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NUMERO 763 A B C DOMINGO 7 DE JULIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 6 dro que ha presentado en la Exposición y que atrae las miradas del público, es buena prueba de lo que decimos, pues en él están reunidas muestras diversas de los delicados trabajos de a Artística Industrial. EXPOSICIÓN DE INDUSTRIAS ¿Porqué no compra Vd. eí escritorio á rídeau, americano C O S M O S CIERRE DE SEGURIDAD PARA V TODA CLASE DE PUERTAS 1 NSTALACION DE INSTRUMENT O S DE MÚSICA DÉLA VIUDA E HIJOS DE HIPOUTO LAHERA En la caí e Mayor, núm. 80, está establecida asta- importante fábrica, cuya fundación data del año 1848. En ella se construyen toda clase de instrumentos de música y se encuentran los délas mejores fábricas nacionales y extranjeras. El Ejército se surte allí preferentemente y lo mismo hacen lá banda de Alabarderos, numerosísimas bandas municipales y centros particulares. Una de las novedades mecánicas que ínás han llamado nuestra atención en la Exposición de industrias madrileñas es el nuevo cierre de seguridad que presenta D. José, Martín, de cuyos talleres, plaza de San Nicolás, números 7 y 9, han salido obras de indiscutible mérito. que él solo constituye todo un gaEl aparato es lo más moderno que se conoce binete de trabajo? y tan de completa seguridad, que ha merecido elogios de los inteligentes al presentarse el Empleando este mueble, todos modelo para ser patentado, y llama la atención de cuantos visitan el Certamen actual. vuestros documentos estarán clasiConsiste en dos barras de hierro cruzadas y ficados, y siempre al alcance de Ja una vertical que, atravesando los pernios, impiden la apertura de una puerta, aunque. se mano, y así podréis trabajar fácil y fracture la cerradura, y por este sencillo medio la seguridad es absoluta. cómodamente. Del mérito de tan sencillo mecanismo hacen Cuando tengáis que interrumpir un trabajo, será suficiente que fcajéisalabanzas sin cuento, los que lo examinan, y ponderarlo con hacer notar el el rideau ó persiana para cerrar automáticamente todos los departa- bastaría para haya sido tan favorablemente hecho de que acogido, existiendo como existen infinitos sismentos del re w; cajones, casilleros, etc. temas dé cierres de seguridad, extranjeros no pocos, y con todos ellos puede competir ventajosamente el de D. José Martín. Cabe afirmar que éste será preferido en breve por cuantos necesitan asegurar las puertas de su casa contra la violencia, y que en todas partes substituirá el ingenioso y sencillo cierre del Sr. Martín á cuantos están en uso actualmente. Muchas felicitaciones ha recibido el expositor á quien nos referimos desde que la Exposición fue Al levantar el rideau encontraréis satisfecho, inaugurada y debe aceptarlas todas porque, efectivamente, las merece. Quien como el Sr. Martín ha sabido distinel trabajo tai como lo dejasteis. guirse en tantas ocasiones, no podía por menos de lograr en ésta el general; elogio. Tío mes pérdidas de tiempo. 7lo más Her empoiOada úuestra mesa. Tío más indiscreciones. miada en las Exposiciones de París, Chicago Zaragpza y Barcelona. La instalación que tiene en el pabellón central es admirable; en ellas figuran varios. ins. trumentos de latón reglamentarios del Ejército. L a fábrica á q u e n o s referimos h a sido p r e- El Bureau Cosmos se desmonta instantáneamente, con sólo retirar algunos tornillos. Se le traslada con toda facilidad, pues rueda sobre bolas (CERECEDA. ARTÍCULOS DE MENTAL PARA EL EJÉRCITO Entre las. instalaciones de esta clase que más han llamado nuestra atención se encuentra ladel Sr. Cereceda, de cuyo taller, sito en la calle del Molino de Viento, núm. 21, salen trabajos dé indiscutible mérito, entre otros, adornos de. metal para el Cuerpo de Estado Mayor y oficiales generales, así como dé. todas clases para el elemento armado. INSTALACIONES COMPLETAS DE ESCRITORIOS PRESUPUESTOS GRATIS PÍDANSE DETALLES F A B R I C A E N N U E V A YORK CASAS EN LONDRES Y PARÍS Nuestro gran álbum ilustrado se envía contra s o céntimos en sellos (gastos de correo) Americanos y japoneses POR CABLE NUEVA YOKK, 6, 1 2 M T erminán téniente ha negado el conteaalmiran te Evanc que el proyecto de enviar un- a escuadra al Pacificó responda al intento de hacer DIRECCIÓN DÉ AGENDAS: BtlEÑ PASTOR. 2 ACCESORIO, SAN SEBASTIAN los Es db -IJnMds uaa- dem str i fhostiral La Compañía COSMOS ÓTULOS ESMALTADOS DE TODAS del incomparable Velázquez; un San Jerónimo, del Greco; los retratos de Sagasta y Maura y CLASES otro de S. M. de perfecto parecido, tanto que p s t a Sociedad anónima, de muy reciente crea- el primero de D. Alfonso que se hubo coloca ción, presenta muestras de su industria, do en esta instalación, fue galantemente ofrenueva en España, en el inagnífíco cuadro que cido al Monarca y aceptado por éste por su encabeza estas líneas, donder se encuentran valor artístico, el día de la inauguración de la trabaj. os de anuncios esmaltados, rótulos, etcé- Exposición. tera, de indiscutible mérito. Las oficinas de La Artística Industrial están Entre esas muestras merecen especial men- en la calle del General Arrando, núm. ro, y los ción las dos Majas, del insigne Goya; el Cristo, talleres en la del Españólete, núm. 15, adonde R pueden dirigirse los que deseen, encargar algunos de los notables trabajos de la industria, Los procedimientos que La, Artística Industrial emplea para sus trabajos son: perfectos y la permiten reproducir fidélísimamente en esmalte rótulos ó dibujos, desde el tamaño de una miniatura hasta las mayores diménsióne: corrientes. De la calidad de sus obras, así como del arte con que son ejecutadas, puede afirmarse que no hay otras análogas que las superen. El cua- JapónJ, nación cp. n, la eual, la República nprteamericana qúieré mantener- buenas relaciones. de amistad. 1 os Círculos políticos y la Prensa scmues tran sorprendidos con las noticias pesimistas que han sido puestas en circulación acerca de las relaciones del Japón con tos Estados Unidos. Todo por el contrario, hace suponer que está próxima una solución favorable- y amigable en las cuestiones pendientes entre ambas naciones. BIBLIOTECA D B A B C 246 LAS DOS BARONESAS 24? estrictamente, bajo pena de multa más ó menos fuerte, y aun de prisión en caso de que ocurriera un accidente. -En este caso ¿no podría un médico preparar en su misma casa un medicamento como éste? -Sí, señor; podría hacerlo muy bien si reúne á su diploma de doctor el de farmacéutico, lo que es general en los pueblos... Pero, generalmente, estos señores prefieren enviarnos las recetas cuando son un poco complicadas... Es más seguro. Julio Cordier escribía mientras hablaba- ¡Ah, torpe de mí! -exclamó de repente. Y se detuvo. ¿Qué hay? -dijo Jorge. -Hay, qué no debería uno nunca hablar cuándo escribe. a abo dé cometer un erroren el registro. ¿Un error? -Sí... Frente á la palabra estrictina he colocado la cifra correspondiente al jarabe de Diacodión, lo que podría hacer suponer que la fórmula dice 20 gramos de estricnina... Habría para matar á 20 personas. Jorge se estremeció. El ayudante de farmacia continuó: -Yo arreglaré esto en seguida... Rasparé cuando esté seca la tinta... Continuó escribiendo. -JSTúmero 1.249- -dijo terminando de trazar este número en el rótulo. -Tomad, caballero. J Y alargó la botella á Jorge. ¿Tiene cuenta en la botica Mr. de Tréves? -dijo este último. -No, señor. -Entonces, ¿cuánto os debo? -Cuatro francos, caballero. -Aquí los tenéis Julio Cordier inscribió en el registro la suma recibida y exclamó en seguida: -Decididamente esta mañana estoy imbécil... ¿Pues qué hay de nuevo? -Os reclamo cuatro francos y no me debéis más que dos... He aquí otros dos que os devuelvo... Tendré que rectificar también en el registro, pues mi balance de caja resultaría inexacto... ¿Queréis que os devuelva la receta, caballero. -Si queréis... Kl suplente de Mr. Godelot imprimip con tinta azul, sobre la receta, el sello de la farmacia, en medio del cual escribió el núm. 1.249; después; presentó el papel á Jorge, que lo metió en el bolsillo con la botellitay y salió. Cuando Julio Cordier no comía en casa de Marieta, lo hacía en el café en que le hemos visto por primera vez. Aquella mañana la Ardilla estaba disgustada con él á causa de su intemperancia de la víspera; -Si preguntan por mí. estoy aquí al lado- -dijo al muchacho- encargado de liacér. lo s recados. Al salir de la botica Jorge entró, en la tienaecita de su antigua querida. Marieta estaba sola, habiendo enviado á algunos recados á la criada y también a l a oficial a. v; Al ver entrar á Jorge dio un grito de áiegna. ¡Ah, qué. alegría! -dijo alargándole ía mano. Creía que me habías olvidado. -Ya ves que no... -Es verdad... Rectifico... ¿Tienes tiempo para que hablemos un poco? -No mucho... El almuerzo me está esperando. ¿Puedes concederme siquiera diez minutos? -Sí, pero más no -Siéntate entonces y hablemos á escape... ¿Cómo van tus negocios? -Lo mismo exactamente que hace un mes. ¿Conque te cruzas de brazos? ¿No haces naaa? -No tengo nada que hacer sirio esperar. ¿Esperar q ué? -rQue mi prima enviude. ¿Esperas que eso suceda pronto? ¡Vaya si ló espero... Mi primo Max está muy enfermo. ¿Va á morir á consecuencia de la mordedura? -No, sino de una fiebre- cerebral... con principio de parálisis en el cerebro. -Una fiebre cerebral; pero de eso se salé. -Cuandb hay complicaciones, no... Max está perdido. ¡Que sea enhorabuena! Estás tocando al término; pero toma bien tus precauciones para que tu bella prima no se te escape durante la viudez. -No tengas miedo; soy prudente. Y tú, ¿qué haces? -Bastantes negocios... La casa es buena. ¿Entonces, estás contenta? -Sí. Y se fue á almorzar. ¿Cuándo te has instalado? -Hace quince días. ¿No has tenido todavía tiempo para aburrirte? -Tal vez lo hubiese tenido- -dijo riendo Marieta. -Pero se me; ha presentado una distracción. -Apuesto que un enamorado. -Np apuestes... que ganarías... -Diablo, ¡eso es cuenta tuya! ¿Y qué tal? -Me gusta... ¿Va á durar mucho ese capricho? ¡Eh! ¡eh! Es un capricho que muy bien- podría convertirseen pasión sena. ¡Bah! ¿Un casamiento? -Quién sabe... ¿por qué no? ¿Se trata de un hombre de porvenir? -No, sino de un hombre que se establecerá cuanao quiera. -En fin, ¿quién es? Me parece que puedes iniciarme en tus oroyectos y esperanzas del porvenir. -Pues bien: es un muchacho agradabilísimo, muy parisiense, muy instruido y muy ingenioso... Todas buenas cualidades y un solo defecto, pero gordo...