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NUMERO 760 A B C JUEVES 4 DE JULIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 3 sabe si un día hubiese reparado el mal quecometiera. Y. sobre todo, si los hombres todos dirimiésemos públicamente á la luz del día los pequeños dramas que ensombrecen nuestra vida, sería preciso emigrar á otro planeta. No crearnos en las mujeres seducidas; creamos en el poder del amor que allana los imposibles, bebe las distancias y triunfa siempre sobre todos los obstáculos, haciendo olvidar conveniencias y deberes. La linda Yaya es un tipo de mujer que abunda mucho por el mundo, pero que, afortunadamente para nosotros, es todavía desconocido en España. Nosotros conquistamos á las mujeres, y tanto más aumenta nuestro cariño hacia ellas cuanto más grandes son las luchas que hemos de librar para conseguir nuestro objeto. Por eso las defendemos y las guardamos, dueños y señores de ellas, porque son nuestra conquista, el fruto de nuestra experiencia amorosa, el resultado de nuestros afanes. Las mujeres como la joven Yaya son profesoras de amor, juegan con el hombre amado, y ahí están esas cartas probando que flirteaba para darle celos á Balmaceda; que contestaba á cartas imaginarias de otros hombres, para excitar más su pasión... No; estas mujeres harán más intenso el amor, yo no lo dudo, pero tienen consecuencias trágicas. Por eso me atrevo á creer que el revólver de Waddington, en vez de dirigirse contra Balmaceda, hubiera obrado más justamente encañonando á Yaya. Después de todo, muerto el perro... p o r q u e estas mujeres tienen, sin duda, otros hábitos, han sido educadas más á la moderna, no lo discutiremos; pero no todos los modernismos son dignos de ser imitados. Y ahí están los versos de nuestros modernista? que no me dejarán mentir... Entre estas mujeres, los hombres nos sentimos pequeños, acobardados, pusilánimes. Nos damos cuenta en seguida de que no podemos ser sus dueños, sino sus juguetes, su diversión. Miran con descoco, andan desafiadoras, emprenden vuestra conquista ni más ni menos que un Donjuán con faldas... Toda la masculinidád de estos países parece estar en la mujer. Hace unos días, dos apreciables señoritas se dieron de puñaladas en presencia de unas amigas, para disputarse los bellos ojos de su Armando un hortera cursi que se pasa la vida midiendo varas de madapolán. Anoche, una joven doncella intentó asesinar á una señora viuda amiga suya, y quiso después por dos veces suicidarse, porque la viuda le había arrebatado el cariño de su amante... ¡Demonio! Este es el mundo al revés, y á poco que estos ejemplos cundan, va á realizarse la profecía de San Agustín: Llegará día en que los hombres, huyendo de las mujeres, tendrán que subirse á los árboles... No hay que creer, lo repito, en las mujeres seducidas, y si Waddington fuera un pocomás escéptico no se habría prfeaipitado á hjEtcer lo que él ha creído que era: ji ciáff orqfftié él será absuelto, las gentes seguirán considerándole tan caballero como lo era antes de habei asesinado á un semejante suyo, pero el ruido de este proceso ha llamado la atención de todo el mundo, dando lugar á discusiones apasionadas y haciendo célebres los nombres de cuantos en la tragedia intervinieron. El nombre de la linda Yaya ha corrido de extremo á extremo del globo; sus más escondidos pensamientos fueron puestos en evidencia; las miradas de todos la han desnudado brutal, groseramente. Waddington, pues, será rehabilitado: pero á esta desventurada niña, despreciad? por los suyos, causa inconsciente de una tra gedia; á esta desgraciada criatura sin honra j sin amor, ¿quién la rehabilita ahora? JOSÉ JUAN CADENAS EXPOSICIÓN DE INDUSTRIAS DE MADRID Y SU PROVINCIA PRINCIPALES INSTALACIONES D eproducimos en este grabado el arco de entrada y la vitrina central de la instalación de la casa Meneses. La fábrica Meneses es considerada en todo el mundo como una de las industrias españolas más importantes y ha acudido al Certamen del Retiro dando pruebas de lo muchísimo que vale y de una esplendidez y un buen gusto, que en vano nos esforzaremos en describir, pues el más expresivo relato quedaría muy por bajo de la admirable realidad. Así lo reconoce el público que en número extraordisario puede verse á to, das horas ante la instalación de la casa Meneses. A más de la vitrina central y el arco que damos á conocer á nuestros lectores, contiene la instalación otras ocho grandes vitrinas, donde se expone en una de ellas un servicio completo para un crucero de segunda clase de la Marina de Guerra española, de la que son proveedores; este servicio lo compotien 332 piezas grabadas con el escudo de la Marina. En otra, el servicio especial que usa la Compañía Transatlántica, á quien también provee. En el resto de las vitrinas hemos podido admirar tres juegos de café, estilo Luis XV, japonés y árabe, llamando este último grandemente la atención por su difícil y artística ejecución. Sentimos no disponer de más espacio para hacer un detalle minucioso de los objetos de arte expuestos en dicha instalado: Meneses. Esta importantísima casa fue fundada hace ochenta años por D. Leoncio, p a d r e de nuestro inolvidable y querido amigo don Emilio Meneses, siendo en la actualidad los que con gran acierto, inteligencia y laboriosidad! a dirigen los distinguidos jóvenes D. Leoncio y D. Emilio, por encontrarse sus otros tres hermanos en distintos puntos del extranjero cursando sus carreras de ingeniero, química industrial y de minas, siguiendo en un todo las inspiraciones de su padre, que fue un verdadero genio industrial. Reciban los Sres. Meneses nuestra más sincera enhorabuena por el triunfo obtenido por su instalación, con la cual se honra la industria nacional. DETALLE DE LA INSTALACIÓN HECHA POR LA CASA MENESES DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A BC BRUSELAS l f N P R O C E S O C É L E B R E Impresiona tan to l a vista del proceso W a d d i n g t o n q u e n o h e resistido á la tentación de detenerme algunas horas en Bruselas para poder ofrecer á los lectores de A B C u n a ligera impresión del asunto. Waddington, y a lo sabéis, asesinó á Balmaceda hace u n año, cuando supo que éste se negaba á reparar, por medio del matrimonio, el daño causado á la linda Yaya Waddington. P a r a nuestros J u r a d o s este asunto tendría m u y pocos lances. Se t r a t a de u n hermano q u e h a veng a d o el honor de su hermana, dando m u e r t e al seductor infame. P o r causas menos j u s t a s h e mos echado á la calle en España á distinguidísimos asesinos, y W a d d i n g t o n á estas horas estaría paseándose p o r la calle de Alcalá, rod e a d o de l a aureola á q u e se había hecho acreedor por su hazaña y solicitado por la curiosidad femenina q u e enloquece p o r todo lo q u e es folletinesco y sangriento. Pero W a d d i n g t o n h a cometido el crimen aquí en Bruselas, y estos Tribunales parece que n o se dejan arrastrar p o r impulsos románticos. H a sido menester q u e muchos de los testigos d e cargo, convencidos d e que el muerto n o ha de resucitar, se decidieran á dulcificar s u s declaraciones para favorecer al joven Waddington. Sin embargo, la familia del difunto n o se resigna á que lluevan improperios sobre la memoria del muerto, y h a facilitado á la acusación privada cuantos documentos posee p a r a que quede en el lugar q u e le corresponda cada u n o de los personajes q u e figuran en esta tragedia. H a n declarado los testigos... Comienzan los discursos... Y en este p u n t o h a llegado el cronista á Bruselas; h o y sábado se h a procurado un permiso para penetrar e n la sala y... h a presenciado el escándalo m á s formidable q u e sus ojos vieron jamás, q u e los lectores de A B C conocen y a Bruselas, Junio. p s de suponer que el joven Waddington será absuelto, por lo menos para evitar un conflicto de orden público, pues está visto que la sociedad femenina tiene todas sus simpatías puestas en el vengador. La sentencia del Tribunal, cuando se promulgue, probablemente no será justa, pero es conveniente. Tendremos, pues, á Waddington paseando las calles de Bruselas y arrebatando corazones. Pero yo le preguntaría: ¿Es que la honra de la linda Yaya ha quedado así reparada? No; el honor de esta señorita está en medio de la plaza pública. Si el daño causado por la seducción fue grande, el que su hermano la ha hecho es irreparable. Waddington asesinando á Balmaceda ha asesinado también el porvenir de su hermana, porque viviendo el seductor, quién EL EXGMO. SR. 0 FERNANDO PRIMO DE RIVERA NUEVO MINISTRO DE LA GUERRA Fot. Debas. 1 A BUENA VIDA Todo esta yaprep- ra do. Desde el Atlántico hasta el Golfo de Vizcaya, la Naturaleza se ha vestido con sus atavíos mejores. Verdean las colinas sobre los ríos tortuosos, azulean las montañas ex la lejanía, se amansa el viento, se aquieta el mar, pasa por el ambiente como un aura de serenidad y reposo. El abrupto el neblinoso, el áspero y fuerte Cantábrico, con sus tempestades, sus nieves y sus tarrenteras, se ha tranquilizado y semeja querer aniñarse, suavizarse galantemente á la llegada del estío. Empieza ahora la peregrinación de las aguas, la inmersión de la España central en el tónico baño. Se abre, pues, el paréntesis nacional del veraneo. ¡Al diablo todos los asuntos graves! Desde ahora hasta que las golondrinas emigren, la vida seria y trascendental se echará á un rincón y vendrá la vida feliz de la holganza. ¡Al diablo los negocios y las fuertes preocupaciones! Se dará un cerrojazo á todas las puertas, y la gran oficina española se habrá acabado por tres meses. Demos de mano á las carpetas voluminosas, interrumpamos los expedientes, vayámonos á descansar. ¡Es tan dulce el descanso! Los discursos truncados, por sus períodos más elocuentes, aplazadas las discusiones; los libros, los estudios, los proyectos, todo eso que amarga la vida, quédese interrumpido. Cerremos la oficina: ¡hay por delante tantos días, tantas horas molestas de trabajo... La fiesta de la holganza está ya preparada perfectamente: sólo falta la voz de mando que ponga en acción la orquesta encastada. Los violines tienen sus notas afinadas aquellas notas amables que suenan tan divinamente en las noches de luna, en las grandes terrazas de los Casinos; los cohetes están impacientes por romper su música grotesca de súbitos estampidos; los balandros quieren desasirse de sus amarras y deslizarse por el azul palenque, con sus velas blancas como alas maraviUoísas, y los toros feroces... los toreros de oro... el sol... las mujeres... las músicas... Tú, político adusto, pues que has trabajado tan concienzudamente durante uu largo invierno, pues que hablaste tan numerosa y eficazmente en los corrillos, en las antecámaras, en las tertulias y en el café, justo es que reposes y que te acuestes en una mecedora á la orilla del mar. Tú, noble procer, pues que tanto has ABCEN SAN SEBASTIAN