Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 822 DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C MIÉRCOLES 4 DE SEPTIEMBRE DB 1907. OCHO PAGINAS EDICIÓN 1 i PAGINA 3 i, sin embargo, presentado con cierta oriEl resultado es que con las nuevas modas, vistas así en conjunto, las mujeres est n ginalidad por la empresa de Apollo, y sobre. lindísimas, y cuando se pone un hombre á toáp con lujo extraordinario. Han buscado YA considerar loque deben costar estos som- las ¿3 Jfe lindas montmartroises, las han puesto CASA PATERNA u n a de l a s obras dramáticas contemRÓNICA Primera inauguración verda- breros- pantallas, éstas salidas romanas de en manos de L. audoff- -el modisto, no el di- poráneas que si la viste en escena debió proderamente sensacional la del teatro, estos abanicos de plata maciza. con el pfbmático, -han elegido unos cuantos po- ducirte honda emoción, fue sin duda alguna A bolir- el teatro tipo de la rae Cíichy. La tornillo dé brillantes y estos vaporizado- llos que, vestidos de frac, parecen secretarios Magda, titulada ¡también La casa paterna. En sola coquetona, el escenario maravilloso, el res... dan ganas de dedicarse á averiguar dé Embajada, y la quadrille que todos bailan, una familia alemana, regida por un padre sebar esplendido... Todo París acudió á la inai quién es el que se entretiene en inventar to- tía traspasa los límites de... metro y medio vero, viejo veterano ordenancista, viven dos dos los años estas cosas que tan caras, son... qíft es próximamente la altura á que vemos hermanas: la mayor, la predilecta, fue seducigur ación. llegar las puntas de los zapatitos que cal- da por uno de esos seres fríos y egoístas que Primeras toilettes originales indicadoras de ¡para degollarle! tanto abundan en nuestro sexo. Huyó la deszan las espirituales montmartroises... los derroteros que la moda emprende en el graciada, y ni ella ni su hijo obtuvieron el. mer invierno que se avecina... I as lanceases, enOero hablemos del espectáculo... Rearmenñor amparo del seductor. Pasa el tiempo. Mag- viadas al teatro por los grandes modistos te en estas fiestas sensacionales, donde primera noche parisiense ésta que acaba da es artistat celebre, rica; vuelve á la casa pacomo avanzadas exploradoras, ocupaban las se exhiben las elegancias de París, el es- -de transcurrir, ha congregado en Apo- terna, cual hijo pródigo triunfante, y entonces localidades de preferencia. pectáculo es lo de menos. El Apollo inau- llo á los veraneantes, que comienzan á re- el antiguo novio se ofrece á dar su apellido á la pobre mujer; después ¡Y temblad... L. ós que ésta confeso al pasombreros son ma. ¿rascKsi d r e toda la verdad. yores irán que los Ella se resiste, á acepque heñios padecido; t a r de mtevo aquel son de proporciones amor manido y, ólvidesmesuradas, mo dado. que dejó perecer numentales y ame al niño infeliz, y muei nazan seriamente re el padre de dolor al creer que su hija es nuestras noches de mala, continuando ella teatro, porque no nos su camino en la vida dejarán ver nada en artística, penosa é itiabsoluto de cuanto cierta. en ia escena ocurra. Aquella obra hace Son anos sombreropensar mucho. El prones colosales, de ia blema f e m in í s t a s e misma forma qtte los presenta en sus escenas con toda su- trellevados durante el menda desnudez. La verano, oero más A B C EN PARÍS CARTAS A PEPE C uiqv antes á esas pantallas que tanto adornan las altas lámparas de gabinete. Desaparecen por completo las cMnoissries, á consecuencia, sin duda, del fracaso sufrido este verano por ia ridicula sombrilla japonesa que en Trouville, Ostande, Scheveningen y Dinard unas cuantas madamas se empeñaron en imponer, sin conseguirlo. La pari- siense se ha cansadode los figurines déla Ckiaa y el Japón, y para, las nuevas salidas de. teatro parece que han ido á buscar el modelo en el peplum romano, que da á toda femenil figura m- ajer puede y debe redimirse por el trabajo; pero la sociedad, por lo general, prefiere verla depender de la familia ó del marido, inútil muchas veces, desgraciada no pocas, sólo con él haber legal que por clasific aCÍÓJÍ le corresponda. Líbreme Dios de predicar la emancipación dé las hijas, á íüiv tación de Magda; después de todo, en e? drama, se estigmatiza la cobardía villanesca de algunos hombres; lo qtte sí quiero decirte es lo siguiente: la mujer á quien elijas para. espóéa será más digna de ti, cuanto. táejor té comprenda, te ame 5 te siga por persuasión; por convencimiento, y seréis tatato más felices cuanto con mayor cojifiaúza pueda; confiarla- tu caudal de honra y de dínéi cí Hay más, la mujer in- i elegancia. capaz de apreciar el Una novedad en valor del trabajo y de ia toilette parisina es la honradez, no mere? el abanico, del que ce regir un hogar ni hasta ahora la mujer constituir familia. francesa huyó siemTal como están drga pre, porqae, aunque nizadas las cosas en la parezca asombroso, sociedad conteruporá nea, y especialmente no le sabe llevar. En en España, las jóveefecto, vestid á una nes que demuestran: de estas adorables verdaderas aptitudes criaturas con una falpara profesiones proda larguísima, dadla ductivas tienen q u e ana sombrilla, la cars o s t e n e r verdaderas tera- -estuche de tobatallas con los suyos cador -portamonepara que se les, condas; y cinco ó seis pasienta estudiaré ins- truirse. La educacióai quetes, y la veréis rees sumamente defi cogerse y llevarlo cíente y, claro es, existodo con tal soltura, te un abismo entre lo con tanta encantadoque se les enseña y lo ra gracia que quedaque debieran saber. réis prendados. Muchos padres prefieren ver á sus hij as Pero ponedla en inactivas, minaáaspor las manos un abanimortal aburrimiento, co, y la veréis abrirle pero en casita, aparen- 1 y cerrarle torpementando ocuparse en los te, sin elegancia, sin detalles de la vida doméstiea, cuyo alto sen gusto, sin saber qué tido y desarrolló no alh acer con él... No obcanzan jamás, á perservaréis jamás en mitirlas estudios o laLOS SUCESOS DE MARRUECOS. MULEY HAFF 1 D, EL NUEVO SULTÁN PROCLAMADO EN MARRAK ÉS ella la desenvoltura bores cuyo cultivo de nuestras mujeres, que se abanican cadenciosamente, con rítmi- gura su temporada con una compañía mitad gresar de playas y, balnearios, aburridos del pueda serles de positiva utilidad en lo porvenir. malísimo tiempo que han padecido. co compás, desplegando el abanico con sua- de circo, mitad de café- concert. Cantantes, baiY mira tú adonde conduce lo ilógico de esta; ¡No se ha conocido el verano! -exclavidad ó cerrándole con ímpetu para acom- larinas, perros amaestrados (que bailan tameducación nula; no parecerá decoroso á ciertos pañarse en una conversación... Es para la es- bién) la inevitable troupe inglesa- -no olvi- man desolados. padres que joven frecuente escuelas, faculY ló malo no es que lo digan ellos solos; tades, liceosla talleres, pretextando que puede pañola el abanico en sus horas de fastidio ó den ustedes que nos hallamos en el período ó aburrimiento, lo que para nosotros el ciga- álgido de la entente cordial, -equilibristas y lo peor es que lo dicen también desespera- peligrar su honestidad entre otros jóvenes de rro; y es, además, un arma poderosa que nin- un fenómeno digno de cualquier barraca de dos los grandes y pequeños comerciantes, distinto sexo, y las contemplarán satisfechos y guna otra mujer como ella sabe esgrimir... feria: una criatura delicadísima, de largas que se lamentan de este ruinoso estío que tranquilos en otros muchos lugares donde diPorque con el abanico habla, disimula, finge trenzas de oro y ojos virginales, que abre la los deja con los almacenes atestados de exis- sipan el tiempo alegremente entretenidas er los pasos de comedia antes citados. rubores, se entiende con cinco ó seis novios boca y se arranca cantando el ¡pif! ¡paf! de tencias... á la vez, y por medio de tan inocente ins- Los hugonotes, con una voz de bajo que ya la Pero ahora se desquitarán... Basta con que La casa paterna, en nuestra época, constitutrumento, da calabazas ó promete venturas. hubiera querido el mismísimo Uetam en carguen un poquito más los precios en los ye para la mayoría una residencia molesta y ¿Sabes por qué? artículos de invierno, ahora que va á comen- penosa. criterio paterno y Por la discrepancia I, a parisiense envidia locamente este en- sus buenos tiempos. entre el el materno. Padres zar la animación y la vida en París... ¿Qué y madres discurren y sienten de diverso modo. El momento sensacional en Apollo le canto que la mujer española posee y, para irse acostumbrando al manejo del abanico, constituye la maniobra del basculo, una vez digo comenzar? Ya. ha comenzado... Se soportan sin amarse ya. Menos mal si se Con la primera inauguración teatral inte- respetan mutuamente ante los hijos. Estos, por propónese, sin duda alguna, hacerlo de moda. terminada la representación. Entonces el El modelo de abanico aquí adoptado no es, público desaloja la sai a, colocándose á los resante, con las primeras toilettes sensaciona- su parte, explotan las rarezas y debilidades del sin embargo, el pericón clásico ni el japonés lados, y el piso entero- -una superficie de les, ha coincidido la fiesta gastronómica de padre ó de la madre; no pocas veces se presentan francamente hostiles. vulgar: es un abanico chiquirritito, con el 230 metros cuadrados, con un peso total de la temporada... ¡Han llegado, las primeras hombrean con el jefe de la Los estudiantes se casa y ejercen ciervarillaje de plata maciza y que, si no sirve 100.000 kilogramos, -el piso con butacas y ostras! to dominio tiránico en el elemento femenino. para dar aire, en cambio por su pesoexagera- todo, da una vuelta completa, girando moviY al salirde los teatros, el público ha in- No en balde se les considera como los únicos dopuede constituir una excelente gimnasia... do por la electricidad, y. las butacas quedan vadido l o s restaurants para, solemnizar la fe- defensores de la madre y de las hermanas, el Otro detalle á l a moda es el vaporizador... debajo y encima un excelente parquet para cha memorable... Suena el reloj... Son las futuro sostén de la familia cuando falte el paNo sé qué perfumista ingenioso ha inven- baile. Con tal precisión se hace la maniobra, doce de la noche... Primero de Septiembre... dre. Las muchachas soportan todas las imper- tado un diminuto mecanismo para aplicarle que ocho minutos bastan para volver el piso Arcachón y Marennes triunfan en compañía tinencias de unos y otros y buena parte de los regaños; se van persuadiendo de su inutilidad al tubo de esencia. Basta oprimir un peque- del revés... Inmediatamente saltan del esce- de los blancos vinos graves... estéril, y al pir de labios de ia madreen los nario al salón las quadrilks de caneanistas, ño resorte y la vapor zación queda hecha... días de mal humor tristes augurios respecto áEste chisme va á hacer fortuna, porque ha dispuestas á eclipsar las viejas de la BoboJOSÉ JUAN CADENAS lo que les espera, en el hogar, prooio, sienten caído tan en gracia, que no hay mujer que cke, déla Rayón d Ory d é l a Sauterelle. verdaderos raptos de desesperación y tratan París, Septiembre. Este número, ya vulgarísimo en París, ha no se vaporice cada cinco minutos... de huir de aquel infierno, escogiendo cualquie-