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M A D R I D L U N E S 26 D E A G O S T O D E 1907 N Ú M E R O SUELTO, 5 C É N T I M O S yai ftí? g i ffi CRÓNICA UNIVEK- SAL I L U S T R A D A AÑO NÚM. 813. 2. É P O C A f r Hir Hir fmú LOS SUCESOS D E MARRUECOS CASABLANCA. LOS MUROS DEL CONSULADO P O R T U G U É S POR D O N D E ENTRARON LOS SOLDADOS ESPAÑOLES DEMUESTRO ENVIADO ESPECIAL CAbABLANCA. LA GUARDIA DE M A R I N E R O S D E L DON ALVARO DE BAZAN ENCARGADA DE LA C U S T O D L DEL CONSULADO DE ESPAÑA Fots. Rittwagcn, extremar la aventura de Casablanca, temeroso de q u e Alemania, por medio de u n o de esos imprevistos golpes de efecto á que tan aficionado es el Kaiser, detuviera la marcha de las tropas francesas ocasionándolas u n a n u e v a h u m i llación, Poi eso, Monsieur le Premier oponía á los arranques chauvinistas d e s ú s compañeros de Gabinete, la fría lógica de su sobria argumentación, y sobre todo, de s u experiencia. Ki puntapié que sufriera Delcassé y las anJOSÉ JUAN C A D E N A S gustias del Gabinete Rouvier, h a n enseñado París, Agosto. á este político á no pagarse gran cosa del aplauso de las multitudes. a lVa Era público y notorio q u e Mr. Clemenceau n o se decidía á secundar los arrestos belicosos de algunos ministros q u e sólo obedecen los mandatos de poderosas empresas financieras, y oponía u n a suave resistenF esde mi juventud he sentido siempre una cia pasiva á las enérgicas reclamaciones que gran afición al sport de los Congresos. Así se le hacían á propósito de los acontecies que no pierdo ripio; en cuanto sé que se cemientos de Marruecos... H o y todo h a camlebra una de esas Asambleas magnas, ya me biado... Kl jefe del Gobierno francés, desde tienen ustedes devorando los periódicos para su residencia de Carlsbad, h a telegrafiado empaparme bien en los asuntos tratados por dando órdenes terminantes para que se en- p e r o ¿qué importa? E r a u n empeño de los congresistas, con lo que he llegado á estar amor propio para Francia la conquista al tanto de cuanto se ha discutido y aprobado víen los refuerzos que d e m a n d a n el general de Marruecos, y ahora ya sabe que tarde ó en todos los Congresos que, desde su invenD r u d e y el almirante Philibert... Para operar tan rápido cambio, h a basta- temprano, cueste m á s ó cueste menos, lo ción, se lian celebrado en el mundo. do u n almuerzo de u n a hora... A los postres del banquete ofrecido á Clemenceau por el EL NUEVO EJERCICIO DE ANCREDO rey Kduardo en Marienbad, el primer ministro francés estaba convencido de que ningi m obstáculo se opondría e? i Marruecos á la acción francesa. Y los telegramas ordenando el envío de refuerzos á Casablanca, al llegar á París, llenaron de júbilo al Gobierno precisamen; e por ser Clemenceau quien lo disponía. T a r d a r á más ó menos tiempo, mejorará quizá u n poco la cuestión ahora para empeorar después; pero, en definitiva, la suerte de Marruecos, lo repito, está decidid a ya. Kn el histórico almuerzo de Marienbad el Imperio marroquí quedó hecho pedazos. A ú n n o se sabe lo que costará á F r a n c i a la libertad q u e en Marruecos la dejan, 5 3 robablemente esta cuestión quedará al aiDitrio del rey E d u a r d o que, como las cocotlí viejas, se h a dedicado ahora al oficio de casamentero. Kse almuerzo d e Marienbafi, después de la entrevista de Wilhemshohí. es de u n a significación tal, que a u n q u e 01 iillosa la quiera ocultar la Prensa francés. 10 puede escapar á nadie. N o sería difícil que el rey E d u a r d o h u biera t o m a d o á s u cargo la tarea de reconciliar á las dos naciones enemigas, reconciliación que él, mejor q u e nadie, sabe que h- s alemanes la desean y los franceses la ambicionan a u n q u e n o sea m á s q u e para poder vivir sin sobresaltos n i angustias, convenci- A B C E N PARÍS Mr. ClemenLU Z O No U N AH IMT ÓERRI C O ceauerapartidario d e S dos como están, a u n q u e se librarían bien d e confesarlo, de su inferioridad militar. E l rey E d u a r d o es h o m b r e experimentado, conoce du JParís y sabe q u e lo q u e m á s imposible parece es precisamente aquello q u e m á s fácilmente se consigue. A raiz del incidente de Fachoda, con motivo del cual ingleses y franceses se enseñaron los dientes, el rey E d u a r d o decidió hacer s u primer viaje oficial á París. ¡Es u n a locura! -gritaban las personas graves y sesudas. ¡Es u n a provocación! -bramaban los exaltados, que veían casi u n Boulanger en el coronel Marchand. A pesar de todo el Rey vino á París, la m u l t i t u d le aclamó, y, ai entrar en el hotel donde se alojaba, E d u a r d o V I I antes de cambiar el uniforme de las grandes solemnidades por el frac d e las p e q u e ñ a s conquistas, dijo confidencialmente á s u s ministros: ¡H o y hemos a, horrado á Inglaterra la construcción d e cuatro escuadras! Probablemente este sentido: práctico del a u g u s t o tío, h a convencido al imperial sobrino en Wilhemshohe, pues es indudable que la amistad francesa además de suponer para Alemania u n a economía, valdrá dinero... ¡que b u e n a falta hace en Berlín! conseguirá. H a s t a h o y la tenía cohibida esa férrea bota q u e n o la dejaba respirar. E s t o va á concluir, con el triunfo de F r a n cia, al parecer, puesto q u e nadie se va á oponer á q u e h a g a en Marruecos lo q u e hizo en Argelia y T ú n e z ¿Será poco airoso el papel que nuestros convenios y alianzas nos tiene reservado? ¿Darán los hechos la razón á los q u e opinan q u e n o debe olvidarse n o n o s fué bien j a m á s en las empresas q u e u n i d o s acometimos franceses y españoles? E n el almuerzo histórico de Mariembad sirvióse como postre el porvenir del ImpeJ. AO marroquí. E l tiempo s e encargará de demostrar si en ese festín n o quedaron para E s p a ñ a n i las migajas... EL CONGRESO DE STUTTGARD En este momento el que me preocupa es el de Stutt ard, cuyos telegramas Voy coleccionando á medida que los leo. H e aquí los más importantes, ó mejor dicho, los más sabrosos de mi colección: Stuttgard. -La discitsión sobre el antipatriotismo es cada vez más violenta. El desaauerdo entre alemanes y franceses aumenta de una manera alarmante. Durante la discusión, el presidente ha sido impotente para mantener el orden. Stuttgard. -En la sesión de hoy Hervé se vc. mostrado muy agresivo. Bebel le lia respondido en el mismo tono. Jaurés, aunque los momentos no son muy á propósito para laacer alardes de elocuencia, ha hablado en fraucés y en alemán. Todos los delegados alemanes, hasta los enfermos, ocupaban sus puestos; esto es una verdadera movilización. Los franceses hacen tacto de codos. Stutígard. -ilQrvé, sumamente excitado, lia mostrado los puños á los partidarios de BebeJ. gritándoles: fSales prussicns! Bebel le ha respondido indicándole á Jan res y á sus amigos: Saks francais... Stuttgard. -Una terrible batalla se ha libra do esta mañana entre fanceses y alemanes. Estos han obtenido una pequeña victoria y han avanzado hasta los bancos de la Delegació: i de Nancy... Pero los franceses se defiender. admirablemente. Hervé hizo prodigios de heroísmo. Jaurés dirigió la defensa con verdade- ro talento estratégico. Stuttgard. -Los delegados ingleses forman a; lado de los franceses y sus puños ejecutan ver daderas maravillas. Los rusos se han puesto á disposición del general en jefe Jaurés, Un cambio, los austríacos se han unido i los alemanes. Los italianos deliberan. Evidentemente es peran que un partido obtenga una victoria decisiva para unirse á ellos. Los españoles están perplejos. Los bancos belgas han sido invadidos por los combatientes. Stuttgard. -La batalla es terrible; los franceses han recuperado los bancos de Nauey y rebasan los bancos de los delegados vesfálianos. Los ingleses han hecho prisioneros á o delegados hamburgueses... Hervé ha sido gravemente herido. Hasta aquí alcanzan los telegramas de mi colección sobre la discusión del antipatríotibmo en el Congreso socialista de Stuttgard. Elocuentes, ¿verdad? Los profesores de baile deben estar avergoi: zados. F. MORA ABC Publicará mañana su interesante extraordinario de modas LA MUJER Y LA CASA, dedicado á Jas señoras. D I E Z CÉiNTJMOS EN TODA ESPAÑA EL M E J I C A N O Y O. T A N C R E o O POR EL SUELO DESPUÉS DEL PKLVIER R E j O N (íÜVACiON QUE TRÍ. BUTO EL PUBLICO A D. TANCREDO AYER T A R D E E o t s A B C.