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NUMERO 780 A B C. MIÉRCOLES, 4 DE JULIO DE- I OTÍ OCHO PÁGXNAS. EDICIÓN PAGINA 6 salas de los distintos edificios, que en la galería de máquinas y al aire libre. Iíds planos de las construcciones serán sometidos á la aprobación deí comisario general. En los emplazamientos de preferencia, como vitrinas aisladas, sencillas ó dobles, pupitres, etc. se fijará un canon para caáa caso es- pecial cial que hacemos á productores y visitantes de la nación vecina, podrá usted venir en conocimiento del sincero y primordial propósito que nos anima al realizar esta obra de paz y i e progreso, obra que aune y no que divida, que afirme y consolide las cordiales relaciones que mantienen pueblos que por. su natural situación no pueden vivir divorciados. j Constituye empeño para nosotros el que la próxima Exposición refleje exactamente nuestra potencia productora en los diversos órdenes qué el Certamen abarca, sin que una sola provinéia española deje de dar fe de presencia en esta fiesta que tantos beneficios puede aportar al progreso económico y social que por fortunare ópera en nuestro país y que tanto puede contribuir á ensanchar el mercado, ya que por el estímulo de la competencia se llega al perfeccionamiento del trabajo. Para conseguir todo esto, es indispensable una gran propaganda, una publicidad completa y un apoyo decidido de todos los que guiados de una buena voluntad crean y sientan la conveniencia de realizar esta empresa. Por ello, y por el poderoso concurso que la Prensa puede prestar á la Exposición HispanoFrancesa de 1908 en la ciudad de Zaragoza, nos permitimos la libertad de dirigirnos á usted en súplica de que, si lo estima procedente, nos auxilie en la forma y medida que crea más oportuna; V Al saludar á usted, Sr. Director, tengo el honor de ofrecerme como el más atento, seguro servidor q. b. s. m E l presidente del Comité ejecutivo, B P í taragoza Julío de J 907 ¡Forman el Comité dé Madrid los Sres. don Pablo Ruiz dé Véláseo, D. Sebastián Maltrana, D. Antonio G. VállejOi D. Eduardo Estelat, don Antonio Alezañeo, D. Félix Pereda y D. Florencio R. Ojéda. A EXPOSICIÓN H 1 SLaciudad. de H PANOFRANCESX solemnemente la conmemoración del primer centenario de los dos heroicos Sitios que sufrió en 1808 y 1809, eli defensa de la Independencia nacional, contra los Ejércitos de Napoleón el Grande. j Uno de los actos que prepara con tal motivo es la Exposición Nacional de los productos más abajo enumerados; pero dado el asunto que preside la conmemoración, el Comité ejecutivo de las fiestas del Centenario y el especial dé la Exposición planteada, han acordado hacer excepción para los productos dé la industria, la agricultura y el arte franceses, que desean hermanar con los españoles haciendo una Exposición Hispano- Francesa, ante el de seo y finalidad de patentizar el cuadro de unión fraternal de ambos pueblos de raza latina, que, momentáneamente separados por razón política, celebran hoy juntos y más que nunca solidarios el triunfo de la paz, del arte y del progreso. Será objeto de Ja Exposición Hisgano- Fráncésá de la ciudad de Zaragoza y base dé la clasificación délos artículosáospoñér 16 comprend i ó á: continuación: I. Agricultura y sus productos. Material de cultivo. Industrias agrícolas. Jardinería y horticultura. Montes. Industrias forestales, herramientas, etc. II. Alimentación. Harinas; vinos, aceites, azúcar y alcohol. Manteca y quesos. Conser v Cerveza y refrescos. III. Industrias mecánicas y productos manufacturados. Motores generadores, máquinas, herramientas elevadoras, material de transporté, automóviles, tranvías, carruajes, trans- I,o s establecimientos de consumo, espectáculos y para otros usos, particularmente aütorí- zados, serán objeto de contratos especiales. Se determinará en cada caso las reglas á que deberá sujetarse; la construcción y explotación. Art. 13. Las máquinas en movimiento Obtendrán una reducción de 50 por. 100; siempre que funcionen tres días por semana, y cuatro horas por día. En este caso la fuerza motriz eléctrica se pagará el coste netode la misma, y habrá de ser solicitada por los expositores antes del 31 de Diciembre del corriente año. Art 14. E 1 pago de los derechos debidos á la Exposición se verificará en dos plazos y contra recibos firmados por la Comisión de Hacienda y V. o B. o del comisario. Una mitad se abonará dentro dé los quince días siguientes, al envío del certificado de admisión. yla restante mitad el i. de Mayó lo más tarde. Cuando la totalidad del pago á realizar por el expositor no exceda de 0 pese as, se verificará de una sola vez al recibir el certificado de admisión. Art. 15. El expositor que no; abonara el ser gundo plazo no podrá reclamar el reintegro SAN SEBASTIAN. EL CONCURSO MUSICAL ASPECTO DEL REDONDEL DE LA PLAZA DE TOROS AL EJECUTAR REUNIDAS TODAS del anterior, el cual, sin formalidad alguna judicial, quedará á favor de la Administración á LAS BANDAS CONCURRENTES, BAJO LA DIRECCIÓN DEL MAESTRO L. RUELLE título de indemnización. Quedará privado di Fot. 6. Dubreuilh. cho expositor de la facultad de exponer y la Comisaría dispondrá de su; emplazamiento. portes aéreos, etc. Minería: metalurgia y sus seis meses. I a apertura se verificará el i. de Art. 16.I vas solicitudes de admisión debeindustrias. Industria textil. Cerámica y cristal. Mayo de 1908 y permanecerá abierta hasta el rán ser dirigidas al comisario general, antes Vestido, calzado y confección. Industria del 31 de Octubre siguiente. del 31 de Enero del año próxim. 9, y serán adpapelj- encuadernación. Electricidad: sus apliSi por cualquier motivo se modificase la fe- mitidas por decreto de la propia Comisaría, caciones y material eléctrico. Cueros y pieles. cha, de lá apertura ó clausura, no tendrán los previo informe de las Comisiones respectivas. Carpintería. Ebanistería, tapicería, y mobi- interesados derecho á indemnización. I (OS objetos deberán quedar instalados el 20 liario. Art. 8.0 Durante los seis meses de la Expo- de Abril más próximo. IV. Industrias químicas, en general. sición, sé celebrarán Exposiciones parciales, Art. 17. Quedan desde luego excluidas de V. Arte retrospectivo. Objetos relacionados feria, Congresos, concursos y conferencias so- la admisión l a s materias explosivas y pelibre cuestiones interesantes á la ciencia, el grosas. con los Sitios y su época, VI. Bellas Artes. Pintura, escultura y ar- arte, la industria, la agricultura, el comerció y I as espíritus y alcoholes, esencias, aceites, quitectura. Iudustrias artísticas, tapices, bronr la economía social. A propio tiempo se orga- iaatefias corrosivas, y en general, los cuerpos ees, vidrieras, cerámica artística, fotografía y nizarán grandes festejos de todos géneros den- que puedan perjudicar á otros productos ó mograbado. Orfebrería. Música, procedimientos y tro y fuera de la Exposición que ayuden á real- lestar al publico, serán admitidos en el solo obras musicales, instrumental, pianos, órga- zar la magnificencia y el esplendor de- la caso de que se contengan en recipientes sólimisma. V nos, etc. dos apropiados y de dimensiones aceptables, VII. Material de enseñanza; Pedagogía. la- Art. 9.0 Se solicitará: 1,0 Del Gobierno que debiendo conformarse los expositores de estas los productos extranjeros que figuren en la Ex- materias con las medidas que l a Gomisaría: bros y planos. VIII. Economía social. Aprendizaje, protec- posición sean considerados, mientras en ella adopte á nombre de la salubridad, higiene y ción de la infancia obrera. Remuneración del permanezcan, como mercancías en deposito. seguridad públicas. 0 Art 22. Es obligatorio. el seguro. de los pro trabajo, participación en los beneficios. Gran- 2. Solicitaráse igualmente del Ayuntamiento des y pequeñas industrias. Asociaciones dé que seícqnsideren cómo de tránsito los pro- ductos expuestos durante: el tiempo que perproducción, de crédito, sindicatos profesiona- ductos que- deban; adeudar derechos de consu- manezcan en el recinto de la Exposición, y les. Grande y pequeño cultivo. Sindicatos ágrí- mo á la entrada en la ciudad, mientras perma- caso de que el expositor no- acredite haberlo he 0 colas. Crédito agrícola. Habitaciones obreras, nezcan en los locales de la Exposición; 3; Que cho, la Administración de la Exposición; conlas Compañías de ferrocarriles españolas y fran- tratará de oficio á cargo, riesgo y daño iél exSeguridad de los talleres, reglamentación del trabajo. Instituciones para el desarrollo inte- cés as concedan rebaja en el transporte de mer- positor. El asegurador como el asegurado relecancías destinadas a l a Exposición. van de toda responsabilidad; y sea cual fuere lectual y: moral de los obreros. l IX. Higiene y salvamento. Higiene indus- Árt. %2. Iyos expqsítpre págáráh un. alqui- el objeto del siniestro; aNa Administración de ler por el lugar que ocuip w io arreglo á la ta- la Exposición. trial de la ciudad, de. los establecimientos púrifa, s i g u i e n t e v blicos, de la fábrica y de la casa. Maíérial de Art. 30. El Jurado de Recompensas fttncio- incendios. V nárá inmediatamente después- de, abierta la P E S E T A S Exposición. X. Industrias diversas. I El metrqSuperficial. en. los edifir I s premios serán: i. Graii: premio. 0 2.0 DiEsta Exposición, declarada oficial: por Real ciós principales. 50 ploma de- honor. 3; 0 Medalla de oro. 4. Medaorden, se regirá para los efectos legales y comII El ídem íd: sobre la muralla inte- lla de plata. 5.0 Medalla de bronce. 6; 0 Mención pleta garantía de los expositores por un Re- rior de los mismos... 4 honorífica. 7; 0 Diploma de cooperación. glamento previamente aprobado por los orgaIII Elídem id. erilos edificios anexos. 30 nismos locales que la fomentan, extracto de I a publicación de premios ó recompensas IV El ídem id. al aire libre con faculcuyo articulado son las prevenciones siguientes: tendrá lugar antes de terminarse la Exposi 0 tad de construir. 20 ción, dándose á esta solemnidad el mayor esArt. 2. I, a Exposición se instalará sobre V El ídem id. sin ídem id 10 plendor posible. los terrenos que constituían la huerta de Santa Engracia, propiedad del Excmo. AyuntaEn las grandes instalaciones el comisario funcionamiento del Jurado ysu división miento, en edificios de nueva planta, que se podrá conceder una rebaja proporcional al nú- en secciones será objeto de un xeglameato- esdedicarán á este objeto, y su duración será de mero de metros que se pidan, lo mismo en las pecial. s s i -Vr; BIBLIOTECA DE A B C 294 LAS DOS BARONESAS 295 ¿Qué médicos le asistieron en sus aos enfermedades? lia baronesa no dudaba ya; veía apuntar el drama preparado por Jorge de Nerville. -Uno solo- -respondió. -El Dr. Xuciano d Harblay. ¿Que habita en Chantilly? -No, establecido en Cóye, un pueblecito que está cerca de aquí. El procurador de la República tomaba notas. ¿Queréis conducirnos, caballero, al cuarto donde ha muerto monsieur deTréves? -Estoy á vuestra disposición. -Os agradeceré, señora, que tengáis la bondad de acompañarnos- -añadió el magistrado dirigiéndose á la baronesa. ¿Puedo yo volver á París? -preguntó Mr. Auguy. -Sin inconveniente ninguno; pero no olvidéis mi doble recomendación. El notario saludó y marchóse. ¿Sabéis, tía, dóridé están las llaves de la habitación de mi pobre primo? -dijo J o r g e Pedro I4o n no había salido de la habitación. El fue quien respondió: -tas llaves están en el cuadro donde yo mismo las colgué después de la desgracia. -Id pronto á buscarlas y salid á dárnoslas. Mr. de Nerville ofreció el brazo á la baronesa, que parecía sofocada por la emoción, y guió á los delegados de la justicia á las habitaciones de Max Pedro I4 ón, con las llaves en la mano, los estaba esperando: LX 11 uánto tiempo hace que está cerrada esta puerta? -preguntó el procurador de la República. -Desde el día siguiente al de la muerte de mi pobre amo- -respondió Pedro I ion. -Yo he quitado las sábanas de la cama, echado las persianas y cogido las llaves. -Abrid- -ordenó el magistrado. Pedro Iviqn obedeció; El dormitorio estaba muy obscuro. L, a atmósfera, pesada, iteniendo á la vez olor de humedad y de botica. Un instante después, oleadas de luz entraban por las ventanas abiertas. ¿Vos erais el ayuda, de cámara del difunto señor orón A- TV O? IÍÍO el juez de instrucción á Pedro. -Si, señor. v. ¿Sabéis si ías recetas escritas por el Dr. d Farblav. durante la enferme dad de vuestro amo, han sido conserradas? i Deben estar en el cajón de la consola, donde yo mismo las ponía -Mirad si están todavía Pedro abrió el cajón. -Aquí están- -dijo presentando el pequeño envoltorio de papeles al procurador de la República, que las pasó ál médico, cuya asistencia había reclamado. Este las dobló y las metió en el bolsillo sin mirarlas. El magistrado prosiguió: ¿Hay algún resto de los últimos medicamentos administrados al enfermo? Pedro Lion enseñó las botellas y los frascos: El médico cogió la botella, medio llena, en la cual la noche anterior á la muerte d e Max había echado Jorge los polvos de estricnina, y la examinó. -Esta botellita- -dijo vivamente Mr. d e Nerville- -contenía el últimomedi- camento recetado por el Dr. d Harblay. E l mismo administró l a primera cucharada... Yo le di las otras tres, pues velaba á mi pobre: primo aquella noche... Después de la tercera, se moría, en u n a crisis dé horrible sufrimiento. El procurador de la República, el médico y el juez de paz cambiaron entre sí u n a mirada. ¿Erais vos, caballero, quién velaba habitualmente á Mr. de Tréves? -dijo y i procurador. -No, señor, era Pedro I,io n, el ayuda de cámara. ¿Por qué le reemplazabais aquella noche? -Pedro estaba rendido de cansancio, y el Dr. d Harblay m e rogó que lo reemplazase... En el momento en que la agonía de mi primo comenzó, lo llamé, e levantó apresuradamente y vino á mi lado. -Coged esos frascos- -dijo el procurador á u n o de los agentes, -los llevaremos áBeauvaiSo- -Caballero- -dijo Jorge con bien fingida emoción, -permitidme que os pregunte lo que significa esta información inesperada. ¿Qué significa esto? -dijo la baronesa. -Pronto lo sabréis; pero todavía tengo que haceros algunas preguntas. ¿Habéis avisado al Dr. d Harblay inmediatamente después de la muerte de Mr. de Tréves? -Yo le hice avisar al romper el elfo- mí vTMmn había muerto sobre las dos de la mañana. ¿Se apresuró á venir? -No vino, lo que me sorprendió algo... Desde aquel momento n o volvió á presentarse en el chalet. I, e fie encontrado dos ó tres veces por casualidadEstaba muy, cambiado... Delgado, con la frente arrugada y el semblante triste... Si no hubiese tenido la seguridad de que el doctor es el honor en persona, hubiera creído ver u n hombre abatido bájo el peso de u n remordimiento. El procurador de la República miró alternativamente á l a baronesa y á Jorge, y les dijo: ¿Estáis convencidos de que el señor barón de Eréves h a sucumbido á consecuencia de u n a meningitis? I, a. tía. y el sobrino hicieron como si se quedaran sorprendidos. -I as asercipries de Mr. d Harblay n o pueden dejarnos duda alguna sobre este particular, -replicó Mad. Germana. -A b s o l u t a m e n t e ninguna -dijo Jorge. Él magistrado prosiguió: