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NUMERGT 757 A B- C. LUNES i. DE JULIO DE 1907- OCHO PAGINAS. EDICIÓN líos por un graa con unt reH- ú ttíetomaráti parte todas las bailarinas. Las bandas de los regimiento Se León y logueras, además de acompañar los citado bailables, tocarán juntas el precioso andante y polonesa de concierto del maestro Cantó. Dar todo esto, á cuyo cuantioso gasto hay que sumar el de alumbrado y otros también importantes, por una peseta, que es el presio de la entrada, constituye por parte de la Asociación de la Prensa wn verdadero milagro. Nos parece ocioso augurar que la concurrencia será tan extraordinaria cómo selecta. Acosándole se consigue hacer tomar al cuarto toro de la tarde cuatro varas, y despena dos jamelgos. Larroche, dé primeras coloca un par superior, en su txrno repite con otro par buenísimo. Mucha palmas. Noteveas no coloca más que medio par y en el pescuezo. Minuto da sólo un pase y suelta media estocada delantera, perpendicular y atravesada. Ui descabello á la tercera y suenan palmas. PAGINA IEVILLA, 3 e, i. BE í i Sr. Rendóla, nánistro del Ecuador y píimer delegado plenipotenciario á la segunda Conferencia de la Paz, ha dado el 2 ¡de Junio una comida en el Park- Hotel de La Haya, en honor de los Sres. de Villaurrutia y Maura (D. Gabriel) delegados de España. Entre los invitados estaban: D. Santiago Pérez Triana y D. Eduardo Pérez Triana, delegados, de Colombia y sus distinguidas señoras; D. Crisanto Medina, delegado de Nicaragua; D. Eusebio Machain, delegado del Paraguay; D. J. Matheu, delegado del Salvador; Sres. Spottorno, secretario de la Embajada de España, y Dorn y de A Jsúa, segundo delegado del Ecuador Los marqueses de Quirós han salido para Biarritz. Para dicha playa ha marchado también la marquesa de Mouteagudo. Los marqueses de Jura Real tienen délieados de salud á dos de sus hijos. Los señores de Cubillo (D. Antonio) pasarán el verano en Deva En Sal i es de Bearn se hallan los marqueses ¿le Villañueva de Valdueza. TOROS A EXTRAORDINARIA La entrada, regular; la tarde DE AYER con u n- viento infernal. El espada Parrao ha sido substituido por Bebe Chico. ENTIERRO DE UN TORERO g e verificó en la mañana de ayer el del dies tro Rafael Sanz, muerto á consecuencia de la terrible cornada que recibió de un toro en la corrida celebrada el día 24 en Segovia. Formóse la comitiva, ocupando el coche de Primer Biencinto, de nombre Puchero, berrendo en negro, listón, de bonito tipo y bien colocado de pitones. En los dos primeros puyazos arranca bien y demuestra bravura; luego hay que acosarle para que tome otros dos, y como el bicho no quiere más pelea se manda variar de tercio. En la arena queda un potro difunto. Rolo y Paqueta cumplen con el segundo tercio, poniencfo hasta tres pares de rehiletes, muy bueno el último, de los del Sr. Cayuela. Minuto cede los chirimbolos de matar á Camisero. Ángel Carmona emplea una brevísima faena de muleta y pincha sin meterse gran cosa. Repite con media atravesada; intenta una vez el descabello, y dobla el bicho. respeto Conejilo, Machctquilo, Zurito y Carlos No hay aplausos. Sopeña, y por las rondas de Toledo, Valencia Bizcocha, castaño albahío, apretado de cuer OR TELEFONO Y TELÉGRAFO y Embajadores marchó el triste convoy camino por Relampaguito. na y con pocas chichas. del cementerio del Este. Minutillo da un cambio de rodillas y oye Tras la carroza marchaban hasta una vein, tena de coches, ocupados por diestros y aficio- aplausos. Cinco puyazos, tres volteretas y cero vícnados. ALICANTE, 3 0 8 N. En la parte posterior de la carroza se colo- timas. M SOLUCIONES CORRESPONDIENTES Recalcao deja de primeras un par malo y re- a corrida de esta tarde ha acabado desastrocaron dos hermosas coronas, una enviada por AL NUMERO D E AYER sámente; dos espadas, dos picadores y un Machaquito, y otra por los hermanos Bombita. pite en su turno con otro caído. Conejito Chico entra, no clava y está en unmono sabio heridos. El público se entregó al En la calle de Sevilla. CESANTE. Pobrecillasl ENAtris que no haya hule. Luego deja un par en lo final de la fiesta á uno de los más formidables alto y no se le aplaude. escándalos que se registran en los anales tauBebe Chico torea de muleta muy molestado rinos, porque faltaban caballos para acabar la por el aire, viéndose en la faena cositas de corrida y porque los que caían heridos se quebuen torero, y en cuanto logra igualar al cor- dabau en el ruedo sin que nadie les diese 1 ¡I a Asociación de la Prensa na organizado un núpeto se mete con una corta algo tendencio- puntilla. magnífico festival para esta noche, día de sa, que es lo suficiente para tumbar al de BienLos toros fueron de Otaola, grandes, bien POR TELÉGRAFO moda en la Exposición de Industrias madri- cinto. CÓRUÑA, 3 o 8 M. armados, pero quedadotes y marrajos en el úlleñas. (Palmas al cordobés. timo tercio. jr ii vapor inglés de 2.000 toneladas y de nom No obstante regir los mismos precios que de Corchailo, Serranito y Flores estuvieron tra- bre desconocido, que venía cargado de cecostumbre, el programa de la fiesta ¡que empeCapuchino, jabonero y recogido de pitones. bajadores. reales, ha embarrancado á la entrada del puerzará á las nueve y media de la noche, es esUnas verónicas y ún farol de Minuto, y en- 2 Flores fue alcanzado por el tercer toro al ha to de Corcubión, en la costa llamada de la pléndido y costoso. tramos en la suerte de varas. cer un quite. Empitonado por el bicho, sufrió muerte Dicho programa es el siguiente: El primer tercio consta dé cuatro pinchazos una herida de siete centímetros de extensión En el momento del choque, dio el capitán la La notable Sociedad de conciertos de Ma- por otros tantos tumbos y tres defunciones. en el muslo derecho. La lesión no es muy pe- orden de retroceder; mas aunque se consiguió, drid ejecutará, en dos partes de la velada, los En quites, muy lucidos Minuto y Bebe Chico. netrante, pero ha sido calificarla de pronóstico ya el barco tenía abiertas en el casco varias siguientes inspirados números de su reperJVbteveas, al sesgo, deja un palito delantero. reservado. vías de agua, que le hicieron varar en la playa torio: Hornero coloca eK suyo en la misma suerte, y El mismo toro cogió al picaaor Paje, produ más próxima. Der Freischute, overtura, Weber. termina Noteveas con otro par también al sesgo. ciéndole un puntazo en la región lumbar. De Corana salió un barco de salvamento coa La Colombe, Gounod. Minuto torea poco, tratando únicamente de Corchaüo, qvie substituyó áFlores, sufrió tam bombas de achique. Andante en re menor, Haydn. igualar á Capuchino, que no Sale de las tablas bien un varetazo en el vientre. Marcha de Schiller, Meyerbeer. ni á tres tirones, y en cuanto puede se mete Serranito mató el último toro de un volapi Sinfonía m. solmenor, Mozart. con una un poco caída, que mata rápidamente. colosal. Un numeroso y escogido cuerpo de baile, Ovación á Enriquillo. ¡Pero que muy bien! El picador Céntimo sufrió un puntazo en e procedente del teatro Real, dirigido por ei brazo izquierdo. Cuarto bicho, atiende por Conejito, berrendo XI mono sabio Chivato fue alcanzado por e maestro D. JAngel Estrella, dará una gran fiesta ALCAJLA, 4 8 CEDACJGROS, 1 en negro, botinero, recogido de pitones y ma- toro tercero, que fue terrible en punto á produ coreográfica. Primeramente ejecutará el aplaudidísimo yor que los anteriores. cir incidentes. Chivato resultó con un puntaz baile Las horas de la ópera Gioconda, y des- Minuto, que está recogiendo aplausos, da un en la región axilar derecha. Únicamente los días 1 a l 5 d e Jnllo pués diversos bailes nacionales, entre ellos las recorte capo. te al brazo, y las palmas aumen ¡No hubo más desgracias! Pero, como digo Ocasiones en trozos de sedas, lanas, batistas, etc. sevillanas y la jota, por las distinguidas seño- tan. Luego se arrodilla y da un quiebro muy el escándalo con que terminó el espectáculo Vestidos de dril, piqué y alpaca para señora y niños ritas Calzado (Paz y Pura) terminando aqué- lucido. (Ovación. fue tremendo Guardapolvos, blusas, faldas sueltas, etc. para Caín e ha celebrado con bastante desgracia la eorrida á beneficio de la Hermandad de la Macarena, lidiándose novillos de Miura, seis dchos bravos de lo peorcito de la ganadería Los tres diestros, Carita, Moreno y Vázquez, han sido cogidos; el primero fue herido en una mano, él st indo en la pantorrilla derecha y l tercero ei él pabellón auricular derecho. La herida de Capüa carece de importancia. udo matar el sexto, substituyendo á Vázquez. La cogida dé Moreno fue muy emocionante. Quinto, Ventanero, ensabanao, jpemero y Dien Le salvó el banderillero Alcántara, que se colocado de pitones. arrojó sobre el toro, sujetándole de los cuernos. Cinco puyazos, tres de ellos de Veneno, que Al terminar la corrida, el ruedo parecía una se ganó una ovación por lo bien que señaló, ala de hospital. No se veía más que toreros dos caídas y un caballo muerto. rendados. Conejito chico colócalos zarcillos caídos. Re- BURGOS, 3 J, 8 N. calcao los pone desiguales, y el hermano de D n la corrida de toros celebrada esta tarde, el Conejo repite con uno desigual. Bebe chico ejecuta una labor poco lucida, pero, espada Cocherito de Bilbao fue cocido por valiente, y sufre un achuchón de peligro. El el quinto toro. El diestro sufrió una cornada en el pecho al aire no permite torear y el diminuto cordobés aprovecha tina igualada de la res para meter nivel del cuarto espacio intercostal del lado una estocada atravesada. Descabella á la pri- derecho, El parte facultativo dice que la lesión situamera y José Rodríguez es aplaudido da en el lado derecho ó medio del cuarto espaVinajero, tardo, buen mozo y con pitones. cio intercostal, tiene cinco centímetros de exCon voluntad toma cinco puyazos volcando tensión y seis de profundidad, no siendo pecon estrépito á los del castoreño y despanzurra netrante, pero de gravedad. tres caballos. Bombita, que actuaba con Cocherito tuvo una Paqueta y Rolo cumplen regularmente con el buena tarde toreando y matando. tercio de banderillas. ALMERÍA, 3 O 1O 1 El Camisero da. fin del toro y de la corrida toreando con precauciones, ayudándole los os toros de la marquesa de los Cástellonel chicos más de lo debido, y al hilo de las tablas- resultaron tres buenos y tres mansos. Relampaguito y Chiquito de Begoña t r a b a j a r entró con una estocada corta delanterilla. Rue. da el bicho, y el diestro carmonés es muy bien durante toda la lidia. Chiquito de Begoña, después de una estmcadS aplaudido. buena al quinto toro, fue alcanzado poréste y DONS 1 LVERIO derribado, sufriendo un pisotón en una pierna y un varetazo en el lado derecho, imposibiliEN P R O V I N C I A S tándole continuar la lidia, siendo reemplado TARDE DESASTROSA DIEZ COGIDAS DARÁ PASAR EL RATO FESTIVAL EN EL RETIRO Vapor embarrancado CAPRICHO GRANDES REBAJAS po y playa. BIBLIOTECA DE A B C 232 LAS DOS BARONESA 229 ¿Queréis permitirme algunas preguntas? ¿Preguntas de médico? -respondió Max con libero temblor. -E l estado de excitación nerviosa en queme véís osinquienta, ¿íioes verdad? -No; pero me preocupa... Demasiado sé de dónde proviene, Todas mis afirmaciones no han podido arrancar de vuestra imaginación la duda que alimentáis, el espanto que os mina... Os estáis vos mismo matando con vuestros temores insensatos... -Cuando estáis á mi lado, estos temores desaparecen. -Por eso os repito que desde mañana iré al chalet. -Para no abandonarlo, ¿no es verdad? -dijo Mr. de Tréves impetuosamente. -Cumpliré mi promesa lo más pronto posible. -Lo más pronto posible... -dijo Max. -Eso es demasiado vago- -Pues bien, dentro de muy pocos días seré vuestro comensal, -Sea en buen hora... -Ahora os pido que volváis al chalet; tenéis necesidad de reposo, y elmo vimieñto del carruaje puede fatigaros. -Yo creo lo contrario... El aire libre me sienta bien... Hubiera deseado dál una vuelta por el bosque, ¿Lo deseáis mucho? -Sí, mucho. -Os la permito, con una condición. ¿Cuál? -Que vuestro paseo sea corto; pues la tempestad puede estallar de un fflo mentó á otro. -Fiaos en mí, doctor- -dijo Mr. de Nerville. -No consentiré que mi prime Max se retrase. Max había dejado su asiento. -Miradme, querido doctor- -dijo con tono aleare. -Estoy seguro que ya no me reconocéis. Me parece que soy otro hombre... Os he visto cinco minutos, y me he calmado... ¡Hasta mañana! Os comprometéis solemnemente... -Podéis contar conmigo. Cambiáronse nuevos apretones de manos, y los jóvenes, acompañados hasta ía puerta por Mr. d Harblay, subieron al carruaje, que tomó el camino de los estanques. Luciano los vio alejarse. Su semblante se había obscurecido: una arruga profunda surcaba su frente. -tiempo es de obrar... -se dijo. -r- El desgraciado está mal; antes de ocho días se volvería loco furioso. También ahora cumpliré con mi deber. La victoria, arrastrada rápidamente, levantaba torbellinos de polvo en el camino. -Me parece que no anaamos- -Qijo Max. bruscamente. -Estos caballos trotan mal... Quisiera ir de prisa... ¡Es tan hermosa la rapidez... v Jorge, sorprendido del acento extraño con que su primo Max acababa dt pronunciar estas palabras, le miró á hurtadillas. Mr. de Tréves prosiguió dirigiéndose al cochero: -Aflojad la mano, Ricardo. Aflojad la mano, ¡qué diablo! ¡Quiero la rapidez de la mala de las Indias ¿Cuándo veremos al doctor? -preguntaba diez veces al día. -Pronto- -respondían Leonida y la baronesa viuda. -íHa prometido que Vendrá á vivir al chalet... -Sin duda, pero su herida retarda necesariamente la realización de esta promesa. -Quisiera Verle. ¡Paciencia! Leonida también deseaba ardientemente la pronta curación de Luciano d Harblay. No viéndole, le parecía que algo faltaba en su vida. Pero, en lucha siempre contra su amor, murmuraba: ¿Por qué había de tener Max necesidad imperiosa de él? Más valdría que ya no volviese... que no volviese nunca. XLIX Aunque él fin del otoño se acercaba, la atmósfera aquel día estaba pesada, cargada de electricidad, y señales infalibles anunciaban próxima tormenta. Max, aunque débil todavía y fatigado por el enervante calor, había querido bajar á almorzar. ¿Hay noticias ae Luciano d Harblay? -preguntó. v La baronesa viuda respondió con una pregunta: ¿No te las ha dado esta mañana el Dr. Marais? -Sin duda... -exclamó Mr. de Tréves con impaciencia; -pero quisiera otras más seguras, más serias... El Dr. Marais no me inspira confianza ninguna. Creo que me engaña, ¿Con qué objeto? -Con objeto de tranquilizarme. -Amigo mío- -dijo Leonida, -Santiago Habert ha ido á Coye y ha visto á Mr. d Harblay, cuya convalecencia hace positivamente grandes progresos, v el cual vendrá uno de estos días. -Lo mismo me están diciendo hace Una semana- -replicó Max. -Estoy impaciente... jEl Dr. d Harblay me es indispensable... Quiero que venga... -Todavía no puede salir. -Pues bien, iré yo á buscarle... -Eso sería grave imprudencia. ¿Por qué... El sol calienta... calienta casi demasiado... El aire libre me hará bien... Además, yo ya no estoy enfermo y debo visitar al Dr. d Harblay, que me ha curado y está enfermo á S i vez... ¡Es lo menos qué puedo hacer por él! Quiero portarme pomo un caballero, y todos los razonamientos del mundo no me impedirán el ir á Coye... Por lo tanto, es Inútil combatir mi resolución, absolutamente inútil... Max se exaltaba sin motivo. Singular excitación, se apoderaba de él.