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NUMERO 78i A B C JUEYES 2 DE JHL 1O DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 3 TOTANA. EL VIAJE DE LA INFANTA DOÑA ISABEL COMISIÓN DE SEÑORITAS VESTIDAS CON EL TRAJE TÍPICO REGIONAL, QUE OBSEQUIO A S. Al CON PRECIOSOS RAMOS DE FLORES Fots F. Navarro. DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL gre, más encantador que ahora que el buen dé quien decimoe cho) á las pobres criaturas, dignas de mej 01 tiempo le reanima y alegra. Los bulevares, los que lo hacen mal, suerte. Para quererlas, para socorreiTásí para jardines, los paseos llénanse de gente, las tetuvieron un momento apiadarse de ellas no hace falta teiier d ine. í c rrazas de los cafés arrojan torrentes de luz, de simpatía ni salud, basta poseer un alma séílsifelé: y. Kouobreras. y estudiantes acuden á los bailes y tan general, rada. Cuando los niños llevan. sangré séme: L PREMIO DEL Después del Grand conciertos pviblicos y parece que la gran ciuque el vecindario entero jante á la nuestra, él. salvarles. constituye un Prix, estas carreras en dad arde á todas horas en fiestas. deber. cantaba endechas PRESIDENTE Maisons- Laffite son el Los lugares aristocráticos, donde la sociedad en su loor Linda cosa es. acariciar á uu: pequeñkeló, aci. gran: acontecimiento de la temporada, pordesiertos, creyendo que en la corte calarle y perfumarle y divertirse con sus graque en ellas se disputa el premio del Presi- elegante se reúne y mmraiura, estánhan salido es ya se podría cias como si fuese una muñeca viviente, y; en dente, un premio tentador de 100.000 francos. de verdad; sus habituales clientes se queda y vivir mejor! cuanto sufre y llora, necesitando nuestro araY París entero iúé ayer á Maisons- Laffite en París, no si. alguno permanece aún, presenatreviéndose á significar su Pero el público ha visto paro, alejarle de nuestro lado, invocando predispuesto á. di vertirse, en grande y á jugarse el cia casa, en parte ninguna. A fines de, Julio y textos fútiles. que él gran suceso pelo. E 1 balance no pudo ser más significativo: rís, sería una deshonr. a permanecer, un en Padelito fue para él Así viven tranquilas muchas, mujefes, con 90.000 francos de entrada y más. dé dos millo- de lesa elegancia, una confesión humillante de cómo el de tantas obras templándose al espejo, soñando despiertas, con: nes de fraticos de apuestas mutuas. falta de dinero. Hasta ayer podían presentarse muy aplaudidas... virtiendo en conflictos, graves las menores conComo sucede siempre, el caballo favorito no en público y apostar en él Premio del Presidente, en el cartel. trariedades despreciando á todos, pidiendo ganó. ¡Llevan una temporada de desgracia los pero hoy deben salir de París, tienen que salir Triunfaron en sus planes afecto y consideración á cuantos á ellas se favoritos! Los 100.000 francos del premio del de París irremisiblemente. los que procuran acercan; pero ejerciendo su despotice egoísmo Presidente los ganó á fuerza de patas un soberel bien común; en todos los instantes de la vida, contra granbio animal que ostenta el nombre de Querido. Y los camareros de Voisin, de JDurand y de Paillard bostezan aburridos, y cuando entra alpero la substanciosa des y chicos. I o español se lleva mucho este año en París. guien á la hora de comer, le miran compasivos, carne de vaca Olvidan que el bienestar no va unido a l a El Presidente, que ya tenía, las maletas prese vende aún fortuna; no piensan en que l a juventud y labeparadas para irse á Rarnbouillet, quiso presen- pensando para su capote: ¡Quién será este desgraciado! al mismo precio que antes lleza sé marchitan, y ¡ay de la mujer que desciar la sensacional carrera, y se detuvo en Lo cual no qúita para que os echéis del exitazp cuidó la siembra de i ternuras. para alici. entar Maiésons- Laffitté un par de horas. Después, blar á la hora de la cuenta. ¡La ctienta! á temHasta fenomenal despuéssu alma con cariño sincero d anté: su eniel mismo automóvil que le condujo al cam- paira ésto hay modas uriosísimas. Sé diferen. vejez! de la cacareada po de- las carreras, continuó el viaje á la presi- cian los restaurants elegantes; dé, los otros; en Porque cua. nto iiácfemos dúrá ténuestóexismondonguería dencial residencia veraniega; que éh los primeros os presentan la nota dotencia, bueno ó inal 6) se. no s. rdeyuélveJ ¿on; Gre- municipal. El público miraba con gran curiosidad é in- blada con aire de misterio. Dicen qtié es. tnuy ees. Si, no avasallamos nuestros instintos, llós SÍNESIO DELGADO terés á; Mr. Fallieres, le saludaba, le aclama- ordinario eso de llevar la nota extendida sonos esclavizarán... ba. Son las consecuencios del atentado. Antes bre un plato. Esto otro, és loelegánte y no tel E p éq e b ü e f i m p l o d a d o l p nadiese fijaba en el Presidente; ahora le con- néis necesidad más que de levantar ligeramenheroitías personalidades, citadas en enánterior templan con curiosidad, procurando ver si ha te una punta del papel y mirar el total. Porque artículo, cundirá. Párá ello vuelvo á p. edir! s e la adelgazado ó, si en la cara se le conoce todavía es también ordinario repasar la nota. Lo elecooperación de los insignes escritores que el susto. gante es ver él totál... y: pagar. Fíjense ustécV. J dirigen á diario al público Confieso que. fúí á Maisons Laffitte por si en que lo elegante en todas partes es lo mismo; Y repito que mis observaciones van dirigiacaso el atentado del- 14 de Julio tenía una en el sastre, en el zapatero, en el modisto, en Wáigaine. Dibs en qué trances nos pone eímálcontinuación, porque estas cosas suelen venir el joyero... Dejarse robar y soureir complaci- v dito afán de meternos 1 en; lo qu e no debie- das todas en general, á ninguna en pariieular. Bueña- prueba de. que el público se interesa por rachas. Hay rachas de desafíos, rachas de dos... ¡Oh! ¡Esto es el colmo de la elegancia! ra importarnos! Un inocentísimo articulo dedicrímenes y rachas de atentados. Pero afortucado, á los cronistas del dieti ha sido causa de por estas cosas son las. cartas citadas. Entre nadamente la jornada transcurría apacible y que me refieran cosas muy interesantes varias ellas, recibimos desde Almagro una que. conJOSÉ JUAN CADENAS tranquila, sin que hubiera más gritos que los París, julio. personas, unas que se dieron por aludidas al tiene un. donativo de cinco pesetas paia láviude entusiasmo que lanzaban los que ganaron leer lo referente á la muerte de un pobre niño, dade ún médico titular, doña Lutgáída S y las imprecaciones de los que perdieron. otras estimulándome á proseguir y pidiendo chez Calvo, premiada por la Real; AcaiJéniia Hizo un día espléndido, mucho sol, muéha determinados consejos. Española. Nos apresuraremos áhagérllegar á luz, mucha alegría, mucha mujer bonita, muAnte todo, declaro que la, suspicacia es una v cho tren lujoso y una toilette verdaderamente mala consejera. ¡Cuántas, veces creemos qne gran valor á sus ojps, pues. representalaládmisensacional: la de la princesa Murat. Durante determinadas personas nos quieren mucho ó ración de un desconocido. Uñase á ella la Puso el señor alcalde todala jornada no se habló en Maisons- Laffitte nos odian, cuando lo que hacen es no querer- nuestra muy sincera. Cuando recorremos las modestas viviendas mondonguería de- otras cosas que de Querido y de la toilette de nos de ninguna manera! de los pobres, hallamos siempre, en niedió- de municipal la Princesa. Los hombres la contemplaban maEl corazón humano con sus impulsos, velei- la aflicción que produce el espectáculo del doque tuvo, según dicen ravillados; las mujeres, epatadas. dades, cambios repentinos, enamoramientos un exitazo Era? un vaporoso vestido verde con encajes súbitos, odios injustificados, contribuye á con- lor humano, un, consuelo muy grande alver fenomenal. y aplicaciones del mismo color. ¡Todo verde! vertir la sociedad moderna en un distinguido: que con muy poco esfuerzo, si éste es conti en el corazón del El establecimiento A raí nie pareció una colosal lechuga, destay sorprendente manicomio. Es más, de mis, ob- nuado, logramos infundir resignación. Eí podesvalido confianza; amór, se hainaugurado cáirdpSíe en medio- de lá tribuna. Luego, cuanservaciones resulta que las personas afectas de bre es. un enfermo social, el medicaiiién. tb que con la intención dovi marchar á, la Princesa en busca de su l a s f a m o s a s corazonadas s u e l e n c a r e c e r d e copiíede salvarle es el trabajo. de acabar con los muchos automóvil, la forma de la falda y el recortado razón. intermediarios vuelo me afirmaron más en lo de que parecía Fácil es hablar de sacrificios y; encomiarlos: Todas las graneles obí- as exigen pequeños sasin corazón, una; lech: ugá, y al. recogerse, airosa, pudimos cuando, el. supuesto sacrificio da por resultado crificios, realizados con perseverañciay jáleque hacen, que. de la carne contemplar los bajos, enlbs que continuaba dohacer nuestro gusto más- ó menos cotapleta- gría y sin esperanza iiimédiatádéré coiupeífsa. suban l s, precios. Si- supieran nlis comunicantes la satfisfácminarld. 0. sienipre- el matiz verde, de tonos suamenté. á su placer, ves; y: delicados. Todo verde. ¡Hasta el cogollo! En algunas cartas interesantes pretenden cion que se experinieutá al cbnteniplariyá homy que jamás la prueben 1 concurrencia hizo una ovación delirante s- r rrar. se de. sus, egoísmos. eiertás personas. bre al hiño cuya vida peligraba y porla cual los que trabajan al triunfador Querido. y admiró calladamente, Resulta de ellaaqué todos somos buerios, pero nosinteresamps! liluchasveces no, se acuerda para comer. envidiosamente lasénsácional oí ifctó de la priua! bien se le relega. á un segundó término. Una de nosotros, pues, opaio dice el. refráii el amor Los cálculos se hicieron cesaifiJurat, que debió retirarle orgulloSa y saseñora desconocida. afirma qiie la ihizo gran con absoluta tisfecha; d eí iefécto producido. daño la lectura del, artículo y. pretenáe. éxpli- -pérode mi sé- dedr- que úardb- ciiída d Qsa 1 s e g u r i d a d carme la necesidad dé aparentar en sociedad mente esos dulces recuerdos cbti ía sblicitud Péróíél premio; del Presidente ha puesto fin de que serían todos yaái Siac. cínteciJiíieñtos tó dos de la. temporaun bienestar ficticio, descuidando, como es na- de un enamorado, y cuando piéiisb qué ño loreflejo exacto tural, las obligacioii. es moVales- Niégo la conse- gxeél; resultado apetecido, Iriñjeritp, iuifaltá! de da parisLnaj- y entramos de Heno en la estación de la verdad, cueiicia, y desde luego, aseguro con: lanianp éxito, sih culpar á lbsdcüíás. mí ¿erta. í Í calorse b. a. decidido, por fin, áfavb! y los consumidores Queda por responder cierto Pepe, qiie jiie j repuesta sobre el corazón, actitud con sagrádá; p, or. recgrjtosiyvlavgenté hüyé a. las playas. y ál caiw los encontraron... los artistas, que nunca nie pasó por elmagín gunta cosas íuüyint eresaiitésir. ó liaré: éii; otra po eraíbusCa: de reposo Quien inás, quien me bastante. bieii, v. aludir á ninguna persona en concreto, y menos ocasión y con mayor espacio. nos, -todos los parisienses- veraneany aunque puesto que iban á ahorrarse perjudicar á nadie; antes bien, mi deseo es fa- sólo séá uña sentón a y con mil apuros aban Et Di FAUSTO treinta pesetas vorecer á todo el mundo. donán Párís. de cada cien. Y, síri emb árgo, tlunca está Varia más i. eY especialmente. (porque rae interesan mu ¡Hasta los concejales, LLEGADA DE S. A. Y ENTUSIÁSTICO RECIBIMIENTO DE QUE FUE OBJETO POR PARTE DE TODAS LAS CLASES SOCIALES A B C EN PARÍS E A TODAS. OPLAS DEL JUEVES. ¡NI POR ESAS!