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NUMERO A B C. MARTES ó DE AGOSTO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1. X PAGINA 3 LA HAYA. EL FUTURO PALACIO DE LA PAZ EL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA! INXERNAC. ION AL DE LA PAZ, MR. NEMDOFF W COLOCANDO LA PRIMERA- PRIEDP. A DEL MAGNÍFICO EDIFICIO QUE COSTEA EL ARCHIMILLONARIO YANQUI CARNEGIE DE NUESTRO ENVIADO- ESPECIA) Fot. Berliner Vlusiratiom. Yluego, al enterarse del pisto internado- ción, y si al preguntarles algo le respondían un momento, ¿eh... A mí que aie den una que nada sabían, Romeo entonces, con aire noticia desnuda, ¿eh? I, o demás yo lo- innal, agregaba santiguándose: -vento y no me equivoco... Y ¿sabe usted por- ¡Dio! ¡Yo: non so gia qui. lh. gua me. parlo! de suficiencia, exclamaba: qué? Pues porque no me equivoco... Y ¿sabe Romeo dominó en seguida á. todos. Se -Pues, yo se lo diré á ustedes... Y comenzaba á Hablar, á referir inciden- usted por qué? Pues porque todas estas coapoderó del escritorio del Hotel des Indes; J N PERIODISTA- ESPAÑOL Enstredi- llenó los cajones de papeles y chismes, de su tes, á Hacer confidencias, con tal minuciosi- sas, ¿eh? las tengo bien estudiadas, y por c I o n d e dad, contal lujo de detalles, que los diplo- que sé más que nadie de derecho, ¿eh? L, a lóno dejaba entrar á los París, pública Hoy: JVézv- York Iierald un largopertenencia; todo lo ocupaba él, y losHüés pe máticos quedaban asombrados, preguntán- gica me lleva á Hacer las deducciones nades, porque criados artículo, encomiástico consagrado, á un pe- le miraban asombrados, escuchando sus ór- dose quiénapodía ser aqUel hombre, que es- turales... rib ista español. Yo Hubiera querido Hablar denés y disposiciones... ¡Parecía él amo de taba- mejor enterado, que ellos. ¡Cuántas Y aquello de hacer las, informaciones con antes; fde. esj; e periodista, -pero el temor de t o d o! veces me he quedado en una de estas entre. que atribuyesen a deber de amistad: lo que Ocho días después, Mevil. decía en vistas, oyéndole estupefacto, sin saber de los pies se lo decía á los mismos periodistas Ándre extranjeros. Una noche, en presencia dé tres seríá- elogio sincero contuvo mi pluma. Hoy dónde sacaba todo lo- que estaba diciendo! Burea d el a P nsa: es l a Prensa extranjera la que toma la mí- e l- -Meu marcho ráe París, porque aqui Hay L uego, por la noche, en aquel confortable corresponsales franceses é italianos, decía á no un corresponsal inglés: nada que Hacer. ¡Rónieo lo sabe todo! L, ó rincón que habitábamos juntos en la Jan- -Nosotros los latinos valemos más que lo que pasa 1o que pasará... Van Nas. au Straát, mientras fumábamos un en lo muchpljque valen, ios elogios, que está; que ha pasado, el éxodo deycorresponsales, cigarrillo turco para llamar al sueño, hacien- vosotros, tenemos- más talento natural y una Y comenzó, imaginación más viva, más pronta, más brim e r e c i é n d o l a labor de un ilustre compaquedándonos en L, a Haya cuajro ó cinco, pe- do el balance de los sucesos del día y char- llante... Nos apoderamos con más rapidez de t r i o t a lando de cámá á. cama; ni más nimenosque New- York Herald ensalza con entusiasmo riodistas a y los. enviados de, las. agencias te- si hubiésemos retornado á la vida estudian- todas las cuestiones, las comprendemos antes l e g r á f i c s que vosotros los sajones, A vosotros necesiel nombre de Leopoldo Romeo, el periodis- Romeo en. tanto, trabajaba sin descanso, til, me (decía: ta escogido por Daily Télegraph para rep ré- corno un negro, yendo inquieto de I a Haya -4- Sigá ustej siempre. Cadeni- tamos abriros la cabeza y meteros dentro las esta norma, ideas, á. martillazos. Tenéis, en- cambio, v una sentarle en la Cpriférencia de L, a Haya. Daily tas; I a información, ¿éh? se Hace con la Télegraph QS uno de los pocos periódicos queá Scheveningen, de Scheveningen á ¿a beza... Estos aniñiales, ¿eh? la Hacen con ca- cualidad que los latinos no poseemos: la per; los severancia. pueden pérmitirsé. él lujo de tener corres- Haya, haciendo 20 viajes todos los días, en coche, en. automóvil, en tranvía, en ferrb ca- pies. Porque, permítame usted un momenY. el inglés, fumando tranquilamente, le ponsales con. sueldos- de ioo.ooo francos por año, y ustedes, los que conocen á Leopoldo rril. Guando hablaba con los diplomáticos: to- -este permítame usted zin momento le dice tres- escuchaba y sonreía... ¡completamente con. Romeo, -calcularán si en estás condiciones parecía que les estaba dispensando; protec- millones de veces al día, -permítame usted vencido! Pero la pesadilla de Romeo era, apoderarse Mbrán entendido bien; el gran diario de se de la documentación secreta que: los di- la Ci ty y el fastuoso periodista esp. iü l. plomáticos se Habían: juramentado ¡para no Recuerdo que cuando llegamos á L: i TI aya facilitar á la Prensa. Una tarde entra en casa me dijo. Romeo; y me dice: ¡Rediós! Esto va á ser un Iraca- i ¡uJ- -Vamos alTelégráto... ¡Tengo los papeles: 110. Hay; manera ¡de. -lucirse. 5 V. I os cojo, los repago; eran, en efecto, las Y conforme- iban pasando. -los. diti 111 proposiciones que iban á s e r discutidas, convencíamos- más de que el Vv -UM tp da la documentación oficial, completa, ínimposiBle trabájaitido en Un asunto qin. -110 tegra. despierta intepés ni curiosidad en ningún- -No- diga usted nada todavía... ¡Acabó de rincón del plaiieta. encontrármelos én un coche! ¡Imagínense ustedes ahora. qué c haY ál llegar á Telégrafos se apoderó del brá inventado y Hecho Romeo para llamar hilo de I pndres y envió al Daily. TeUgraph sobre él la atención de todos y para que los todo él texto con puntos y comas. ¡Treinta sesudos- diplomáticos se- creyeran un- día en mil palabras! Aquel hombre era unamáquila obligación de tratar eii sus deliberaciones na soltando cuartillas y billetes de Banco de la información que. el periodista español por las ventanillas de Telégrafos. se procuraba! Otro periodista cualquiera Hübiérase reTestigo presencial yo, puedo asegurar: que servado eTéxitb para él solo, ¿no es cierto? desvelos primeros- días Roineo anuló: comRomeo np, y aquí- tenéis explicadas las sims pletamente á los demás: correspoinsáles. ex- patías y la admiración; que; los periodistatranjeros. Hedemán, eTdeLe; Maén, le miraextranjeros. le, profesan. El periodista- espaba desconfiado; Anafe Mevil, el de L Echo de ñol fue buscando uño por uno á todos los, París, se empinaba sobre. las puntas de los, compañeros, parafacilitarles la documentapies para clavárleiiien el; monocle; Srnith, y ción que acababa de encontrar. Sólo excepcon él los periodistas- ingleses, le admiraban tuó á los ingleses. A éstos les reservó la sor en silencio, óbseípvando con estupor- á este, presa de que se enteraran del Hallazgo aldía hombre- quéi sin saber Mglés, había sido sosiguiente al leer- él Daily Télegraph. licitado por el gran diario de I oridres, y Emmanuél, el correspphsal de. i? Corriere detta. Por la noche, mientras los diplomáticos- Sera, daba rienda suelta á su entusiasmo, excomentaban lo ocurrido y unos á otros se clamando en tres idiomas: referían la historia del coche, el periodista LOS SUCESOS DE MARRUECOS A B C EN PARÍS CASABLANCA. LOS OBREROS INDÍGENAS OCUPADOS EN LAS OBRAS DEL PUERTO, español era obsequiado por sus compañeros, -l Yfi di áicpjue este cabayero c est im liomine EN EL MISMO LUGAR DE LOS DISTURBIOS RECIENTES Fot. Photo Nouvelles. y allá en un ignorado restaurant de La tout maravilloso!