Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 787 A B C. MIÉRCOLES 3i DE JULIO DE 1907. OCHu PAGINAS. EDICIÓN j PAGINA 3 VALENCIA. E L VIAJE D E LA I N F A N T A ISABEL s. A; AL SALIR DE SU VISITA A LA CATEDRAL E S DESPEDIDA POR E L S R OBISPO AUXILIAR EN FUNCIONES D E ARZOBISPO, DK. GARCÍA DE- NUESTRO ENVIADO ESPECIAL Fot. R. María aumentarle, se contenta, con sostenerle. Esto, tendremos que- reconocer. que és el general gado todavía más que. los ecos de: estas, caniHagron: el: indisciplinado, ípuéstG; que no yaci- pañas, qvie ni comprende ni aprueba, á rpesai no quiere decir que no exista. No hay, pues, tal antimilitarj sino. Los cms- la en adoptar tan- grave resolución; sabiendo de lasfrecüentes excitaciones al. motín quein pazos de indisciplina que de vez en cuando se los comentarios que ha de suscitar y el grave f é s t a n l o s cuarteles. En el pueblo. 110. arraigan tampoco las ideas producen tienen mucha menor importancia de daño que á, su patria causa. I OS SOLDADOS DE LA Una de los pala- la que cierta Prensa, interesada en agravarlos, Y sin- embargo, la mayor- parte déla Prensa A bras, de que ma, los concede, sin sospechar el daño inmenso francesa ha. aplaudido al. general Hagron y ha A y o r a b u s o- se que á la nación ocasionan cuando, considera- puesto el. grito en el cielo hablando del estado único, que los enemigos del régimen: han conhace cu la Prensa francesa es la palabra, anti- blemente aumentados por la distancia, son co- de indefensión en que se hallan las líneas mi- seguido ha sido: debilitar en: el alma pppular militarismo, y un incidente cualquiera que. surja nocidos en el resto del mundo. Él soldado de litares. del Este, ó sea la frontera alemana, y aquella fe ciega que tenía en sus soldados, en la vida militar, de la nación, es comentado la República es disciplinado, y todos nosotros haciendo creer al país en la posibilidad de que aquel entusiasmo y. aquella admiración con dé. diversos, modos por los periódicos. según las hemos conocido en España ciudadanos france- ios Ejércitos prusianos intentaran una inva- que veía antaño desfilar los batallones. El pueblo desconfía, sin confesarlo, de st ideas políticas que defienden. Hay diarios que ses que al llegar el moínento, de tener que in- sión ahora, cuando si tal cosa fuera cierta, en apenas, tienen ocasión combaten el antimilita- gresar en filas lo han abandonado todo, posi- vez de plácemes y felicitaciones al generalísi- Ejército y. por eso París entero: tiembla áía idea rismo con calor y entusiasmo; otros aprove- ción, bienestar, afecciones, y se han apresura- mo habríase debido castigarle severamente por. de un conflicto con Alemania. Cuando hace chan la oportanidad paramostrarse pesimistas do á cumplir el sagrado deber de servir á la señalar de manera tan brusea la existencia dé dos años las relaciones entre los Gabinetes de un peligro. y huir de élv París: y Berlín se agriaron con motivo; de los- y censurar al Gobierno ó al régimen; otros, en p a t r i a ñn, hacen la apología de larebelióny la indis! -Sfehay algo censurable en el Ejército iránPor fortuna, nadie cree en. esa soñada inva- sucesos de. Marruecos, París: sufrió horas de cés no es seguramente el soldado, ejemplo sión ni en la necesidad de tener medio millón pánico angustioso y á cada instante creía ver ciplina. á sus puertas El extranjero piensa con cierta lógica que en constante de resignación y de disciplina. Xos de bayonetas, mirando á Alemania, y los sol llegartuve entonces los regimientos de huíanos. Yo ocasión de ver en el transmalos: ejemplos, los actos de indisciplina, esos dados que habían cumplido yaf los dos años de el Ejército francés ha comenzado á dar fruto l a servicio han. sido devueltos á sus hogares res- curso de quince días las dos grandes capitales: mala semilla y cree que, el. poder: militar de están más arriba. pectivos; aunque al general Hagron l. e haya Berlín, tranquila y laboriosa, continuando su Francia decae á consecuencia déla corrupción. en su Kaiser y. en su Constantemente las, autoridades militares tie- Dorque ha sido la reducción del tiempo de disgustado la nueva ley que así lo ordena pues vida de trabajo, confiadamiedosa, desconfiando febril y nen que imponer severos castigos á, oficiales permanencia en filas del. soldado la cau- ambicionaba tener á sus órdenes un Ejército Ejército; París, y de sus generales; Si en aqueque se rebelan y, sin recato alguno, pronun- sa que, según se dice ¿ha impulsado al genera- de veteranos para emprender, sin duda, pro- v de. su Gobierno llos días el caballo blanco de Boulanger hubiecian discursos y hacen propagandas nocivas. lísimo de los Ejércitos, al general Hagron, L blemáticás conquistas. los bulevares, el conflicto habría La Prensa se extiende entonces en largas con- presentar la dimisión de su cargo y á pedir el Son estos militares aespechados los culpa- ra atravesadomedio del entusiasmo de Francia estallado en sideraciones; la palabra antimilitarismo rueda retiro, dando á entender que no se cree capaz, bles de ciertas campañas antimilitaristas que entera. Pero la última dolorosa decepción que por las columnas de los periódicos y el. lector con la nueva organizacióáj militar, de llevar en la Prensa se llevan á cabo y que luego se el: alma nacional sufriera fue Boulanger y con la trae y la lleva, la discute y l a comenta, sin á sus soldados á la victoria. comentan en el mundo entero; pero al soldado él enterró el pueblo sus entusiasmos belicosos. reparar en eldaño que con esto h a c e á su pro ¿Dónde está la indisciplina? forzosamente francés, al soldado de la República no han lle- y sus ansias de revancha, pia patria. Este es mi juicio desapasionado é imparcial. J o m é creo yo capaz de poder hacer un esEl pueblo tiene razón para desconfiar de su tudio serio y detenido del actual estado del poder militar y esto, no es- Un. defecto que le Ejército francés, ni de si con la organización perjudique, sino una ventaja cierta para el porque hoy tiene se halla o no en condiciones de venir, porque le hará ser más cauto y prudenser una firme garantía de paz en Europa; pero te. Sin embargo, fuera de Francia harán mal en sí niego la existencia de esa corrupción, dé esa I confundir esta desconfianza del pueblo. francés indisciplina que tina parte de la Prensa francey en juzgar anulado al soldado de la Repúblu sa se complace en afirmar. ca, pues es probable que la nación que, creyénMis observaciones me inducen á creer que dolo así, quisiera conquistar un fácil triunfo, se el soldado francés es como el de todas las nallevara un sangriento desengaño. ciones: sumiso, disciplinado y obediente. No Estas luchas, estas rivalidades escondidas de lian llegado hasta él todavía las pasiones déla unos generales con otros son las que perjudilucha, política; en su pecho no han encontrado can al Ejército francés, justificando las campaeco las propagandas sediciosas, y con la niisñas antimilitaristas; pero la férrea voluntad de ma resignada sumisión ha salido á garantizar Ciernencéau, afortunadamente! para. Francia, la libertad del trabajo en los días de huelga puede hoy aplicar radicakneute el remedio. imponente; que ha obligado á las masasá resPor lo pronto, hay que reconocer en el primer petar la l e y de separación de la Iglesia: Con ministro de la República el acierto con que ha mayor razón, cbñ entusiasmo aún más unánielegido sucesor para ocupar la vacante dé geme lucharía mañana en los campos de batalla neralísimo. El general Lacroix, amigo personal si una; guerra estallara. del Kaiser, supo con su tacto, con su habilidad, Pero ocurre que la prosperidad de la nación, con su talento, cautivar al Soberano alemán el bienestar que Francia disfruta han ido apa durante é l tiempo que estuvo en Berlín repregando pOco á poco aquellas ansias dé revancha sentando al Gobierno francés en las bodas del que el pueblo! entero tenía, ansias siempre cre r Kromprinz. I, a habilidad con que Clémenceau en alguna época, y que se reflejaban há exaltado ahora al general Lacroix al primer con; claridad meridiana en las aclamaciones al puesto del Ejército ha acallado un poco la fuEjército y en el cariño con que era acogido en ria déla Prensa qué, en otras circunstancias, todas partes el soldado. Hoy aquellos impulhabría sacado partido de la dimisión del genesos belicosos no existen; el pueblo admira meral Hagron, y éste, por su parte, ha visto, indunos al soldado, quizá, porque, supone q ue nq va dablemente con despecho, que el acierto en la á necesitarle, y como está probado que ño es elección de su sucesor ha restado importancia posible la existencia de contingentes de Ejéral acto ruidoso que se proponía realizar. cito permanentes bajo el régimen republicano, LA NOTABILÍSIMA ARPISTA EL HEROICO JOVEN- ¿Por qué se retira el generalísimo? -prelas. leyes democráticas han ido reduciendo jel SRTA. EMILIA DELGADO, PRIMER FH VllO D. FERNANDO DEL VALLE, guntaron á Clémenceau. tiempo de la permanencia en- filas. j a nación ¡SALVADOR DE UNA BAÑISTA EN DEVA- ¡Ello sabrá! -contestó despectivamente el DEL CONSERVATORIO DE PA 1; se ocupa menos del poder militar, r. u trata de EN PARÍS 1 1 1 S