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NUMERO. 8 JO A B C VIERNES 23 DE AGOSTO PE J 007 OCHO PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 5 Tal es mi baño en veranoTras ese remojón saao siento un placer infinito... ¡Que rabie don Valeriano... y ¡que rabie el Morabito... Luis DE TAPIA HUELGA TERMINADA POR TELÉGRAFO ALICANTE, 12, 7 T n n el Gobierno civil se han reunido los: con V tratistas de las obras del puerto, el ingeniero y el representante de la empresa Deústch y una comisión de obreros, y después de larga discusión; han acordado una fórmula para dar por terminada la huelga. Esta noticia ha producido gran júbilo entre la clase obrera. El contratista de las obras ha abonado todos los jornales desde que se paralizaron los trabajos. La Prensa, reflejando los comentarios generales, elogia este rasgo filantrópico, qué tanto beneficio ha hecho a las clases trabajadoras. p L CRIMEN DE LA CALLE DE TUDESCOS El juez interino del distrito del Centro, señor Aldecoa, sigue trabajando en la causa ins- traída con motivo del crimen de la calle de Tudescos. De nuevo ha practicado una visita de inspección en la casa, encontrando algunas cartas y sobres enviados por el Continental á Vicenta Verdier. Para tratar de averiguar algo sobre esto, ha citado á su despacho oficial á algunos empleados de la aludida Agencia. También ha ordenado se cite al matrimonie Romillo para ampliar sus declaraciones y celebrar tal vez algún careo. El presidente de Panamá POR TELÉGRAFO 4, 5 T. l Sr. Guerrero, presidente de la República de Panamá, ha marchado de París esta mañana y se ha dirigido á Ginebra, é Italia. Después irá á San Sebastián, donde visitará á S. M. el Rey D. Alfonso. E LA CONFERENCIA DE LA PAZ POR TELÉGRAFO LA HAYA, l í 8 M. BOLSAS DEL DÍA 22 BZOY D Í A 21 COTIZACIONES CTl Comité de estudio de la segunda subcomi sión de la comisión primera, ha adoptado en segunda lectura y por diez votos contra dos una proposición, cuyo objeto es el de establecer un Tribunal internacional de presas. Votaron en contra el delegado de Méjico, señor Esteva, y el del Brasil, Sr. Ruy Barbosa. Á TRAVÉS DE LA FRONTERA DE MADRID Interior, al contado, Serie I? -en diferentes series id, Interior, flücorriente 1 í í Interior, ñu próximo. Aiapstizable, Serie E fescuján) -en diferentes s e r i e s c a r p e t a s Obligaciones del T e s o r o Ayuntamiento de J adrid. Resultas. -Expropiaciones del interior. -Cédulas del ensanche. Obligaciones de la Diputación Madrid. Banoo de- España. Banco Hipotecario Banco Hispano- Americano Banco Español de Crédito Arrendataria de T a b a c o s Sócied. Grál. Azucarera. Preferentes. Cédulas del Banco Hipotecario. CAMBIOS. F r a n c o s libras, Ordinarias. 81,35 82,75 81,39 81,45 100,65 0,15 0, -20 0,20- I Q, 05 EL FEMINISMO BELGA NOTICIA INTERESANTE COMO EL SR. LA CIERVA HA DECLARADO QUE CERRANDO TEMPRANITO LOS TEATROS DISMINUIRÁ LA CRIMINALIDAD, EL CLUB DE CRIMINALES SE HA REUNIDO, ACORDANDO TRABAJAR ANTES DE LAS DOCE Y MEDIA DE LA NOCHE puesto que el feminisno es un necno que ya r- no se discute y la simiente se ha convertido en árbol, ahora sólo nos queda saborear sus frutos. Los hay de todas formas y de todos colores, maduros y verdes, grandes y pequeños, que no son por cierto los menos substanciosos. En una palabra, la más brillante variedad distingue á esta nueva producción, aclimatada ya en todos los países civilizados. Así es que vemos á las sufragistas inglesas dedicarse al noble y varonil boxeo con los policemans dé Londres, y á las diputadas finlandesas desempeñando sabiamente sus cargos, mientras que en otros pueblos el feminismo, sabiendo que en la unión está la fuerza, crea Ligas cuyos designios, en apariencia contradictorios, prueba tanto eclecticismo como vitalidad. Tenemos un pequeño pueblo de Bélgica en que se acaban de crear dos Ligas; una, la de las futuras esposas cuya originalidad no consiste más que en la manera de continuai las tradiciones. Las adeptas, llenas de fervoj por la antigua institución del matrimonio, aceptan el fin y ponen los medios. Y conformes con los preceptos bíblicos y convencidas del buen apetito de Adán, estas Evas del fruto permitido invitan á los célibes del. sexo fuerte á espléndidos banquetes, que, á fuerza de repetirlos, han de acabar forzosamente por indigestarseles. OPLAS DEL VIERNES- MI BAÑO I 400 88 41 103,20 lá, 15 28,7.5 +0,15 Q (K DE BARQELON. A Interior, fin ue mes Ainortizable, Banco His. pavnQ- -Qolo: ai 04 Acciones, Kortes -Alicantes -rr Orenses. Interior... -Kxterior. Renta f r a n c e s a Ruso n u e v o Turco Argentino, 4 por 100,1 S 96. Brasil, 4 p, or 100,18 S 9... í lít e s Zaragozas A n c t á l ü c e s rédito liiónés. BancO; Nacional ieMéjico. Metropolitano. ítíótinto. Thomson... P Boers Tharsis. i- Goldfields... Band Mines. y, 81,17 0 09 r- 0,18 86,35, 3 S 90 +0,15 eio -0,35- -0,20 -0,10 94,20. 1 84,20. 79,33 259 1.162 929; 581 o, m Ó 05 -0, 1.872: 578: 167. 74 117 Ño es el baño en que me baño baño de pórfido rojo, ni tiene argentino cañoDe cin c con gotas... de estaño es la pila en que mé mojo. El baño que me interesa no es, püés, la pila francesa de Osténde, ni de Vichy... s simplemente un artesa muy bastante para. mí. Eto ella, diariamente, cuando más quema el ambiente entro resuelto y si í itfíiieácfc... y ¡Pero antes de entrkíy procedo de la manera siguiente: Lo primero que hago es ver si se halla el baño en su ser; después entra mi criada, lo llena de agua templada y queda elbaño a ¿j! n I En seguida con cuidado, me desnudo, y admirado quedo de mi forma bella. (Es claro que la doncella que antes entró, se ha marchado Xa desnudoj, un pie con fe en el líquido elemento jneto y luego eí otro pie... y así en pie quedó un momento quieta, si sabej- por qué. Después hago una flexión y al hundirme en el pilcin, el agua, lector amigo, me produce en el ombligo desagradable impresión. No obstante, con ligereza caigo al fondo hechc una pieza. y al cubrirme el agua fría, dejo fuera la cabeza... (porque si no me ahogaría) Dentro ya, mí cue rpo sane siente un placer soberano, y pienso, pasado el susto, en que Séneca el roriano debió morir muy á gusto. Pienso entre aquella agua pa; en Marat y en la figura de Cárlota. yíno es extraño que piense así, pues da el bañó eierto baño... de cultura. lluego me pongo á pensar e; n el proceloso mar y cruzo mi artesa á nado, y... ¡bueno suele quedar el cuarto, de salpicado! Después de la natación, con estropajo y jabón me doy de pies á cabeza... y en seguida con presteza saltó fuera del pilón. Y buscando con mi vista una sábaiía maurista que reacciona muy bien, queda mi persona lista, ílmpiaj fija y... de chipe La otra Liga es de procedimientos más intransigentes. Sus adeptas no quieren nada con, los hombres, y ni aun en su Círculo los reci Galarza. -Santos Éseúela preparatoria. SALUD, 13 (Véase 8. plana) regalos recomendamos la easa V. VIIXA, C a r r e t a s U, ABG 356 su mirada se fijá; en los LAS DOS BARONESAS 353 Ya. tengo, pruebas tendré más y todavía... Cuando llegó á Lamorlaye, después dé haber esperado la salida e Jorge 3 de Mad. de f revés, füé derecho al pabellón. de tiro y, comparó los cartuphos que quedaban en la. mesa éon el que él llevaba. Eran idénticos y tenían, como él primero y como el rifle americano, el nombre del armero de íSueva Yor: k. Santiago supuso, en seguida que Mr. de Teryille debía, haber rdb. auo la cartera. Corrió al chalet, entró en la habitación del miserable, forzó las cerradura dé íbs muebles, y encontró no solamente la cartera dé Xuciano, sino, el paquete de polvos de estricnina robado en Cpyé, en el botiquín del doptor. Hemos visto que el mudo partió á caballo para Beauyais Hevañ 4o estos cuerpos del delito, incluso, el rifle, envueltos en una manta. Ert BeauVais, el juez instructor, á quien fue á hacer sus confidencias, com prendió que, engañado por falsas ap. anenci. aSj hab a seguido mal camino, y á pesar de lo avanzado de la hora, dirigió, Á Santiago Habert a. 1 p. rocura ic! r: de la República. Marieta Muntel allí estaba ya. La ex co. cofíe, llamada á Borgpíla dos meses hacía, para recoger una pe quena herencia, había sabido ló que pasaba al llegar á Chantílly. Juzgando los actos de Jorge más que sospechosos; queriendo, por otra parte, salvar á Luciano, cuya inocencia le parecía cierta, estaba contando al magistrado, los proyectos de Mr. de Nerville y su, visita nocturna. la farmacia de Qodel. pt. Esto, unido á las revelaciones de Santiago, ponían en 1 plena haz el crimen intentado y cometido. El procurador de la República no dudó. Telegrafió, al guarda, -séHps y reci bió, á las cinco de la mañana, la orden dé suspender la ejecución. Algunos meses más tarde volviós e a levantar el cadalso en medio de la plaza de Beauvais, frente al hotel de l Óise, y esta vez la cabeza del condenado cayó. Este condenado se llamaba Jorge de Nerville, y ninguno, a? ios testigos a la ejecución lo sintió. -rTJste género de t ribones- -decían- rdeberja ser guillotinado dos veces. La baronesa Germana murió de una coíigestión cerebral muy pQ Q días CS íespifís d é l a jjecucíón de su excelente sobrino. I ¿a ¿mo á HarWay y Leonida, aáiSade? hace: seis meses, y establecidíís en Vevey von Mad. o? Harblay, son tanto más feligeá cuanto, que han sufriá mucho y dudado por mucho tiempo de la felicidad. Por este motivo su dieiia aera dura. dera corno su amor. SantiagovHabert no se separara. unca e. Cerca de la estación al dijes de la cadena del reloj. El sello faltaba. ¡Este es el asesinq! -pensq de, PIN Cuajidp acaoo su cigarro, Jorge se fue al hotel y subió á su cuarto. Su ventana, como la de Mad. de Tréves, daba á la- plaza. La entreabrió. Adivinábase el- populacho bullendo en las tinieblas; ruido de voces oíase Mr. de Nerville cerro la ventana y se aproximó á la puerta que eomunicabí con ei cuarto de su prima. Aplicó el oído á esta puerta y percibió sollozos ahogados y sordos gemidos- ¡Cómo le amaba! -se dijo ¡Cómo le ama... En el estado de debilidad- ct me se encuentra, no sobrevivirá al suplicio del adorado. ¡La pierdo! Por fortuna ha hecho su testamento y no me ha olvidado. Es positivo, puesto que lo he oídlo de sus mismos labios... ¡Me queda la fortuna y es un famoso consuelo! ¡Voy á ser rico... muy rico, y no habré trabajado en vano! Mr. de Nervüle, cuya melancolía se había disipado á favor el Burdeos, el Bqrgoña y los aicpiioles, se acostó y se durmió inmediatamente: ¡u sueño; que duró muchas horas, fue bruscamente interrumpido. La muchedumbre, aglomerada en la plaza, principiaba á encontrar el tiempo largo, y lo manifestaba por un murmullo, que aumentaba de momento en momento. Saltando en seguida de la cama, se vistió apresuradamente y se puso á te ventana. Gendarmes á caballo contenían á duras penas 1 la oleada de curiosos que se desbordaba. En medio de la plaza estaban armando los maderos de la justicia. Oíanse resonar acompasadamente los martillazos sobre las clavijas de hierro Veíanse ir y venir faroles alumbrando á los ayudantes del verdugo. Én el cuarto de al lado, Mad. de Tréves, que no se había acostado, seguía rezando; pero, ya no lloraba. ¡Áy. í $Io teriían ya lágrimas sus ojos! Su dulce rostro mostraba la palidez de la cera. Sus labios estaban igual mente blancos. Comprendíase que su vida íbasé extinguiendo. Mad. de Treyes, arrodillada tantas horas, se levantó penosamente, y reunieuok) todas sus fuerzas consiguió arrastrar una butaca al lado de la venta na, que- abrió. Vio la muchedumbre agitada. Oyó los gritos y las voces. Sus miradas se detuvieron algunos segundos sobre la ruidosa y movediza oleada; luego fueron más altas y más lejos. La PPJpre mujer apercibió entonces, entre la bruma matinal, los brazos rojos de la guillotina. Su cuerpo se estremeció y rechinaron Sus dientes. Demasiado débil para permanecer en pie, dejóse caer en la butaca, atraídos sus ojos por la ¡repugnante máquina como por irresistible imán. Mr. de Nerville, dio dos golpecitos á la puerta. Leonida no le oyó. Puso la mano en el picaporte, que se movió; Abrióse la puerta. Habiendo pasado la noche en oración, Leonida no se había cuidado de cerrar con llave ni echar el cerrojo. Jorge se adelantó hacia ella. -Prima- -le dijo. Estremecióse, como si ia voz que la haolaba la despertase de repente, y coa la mano extendida señalando á la plaza, dijo estas palabras: