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MADRID; DOMINGO 18 DE AGOSTO D E ItwOTMWiiwjwWMwwiiwwiiMw I uMai nj- -M M M I I I W I U I H I I 11 I II- -M w w- -M iN I I tm 1907. NÚM. SUELTO, 5 CÉNTIMOS) g) CRÓNICA UNIVEKSAL ILUSTRADA. AÑO m. NÜM. 8o5. B 2 É P O C A Inofensiva é inimitable eombatiendo d o l o r de c a b e z a J a q u e c a s r e f i m a s j n e n i a l g i a s Una dosis, 0,25 pesetas. Caja 10 dosis, 2 pts. EH las principales farmacias de España. MOTORES DE GAS POBRE I OBiilITIIIA- WIORAliT La MAYOR ECONOMÍA DE COMBUSTIBLE Pedir el catálogo ilustrado á CASA CATÓLICA CARLOS OAL- RE Bairquillo, 5, MadiridL Se desean agentes entendidos en provincias ofrece sacerdotes de varios idiomas para educar Y acompañar niños, institutrices alemana, francesa, inglesa, española y ayas. Alcalá, 1.9 El mejor café: El primitivo: El único, es el verdadero torrefacto A. DELEYTO. JEREZ BODEGAS DE ALMACENADO Y EXPORTACIÓN Los delicadísimos vinos de esta casa, procedentes de los mejores viñedos jerezanos, criados y conservados con asombrosa y escrupulosa pureza, son aniversalmente conocidosy apreciados. Montadas las bodegas al sumo de perfección con cuantos adelantos se requieren para la mejor vinificación, la pulcritud y esmero que se emplea en todas las operaciones es también motivo para que sean generalmente visitadas y se consideren como modelo y únicas en Jerez que reúnen tan especiales condiciones. Entre los numerosos y variados tipos de vino, tiene esta casa el excelente T d n i c o- J e r e z producto único en el mundo como gratísimo reconstituyente para todos los enfermos y eon delicados que éstos sean. DIS liA F R O N T E R A COTTEREAm AUTOMÓVILES Y BIGIGLEIAS AGENTES EXCLUSIVOS PARA ESPAÑA MlTlBIiA VULTiAn Y COMPAÑÍA (S. e n tienda, 22. MADRID. Apartado de erreos, 210 SBITÍO ENCAJERAS BELGAS é inglesa arreglan á nuevo encajes antiguos y faldas de cristianar. A l c a l á 6, l.o LA ESTRELU 4, o MONTERA, 32. TeléfLaSS li COMPRO TX Í. PBIMCIP SO, platería CHILINDRINAS e n Ferrol se lia perdido tina cuna. Y menos i mal que el niño, por su edad, no pudo perderse. El angelito pasa ya de los cincuenta... Realmente ha sido un espectáculo conmovedor. Todo un pueblo, con el alcalde al frente, ebrio de músicas, de cohetes, de discursos y de aplausos en la solemne y triunfal estancia de D. José Canalejas, buscando intranquilo y ardoroso la cuna de Canalejas. El gran orador nació en Ferrol. Y ya no se sabe mida más de este lejano detalle. Mis paisanos de región, con la fuerza de lój gica que nos caracteriza, suponen que debió nacer en alguna casa, y ya con este dato precioso se echaron á buscar entre las casas de la ciudad. El legítimo deseo de festejar á Canalejas, una de las glorias más indiscutibles de la tribuna española, se complicaba en Ferrol con una lápida conmemorativa que dice, en letras de oro: nació D. José Canalejas, etc. Todo estaba perfectamente: todo, menos el aguí. Referencias, cálculos, investigaciones... se estrellaban contra la pluralidad de sitios amténticos, y como mis paisanos, aplicando de nuevo la lógica, comprendían que no pudo nacer en varios sitios á la vez, aun siendo Canalejas, y aun habiendo sido el caso en Ferrol, á medida que avanzaba el tiempo y se aproximaba el momento de la entrada aumentaron wisiblemente los apuros y las confusiones. No sé cómo habrán resuelto el conflicto; pero, en la duda, yo aconsejaría que modificasen algo la inscripción, y en lugar de escribir indeleblemente agüinado D. José Canalejas, que pongan: decidió el Ayuntamiento, en sesión del 10 de Mayo de 1907, que naciera D. José Canalejas en el año de 1856, N o estaría m u y claro; pero, en cambio seria tnuy exacto, y eso íbamos ganando los futuros lectores. V Bromas y lápidas recordatorias aparte, creo q u e Canalejas, ferrolano de cuna y español ipor su talento y su maravillosa palabra, llevará un buen recuerdo del entusiasmo y del júbilo con que los gallegos le aplaudieron mere lidamente... p n Ferrol se perdió una cuna: en Gijón han pescado estos días pasados un tiburón, e s p u é s de las crías que iban dormidas soore el lomo de u n pez gigantesco, prodabkmmre te hembra, según el relato de algunos corresponsales en la feliz aventura delibravo piloto aéreo Sr. Kindelán, el suceso náutico más extraordinario de este verano ha sido el de Gijón. Y lo más estupendo de esta ciertisima pesca iié el error del pescador, sin contar con el error del tiburón, qiae también se engañó al trasrar el anzuelo. Un político conservador, elocuente, minisirable á ojos cerrados, gran poeta, aplaudidísimo autor dramático, hombre de extensa cultur a y de fértil imaginación, es además padre prolítico y amantísimo. Por la prole viene el sucedía y por la política vino mi conocimiento del suceso. Llevóse la familia á veranear en Gijón, y tomo uno de los atractivos mayores de los puertos es el mar y del mar los pescados, salían todas las tardes en tina lanchita el padre y algunos de los hijos á dedicarse á la candida y destructora afición de la pesca con anzuelo. Organizada la afición en estas condiciones relativamente benignas, el fruto diario se reducía á unos apreciabilísimos panchos ó solías 6 bugadetes voraces q u e eran izados fácilmente á bordo de la lancha; pero cátate que un día el hilo se pone tirante, el pescador hace esfuerzos horribles, une los suyos el amantísimo padre y pescador suplente, la tripulación ayuda también, y al fin... ¡loado sea Dios que tales cosas permite... sale de las espumosas aguas tan tiburón. El padre, no cegado p r sm amor de padre, io confesaba paladinamente: era un tiburoncito chiquitito... pero era un tiburón. Repitamos con el profeta: loado sea Dios que ¿ales cosas permite... en Gijón y á los políticos conservadores veraneantes. Al amigo Cavestany, que veranea en Gijón, si por casualidad oyó la tragi- pesca referida y conoce á los actores, me permito rogarle que les suplique un poco de ese hilo y unos cuantos de esos anzuelos para echarlos por los ministerios. ¿Quién sabe lo que podrá ocurrir con su correspondiente cebo, Dios, que consiente á los tiburoncitos chiquititos tragarse el anzuelo en Gijón... ¿no ha de poder lograr que se lo traguen en Madrid algunos otros... Por si acaso, envíemelos, amigo Cavestany. Con usted quiero irme acostumbrando á pedir jpara uandolle nieeldia cercano, de Justicia para usted y de especial complacencia para Invencibles, se acabaron los buenos pilotos que mí, en que pueda pedirle y lograr favores de sabían dar la vuelta al mundo antes que ningún otro navegante, se acabaron las flotas que Real orden... venían á Kspaña con todas las jnaravillas de la India. tras dos chilindrinitas... E n aquel tiempo, España, eomo si comprenEn Casablanca, los moros dispararon sus cañones con pólvora sola... ¡Cómo les habrá diese su misión de pueblo casi insular, buscaba en el mar su destino, y las mismas gentes molestado el ruido á los Ejércitos aliados... Por el ministerio de la Guerra francés se ha del interior de Castilla y de Extremadura sapedi 4o al jefe de la escuadra una relación para lían á navegar y se convertían eji famosos alrecompensas, incluyendo á los oñciales extranjeros mirantes. Aquél fué el tiempo glorioso de España, una como floración espontánea de un tambte n. gran pueblo. Pero en lugar de irse á Sevilla, á ¡Recompensas... con pólvora sola! Barcelona ó á Lisboa, los reyes se metieron en A ver si son como las Grandes cruces portu- Madrid, donde no había ni siquiera río, y Esguesas, que suelen perderse en el camino. paña se acabó, la flor admirable de España se Aunque esto de perderse no sea rigurosa- secó falta de agua... mente exacto. Siempre hay quien se las enVolvamos, pues, al mar. El emperador de cuentra Alemania dijo un día que el porvenir de su MANUEL LINARES RI VAS pueblo estaba en el Océano: inmediatamente de decirlo, el Emperador construyó u n balandro, navegó, guió porasí mismo la nave, dio el lejemplo más bien la voz de mando, á toda su nación, y, en efecto, Alemania se va cubriendo de astilleros y arsenales, sus flotas transatlánticas van siendo las más formidables, y acaso 1 o s BALANDROS El deporte es un arte pronto su flota de guerra competirá con la pri i moderno; como es mo- mera del mundo. El porvenir está en el mar. Nosotros tenemos un pasado glorioso de naderno, tiene ese arte la movilidad, la inquietud de todas las cosas modernas, y así veréis que vegaciones. Los levantinos recorrían triunfalen menos de diez años se han sucedido in- mente las islas griegas, y un rey de Aragón numerables formas de juego y diversión: ahora pudo exclamar, en u n rapto de soberbia, que la bicicleta, después el automóvil, luego los no consentiría circular u n pez en el Mediterráneo sin que llevase grabadas las barras araglobos, los balandros... Los balandros, ¡oh qué bellos juguetes, gra- gonesas. Y los pescadores del Cantábrico naciosos como pájaros blancos, elegantes como vegaban hasta Terranova buscando las pesmujeres! Ahora están de moda esas navecillas querías de bacalao, y los balleneros vizcaínos ligeras, imagen perfecta de la belleza y de la eran tan sagaces, que los barcos de pesca noalegría. El Rey es un devoto de la navegación; ruegos solían contratar u n arponero vasconlas regatas son la nota más viva del veraneo; gado para sus expediciones árticas. Y en Flanen Santander, en Bilbao, en San Sebastián, los des tenían los comerciantes cántabros lonjas y balandritos corren furiosas regatas á lo largo casas de contratacióui y los marinos de Guide las playas, bajo u n cielo jocundo, sobre una púzcoa se sentían tan fuertes, que peleaban en mar tranquila, rizada, verdeante. Y las mujeres franca guerra con el Rey inglés y negociaban son las más fervientes aficionadas de los ba- paces dcj potencia árpotencia... Pues si ese es landros, por lo mismo que entre ellas y las na- nuestro pasado, ¿por qué no h a de ser también vecillas existe la identidad de la forma, de la nuestro porvenir? fragilidad y de la hermosura. En la hora risueY el más glorioso porvenir puede levantarse ña de la mañana, cuando las rocas de los acan- de los motivos más leves: de unos simples batilados emergen del mar con u n tono rojizo, landros, por ejemplo. De esos frágiles, graciocuando la brisa riza las aguas y las hace blan- sos, femeninos barcos que tan bellamente naquear brillantemente, entonces es cuando yo vegan ahora en estas magnificas mañanas eslas admire, es cuando quisiera ser el timonel tivales. de una de esas navecillas, y correr, y transpoJ. M. aSALAVERRIA ner el %o rizonte. y no detenerme, siempre de cara al sol. Yo admiro los balandros tanto como aborrez- EL m) N G B E S O co los automóviles. El automóvil tiene los caracteres de la bestialidad, de la grosería, del pleESPERANTISTA beyismo; ruge y alborota como un perro furioso, p l día, i2 se celebró la sesión inaugural del corre ciegamente como u n a máquina sin espí- Congreso esperantista de Cambridge, al ritu, huele mal, levanta polvo, mata fríamente; cual asisten 1.399 congresistas, representantes y los que lo tripulan necesitan vestirse unos d e j í naciones trajes fantásticamente grotescos: gabanes riEl actual Congreso es el tercero que celedículos, caretas de payaso, gorras inverosími- bran los esperantistas. Celebróse el primero en les; es cruel, mortal, feo, hijo de la industria, Boulogne sur Mer, y el segundo, el año pasado, hijo del carbón, delihumo, de las fábricas ple- en Ginebra. Hasta la celebración de estos Conbeyas, de las huelgas y de las cajas de resis- gresos, la existencia deL Esperanto había patencia... En cambio, los balandros son la poe- sado casi ináÜvertida; p e r o d e s d e entonces la sía y la aristocracia, herederos legítimos de lengua internacional se ha extendido de un las naves antiguas, de aquellos trirremes grie- modo notable y los congresistas, se muestran gos, de aquellas galeras venecianas, de aque- satisfechísimos d e l o s resultados obtenidos llas fragatas que iban por el mundo con sus hasta ahora y muy esperanzados con los que grandes velas en pompa á buscar las islas ig- esperan conseguir en el porvenir. noradas, á traer los frutos tropicales, á sorNo Hace muchos días, el 21 de Julio pasado, prender el misterio de las tierras éxóticas. jEl en Francia, Alemania, Suiza, Bohemia, Améribalandro es como una protesta contra el car- ca, etc. se ha celebrado el vigésimo aniversabón y el humo de la industria, contra el auto- rio de la aparición de la lengua auxiliar intermatismo de la máquina. No mete ningún rui- nacional Esperanto. do, no trepida bajo el ritmo de los émbolos y E n 1887 jfué, en efecto, cuando el Dr. Zamenvolantes; es limpio, es silencioso; se abandona hof, oculto bajo el seudónimo DoMoro Espeen brazos del viento, se inclina graciosamente ranto- -q iQ h a dado nombre á la lengua, -pusobre un costado, corta el agua con suavidad. blicó en Polonia sm primer folleto acerca del Se yergue á veces en la cresta de una ola como Esperanto. un corcel encabritado; t i e n e la flexibilidad de Los primeros pasos del esperantismo hubiela- mujer, la redondez y la bancura de una mu- ron de luchar con grandes dificultades y obsjer... táculos, lira la época en que el Volapuk estaba De las causas más sencillas suelen provenir en el período álgido de su descrédito; y cuanios mayores efectos. ¿Quién sabe si empezando do los primeros discípulos del Dr. Zamenhof como por juego y por vanidad, los que guían comenzaron á propagar la nueva lengua, la inahora un balandro guiarán mañana un fearco diferencia, los desdenes y las burlas acogieron de altura? ¿Y quién sabe si podrá extenderse sus enseñanzas y propagandas. la afición al mar entre los españoles, que tanto Extendióse lentamente el Esperanto en los navegaron otro tiempo y que ahora han perdi- países eslavos y escandinavos, y la labor condo su culto al agua? Dos cosas hay en España tinuada y perseverante de los esperantistas coque se desprecian: la tierra y el agua. El árbol menzó á vencer la indiferencia y hostilidad de no tiene adoradores en España; el agua tam- las gentes y poco á poco el Esperanto fué poco los tiene. Perecen los campos de calor, las aprendiéndose en sas naciones de aldeas duermen su sueño brutal sobre la es- Europa. tepas desoladas, y el viajero ve ante sus ojos Después de las dos manifestaciones de los los barbechos rasos que se suceden hasta el Congresos de 1905 y 1906, el movimiento asinfinito, sin un árbol ni un poco de ternura. El censional del Esperanto ha continuado. Se han mar también lo tenemos abandonado; hemos formado nuevos grupos de esperantistas; los dejado que los otros pueblos se lleven el co- ya formados han aumentado el número de sus mercio que era nuestro, y hemos hecho de ma- miembros y conforme á lo dispuesto en el Connera que nuestro poderío naval decaiga hasta greso de Ginebra, se han fundado consulados el extremo en que a h o r a está. S e acabaron la esperantijstas en 120 duclade de las diversas O A B C EN SAN SEBASTIAN naciones del globo, de suerte que hoy, con el conocimiento del Esperanto, puede cualquiera recorrer el mundo y obtener ayuda moral y material, sin poseer los idiomas hablados ea. los países por donde uno viaja, De los recientes progresos del Esperanto di cuenta, una estadística publicada por el Espe rantista! Centra Oficejo, establecido en París. E n i.o de Edero de 1907 había establecidas 120 agencias consulares, siendo los países que cuentan con mayor número de ellas, Francia, que tiene 38; Inglaterra, 18; Bélgica, 12; Alemania, 6; Austria, 6, y España, 6. Las Sociedades y grupos esperantistas que. existían en 30 de Junio de 1906 ascendían á 407, en 31 de Diciembre del mismo año á 482 y en 30 de Junio del año actual sumaban 602. El día de la inauguración del Congreso, las calles de Cambridge han estado animadísimas, y el Dr, Zamenhof ha sido recibido con entusiastas aclamaciones á su llegada á la ciudad. Por todas partes se oye en Cambridge hablar en Esperanto, siendo de notar que hasta los policemen conocen oerfectamente la lengua internacional. E n la iglesia anglicana se ha dicho la misa en Esperanto, y en la misma lengua una compañía inglesa ha representado e n el NewTheatre la popular comedia titulada á! a; a úf imtmmmá CANALEJAS EN EL FERROL p s t a mañana estuvo el Sr. Canalejas á visitar el astillero, haciendo elogios de su situad o y lamentando que estén vacías las incomparables gradas, donde tantos barcos se pueden construir. Luego estuvo á bordo del crucero Reina Regente y de la corbeta Nautilus, escuela de guardias marinas. H o y almorzaron con. el ex presidente del Congreso los generales Tarrasa y Díaz d d Río y los Sres, Francos Rodríguez, Saint- Aubín, Laserna, Gasset, Pinofiel y varios conce jales de diferentes partidos políticos. También fué el Sr. Canalejas á la bahía para presenciar la explosión de varios torpedos de algodón- pólvora. Canalejas dedicó unos momentos á visitar á una anciana que fué su niñera. Esta lloró de alegría, muy emociada. Su marido era obrero del antiguo arsenal. Canalejas prometió protejerle El Sr. Canalejas ha recorrido los alrededores de la ciudad en compañía del Sr. Gasset, de algunos generales, de varias distinguidas per sonalidades ferrolanas y de los periodistaC SÁBADO, Jy, Jí p s t a población h a tributado hoy al Sr. Cana lejas una manifestación de afecto tan imponente, que hasta los más ancianos de entre los vecinos de este pueblo, no tienen recuerdo de otra semejante. Al dirigirse al Ayuntamiento, en el que iba á celebrarse una gran recepción en su honor, fué objeto el ilustre hombre público de entusiásticas aclamaciones. Las mujeres le arrojaban desde las aceras y desde las ventanas flores y palomas en gran cantidad, y millares de papelitos con versos y dedicatorias. Llegado á la Casa Consistorial, asomóse al balcón el Sr. Canalejas, pronunciando un elocuente discurso, en el que ofreció á El Ferrol su incondieional concurso. Las palabras del orador fueron acogidas con estruendosas aclamaciones. La recepción resultó lucidísima y ella asistieron las autoridades, las Corporaciones, loí Centros y distinguidas personalidades. SÁBADO, 17, IS K. p n este momento sale para la Coruña el se ñor Canalejas. Va á bordo de un buque de guerra cedido para este objeto por el capitán general del departamento. La despedida ha sido entusiasta y conmovedora. Un inmenso gentío apiñábase en las calles del tránsito, alumbrando con antorchas y ben galas, y los ¡vivas! los aplausos y las aclamaciones se sucedían incesantemente. Al embarcar el Sr. Canalejas en el arsenal, el público se agolpó en la puerta de la Factoría naval, con objeto de despedirle. Al partir el buque, repitiéronse las salvas d aplausos. Acompañan hasta Coruña al ex presidente del Congreso, el general Ruiz del Río, el alcalde, el presidente de la Cámara de ComerciA y ctras distjwguidas personas.