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NUMERO 759 A B C. MIÉRCOLES 3 DE JULIO DE 1907. OCHO PAGrNAS. EDICIÓN r. PAGiHA 5 pOPLAS DEL MIÉRCOLES. ¡SUS y A ELLAS! Dicen que en Nueva York han embarcado liecisiete lindísimas muchachas, que se proponen recorrer Europa sn el pfazo de cinco ó seis semanas. Las hermosas viajeras pertenecen á lo más distinguido desús casas, y como gustan de la bagatela van á gozar las jjobres á sus anchas. Por mi parte declaro que prefiero á las solemnes, graves embajadas, una misión así de señoritas, que vienen eu alegre ara vana. ¡Cuánto mejor papel harían elias, eu esa Conferencia de La Haya; que una cara bonita y un buen cuerpo, sou superiores á la diplomacia! ¡L i cuestión del desarme, en un minuto era cosa resuelta y arreglada! ¡Quién sabe, sin emba, si muy pronto tendremos señoritas diplomáticas, lo mismo que las hay telefonistas y á profesiones nobles dedicadas! ¿Quién servirá mejor, vaya un ejemplo, para estrechar los lazos con España: una linda mujer que nos seduzca, ó un viejo embajador lleno de asma? ¡Para estrechar los lazos... y los nudos es lo más indicado una muchacha! Yo uo sé si esas yanquis atrevidas vendrán á visitar á Antonio Maura; pcio si vienen 3 si son tan bellas no faltará quien quiera conquistarlas, y me parece bien que en todo caso se impone, caballeros, la revancha. Luis GABALDON Los marqueses de Faura han salido para Biarritz. El sábado celebrarán sus días la. condesa de San Román y las señoras de Cre; pi de Valldaura y viuda de García Romero. DE BARCELONA DE SOClüDAD ideas corrientes entre los lectores de A B C como ü la hubiaraa fafé 1 A REINA MADRE EN EL participó de lastiempo, y esto es todo. los fot lectuales de su Pero efi senciado á bordo del yate. conocer con certidumEn el grupo que reproducimos se ve, además S A N ATQR 1 Q MARI A evidente quenos falta de ellos que determínabre el hecho ó conjunto del Kaiser y su fotógrafo, al ilustre Príncipe CRISTINA se en un hombre de temperamento tan español mónegauo y al ex ministro francés Mr. Etienne, cuyo reciente viaje á Alemania tanto ha S. M. la Reina, acompañada dé la infanta como Goya, la resolución de ausentarse de su su dado que hablar á las Cancillerías, doña María Teresa y del infante D. Femando, pais, separándose dede familia á los setenta y aclararlo Mr. Lafond, visitó ayer el sanatorio María Cristina que se ocho años. No trata está instalando en la parte alta del- pinar de la quien comprendiendo, sin duda, que aquí es donde puede hacerse y por algún crítico espaCastellana. se contenta con tomar por punto partiDARÁ PASAR EL RATO. rioLas señoras de la Real Junta del Dispensa- ñol, aquellos extremos, y va derecho dejuzgaf da á antituberculoso, y el Dr. Verdes MonteneSOLUCIONES CORRESPONDIENTES gro con los: prp esQres de este instituto recibie- del hecho consumado: la estancia de Goya en AL NUMERO DE AYER ron á la familia Real, acompañándola en su Francia. De dos clases son los elementos de que se visita. Zoología: SERPIENTE para su estudio: literarios y artísticos. El sanatorio, cuya instalación 110 está aún vale primeros son documentos, especialmente En función de tarde: NIÑOS Y JKÍUTAKES SIN GRALos terminada, tiene unas condiciones de comodi- cartas, del mismo Goya y de sus amigos; los DUACIÓN, UN dad desconocidas en los establecimientos be- segundos son las obras que en aquel último néficos; los enfermos, ocuparán habitaciones independientes, bien soleadas, pintadas al óleo, período y aquel extraño medio realizó el artisy en las que las facilidades de limpieza y des- ta. Unos y otros elementos son del mayor interés, y algunos poco ó nada conocidos del púinfección están cuidadosamente atendidas. Asistieron al acto la condesa de Torrejón, blico. Rey concedió al artista la solicitada licenEl vicepresidenta de la Junta, y la duquesa, de cia el 30 de Mayo de 1824, y Goya debió utiliSotomayor, marquesas de la Mina, de NavaHOY AVEE rras, de Martorel y de Almoguer, condesas de zarla inmediatamente, pue ¿por Junio, de paso COTIZACIONES Torre Arias y de Xiquena, señoras de La Cier- para París, se detuvo en Burdeos, donde halló va, de García Prieto, de Padilla, de Verdes á sus compatr. otas emigrados el banquero doii Montenegro y otras muchas cuyos nombres no Juan Bautista Muguiro, D. José Pío efe Molina alcalde que había sido bajo José I) D. José DE MADRID podemos recordar. Asistieron también el gobernador civil, el Carnerero, D. Manuel Alea, el grabador D. VU 82,40 Interior, al contado, Serie 83,40 alcalde, el teniente alcalde del distrito, señor C 3 ute Peleguer (que en su vejez contaba luego- -en diferentes series id 82,60 Interior, lia corriente id Encio, el jefe del Laboratorio municipal, doc- peregrinas cosas, de la de Goya) la familia de Interior, fin próximo. Goicoechea, emparentada con su hijo Mariano; 101.20 0,25 tor Chicpte, y qs profesores 4 el Dispensario, Amortizablo, Serie F 101,80 0,30 Sres. Ubeda, Rodríguez, Jiménez Encina, Pía y D. Manuel Silvela v el célebre D. Leandro- -en diferentes series. 101,20 U. -25 Várela. -carpotas Obligaciones del Tesoro El carácter privado de la visita de S. M. y Ayuntamiento de Madrid- Eesnlttia. NOVELAS POPULARES. Tomos en 8.o, de 300 págiAA. RR. impidió a l a Junta hacer más invita- -Expropiaciones del interior. -Cédulas del e n s a n c h e ciones. La inauguración oficial del sanatorio nas, á 40 céntimos. Van publicados noventa tomos. ObligacionesdelaDiputaeiÓQ Madrid. Ultimo, LOS MOSQUETEROS, por Dumas. 0,50 se verificará el otoño próximo, fecha para la Banoo do España, Esta BIBLIOTECA desea corresponsales en España 228 cual podrá empezar á funcionar el estableci- y América y les ofrece considerables descuentos. Ad Banco Hipotecario Banco Hispano- Americano miento. inimstración: Valencia, 23, Madrid. 10 G BOLSAS DEL DÍA 2 í Banco Español do Crédito A- rrondataria do Tabacos SOcied. Gral. Azucarera. Preferentes. -Ordinarias. Céd a las del Banco Hipotecario CAMBIOS. Francos labras. 406,50 bü 102,25 11,55 2 S, 02 +0,10 -0.0 GOYAEN FRANCIA onsieur Paul Laí n 3 director del Museo de Pau, es uno de los escritores extranjeros que íecienterntínte y con más acierto dedicaron suatenejóná Joya. Deseoso, sin duda, de apurar tan sugestivo tenia, ha hecho luego un estudio de láS postrimería del insigne artista español, los. cuatro últimos años de su vida, que pasó eu Francia, y ha publicado este nuevo trabajo e n U Gazettede? BeauxAris. Tra ta del período de la biografía de Goya Míenos conocido, sobte todo, de los españoles, lo cual bastaría para justificad: demos aquí cuenta del indicado trabajo 4 e M kafoníl; Rés; ectp de ¿ó- q a e pxidier couáiaerarse causa originaria: del viaje de Goya á Francia, parece dar á entender el biógrafo que quien había aceptado del Rey usurpador José I el mismo empleo le pintor de cámara que había antes desempeñado cerca de los legítimos, y había recibido la cruz de la Legión de Honor, sé encontró luego en desairada situación al servicio de Fernando VII (concepto que no e nuevo, y al que, sin dw a siryen e. atenuan e las manifiestas Bondades de 4 este iiíóttáirca -con el pintor, y los muchos retratos que éste hizo al Deseado) y que la venida del duque de Angulema en 1823 fue la gota de agua que le decidió á ausentarse, pidiendo licencia de seis meses para tomar las aguas de Plombieres, de las que uua vez en Francia, no pareciólpreocuparae. Del Goya afrancesado no se ha hecho un estudio por falta de dato Pero de éi, como del volteriano puede, decirse que si realmente hay algunos motivos para considerarle tal, debió de serlo inconsciente, y desde luego hasta ciertos puntos nada inás. En uno y otro concepto Carlos Knappe Materiales eléctricos HA TRASLADADO SUS OFICINAS Y ALMACENES DE LA CALLE DE Los marqueses de Hoyos han marchado á Interior, fin de raes ox cupón Amort- izable Comillas. Banco Hispano- Colonial. Acciones. Nortes próximo En estos días han salido para San Sebastián- -Alicantes ex cupón Orensas próximo ios marqueses de Miranda de Ebro; los condes de Fontanar, los marqueses de Castellfuerte y la señera viuda de Gayo; para Fuen- DE PARÍS terrabía, los duques de Rivas; para San Juan de Luz, los señores de García Loygorri; para Interior Kxterior Eibar, la marquesa de Isasi, y para Galápagos, Renta francesa Huso nuevo. el conde de Pie de Concha. S 2, u 2 63,60 91 íO ¡25.10 -0,07- 0,60- -0,65 Sagasta, 6, ala tle Clavel, 2 +0,00 serie de pruebas náuticas internacionales en Alemania. A ella acude el emperador Gulller 81 mc y eii aquellas aguas se reúnen numerosísi 13 a mos yates de recreo y de regatas que se disputan considerables premios. Entre los que han ido este año figura el ÚLTIMOS DATOS É IMPBESIONES Altee, espléndido buque del príncipe de 1 UI ADSID Morcado muy desanimado. Se nota qoe i T l- -muchos venden Interior para cojnpíar. Monaco, que ha sido invitado por el Kaiser. Amortizablo. Después do la hora oficial papel á Durante la visita, uno de los más distinguidos 82,55 para el Interior á fin de me Au que bayestán cono marinos de á bordo, a 3? udante del Príncipe, tizadas, hay dinero á 43 para las Azucareras ordinarias. obtuvo un retrato de Guillermo II por el pro- D A RÍS La Benta francesa gana medio por 100, y en cedimiento de la fotografía en colores. Y en general I mercado esta muy firmo. Los feesta escena los lia sorprendido otra máquina rrocarriles españoles están algo flojos. Bí cobre vale en fotográfica, gracias á la cual. pueden conocerla Londros 98,75 libras tonelada. fn ir retrato del Kaiser. es lamas importante La Semana de Kiel NUESTROS GRABADOS Turco Argentino, 4 por 100.1 SJ 3 Brasil, i por 100,1889 Nortes Zaragozas Andaluces. Crédito Lionés Banco Nacional de Méjico Metropolitano Biotinto Thomson. Do B e e r s Tharsis... í G- oldfields Kand Mines 74,62 94,20 95 87,12 95,45 88,65 81,40 273 4 Q 1.155 96 T 4- 0,05 4 0,2; A 0,50- -0,07 A NUESTROS SUSCRJPTQRES A cuantos deseen recibir durante Jos meses de verano A B C en Jas poblado nes de España en que su residencia, se Central, calle de Sevilla, 12 y 54, las señas de su domicilio y el importe de la suscripción por el tiempo de su ausencia, á razón de i,5o pesetas el mes. +0,05 4- 0,25 4- 0,35 -2- -2 192 -a 0.110 655 522 í? -3- -5 f 1 2 BIBLIOTECA DE A 8 c 240 Algunas veces el joven se presentaba cabizbajo. ¿Qué tienes? -le preguntaba Marieta. -Anoche, cuando nw separé de ti, jugué en el caté. ¿listabas chispo? -Un poco. ¿Has perdido? -Naturalmente. ¿Cuánto? -Veinte francos... í, o peor es que no los tengo... El principal está fuera, como sabes, y mi sueldo corre... ¿Puedes prestarme un luis? -Tómalo. Y Marieta daba la moneda de oro. F, n suma, era feliz, no encontraba el tiempo demasiado largo, y sólo la ex arañaba no ver á Luciano d Harblay, que la había prometido venir. Habían pasado algunos días desde el último accidente ocurrido al barón de Treves, cuyo estado continuaba siendo alarmante. El doctor, sin embargo, seguía teniendo esperanzas; pero no se pronuncia Da de una manera positiva. Triste 3- sombría era la vida que se hacía en el chalet de Lamorlaye. Empezaban á sentirse los primeros fríos. Las escarcha; de las mañanas marchitaban las flores de otoño; los arbole? comenzaban á despojarse de sus hojas. Max sentía la influencia de este cambio de temperatura. La fiebre disminuía, pero no cedía completamente. Luciano esperaba cierto período previsto del mal, y se decía. -Si no se declara una meningitis, está salvado. En el caso contrario, mu cho me va á costar proseguir la lucha... Leonida y Luciano evitaban las ocasiones de una conversación particular, V se hablaban poco. Jorge de Nervillo, por su parte, estaba en brasas. Su amor y su codicia aumentaban cada día. Codiciaba á la vez la mujer y la fortuna; deseaba conseguirlas en plazo breve. Para obtenerlas, era menester que Leouida fuese libre. Con su habilidad acostumbrada intimaba cada vez más con Luciano d Har Dlay, que, no pudiendo suponer tan negra hipocresía, le creía eompletaniente adicto á Max. Los dos acababan de subir á la habitación de Mr. de Treves. Pedro Lion, extentiado por haber velado rmic ia; 5 norlic. s cu i lí! doriuía n un sillón al lado de la cama de su amo. No ovó abrir ni cerrar la puerta I aciano parecía preocupado. Ei periodo decisivo se acercaba. I, a meningitis podía declararse de un- i. k i. c nv. a aislante á otro podía pasar el peligro. Ei doctor tocó en el hombro ai -riado. Üste se ii. vaató confuso, frotándose los ojos. 237- -Se os obedecerá sia discutir ni murmurar, querido doctor; ya sabéis que nuestra confianza eu vos es ilimitada. Luciano se inclinó. -Tened la bondad de dejarnos sólo coa el ayuda de cámara del señor baron- -prosiguió. -rTengo que hacerle algunas recomendaciones. Todo el mundo se retiró, menos Pedro Uon, que estaba muy pálido y muy agitado. Quería á su amo, según ya hemos dicho. -Temo para esta noche un acceso de delirio muy violento- -principió Luciano. -Así, pues, amigo mío, no os acostéis y estad preparado para luchar en caso de necesidad con Mr. Max. -Lucharé, señor, si es preciso... ¿Pero está perdido mi pobre amo? -Os responderé lo que acabo de responder ala señora baronesa. Espero salvarle... El joven médico dirigió otra mirada al enfermo, y se retiró. Al pie de la escalera le esperaba el cupé; pero esta vez guiado por el cochero. Leonida había encargado á Santiago Habert que fuese á Chautillv á hacer preparar en la farmacia Godelot el medicamento cuya fórmula había escrito Mr. d Harblay. Jorge de Nerville se reía al entrar en su cuarto. Este buen doctor renueva su anterior consigna y prohibe á todo el tnunao ia entrada en el cuarto de mi primo- -se decía; -pobre doctor, yo sabré entrar en ese cuarto sin que nadie lo sepa... ¡Es preciso que Leonida quede viuda! or la noche fue Leonida á llamar á la puerta del cuarto de su marido. Pedro Lion vino á abrir. ¿Cómo está Mr. de Treves? -preguntó- -La fiebre es muy violenta, señora; pero el señor doctor la esperaba... Ha previsto que esta noche será aún más fuerte... -Acompañada de delirio, ¿no es verdad? -No puedo ocultar á la señora que eso es lo que teme el doctor. -Si tenéis necesidad de que os ayuden, Pedro, llamadme, os lp pido. Ten dré valor y serenidad. -Puesto que la señora lo permite, me tomaré la libertad de ir á buscar á la señora si necesitase de alguien; pero espero que no necesitaré de nadie. Leonida se retiró y el ayuda de cámara volvió á ocupar su puesto á la caoecera del enfermo. La crisis prevista por Luciano d Harblay se presentó cosa de la uua ae ia mañana. Max tuvo un acceso de delirio terrible. Saltó de la cama, recorrió el cuarto como una fiera enjaulada que busca una salida, dando gritos feroces y pronunciando palabras inarticuladas, entre Ja ¿cuales vagamente se distinguían amenazas dirigidas á algún enemigo invi si ole Pedro Lion tuvo necesidad de toda SU fuerza y de toda su energía para impedir que su amo abriese una ventana y se arrojase por ella. Fl acceso duró veinte minutos próximamente. Al cabo de este tiempo, Mr. de Treves, rendido por la violencia misma cei acceso, cayó como una masa inerte sobre los colchones y se quedó profundamente dormi lo. LAS DOS BARONESAS