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N U M E R O 804 A B C S Á B A D O 17 D E A G O S T O D E 1907. S E I S P A G I N A S E D I C I Ó N i. se produce en Irlanda, en Escocia y en el país de Gales para u n a modificación total de la instrucción pública; se han aprobado ciertos proyectos; las masas obreras, hábilmente organizadas, ganan victorias muy notables; pero por encima de todo el Rey permanece firme. N o está en contradicción con ninguna reforma, con ningún progreso social. S u acción moral se extiende sobre todos y lo atempera todo. Sin duda que ese estado de espíritu de la nación inglesa es cuestión de temperamento nacional; pero sería injusto negar que la personalidad de Eduardo V I I no lo fortifica mucho. Los ingleses ven en él al iniciador supremo de los tratados de Extremo Oriente y del acuerdo del Mediterráneo. Al asegurar á Inglaterra u n papel mundial tan brillante, Eduardo V I I aplica con u n a autoridad hasta ahora desconocida, el principio siguiente: El Rey reina, pero no gobierna Amigos ó enemigos, no pueden por menos de admirarlo, pues reina del modo más galante del mundo, como dirían nuestros abuelos F. MORA PAGINA 4 BARCELONA POR TBLBFONO VIERNES, 1 6 3 T. r tias noticias. Continúa la violenta polémica entre lerrouxistas y solidarios. El Progreso anuncia la constitución de nuevos grupos revolucionarios, entre ellos u n o que se llama La Kábila. El Juzgado especial que entiende en la caus a de los terroristas, h a decretado la comunicación de todos los detenidos, excepto Rull y familia. Las noticias que se reciben de todas partes de Cataluña anuncian que las tradicionales fiestas transcurren sin novedad. El tren del Norte ha arrollado en el barrio d e San Andrés á un sujeto desconocido, destrozándole. Por la frecuencia de estos atropellos, la Prensa clama por la vigilancia en el caso á nivel, aue los evitaría. Á TRAVÉS DE LA FRONTERA LOS SUCESOS DE MARRUECOS POR CABLE, TELÉGRAFO Y TELEFONO La visión da idea de la magnitud y duración IMPRESIONES del bombardeo. H a y restos de u n esbelto edificio, el santuap r l telegrama de Le Matin en que se afirmaba que las tropas españolas habían declinado rio de Sidi Belluit, patrón de Casablanca- -á el puesto de honor que el general Drude las unos 500 metros del poblado- -que parece u n ofrecía en las afueras de Casablanca, debe obe- montón de escombros. N o tiene u n solo pilar decer á u n a mala información, ppr no calificar- en pie, y las techumbres están caídas como si lo de peor manera. Esas tropas, de acuerdo con hubieran sido arrancadas de cuajo. lo convenido por los Gobiernos francés y espaCon la triste impresión de lo que habíamOtS ñol, tenían la misión de restablecer la paz y la visto regresamos sin novedad á la plaza, tranquilidad, t a n necesarias en aquel puerto marroquí, en substitución de la Policía sheriTÁNaER, 1 6 CASABLANCA, iS, Í T fiana, que aún no h a podido organizarse. NOTAS DEL DÍA Por seguro tenemos que el general Drude, que lo mismo q u e el almirante Philibert, de- T ranscurre el día tranquilo; pero no h a y que fiar mucho en la quietud de los moros. bían hallarse enterados por su Gobierno de lo que se había acordado con el de España, no Nuestro servicio de vigilancia aquí sigue iba á proponer á los soldados españoles, mejor siendo exquisito. Regresó el cónsul español de Tánger, adondicho á su jefe, otra cosa que el exacto cumplimiento de las instrucciones q u e llevaran y de fué á conferenciar con el Sr. Llaverfa. Vino que indudablemente aquellos generales cono- en el Galilée, que luego zarpó para la costa de cerían esas instrucciones que nuestros solda- Mazagán. En Mazagán y en Rabat ü a y tranquilidad, dos cumplirán, aunque desearan hacer otra cosa, con su incomparable disciplina y dando mas en el campo subsiste la agitación. Como en Mogador se teme 3 avance de una pruebas de ese valor frío y sereno que consiste en reprimir los mayores anhelos para obedecer horda fanática, q u e se halla á tres horas n o las órdenes de sus jefes, cualidades que son tan más de la plaza, h a marchado á aquella costa u n crucero francés. dignas de estudio como de aplauso. El resto de la escuadra sigue distribuida poi Cuantas noticias recibimos están conformes conque se h a desarrollado en Tánger un pá- los puertos marroquíes, en previsión de posinico tan grande como injustificado, porque n o bles contingencias. El Ciudad de Cádiz, a las pocas horas de ter hay motivo para ello. L a causa obedece á que todos los días llegan vapores de la costa car- minar el desembarco, zarpó. gados de fugitivos, en su mayor parte hebreos, Aquí se cree que traerá más fuerzas de I n medio desnudos, llenos de miseria y haciendo fantería. tales relatos, que ponen los ánimos en una tenLa que desembarcó h a sido instalada en la sión imposible. L a s autoridades moras h a n casa del Consulado y en otra cercana. adoptado tales precauciones, que pueden resLa Caballería, en el solar de u n antiguo ponder de la seguridad de Tánger. A las auto- cuartel moruno. ridades ewropeas corresponde imitarlas para Ambas fuerzas están pertrechadas para dos restablecer la calma y hacer posible la vida en meses, equipadas magníficamente y con u n la hasta aquí próspera ciudad. millón de cartuchos. Como y dije, causó llegada m u buena Entre los fugitivos de la costa se ven m u- impresión, a y añadiré su e constituye yla nota u chos moros acaudalados, que temen más á alegre, especialmente qpara nuestra colonia, sus compatriotas que los iñismos hebreos po- que fraterniza con la tropa y que ante su prebres y miserables. Durante el saqueo de Ca- sencia siente avivado e l patriotismo y consisablanca p o r los kabileños padecieron mu- dera garantida s u seguridad. cho los que tenían fama de ricos é ilustraEsta tarde h a ido el comandante Santaola dos. E s evidente que los bereberes, que como y a hemos dicho, odian á los moros, ven con Ha al campamento francés. Allí le esperan, para conferenciar, el general gusto cuantas ocasiones se presentan de apoderarse de sus bienes. Esto, que conoce bien el Drude y el almirante Philibert, quien, como y a Maghaen, debe tenerse en cuenta por los Go- dije, desembarcó anteayei biernos francés y español para obligar al Sul- Puedo adelantar que Santaolalla mantendrá el punto de vista que le marcan las instruccio. t a n á proceder con la mayor rapidez posible. nes recibidas. Por lo tanto, supongo que el Acuerdo que reay algo- -que n o es nada y está en todo- -que hace presumir que la cuestión de caiga será sobre la base de que cada tropa conMarruecos v a á entrar en u n a fase menos ac- serve, en cuanto al mando, independencia d e cidentada; pero d e más cuidado que hasta acción, sin perjuicio del acuerdo en lo general. aquí. N o lo olviden nuestros lectores. Claro TJbtOni, 16. CASABLANCA. iS, 4 T. está que el giro dependerá de las órdenes q u e se den y d e la prudencia con que se ejecuten. f o m p l e t o la crónica del día con varias notí cias, dos de ellas bien desagradables. F. O. La una, el fusilamiento de los soldados franceses que cometieron algunos actos d e pillaje. EN CASABLANCA Se asegura que así lo h a acordado el Consgo DESPACHOS DE NUESTRO CORRESPONSAL de guerra. La otra, que, pesar de las provisiones reESPECIAL SR. WILIAMS, ENVIADOS DESDE cibidas, persiste todavía l a carestía en los coCASABLANCA Y REEXPEDIDOS EN TÁNGER. mestibles, y el azúcar y el pan cuestan u n ojo de la cara. TÁNGER, 1 6 CASABLANCA, 1 5 2 T. Y vayan las otras noticias: La tropa española muéstrase contenta y aniEN LAS CANTERAS. ASPECTO DEL CAMPO mosa. L a conducta de nuestros soldados es co ornó el día de ayer transcurrió en paz octa- rrectísima, ejemplar. N o h a n merecido la me- viana y los moros n o asomaron desde la ñor amonestación de sus jefes. noche anterior, me arriesgué á salir de la p o Las ametralladoras q u e trajo nuestra fuerza blación y fui con el director de la Compañía se h a n montado y a en l a huerta española, soconcesionaria de las obras del puerto, á visi- bre la atalaya del campo moro; u n emplazatar la cantera. miento m u y atinado, m u y estratégico, que perAntes visité al general francés, exponiéndole mitiría en diez minutos barrer u n a gran masa de hombres en u n radio extensísimo. mipropósito. Y para que nada quede por anotar, el tiroEl general procuró disuadirme, alegando que, aunque tranquilo el campo al parecer, en un teo consabido, indispensable. Poca cosa, 20 ó momento dado podíame ocurrir algo, y a que 30 disparos, sin consecuencias. H a y para creer los moros, escarmentados por las granadas, es- que son falsas alarmas de los centinelas. BUos, peran llenos d e rabia ocasión para hacer daño con órdenes estrechísimas, cumplen con s u deber haciendo fuego al menor ruido. Pero á los europeos. Yo insistí, y entonces Mr. Drude me autorizó nosotros salimos á sobresalto diario. para que saliera, n o sin- proveerme de u n a TXNO 16, í T. i. guardia d e 20 tiradores q u e nos escoltaron en BUENAS NOTICIAS la excursión. Las canteras hállanse situadas á unos tres p l almirante Philibert h a telegrafiado ayer. kilómetros de la ciudad. Hicimos esta breve diciendo que, según refieren algunos notaj o m a d a sin gran recelo, pues el campo se ex- bles d e Mazagán, las kábilas próximas á está tendía á nuestra mirada absolutamente desier- ciudad parece que han desistido del proyecto to: ni u n hombre, ni u n caballo, ni la menor que se l e s atribuía d e marchar contra Mazagán. Por esto reina tranquilidad en dicha plaza. señal de seres vivientes. También es satisfactoria l a situación en CaComo reinaba en derredor u n silencio profundo, apenas alterado por nuestros pasos, si- sablanca, Safí y Rabat. lencio todavía más pesado en las horas de la TXNOES, 16, 4 T mañana, bajo este sol de fuego y este ambien- NOTICIAS DE CASABLANCA te encalmado q u e no agita ni u n a brisa ligera, confieso que m e impresionó, al principio, el egún noticias fechadas ayer en Casablanca, paso d e las aves de rapiña, q u e pasaron con parece ser q u e aumenta la división entre gran estr ito d e aleteo y d e graznidos á m u y las kábilas, hallándose algunas d e ellas, tomo corta altura de nosotros. la de los Mediunas, dispuestas á someterse. En cambio, el caid Glani, con numerosos j i Luego vimos á estos repugnantes carnívoros, de ancha g a r r a y corvo pico, cebándose, netes, h a llegado á los alrededores d e la ciu- aquí y allá sobre cadáveres medio destroza- dad y dicen que se apresta á atacar al general Drude. dos... Hasta ahora en Casablanca s i t e la tranqui El espectáculo obligaba á cerrar ios ojos. Estas aves de rapiña se conoce que vienen lidad. PARÍS, 1 6 9 M. días h a sobre estos campos, porque son en gran número. Y están t a n cebadas en el sitio, que al LA ACTITUD DE SANTAOLALLA pasar nosotros apenas se elevaban 30 ó 40 metros para caer nuevamente sobre los muertos. onfirma hoy Le Matin, en los despachos que Hay, en u n a extensión de mil metros, u n a publica d e Casablanca, que en l a entrevisinfinidad d e cadáveres sobre la tierra, lo que t a que el miércoles tuvieron el general Drude, jefe d e las fuerzas d e ocupación, y el coman da idea de la eficacia del bombardeo. i i i También se notan los grandes destrozos que ta i los moros cometieron en estos lugares cuando regalos recomendamos la casa F. VILLA Carretas, 11. el ataque y la matanza de los obreros. La vía férrea está frecuentemente cortada. Pero donde los daños se advierten más grandes es en las canteras. Las grúas, las vagonetas hechas añicos, yaha trasladado su Administración de Madrid cen en montones sobre las piedras. N o h a quePIASrONTE, 8 B A J O dado ni u n a piedra útil. Pablica interesantes fotografias de actualidad, do, Sobre el metal se pueden apreciar manchas novelas, p ginas científicas 7 artísticas, nn i a n negruzcas de sangre, y en grandes trozos la Diccionario Bnclclopédloo i l u s t r a d o n n ao aquigrafía en brere la tierra removida delata el estallido d e las gra- T r a tm d t i cd e yTToealiularie yE s p e r a n t o mejor Gra á a 39 nadas. p á g i n a s fit c Bttm ri T H i o m t r e I, SO. EL ETERNO VIAJERO C H ü Q U E D E TRENES I O mismo que el sutil filósofo Mantaigne y POK TELEGIUFO MIRANDA, l 8 M. que el gran Enrique IV, Eduardo V I I es aficionado á los viajes. A decir verdad, sus ca- D s t a noche pasada, á las doce, en la próxima balgatas tienen u n carácter diferente á las de estación de Bujedo, han chocado dos tresus predecesores. Si el Monarca inglés tiene nes de mercancías. la ondulosa flexibilidad del autor de los ssais La máquina de t m o d e ellos y dos vagones y el buen natural del Bearnés, posee además grandes han sufrido grandes averías. todos los refinamientos exigidos por el arte diH a n resultado heridos, no de gravedad por plomático moderno, pues la publicidad y la ra- fortuna, el maquinista Agustín García y el fopidez de las comunicaciones complican mucho gonero Aduza. las cosas en nuestros días, sobre todo cuando El choque fué debido á que, hallándose pase trata de un Soberano de esta importancia. rado en espera de salida u n o de los trenes, enE d u a r d o V I I entiende s u oficio de Rey de u n t r ó el otro por la misma vía. modo bastante original: quiere ser el primer Gracias a que, por ocurrir el suceso y a denembajador de su reino y también el primer tro de agujas y llevar el tren que entraba m u y g ¡o6 e trotter. poca velocidad, no h a y que lamentar más desNadie como él adora el movimiento. T a n gracias. El jefe d e la estación se exculpa diciendo pronto lo vemos en Kromberg, en Marienbad, en París, en Cartagena, en Gaeta ó en Irlanda, que había dado la orden para el cambio de vía, como aparece en Wilhemshohe; siempre dis- y que el choque indudablemente es debido á puesto, infatigable, con la misma soltura que u n a mano cnminal que rompió la varilla por se le encuentra en las carreras, en el teatro, en la que se regia la aguja automática. las revistas navales y militares, cazando en En efecto, la varilla aparece rota. Escocia ó asistiendo á las ceremonias oficiales. El dioque imposibilita el servicio, pues no Tan á sus anchas se encuentra en su uniforme puede efectuarse el cruce de trenes. de almirante como en su traje de hlghlander. Se trabaja activamente para dejar expedita Y entre dos visitas diplomáticas lanza la moda la vía. d e u n sombrero ó d e u n lazo de corbata. E l último libro, blanco ó azul, no tiene más secretos para él que la última novela sensacional. Cuando quiere es el hombre que tiene más p A R A PASAR EL RATO. chic de su siglo, y, sin embargo, como Guillermo de Orange, es meditabundo á sus horas. N o POR GONZÁtiene nunca vacaciones absolutas, pues aun en las épocas d e descanso, y a se retire á SanLEZ dringham ó se vaya á Cowes para asistir á las Aliura. regatas, su correspondencia nunca sufre interrupciones. Durante u n a buena parte del día despacha con su fiel secretario lord KnoUys los asuntos corrientes ó excepcionales que se presentan, cuida d e todo y posee u n a cualidad q u e nadie podrá- negarle: el tacto perfecto d e que hace muestra en todos los centros en que evoluciona. Eduardo VII tiene el don del silencio lo mismo que el de la palabra. Todas sus actitudes están admirablemente calculadas. El príncipe de Gales, aunque conservando sus costumbres, h a sabido transformarse en Rey, sometido á la etiqueta la más estricta. Y esta transformación no ha perjudicado en nada al modernismo de Eduardo VII. Pero que nadie propase los límites permitidos; semejante temeridad podría m u y bien ser castigada; oid un caso: U n a de las más lindas actrices inglesas servía u n día té, á razón de u n a guinea la taza, en u n a fiesta de caridad. El Rey se encontraba allí, y á la hora dél iwe o dock, vino á pedir u n a taza de té á la linda vendedora, que le reconoció en seguida. Y antes de presentar la dorada bebida al Soberano, mojó sus labios en ella, diciendo: ¡Ahora bien vale cinco guineas! El Soberano, extrañado de este atrevimiento, pagó sin murmurar la suma pedida, y después, m u y ostensible, para castigar á la imprudente, Dos cuerpos simples. pidió otra taza limpia Eduardo V I I aunque mide las distancias que le separan ó le acercan de sus subditos con u n cuidado meticuloso, n o por eso deja de ser excesivamente popular. Los ingleses dicen: Our King con la orguUosa devoción que es uno de l o s rasgos más dominantes de s u raza. E l Monarca, por otra parte, se mezcla muchas veces á la muchedumbre, y cuando reposa en sus dominios, le gusta hablar con los viejos servidores que le San conocido desde la infancia. Y en Navidad, según la costumbre, suele presidir todas las distribuciones de socorros que se h a cen. También se cuenta q u e durante u n a excursión por Escocia encontróse en el camino con u n a pobre anciana encorvada bajo el peso de unos cestos que llevaba á la ciudadfpróxima. -Bien haríais en tomar u n a parte de mi carg a en vuestro cochf. -dijo al Rey, á quien seguramente n o conocía. ¡Ay, buena mujesr! -contestó éste- -Lo sient o muchísimo, pero n o voy del mismo lado que vos. Sin embargo, para ayudaros, d q a d m e ofreceros u n retrato de mi madre. ¡Eso sí que me v a á aliviar mucho! -contesto la vieja. -Tomad, de todos modos- -agregó el Rey riendo. Y le deslizó en l a mano u n a libra con la efigie de la reina Victoria, dejando á la campesin a toda aturdida, estupefacta. Existe una cantidad de anécdotas por este estilo, que podrían ser relatadas y que prueban los lazos afectuosos con que Eduardo V I I está unido á su pueblo. Desde que subió al trono se h a dedicado con tenacidad poco común á hacer pasar al dominio de los hechos cumplidos la idea imperial que la reina Victoria solemnem e n t e había proclamado: mantenerse fuera de todos los partidos políticos, observando escruLAS SOLUCIONES EN EL NÚMERO DE MAÑANA. pulosamente su n e u t r a l i d a d constitucional, siendo arbitro p o r excelencia de los destinos de la Gran Bretaña. SOLUCIONES C O R R E S P O N D I E N T E S Mientras evolucionan las instituciones y la A L N U M 801 sociedad británica se transforma, permanece Sección de un periódico: NOTAS MUNICIPAIB más que nunca como el representante d e la Nocturno: SERENO. unidad nacional. L a Cámara de los Lores se ve atacada, el partido del Labour está en fundación, u n gran movimiento de descentralización H S 0 r PARA LA ACTUALIDAD