba al papel sus pesares, sus secretos, sus dolores. Margarita, que no tenía una amiga á quien pedir consuelo en sus afücciolies, hallaba algún lenitivo á sus penas escribiendo páginas que nadie habí de leer jamás. Margarita no escribía seguramente á Enrique, que debía ser el causante de las lágrimas de la joven. Y por ló tanto, debía ocultarle el escrito. Sorprendida por la muerte, no pudo destruir el manuscrito que contenía una parte de ¡su vida. Debía, pues, existir. Pero ¿dónde? Miré el secretaire de palo de rosa, y creí probable que encerrara el cuaderno donde escribía Margarita. Abrí presuroso el mueble y registré minuciosamente sus cajones. En uno de ellos descubrieron mis ojos un nudo semejante á los que se ven con frecuencia en las maderas. Apoyé el dedo sobre el nudo, y con gran alegría sentí que cedía á la presión. Al mismo tiempo oí el ruido seco que producía el movimiento de un resorte. El secretaire tenía doble fondo, el cual estaba materialmente atestado de cuadernos del tamaño de un volumen en 8. Una rápida mirada dirigida sobre los objetos descubiertos me bastó para comprender que mis esperanzas se habían realizado con exceso. Todos los cuadernos estaban escritos, y componían las Memorias autobio gráficas, ó mejor aún, los Recwrdos de toda la vida de la persona que había llenado sus páginas. Traje conmigo á París el precioso hallazgo y empleé toda la noche en la lectura de sus páginas, que cada vez me inspiraban más vivo interés. A medida que adelantaba en la lectura, iban disipándose las sombras que envolvían á Enrique y Margarita, como desaparecen las sombras del crepúsculo con los primeros rayos del sol. Al terminar mi lectura, la tragedia del chalet de las Lilas me era completamente conocida, así como los motivos del crimen y nombre del asesino. Podría publicar las Memorias de Margarita; pero prefiero adoptar el pap l e narrador verídico y contar yo mismo el prólogo y las peripecias del É ma cuyo desenlace ya conocen mis lectores. VIH ZHB. HlOXfOGO I a casualidad se encargó de guiar al joven mejor que hubiera podido ha cerlo el mozo de la fonda de La Magdalena. Sin saber adonde dirigirse, se metió resueltamente por la primera calle que encontró al paso, y apenas habría andado cinco minutos, cuando se encontró en una plaza grande y fea. El paseo, muy bien situado, se hallaba al otro lado de la plaza. A medida que el viajero se acercaba al paseo encontraba mayor número de personas, y le extrañaba que en wna ciudad tan pequeña hubiera tantos pa seantes. Al mismo tiempo llegó á sus oídos el sonido metálico de los instrumentos de Sax, el grave acento de los trombones, la voz argentina de los chinescos y de los triángulos y el ruido seco de los timbales. ¿Qué ocurrirá? -se preguntó. ¿Habré llegado á Vesoul el día en que se celebre la fiesta del pueblo? Sin embargo, la orquesta parece numerosa y bien organizada, demasiado bien para que pueda ser confundida con una de fiesta ó de feria. jBali! Pronto saldré de dudas. Y con efecto, poco tardó al desconocido en onvencerse de que sus suposiciones estaban muy lejos de la verdad. La música del regimiento de Dfagones de guarnición en Vesoul amenizaba todos los jueves las horas de paseo con un concierto. Aquel día era jueves y, como de costumbre, la población, ávida de distrac ciones, había acudido á escuchar las belicosas fantasías y las marchas guerreras que interpretaba la banda militar. Podía asegurarse que, con raras excepciones, el pueblo entero se encontraba allí. El desaonocido discurrió por entre la multitud, deteniéndose más de una vez para contemplar el rostro de una mujer hermosa, la gracia de un flexible talle ó el buen gusto de un tocado; pero pronto se apartó de aquel bullicio. Sentóse en un banco de piedra, en la parte del paseo más distante de la villa, y admirando el hermoso panorama que ante sus ojos tenía escuchaba