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NUMERO 792 A B C. LUNES 5 DE AGOSTO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 5 C ron por agradar ai pÜDiico, no pudiendo lucir- ensalzando sus rormas ideales, SAN SEBASTIÁN, 4 5 TFuentes lo lancea y oye palmas. sus ojos celestiales, on ciclo cubierto y amenazador y una entra- -Aguanta el miureño hasta siete var ¿s, so- se por las malas condiciones del ganado. El público, cansado de tanto manso, tomó á su nivea tez y su mirar de fuego. da nada, más que regular, comienza la co- bresaliendo las de Carriles, por varios tumbos Luego, un canto á Mariana, y arre difunto. Fabián cae al descubierto y chunga la corrida, protestando cuando el preixH anunciada para hoy. sidente mandó variar el primer tercio, en vista que es una moza escultural, divina, En la Plaza hay muchos iranceses que han Fuentes hace un quite magistral. (Palmas. por la que no estoy loco; Blanquito mete un gran par, cayendo ante la de que el de Biencinto no quería pelea con los venido de Francia á lá fiesta taurina. Preside el tír. Jiménez, secretario del Gobier- cara Sel toro y salvándose por milagro, y luego del castoreño. Como la protesta arreciara de pero acaso lo esté dentro de poco. otro bueno. El Americano deja otro aceptable. un modo tremendo, el presidente volvió de su Tras tantas horas de labor seguidas, no civil. Fuentes, marrón y oro, pasa desconfiado, acuerdo, saliendo nuevamente los picadores. producto de romances y cuartetas, Primero. Mimadilo. Es de Carriquin, neMañana Bombita y Machaco estoquearán re- al terminar el mes, vi reunidas gro albíirdao y muy blando al parecer. Toma pincha volviendo la cara, vuelve á pinchar, unas cuantas pesetas. agarra media perpendicular y el Alones levan- ses de Parladé. tres puyas y despena una jirafa. El desfille brillantísimo. Ai verlas juntas me sentí dichoso, Medianamente banderilleado, pasa el bicho ta al toro, que ya se había acostado. porque, como es sabido, ámanos de Conejito, que tras una faena muy Fuentes descabella. (Pitos. con ellas se resuelve el pavoroso Segundo, Maldonita, negro. De Chano y Chabreve y poco lucida, da media estocada que problema del cocidonito toma siete varas por dos caballos muertos. basta. (Palmitas. Pero al olor del picaro dinero, En banderillas nada digno de mención. Segundo. Caramelo, colorado y de buena que lo huele cualquiera á cualquier hora, Regaterín, después de una buena faena suelta lámina. Acepta cuatro varas, da dos caídas y vinieron á mi casa el zapatero, pasa á manos de los niños de Mazzantinito, que una estocada en lo alto y es aplaudido. el sastre, el aguador, el carbonero, Tercero, Pies de plata- Acomete seis veces á 1 os sucesos de Marruecos. cumplen como ¡buenos. v Tomás Alarcón realiza tina faena sosa, y Fabián y Carriles, y les mata un jamelgo. Continuamos hoy la información gráfica el mozo del café, la planchadora, Fuentes torea desconfiado y mete medio es- relacionada con los sucesos de Marruecos, in- y ¿quién más? el tendero, cuando cuadra el toro da una, caída. (Silencio general y el diluvio ciue emoieza en este nio- toque atravesadillo. sertando una fotografía de no menor interés que me da unos garbanzos que parecen hechos de cal y canto, El cuarto, Canatrero, se arranca ocho veces á que la que ayer publicamos. Como en el couiento. ¡porque no se enternecen Tercero. Después ie media hora ae suspen- los piqueros, demostrando bravura y poder, y rrespondiente epígrafe se indica, nuestro prisión por efecto de la lluvia, sale á plaza Coro- en la arena quedan dos cadáveres. mer grabadb de hoy representa la puerta prin- aunque sepan q u e vierto un mar de uanto! Por diversos conductos Mejía y Chatín banderillean á la media vuel- cipal de Casablanca, por donde los moros se nel, que es negro y bien armado. Toma cinco ta, y Regaterín, tras un pinchazo, clava media proponen impedir el paso, lo mismo para salir se me marcharon ¡ay! las pesetillas, puyazos y deja un penco para el arrastre. ¡los míseros productos buena, que mata prontamente. En banderillas... vale más no hablar. de la población que para entrar en ella, á los ae cuartetas, romances y quintillas! Conejilo hace una faena muy movida, y ppro- Quinto, Dudoso. Seis varas cuatro caídas y europeos. Y ya pagados religiosamente vechando entra, dejando una corta y sufriendo dos defunciones. Fuentes cambia un par supemis tenaces ingleses, que detesto, rior, y luego deia dos pares más de frente. Ipí banquete de ayer. un varetazo en la mano derecha, Üelirase á la enfermería, y Mazzantiniio, des- (Ovación. Por separado damos cuenta del banquete seaexclame tristemente: usted poeta para estol Coge las armas toriddas, y aespués de tm de los gremios verificado en los Viveros ayer pués de una estocada delantera y atravesada, trasteo lucidísimo, suelta una estocada supe- tarde y al cual concurrieron 400 comensales, descabella al segundo intento. AANUEL SORIANO rior. (Gran ovación) Cuarto, Montaña, colorado, gordo y bravo. presididos por el gobernador civil, señor marEl sexto, Caramelo, recibe cuatro varas. Re- qués del Vadillo. Acércase cinco veces á los del caballo, proporciona tres caídas, pero no hay defunciones. gularmente pareado, pasa el bicho á poder de En banderillas parece que se han puesto de Regaterín, quien después de una faena confia- r tiques japoneses. acuerdo los chicos, pues todos lo hacen igual- da, deja una entera, buena. (Aplausos) Recientemente hemos dado extensa notiuos noticias tristes circularon ayer catre la ponsal. Recientemente hemos japoneses Tsukuba mente mal. cia de los buques de guerradado alta sociedad madrileña: la de la muerte del SEVILLA, 4 8- S. Mazzanlinilo cree que 1 a cosa no está para y Chitóse, cuya llegada á. San Sebastián está dibujos, y después de unos telonazos sin gran ifon una buena entrada se ha dado la novi- anunciada para. hoy. En este número reprodu- marqués de la Viesca, padre de los duques de Seo de Urgel, marqueses de Santa María de arte, pincha una vez. Hada anunciada. cimos fotografías de ambos barcos. Silvela y Donadío y vizcondes de la Nava del Entra de nuevo y deja una estocada que Los bichos, de Miura, han cumplido bien. Rey, ocurrida en Miranda de Kbro, y la de don mata. (Palmas) Moreno, que actuaba de único espada, estuFernando Santoyo y Ossorio, persona muy coEl parte facultativo anuncia que Conejito vo incansable toreando y en quites y superior nocida y justamente estimada en los Círculos encuéntrase imposibilitado de continuar to- con el acero. OPLAS DEL LUNES. políticos y aristocráticos. reando. Fue muy aplaudido aurante toda la corrida LA. VIDA EN PROSI Fue gobernador de varias provincias y ofi Quinto. Es negro albardao y abierto de y al final sacado de la Plaza en hombros de O EL PRIMERO DE MES cial mayor del ministerio de la Gobernación. pitones. los capitalistas. Con escasa voluntad toma cinco varas, da Ahogado de calor, sudando á mares, El hijo menor del presidente del Senado, sedos tumbos y mata un caballo. ñor Azcárraga, ha sufrido una dolorosa opera on muena animación y una gran entrada se y sufriendo impasible los rigores Mazzanlinilo prende medio superior con las de los rayos solares, ción quirúrgica. ha dado la corrida de feria. de á cuarta y otro medio de frente. con sus vivos resplandores, El ganado de D. Luis Patricio resultó de lo que abrasan el mes como una fiera Pinturas cierra con uno también bueno. Ha sido pedida la mano de la bellísima señotrabajé todo Mazzanlinüo, luchando con las malas condi- más manso que ustedes pueden imaginarse. rita Emilia Mándelo, perteneciente á distinescribiendo romances y quintillas, Lagartijo, regular en el primero y. superior en hablando de la luz que reverbera, ciones del bicho, que está reservón y se cuela, guida familia salmantina, para el joven sports el cuarto. deja una, delantera. (Palmas. man D. Salustiano Ramos la Vicente Pastor, muy valiente y sacando todo del ríode de verde pradera, Sexto. Con más voluntad que poder, el úlLa boda se efectuará el próximo mes de Ocy sus fértiles orillas, timo de la tarde toma cinco varas, por dos caí- el partido posible de los dos mansos que le to- de las aves canoras, de las flores, tubre, en Salamanca. caron en suerte. das y un caballo muerto. de la dorada mies, de la laguna. Los de los palos cumplen y Mazzantinito se Rerre, valiente, pero ignorante. de los tiernos amores, El diputado á Cortes y jefe del partido libeEl primer toro, al saltar Una vez las vallas, deshace de él de una estocada algo tendida, del mar y sus arenas, ral de las islas Baleares, D. Alejandro Rosellá, alcanzó al carpintero de la Plaza Juan Zamodespués de una faena aburrida y sosa. de la candida luna sufre en estos momentos la desgracia del fara, infiriéndole dos heridas en la región glútea que derrama sus pálidos fulgores llecimiento de su hermana. AlÁl- AGA, i 9 N. de 10 centímetros de extensión y profundas en las noches tranquilas y serenas, scancio- en una novillada. hasta el espesor de los planos musculares. del arroyo sonoro, En la parroquia de Santa Cruz ha sido bauEn la novillada de esta tarde se ha pro- El pronóstico es grave. de tizado el hijo de nuestro querido amigo el dimovido un enorme escándalo, por negarse la También fue asistido en la enfermería el pi- del áureola verde colina, rayos de oro sol, que con sus rector de la Gaceta de los Tribunales, D. Manuel Reverle amatar un cuatreño alegaudo que cador Torralba de una fuerte conmoción cere- los espacios inmensos ilumina... Ariztnendi. había sido contratada para matar utreros bral. Canté al grillo, que canta entre la hierba Fueron padrinos la esposa del ex setiador Fue necesario llevar la cuestión ante el goCORUÑ X, ¿j, 9 N y el campo con sus trinos alborota, por Madrid Sr. Ruiz dé Velasco, abuela materíjernador civil; éste obligó á la Reverle á matar. dirigí al na, y el conocido escribano D. Ezequiel Ariz ¿o hizo así la matadora, y con tanta fortu- 1 a primera corrida de feria ha defraudado y en vano y amableSr. La Cierva chirigota. mendi, abuelo paterno, siendo el encargado de aa, que el público la tributó una entusiasta- por completo las esperanzas de los aficio- una dulce oda al amor, en la que hablaba Hice una nados. administrar las aguas bautismales el elocuente ovacióu. i e esa pasión sublime, Los toros de Biencinto tuero tinos solemníorador sagrado Sr. López Anaya. SANTANDER, 4 5 T á la que está ia humanidad esclava, simos mansos, imposibles para la lidia. Los invitados á la ceremonia fueron obseSe silbó estrepitosamente al ganadero, por la que se oculta traidora, y nos acecha I a Plaza llena, el tiempo cubierto, amenazanquiados con un delicado lunch. y condena ó redime do lluvia; bichos de Mima; espadas, los poca conciencia que ha demostrado, enviando seis mansos, con los cuales no cabía lucimien- al que le envía su certera flecha. mismos de ayer. Después hice á PÜar dos madrigales regalos recomen amos la casa El primer toro se llama Montaña y es colo- to ninguno. F. VILLA, Carretas. U Bombita y Macliaquilo hicieron- cuanto pudie- cantando su nariz de corte griego. rado, ojo de perdiz. NUESTROS GRABADOS DE SOCIEDAD e CARTAGENA, 4, ION. E PARA BIBLIOTECA BIABC 324 LAS DOS BARONESAS 321 -Por el Dr. d Harblay. -Así debía ser, en efecto- -dijo el magistrado, después dé un momento de silencio. -La pobre mujer, absolutamente dominada, sufría en todas las cosas la influencia de ese hombre... El Dr. d Harblay obraba en interés propio, fingiendo no pensar sino en el vuestro... Contaba con las liberalidades aconsejadas por él para cerraros la boca el día que se casase con la viuda de su víctima... De la misma manera se expliea la donación de la finca de Chantilly... El único objeto de esa donaeión, coincidiendo con la orden brusca de dejar el chalet- era el evitar toda resistencia de vuestra parte... Por muy hábil que sea, Mr. d tlarblay se ha descubierto por el gran lujo de precauciones... Su juego está á la vista. ¡Gran Dios! -exclamó la baronesa Germana ungiendo estupor. ¿Es oosible tanta infamia? -Es posible, no lo dudéis; pero gradaá al cielo y á la justicia, los cálculos del culpable se volverán contra él. ¡El envenenador del barón de Trévés no recogerá los frutos de su crimen! EX interrogatorio dio fin. La baronesa firmó su declaración y volvió junto á Leonida, que lá esperaba fax una especie de vestíbulo que precedía al despacho deljuez. Mr. Ferouillat hizo llamar á Jorge de Nerville. El primo de Max entró con la cabeza alta, muy frío en la apariencia, afectando una tranquilidad que, en el fondo, estaba muy lejos de sentir. El interrogatorio comenzó. No reproduciremos el principio, porque las primeras preguntas del juez en poco se diferenciaron de las que acababa de dirigir á la baronesa Germana. Jorge respondió á todo de lá manera más sencilla y más lógica. Confirmó, punto por punto, las declaraciones de su tía; luego entró el juez de instrucción en un nuevo orden de ideas, y preguntó: ¿Después de la triste muerte de vuestro primo, la casualidad os puso a 6 dos veces en presencia de Mr. d Harblay? -Sí, señor. ¿Qué impresión os produjo? -Lo encontré muy cambiado... Me pareció enfermo... Su aspecto era el de un hombre encorvado bajo el peso de una pena ó de un remordimiento. ¿Estuvisteis con él mucho tiempo? -Algunos minutos. ¿Recordáis lo que hablasteis? -Si no todas las palabras, por lo menos recuerdo algunas. -Repetidlas. -Expresando mi sorpresa á Mr. d Harblay por no haberle vuelto á ver en el chalet después de la catástrofe, me respondió, casi textualmente, con aire muy sombrío: ¿Qué había de ir á hacer allí? Deben aborrecerme... Temería oír fustas quejas. Algo sorprendido, exclamé: Doctor, cualquiera que Os oyera hablar así, creería que habíais sido la causa de la muerte de Max. ¿Oué respondió? -preguntó vivamente el juez de instrucción. -No me respondió nada... Noté en todo su cuerpo un estremecimiento... Me saludó y se alejó bruscamente. r- ¿Qué dedujisteis de aquei, estremecimfento y de la bruscaseparaclón? berse frotado nuevamente las manos, dio la orden de que Mciesen entrar á la varonesa Germana. Entró ésta casi en seguida, con los ojos encarnados, la cara superlativamente hipócrita, y tomó asiento en la silla que su nuera acababa de dejar. Mr. Ferouillat, que se tenía por hombre de sociedad, le dirigió algunas palabras corteses, y después de los preliminares relativos á nombres, apellidos. etcétera, comenzó el interrogatorio en estos términos: ¿Sabéis, señora, la acusación que pesa sobre el Dr. Luciano d Harblay? -Sí; señor, la sé... ó más bien, creo saberla, pues nada absolutamente positivo ni oficial me ha sido dicho. He sabido la prisión del doctor inmediatamente después de la autopsia del cuerpo de mi desgraciado hijo... He supuesto que esta prisión era motivada por sospechas de espantosa gravedad... -Suposición muy lógica, señora. El Dr. d Harblay está acusado de naber envenenado al señor barón de Tréves. La baronesa ocultó su rostro entre las manos y exclamó: -Eso sería tan monstruoso que no puedo creerlo. r- -Mientras la justicia no decida, la duda es permitida... Esta duda existe también en mí, y busco pruebas para llegar á la certeza... Podéis estar convencida que sería para mí una satisfacción el encontrar al doctor inocente. -El debe serlo... ¿Por qué había de matar á mi hijo? Con su muerte no ganaba nada y perdía mucho... ¿Cómo es eso? -Días antes de la catástrofe que ha destrozado mi corazón de madre, el barón Max, mi ainado hijo, ofrecía al Dr. d Harblay el puesto de médico particular suyo, y habitación para él y su madre en el chalet de Lámorlaye. Naturalmente los honorarios habrían sido muy importantes. -Ignoraba esta particularidad, señora, y me alegro mucho de saberlo... ¿Había aceptado Mr. d Harblay ofrecimiento para él tan lisoniero y lucrativo á la vez? -Después de corta radiación, haDia aceptado, instado por Max, debía ir á instalarse en corto término. -Sin embargo, no fue. -No. ¿Por qué? -Un accidente casual, una herida en lá cabeza, le impidió cumplir esta promesa. ¿Conocíais al Dr. d Harblay antes de la época en que asistió al barón d 1 Tréves? -No, señor. -Cuando fue por vez primera al rkakt de r itu -iaye, ¿qué impresión produjo en vos? ¡Ah! señor, estaba yo muy angustiada; mi desesperación era demasiado grande para que me fuese posible observar al doctor y darme cuenta de la impresión que me producía... Sin embargo, su conducta me pareció extraña. En qué? -Me prohibió que cuidase á mi hijo... Me puso á la puerta del cuarto de