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NUMERO 815 A B C. M I É R C O L E S 28 D E AGOSTO D E Í 907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 3 V; M i Sí I V LOS SUCESOS DE MARRUECOS CASABLANCA. LAS RUINAS DE LA MEZQUITA, DESPUÉS DEL BOMBARDEO DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL f De Ze Monde Tílustré. do conviene á vtn periódico hacer una cam- te en una lucha que no ha provocado ni la oponer una gran resistencia; se anorraría interesa. paña. sangre, y el sacrificio, repartido equitativaEn esta ocasión, sin embargo, la Prensa Muy justo es que se castiguen los críme- mente, no pesaría sólo sobre dos naciones. francesa está tratando á España con gran nes que los moros cometen; pero hay que Pero después de; hacer esto con los mocomedimiento. No me refiero á lo que los tener en cuenta que no tenemos conoci- ros, no habría más remedio que dirigir la NTRE VECINOS No merece la. pena- corresponsales puedan telegrafiar, porque miento más que de las tropelías cometidas misma formidable expedición y las mismas que en Madrid se ellos no tienen la culpa, sino las empresas en las personas de los extranjeros que en escuadras contra ese sanguinario AbdulMarruecos viven, y me parece que no todos Hamid, el asesino de los 300.000 cristianos preocupe la Prensa mucho de lo que puedan de París que los exigen siempre cosas sensacioiecir los periódicos franceses respecto á la nales aunque sean infundios. Hasta ahora la los extranjeros que allí residen serán ánge- armenios que aún piden venganza, mientras cooperación española ni de lo que telegra- Prensa se limita á apuntar algunas tímidas les precisamente. Dos días antes de los trá- el tirano continúa en su trono deshonrando fíen los corresponsales especiales en perjui- censuras, doliéndose de que la cooperación gicos sucesos de Casablanca, tres ó cuatro á Europa, que le sigue enviando sus embacio de nuestros soldados. I, as protestas que española no sea todo lo eficaz que Francia extranjeros mataron agolpes y pedradas á jadores y ministros... los periódicos madrileños hagan no han de esperaba, y tratando, sobre todo, de acica- un pobre moro indefenso. L OS extranjeros Hay que ser lógicos. tear el amor propio del Ejército sespañol tienen allí cónsules, barcos y enviados dillegar á París, entre otras razones porque estos señores periodistas tienen la costum- para que se imponga á la prudencia del Ga- plomáticos que los amparan, que reclaman, a o repito, perderemos el tiempo protesbinete de Madrid. Es una labor piadosísima... que amenazan y hacen demostraciones de tando contra las ligerezas é inexactitubre dé no enterarse jamás de nada. moro agraviaComo nosotros en España estamos al coHoy mismo escribe un periódico: El guerra. En cambio, el infeliz ¿A Alá? Suele des que la Prensa francesa publica y seguirá do, ¿á quién se va á quejar? rriente de cuanto en Francia sucede, y nos contingente español que se encuentra en haber algunos que prefieren no molestar al publicando siempre que trate de España y son familiares los nombres de sus políticos, Casablanca se ha limitado hasta ahora á fu- profeta, y se toman la venganza por su de los españoles. Es una manera de practide sus literatos, de sus artistas y hasta de mar cigarrillos en las terrazas, mientras nues- mano. car el metier periodístico que nosotros no ensus cocottes; como conocemos y estudiamostros spahis luchaban en la proporción de uno tenderemos nunca, á Dios gracias. En fin, sus leyes y. sus obras, creemos que en París, contra 10. Cuando se tiene el alma del Cid, Francia busca á toda costa pretextos para todo lo que. se les ha ocurrido á los señores por ser París, encontraremos justa corres- como sucede con todo español que se res- entrar en Marruecos, como lo demuestran corresponsales franceses, cuando el destapondencia y hallaremos hombres que nos peta, esta inacción debe pesar. la expedición á Uxda antes y la ocupación camento español desembarcó en Casablanlean y nos estudien. Más adelante agrega ¿1 mismo periódico: de Casablanca ahora. Otra; ocupaciones su- ca, fue descubrir él uniforme colonial de nuesDesgraciadamente no es así, y aparte al- Si nuestros colaboradores se limitan á ofi- cederán á éstas, porque surgirán á cada mo- tros soldados, encontrándole muy pintoresco. gunos artículos de Le Temps. 6 del Journal des de alguaciles haciendo violencia á su mento nuevos pretextos... Hoy ya se dice ciar Consolémonos, porque esta ignorancia Debats, todo lo que esta Prensa escribe de natural caballeresco, es que han recibido ór- que el general Drude proyecta hacer una ex- parisina no se reduce sólo á las cosas de política española es lamentable... Por lo que denes en esté sentido, tan terminantes, que pedición, internándose unos 10 kilómetros España; en el mismo caso se encuentran toca á la literatura, á pesar del esfuerzo de su impetuosa fogosidad no se atreve á des- nada más, con objeto de destruir el campo con respecto á las demás naciones. Ahora marroquí de Thagert. ¿Qué se busca- con empiezan á querer conocer Inglaterra para varios escritores que han intentado meter obedecerlas. sus obras traducidas en el mercado parisién, Y termina diciendo: Ahora si el Gobier- testo? Que al fin la cólera de los moros es- fortalecer la entente cordiale, como antes quinuestros novelistas y nuestros autores con- no español, á pesar de sus simpatías por talle y se lanceníidecididos á la lucha. ¿Y sieron conocer Busia cuando la alianza, y tinúan siendo tan desconocidos como hace Francia, no nos sigue ciegamente en esta cir- hemos de seguir á Francia ciegamente por este entonces inundaron los mitsic- halls de cuasi cincuenta años... El francés se ha hecho una cunstancia, es que no está de acuerdo con camino? drillas de cantantes moscovitas, hoy llenan idea de España y no ve, no quiere ver otra nosotros. En los actuales momentos, una guerra los escenarios de bailarinas inglesas, mienEspaña que la que Merimée y Bizet soñaron Este es el tono de la Prensa francesa, de- con Marruecos ni sería popular en España tras los elegantes de París envían á planen Carmen... Inútilmente se esforzarán losmasiado hábil para provocar en estos mo- ni convendría. á los, intereses de lá nación, char sus camisas á I ondres todas las semaperiódicos españoles en pedir que se rectifi- mentos una ruptura con España, ruptura ocupada todavía en rehacer su prestigio y nas. ¡Oh! ¡Se impone el chic anglais! ¡Qué quen juicios erróneos... Pierden el tiempo, que perjudicaría sus propósitos ahora, pero no repuesta aún de los quebrantos del de- tendrá que ver el chic con el almidón! porque aquí no escuchan nada, no leen nada, que ya vendrá... Por el contrario, la Prensa sastre. Sólo la seguridad de una positiva Si mañana España, con cualquier motivó, no saben nada... De nosotros no saben más de París cada vez que habla de nuestra na- ventaja podría obligarnos k hacer este sa- se pusiera en moda, atestarían los bulevares sino que tenemos un Rey chatmant, que es ción la llama: notre alliée, notre amie et notre crificio; pero convencidos como estamos de de chulas y toreros falsificados, convenciel personaje obligado en todas las revistas associée... ¿Se habían ustedes enterado de que nada hemos de obtener, ¿á qué arries- dos de que España es la torería, como Inque del bulevar... éramos tantas cosas? garnos en semejante aventura? glaterra son las bailarinas y Rusia los danY si se trata de civilizar á la fuerza á Ma- zantes, que dan siete vueltas sobre el tacón. Y cuando por casualidad ciertos periódirruecos, que cada una de las potencias eu- Con estos conocimientos) París tiene bascos franceses dicen algo- de España conviene no enterarse siquiera. Por ejemplo, esos Efrancia huye de la. lógica en esta ocasión, ropeas haga el sacrificio proporcional que tante y no quiere saber nada más. Es una juicios que La Libre Parole pone en labios del porque lo que interesa saber ahora es la corresponda y envíe tropas y barcos para ignorancia que ofende, verdaderamente incomandante San taolallá son otras. tantas sien el caso de que la morisma entera se formar una poderosa expedición internacio- sultante, nentiras y calumnias; pero aquí no se repa- levante predicando la guerra santa contra nal. Ante demostración tan formidable y Ahora es cuando he comprobado la exacra en mentira- más ó calumnia. nienos, -cuan- los er. ticnio; tendrá Espáña. que tornar par- unánime, de seguro los moros no sabrían titud de las palabras ciue en cierta, ocasión A B C EN PARÍS E