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MADRID, SÁBADO 24 CRÓNICA UNÍ VERSAL I L U S T R A D A AÑO líL NÚM. Sil. 0 m) M 2 É P O C A LOS SUCESOS DE MARRUECOS CASABLANCA. EL EDIFICIO DEL BANCO DE ESTADO MARROQUÍ, DESPUÉS DEL SAQUEO POR LA MORISMA EL DÍA DEL PRIMER ASALTO A LA POBLACIÓN, ALA PUERTA DEL EDIFICIO, HABLANDO CON UN GUARDIAN MORO, SE YE AL MEDICO DEL DON ALVARO DE BAZAN SR. CASARES Fot. Ritívvagen. í es español, y una gitana no Ar Mintz. firma era un seudónimo. Dos gitanos le llaman Carmen llamaba puede llaI Issar Abgoa; es decir, el extranjero de la mala EXTRAORDINARIO! o que significa en nuestra lengua la tigresa sombra (qui porle viaLheiitj. I- ertenecía á una ó la indomable De Ar Mintz á Carmen no (ncluímos el suplemento ilustrado de dieciséis hay más que un paso, que Merimée ha fran- buena familia de Navarra y estudió para cura i en Pamplona; pero su carácter ligero y vioienpáginas G E N T E M E N U D A que deben queado sin intención seguramente... Se apellidaba Nadushka, y su tribu acampa- I to le líevó á intervenir en un suceso- -que perexigir todos nuestros suscriplores y compraba en los alrededores de Gibraltar, vjiviendo, j manece en el niíst erio- -y vióse obligado á muy bien, del contrabando. Desde su infancia abjindonar su país y á colgar los hábitos. SenPRECIO: DIEZ CÉNTIMOS corrió con los suyos por los caminos y por los EN T O D A ESPAÑA senderos escondidos; amaba la existencia aven- I tó plaza en Caballería, mas siempre fué un mal turera y libre, las marchas de noche, á la luz soldado, brutal y pendenciero. I) esdc que entró en relaciones con Carmen de la luna; esta vida, en fin, de sobresaltos y de peligros. Se unió niny joven á un gitano de (ya viuda en aquella época) José creyó que posu tribu, llamado laleo, q u- -rió en un rom- dría tratarla como á los tímidos navarros de sus montañas. Además, á él le gustaba la vida bate con los carabineros. de ciudad con sus placeres frivolos, mientraís que la gitana adoraba la vida independiente, penas habrá quien no conozca la ópera de al aire libre. Dos dos se amaban, es cierto; pero Bizet, aunque no haya leído la novela de cada cual tenía su concepto del amor. Da unión Merimée en que está inspirada. Gracias, pues, de estos dos caracteres tan opuestos no podía á la música, Carme; i e ha popularizado entre ser duradera. José cedió el primero, sin embarnosotros y su nombre es candidato á la iuinor %o. y por seguir á Carmen desertó, se hizo coníalidad. trabandista y hasta un poco bandolero. ¡Bien Apai te de la belleza artística de la novela y ue él colgó el uniforme con la misi: ia facilidad de la ópera, hay una razón muy lógica para que los hábitos... Esta nueva vida duró apenas explicar esa popularidad. Esta ha sido una de un año; un año de constantes reyertas, provolas pocas veces en que al ocuparse de Españo cadas princi almente por el carácter autoritalos extranieros han sujetado á nuestra realirio y celoso de José. dad las alas de su fantasía. Salvo ligerísimos ¿Eran fundados sus celos? Si y no. ¡Jamás y no fundamentales detalles, Carmen, novela, una gitana ha pertenecido á dos hombres... parece obra de un escritor español. Y la músiAsí, mientras amó al soldado, Carmen le fué ca de Bizet dijérase también de un músico naseguramente fiel; pero cuando huyó su amor, cido entre nosotros. atropellado y devastado por el triste José, es Pero Próspero Merimée, el creador del tipo, posible que su corazón se interesara por otro. ¿lo compuso en presencia de un original deterHay que añadir que los gitanos llevaron siemminado, ó le dio vida recordando y unificando pre muy á mal esos amores y que hicieron todo las observaciones recogidas en sus viajes por lo posible porque se terminaran. España... Mejor dicho, Carmen ha existido, ó Furioso por ser, ó por creerse, suplantado, es un personaje fantástico. Muchas veces se José procuró reconquistar á la que amaba cieiia presentado este tema á la discusión literagamente por encima de todo. Rechazado por ria y otras tantas fueron encontrados los jala indomable gitana, y enloquecido de rabia MJNT NADUSHKA, receres, sin que el piiblico se interesara en el y de despecho, la mató. LA BISNIETA DE CARMEN a. suntc, y a q u e en presencia de un héroe naciComo se ve, aparte de la psicología de estos do en el mundo del arte admira su belleza, sin amores, la historia contada por Mintz no di ¿Fué cigarrera en Sevilla? No lo creo. Odia- fiere gran cosa de la novela de Merimée. Algupreocuparse de sus orígenes. Mas esas discusiones han ternuuado para ba las ciudades, en las que fídta el aire y la in- nos pequeños detalles- -como el de la evasión siempre. Un popular diario parisién, Le Mat nu dependencia; y además, es muy difícil que ella dé Carmen- -sirven más bien para rectificar el acaba de dictar sentencia definitiva en el plei- se sujetara á un trabq o regular... El encuentro libreto de la ópera que el relato del gran esto. Carmen ha existido. Le Matin ha tenido la de Carmen y de José fué más sencillo de lo critor, fortuna de encontrar á su bisnieta, una linda que se representa en la ópera. Carmen, presa He aquí ahora la descendencia de la fartiosa cantante, IMintz Nadushka, casada con mon- por contrabando en Tarifa, iba conducida á la gitana: cárcel del pueblo, y un galante cabo de Cabasieur León Roger, periodista francés, 7 ha lo Carmen dejó una hija que casó con Djarko, grado que ella le comunique la historia de su llería la dejó escapar en el camino. lyas gitanas cantante de alguna reputación, y este matrison agradecidas, y el cabo era un guapo mozo... monio tuvo muchos hijos varones y una hembisabuela en unas cuantas líneas sinceras y sencillas que por su interés merecen conocerse: I a historia se adivina. bra llamada Thiecla, que se enamoró de un ar EsLe cabo se firmaba José Navarro; pero tal tillero inglés, de la guarnición de Gibraltar, y ücsde luego, escribe Mintz, el nombre de de estos amores nació una niña que recibió el T H K Í CL. RI SZÍ 1 J J: OCÍXJ J I U Í Y I DÍJFQPMTFMIÍM LA HISTORIA DE CARMEN A nombre de Mintz Nadushka. El soldado era un hombre honrado; tuvo que salir de España para continuar sus servicios eu la India y dejó á Thiecla y á Mintz al cuidado de uno de sus parientes, que residía en un puerto francé. 9 del Canal de la Mancha. Se fué y no volvió; los indios sublevados le mataron. Entonces H i e d a y su hija regresaron á Gibraltar, donde el anciano Djarko las recibió con el mayor cariño. H i e d a era mi madre. Mi padre se llamaba Harry Gresham. Mi abuelo Djarko me enseñó á cantar; á l o s veinte años comencé mi carrera teatral, debutando con el papel de Carmefi, obra cuya h e roína en la realidad fué mi bisabuela. Algunos gitanos de mi familia estimaron que lo que yo hacía era sacrilego, y hace dos años, hallándome en Dondres, me envenenaron. Estuve muchos meses entre la vida y la muerte, pero io. cuidados y la abnegación de un francés me salvaron. Hace un año me disponía á reanudar min tareas artísticas; estaba contratado en América y me encontré en Valparaíso el 16 de Agosto, día del terremoto. Todos los periódicos pu blicaron la noticia de mi muerte, noticia que me cuidé de rectificar en seguida. Mi abuelo me contaba á menudo que Carmen era supersticiosa y no emprendía nada sin consultar las cartas. ¿Deería alguna vez en los naipes la triste celebridad que habían de adquirir su nombre y su historia? Tal vez yo creo ser agradable á su memoria restableciendo la verdad sobre el sansrriento drama. ni- -OUfo- DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C EN PARÍS l o parisienLA SONRISA D E PARÍS ses sempiezan á reconocer q u e la capital del m u n d o es s u cia, y y a se inicia u n a campaña para estimular á la Municipalidad á q u e adopte las medidas m á s convenientes á fin d e q u e la hermosa ciudad s e adecente u n poco. E n efecto, y a v a siendo h o r a d e q u e los parisienses reparen q u e viven en medio d e u n a cantidad tal d e porquería q u e avergüenza... L a sonrisa de París, esa divina sonri. a de q u e n o s hablan encantados autores y poetas, n o p u e d e ser m á s desagradable para el extraniero q u e á París llega después dé