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NUMERO 766 TRIBUNA LIBRE A B Cl MIÉRCOLES Va DE JULIO DE JOOJ. OCHÓ PAGINAS EDICION I PAGINA 6 CONCEPTO AGRARIO DE LEVANTE I evante siente, la concepción agraria nació nal, porque la economía de Levante es una síntesis de la española, con aquella característica que es también la propia de la total producción, de España. Cada nación tiene su economía, que es el sistenia de los fenómenos é instituciones económico- sociales, concebido y actuando como un todo conforme á la mayor unidad orgánica posible. Por üñ orden causal fenoménico, nuestro suelo y nuestro clima dan especiales productos v frutos no suceptibles de cultivo en otros países y latitudes, en los cuales, á la inversa, el trabajo industrial tiene en su abono íacilidadesy estímulosnaturales, aparte larga preparación constituyente, originándose así uña doble relación comercial que á Unos y otros conviene, y es suceptible de ilimitadas amplituáes Allá donde no puedan darse privilegiados cultivos herbáceos, arbustivos ó arbóreos por la excesiva aspereza de los elementos, forzoso NUEVA YORK, 8 1 2 1 será sostener y amparar los cereales y la. ga p de un territorio. nadería, principalmente mediante l a acción Casi todos los periódicos dé Nueva York social de formas y aprovechamientos colectivos publican telegramas de Washington, afirmany comunales. Pero esta área de cultivo extendo, que: los Estados Unidos desean compraren sivo se habría de reducir cada- vez más meMéjico un territorio situado en la bahía de diante la expansión de la vid, el alcornoque, el Magdalena (Baja California) para utilizarlo esparto, el azafrán, el olivo y los frutales áprocomo estación naval. pósito para las conservas, todas cuyas plantas Hasta se llega á decir que el Gobierno intenrebasan con facilidad la zona litoral. Su difuta comprar toda la Baja California, y que Roót, sión ocuparía muchos brazos, y además del ministro de Negocios extranjeros, aprovechará movimiento del comercio, originaría espontásít próximo viaje á Méjico para entablar las neneamente la industria en dos aspectos naturagociaciones. Algunos corresponsales añaden les: transformación de las primeras materias que el Gobierno mejicano accederá á ello. SLÍ indígenas; fabricación de estilaje- y maquinaria para los cultivos intensivos y para transportar Sin. embargo, personas enteradas de lo que BURDEOS. EXPOSICIÓN MARÍTIMA INTERNACIONAL y transformar los productos. es la Constitución mejicana, afirman que hay He aquí cómo surge el concepto ideal de una VISTA PARCIAL DE LA INSTALACIÓN DE LA COMPAÑÍA TRANSATLÁNTICA ESPAÑOLA en ella Uña cláusula prohibiendo vender á una nación extranjera una parte, por pequeña que economía agraria española, de la que el Estado debió ser, puede ser todavía, eficaz propul- tivo de la tierra no tiene coeficiente conocido para yeüir, al fin, áxsentar xa necesidad del sea, del territorio nacional. sor, penetrándose de que nuestro sentido econó- producción y de perfeccionamiento puesto cambio internacional, para eso, para sacar las de mico nacional tiene, como principio dominante, que concurren á la producción, además de los consecuencias de eso, estamos primero nos- f ontra el envío de la flota. Ha llamado mucho la atención un artícula agricultura. agentes técnicos é. industríales, los agentes na- otros los levantinos, está España entera con Hacer 2 TWZ homogéneas, simétricas las tres turales que directamente colaboran al éxito. la ventaja del estado posesorio dé una riqueza lo del World en que se suplica al presidente que renuncie al envío de barcos a l Pacífico, actividades, agricultura, industria y comercio, España está de vuelta del industrialismo que asentada ya en la exportación. suponiéndolas: en igualdad d e condiciones congestionó la vida económica en populosas Graciosísimo error cometería, dijo en cierta como originarias fuentes de producción y He- urbes de determinadas regiones que á la vez ocasión D. Antonio Maura, quien teniendo un gando así áLsupuesto integral de ésta, es labor y consecuentemente quieren congestionar aho- sillar de granitolo redujese ápolvo, para darpropia de dilletantismo literario. ra la vida política nacional, Es curioso el fenó- se la satisfacción de fabricar luego otro dé pieEncaja además dicho nuestro especial sentidomeno de inconsciencia con que dichas regio- dra artificial. Exacta aplicación tienen al caso en el predominante hoy en el mundo con sa- nes se lanzan á la: concepción política futura, presente estas palabras. Por lo demás, quede bios y previsores puntos de vista á las peligro- olvidando la concepción económica presente el partido político que. de tan esenciales cues: tiones puede sacarse para quienes por encima sas consecuencias que para el orden social en- que les sirve de base. cierra un exagerado y artificioso industrialisY más extraño, todavía el conceptismo eco- de ellas, con olvido de ellas y stíponiendo. ignomo, cuál aquél á que fue lanzada ciegamente nómico con que pretenden informar, tarde y á rantes álos demás, se sumen; cón; el, ra dicalis, mo y bullanga en suscorrupciones de conquisEspaña. Y cuenta que los peligros no están deshora, su política. sólo en los desvarios del proletariado, sino El Sr. Salmerón, supremo definidor de la So- ta al Levante. también en el desvanecimiento de la burgue- lidaridad, ha dicho en el Congreso que la reali- i M- I K A N Z Ó B j B N E D i T- 2, julio 1907. sía improvisada, que aprovechan para su egó- dad no teórica consiste en que si España crea latra exaltación política los medios con que elementos de riqueza, llega á abrir mercados en: pródigamente se contribuyó á su bienestar. el mundo y logra que su actividad, se incorpoAdemás, claro es que la agricultura, tomada re á la actividad mundial, no habrá que: precomo base de la economía española, lia de ser ocuparse -vez de ciertas aspiraciones de CataT industrializada é intensa. Sirva de tipo la po- luña. ¿Cómo? ¿Ahora salimos con esas? Pues blación agrícola dé I, éyattte, á la que nó se. pó- qué, ¿no es riqueza la- agricultura levantina de drá motejar ciertamente de rudimentaria y exportación? ¿No tiene abiertos de par en par R L NUEVO D A M O C L É S Los ú l t i m o s pastoril. La agricultura es una afirmación, y sus mercados én. el mundo? ¿No está, mediante: -r- -números de allí donde los cultivos se dan en condiciones ella, incorporada España. á la actividad mun- la Prensa mejicana, recibidos en Madrid, publinaturales y económicas, mediante un fácil y dial? can una estupenda relación de las cabezas de remuneradormercado, sé dan. también, inte ¿O es. que la nación catalana hace caso. omiso guatemaltecos á que ha puesto alto precio Esgralmente, el bienestar y la riqueza. No hay de la producción; extrarregional; no importán- trada Cabrera. que esperar á que se cree por modo abstracto dole destruirla con tal de asegurar la suya proNi quitamos ni ponemos. A la fe de un coé independiente la industria. Existirá ésta en pia? Podía, con apariencias doctrinales de ló- rresponsal, le El Imparcial, de Méjico, que teel cultivó, aparté aquellas naturales derivacio- gica, mantenerse tal propósito á base de la po- nemos á la vista, nos rémitinios. nes de qtieya. se habló. Por otra parte, el cul- lítica económica del mercado interior; pero Atenid. os é. este testimonio, las cabezas coti- zadas por ej presidente de Guatemala, son: en 50.000 pesos oro, el coronel Francisco Orla, ex ministro de aquel país en Méjico; Lie, Manuel Diéguez Lic. Emilio de León, Lie. Francisco Toledo, general José León Castillo, general Salvador Toledo y coronel Felipe Pineda: en 4.0.000, el Dr. Luis Felipe Obiegón; en 30.000, el ingeniero Manuel Motta, los periodistas Teóiilo Guzmán y Silvio Selva, el Dr. Guillermo Salazar, los Lies. Juan Jerónimo Conde y Filadelfo Salazar; en 20.000, el Lie. Ramón Cadena, y en 10: 000, el periodista Virgilio Hemiguez Toledo y el Lie. Mariano Montoja. Si tal eotización fuese exacta, las simpatíaspresidenciales iban á necesitar á poco más te ner á su disposición las minas del Perú. Por sí ó por no, echemos en remojo los informes de este racimo de guatemaltecos sentenciados. De todas suertes, ese procedimiento de pacíficar los espíritus más parece de ahí enfrente Mediterráneo por medio, que de America LOS ESTADOS UNIDOS EN EL PACÍFICO A ¿NUESTROS O Cuantos deseen recibir durante Jos meses de verano Á B C en las poblaciones de España en que fijen su residencia, se servirán remitir á nuestra Oficina Central, calle de Sevilla, 12 y j 4, las señas de sti domicilio y el importe de la suscripción por el tiempo de su ausencia, á razón de i. So peseras el mes BIBLIOTECA DE A B C 258 LAS DOS BARONESAS 259 ¡El señor barón ñ a muerto: -éxciamo el cochero estupefacto y aterraaó... -Está- noche... sí... Partid. Entregaréis á Mr. d Harblay. este sobre, que contiene sus honorarios... Dos billetes de mil francos! Mientrasque enganchaban apresuradamente, jorge se fue al extremo del parque y arrojó al bosque, por cima de la muralla, la botéllita, cuyo contenido había hecho b e b e r á Max. V. Oyó cómo esta botella, se hacía pedazos contra: él tronco de un árbol; después, volviendo en seguida al ckalet. se dirigió al cuarto de Leonida y l l a m ó quédito a l a puerta. Lajoyen, que se había levantado muy temprano, acababa de vestirse. ¿Quién está ahí? -preguntó sin abrir l a p u e r t a -Soy y o prima: x r Leonida empezó á temblar y exclamó: ¡Dios mío! Venís á traerme Una mala noticia? -jAyI. -i- ¿Max está peor? -Mi pobre primo ha cesado de sufrir. ¡Estáis viuda! Jorge oyó la exclamación ahogada de Mad. de Tréves. Sin añadir unapai! abra más se fue al cuarto de su tía. La baronesa Germana estaba levantada y vestida; hizo entrar á su sobrino al instante. ¿Y él medio de hacerlo? ¡El medio es elemental. Ya os acordáis que en otro tiempo m e había hecho candidato ála manq de Leonida Desfontaines. -Perfectamente. Mad. pesfo ntaines dio á Max la preferencia porque tenía título... ¿Tu; creés que Léónidá; hoy viuda, consentirá en ser t u mnjer? -Espero mucho... Siempre, he sido bueno para ella. Es verdad, ¡preparabas el porvenir... -No, pues no podía yo prever la muerte de mi pobre primo; pero Leonida me era simpática, y como la humillaban bastante, me interesaba por ella... No tengo necfe sidád- de deciros, querida tía, que s i salgo bien de mi empresa, si m e hago dueño de la mujer y de la fortuna, no os separaréis nunca de mí v estaréis en vuestra casa en el- chalet de Lamorlaye. ¡Ah! ¡Cuánto bien me hace oirte hablar, querido Jorge! -exclamó la baronesa viuda, estrechando afectuosamente las manos de s u sobrino. Estoy casi consolada, y cuento con. tu amistad. -TSó Osiáltárajamás... Aquí se terminó lá conversación del infame asesino y de la madre sin etitrañás. v. i. i- f Jorge salió para ocuparse de las declaraciones legales relativas ai falleci- miento de; MrXde Tréves. La baronesa Germana encontró á Leonida al lado del lecho mortuorio ¡Tú... á e s t a hora! -exclamó. ¡Tu p r e s e n c i a m e a t e r r a! 7- -Armaos d e valor, tía. de Max. ¿Qué me vas á decir? -Figuráoslo todo, ¿Max v a ámorir? ¡M a x h am u e r t o! L a b a r o n e s a p a l i d e c i ó ys e d e j ó c a e r e n u n s i l l ó n Halló el medio de mezclar lágrimas á las dé su nuera sinceramente afligi; cia, que: pásó: el día entero rezando al ladb del cadáver, y que cuando llególa noche quiso, velar al. muerto. 1 Al día siguiente todo, había con cltiído. El barón Max de Tréves reposaba en el panteón de la familia Desfontainesíeñel cementerio de Lamorlaye. Su semblante se descompus pero los ojos permanecieron fijos. Durante algunos minutos reinó profundo silencio. De repente, Mad. Germana alzó la cabeza, cogió lásihanós dé Jorge y ledijo- -Es u n a desgracia... Una inmensa desgracia. ¡Pobre Max! ¡Pobre hijo! ¡Mí único hijo... LV guando Luciano d Harblay recibió de improviso la noticia de la mtierte del r barón de Tréves, le pareció como si hubiese recibido un golpe teri- ibíc ca medio del pechó, y se encerró en su gabinete de trabajo para entregarse á los pénsamiéntós. más tristesysombnos. ¡He presumido de mi ciencia demasiado! -murmuró. ¡He acelerado t fin de aquel á quienquería salvar... ¡Soy un asesino; La leytíopuede castigarme, pero. yó me recocozco culpable, y. elv castigo de mi propia confianzrí en tní misinc) no sé hace esperar... Iyeonida es libre y yo estoy separado de ella- quizá para siempre, pues no puedo volver á aquella casa, de donde ne he sabido apartar la muerte... ¡Amarla, como la amo y no volverla á ver, ¿Será yivir. ¡Por qiié no estoy en la tumba en vez de Mr. de- Tréves! Luciano ocultó el rostro entre las manos y lloró largo tiempo. De repente se secaron sus lágrimas. Súbita inquietud asaltó su espíritu. Después de una pausa, añadió: -Felizmente, nuestro porvenir está asegurado; á no ser así, nos hallaría ¿ios en una situación bien crítica. Van á despedirnos ¿de esta casa, debemo? prepararnos á esto. v. 7 -Creo que OS: engañáis, tía. ¡Oh. ¡Nó! -replicó Mad. dé Tréves, -Max no hacía á sú mujermúy feliz... Ya es libre... Puedes estar seguro que. s e aprovechará, de su libertad. S- -Convenido, querida tía; pero de qué manera se aprovechará, eso es lo que... faltasaber. -Explícate. -Tengo u n proyecto, y si puedo realizarlo, nos- eternizaremos en una mo rada donde nos hallamos bien. ¿Qué ps yecto es ese? -SencJiia- iente no dejar que la fortuna de Leonida pase á otras manes -a l i e l a sn u e s t r a s v: