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NUMERO 754 B C. VIERNES 28 DE JUNIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. gicos, de los Sres. Marial y Calvet. Este último señor distinguió, entre todos los gobernantesjiberales, al señor conde de Romanones; llegó á hablar el Sr. Calvet de ministros poco escruulosos y m iy frescos No se dirigía el orador con esta frase- -claro está- -á nadie en particular; era sencillamente una prueba, una exteriorización, de su poco afecto, dé su poca simpatía por determinada política. El señor conde de Romanones, sentado no muy lejos del Sr. Calvet, tomaba notas y sonreía con ci rta sonrisa de mal augurio. La Cámara obseivaba este curioso efecto llena de interés. Terminó el Sr. Calvet su excelente discurso y quedó en el uso de la palabra para el lunes el señor conde de Romanones. Promete ser interesante lo que este ex ministro diga ese día y, más aún, lo que sus impugnadores le repliquen. PAGINA 5 el Grand Pedáis, construcción la más vistosa, la tnás alegre y la más importante de todo el y la Los señores de González Longoria pasan en S. M. la Reina madre recibió ayer en audien- in fin de palacetes se pabellones que en Exposición Marítima exhiben. estos momentos por otra inmensa desgracia. cia á varias señeras, entre ellas á la condesa de Burdeos ha levantado su Exposición MarítiUno de sus hijos menores se encuentra enferSan Luis. ma Internacional en la. place des Quincohces, fáo mo de aigmna gravedad. insubstituible, irreemplazable, una plaza vasEl infante D. Carlos emprenderá su viaje al tísima, grande y hermosa que apoya uno de Hoy se cumple el segundo aniversario de la extranjero, en unión de sus hijos, el día 30 por sus extremos en el río, en el Garoiine, lleno de muerte de la joven y virtuosa dama doña Dola noche. barcos, de animación y vida, y cierra el oífc lores Reinoso y Queralt, duquesa de Maqueda. con un airoso semicírculo, formado por soberA su viudo el duque de este título, padre, el S. M. la Reina y los infantes doña María Te- bias edificaciones. A sus espaldas correa las marqués de Pico de Velasco, y hermano, el resa y D. Fernando no tienen aún decidido el Altees de Tourny, sitio el más céntrico de esta marqués de Taracena, reiteramos la expresión día en que marcharán á San Sebastián, pero población tumultuosa, y en una cabecera, frende nuestro profundo pésame. parece lo más probable que será del i al 5 del te por frente al Grand Palais, el nionumettto próximo mes. Los marqueses de Faura y sus hijos saldrán que la ciudad elevó á Ja memoria de los Girón- dinos alza el fuste majestuoso de su columna en breve para Biarritz, donde permanecerán Anoche llegó de La Granja el inspector ge- corintia, que una. Victoria alada corona y reuna temporada antes de marchar á Buenos Aineral de Palacio, Sr. Zarco del Valle, con nioti- mata. res, á cuya legación va de secretario el joven vb de los actos oficiales de ho Las grandes sacudidas de la Naturaleza son marqués. AZOR 1 N Por mayordomía se circularon las invitacio- tristes casi siempre, pero ¿dónde me dejáis La bella señora de Serrano (née Ochando) nes al alto personal palatino para el banquete esos bruscos, irreflexivos estremecimientos de lia dado á luz con felicidad una niña. de gala, que, en honor del nuevo- embajador, los pueblos? líe ahí por qué el monumento de se dará á la tina de la tarde. los Girondinos es algo que os llena el alma de Han salido para Chatel Guyón los marquePor parte del Gobierno asistirá el presidente amargura, una dolorosa historia de tiempos ya ses de Casa- Torres. HOY AYER del Consejo y el ministro de Estado. No pu- pasados, una prueba fehaciente de la. demendiendo asistir, corno le correspondía, el minis- cia humana ¡humana! he dicho) una uóstálDIFECOTIZACIONES tro de la Guerra; asistirá probablemente el sub- ca remembranza de aquellos pobres diputaRENCIAS secretario. íos que, cobardemente condenados á muerte, subieron al patíbulo Henos de corazón, y. muDE MADRID S. M. la Reina madre paseó ayer tarde, en rieron por su patria al son de ua himno cuyas carruaje, por la Casa de Campo, acompaña- notas viriles, poderosas, parece como que vi 83,90 Interior, al contado, Serio JP. PLORES AL CONDE Ayer tarde á p r i f 0,05 da de sus nietos, los hijos del infante D. Car- bran todavía en los viejos bosques de pinos, 8i- -on mera hora penetra- Interior, fin diferentes s e r i e s í... 82,95 corriente. los. Regresaron á Palacio cerca de las ocho. en las agrestes arboledas de la Gironda... 83,25 Interior, ñn próximo ron en la Cámara popular algunos hombres Amortizable, Serie J? 100,90 Pero hablemos del Grand Palais; es grmiae con gabán. Esto era un poco extraño; estos 101 A las nueve de la noche no se sabía aún en- -eñ diferentes s e r i e s 100,80 $0 Palacio á qué hora saldrá S. M. el Rey de La como su nombre indica; es además artístico; hombres penetraban un tanto confusos. La- -carpetas... cierra uno de sus extremos con vistosas arcatemperatura era caliginosa; los señores dipu- Obligaciones del Tesoro. Resultas. 190,70 Granja. Esta madrugada se habrá recibido el das de estilo moderno, coronadas por lienzos, 87,50 tados hacía ya muchos días, muchas semanas Ayuntamiento de Madrid. interior. -Expropiaciones del aviso. en los que la ciudad de Burdeos, envuelta én que habían jurado. ¿Qué venían, pues, á hacer- -Gédulas del e n s a n c h e Es casi seguro que vendrá solo í Alfonso. flores, navega, río arriba entre un tropel de ninestos señores con svrs gabanes? Obedecía este ObligacioüBS do la Diputación Madrid. 451 El regreso lo emprenderá, probablemente, á fas que son, á no dudarlo, las artes, la indus- -0,50 de España. absurdo capricho á un ligero retraso; los seño- Banco H i p o t e c a r i o Banco las tres de la tarde. tria y e l comeraib; termina ppr el otro en uaa 152 res que iban en pleno verano abroquelados Banco Hispano- Amerieano bellísima fachada Renacimiento italiano, y 105,50 Banco Español de Crédito contra el frío, habían tenido, sin duda, algo- -2 Tin estimado colega de la noche da la noti- flanquean sus extremidades cuatro imponenArrendataria do Tabacos que hacer durante el pasado mes; ellos son di- Sooiéd. G- ral. Azucarera. Preferentes. 405 81 cia de una próxima combinación de muy altos tes torrecillas, morunas las del extremo Sar y putados, pero por estas ocupaciones inexcusa 41,25+ 0,25- -Ordinarias. cargos militares, sobre la base del pase á la re- guerreras las del Norte, dos torres de moderno 101,96 bles, perentorias, no habían podido venir an- Cédulas del Banco Hipotecario 13,10- -0.1.5 serva del general Pacheco, é indicando para acorazado, en cuyas cimas, cuando cierra s. tes á prestar su juramento. Todos comprendi- CAMBIOS. Francos. 28,21- -O O L substituirle en el cargo de comandante gene- noche, parpadean dos grandes proyectores, baLibras mos el motivo; por esta cansa su entrada en Ir ral de Alabarderos al actual capitán general de ñando a l a ciudad en la luz irisada de una viCámara no produjo ninguna alteración en z DÉ BARCELONA Madrid, Sr. Villar. sión fantasmagórica... vida y costumbres parlamentarias. Antes estáSegún nuestros informes, la indicación que El Grand Palais contiene todo cuanto de ma ¡bañaos bien y ahora estamos lo mismo. 83,32 Interior, ñ a de mee próximo. se refiere al Sr. Villar acaso sea más fundada rítimo hay en la Exposición; la nave central i... Los timbres comenzaron á sonar; estos seño Amortizable refiriéndose á otro elevado cargo militar pa- encierra modelos y modelos de labor prolija y Banco Hispano- Calonial... res que venían con su gabán, se lo quitaron un Acciones, ííortes próximo 82,85 latino. valor inmenso; veis desde el primer buque de poco precipitadamente y se lanzaron hacia el- -Alicantes Pero, de todas suertes, parece que el general vapor que surcó los mares (no olvidéis que la 01,90- -Orenses próximo salón; No iban todos los señores á quienes sus Pacheco no cumple la edad reglamentaria has- Exposición conmemora el primer centenario de menesteres les han impedido entrar en la Cáta Septiembre, y, por lo tanto, la combinación la navegación á vapor) hasta el ultramoderno mara; eran sólo seis ú ocho de éstos; los demás DE PARÍS siempre vendría á hacerse en otoño. acorazado japonés, construido en los astilleros parece que están todavía ocupados en algo 5 Interior. -0,02 Por lo que se refiere al infante D. Carlos, no de Inglaterra, y todos, absolutamente todos, lo 74, que vendrán en los días próximos. Uno de lo Exterior +0,07 creemos haya ningún- inconveniente en acla- mismo Vickers que Fairfield, lo mismo Jarrow 93,1? 4- 0,20 que se precipitaron hacia el salón era el seño Konta f r a n c e s a 9 J 0- -0,42 rar la noticia, añadiendo que será pronto as- que Thornyeroft, rivalizan en buen gusto, et conde de Romanones. Este señor se subió en Busocnou. e v. o. arte y esplendidez, presentándoos naves pode. 91,80- -0,25 cendido á general de división. seguida á la escalerilla presidencial. ¡Bien Ve- T u r 83,40+ 0 (23 Argentino, 4 por 100, S í i rosas que surcan los mares con fines muy pacínidos! le dijo el señor presidente del Consejo Brasil, 4 por ÍG 0. Í 8 S 9... 70,40 ficos, según nos cuentan... 28 á o es que entraba en aquel momento. ¡Ya estamos N a rrat g o z. a. s DE NUESTRO CORRESPONSAL ESPECIAL 88 ¡Si eso fuera creíble... aquí! replicó el saludado sonriendo. Todos Z n d a l u c e s A L i gran nave central es de un conjunto herm -3 nos hablamos puesto en pie (según es costum- Crédito I i i O n S s moso; los astilleros del mundo han enviado las 1.148 bre cuando los diputados juran) y todos son- Banoo Nacional de Méjico. 980 pol muestras de su industria; hay modelos de barreíamos. Se arrodillaron ante el Sr. Dato los Míeot r o n t o i. t. a. n o... 518 R ti cos traus- taikalianos que transftortáa un tres Señores que habían de jurar, juraron y todos Tlaomson. i 2.083- -2 con increíble Sencillez; hay ínstakcióaes commi -B nos tornamos á sentar. No había pasado nada. Da Beérs 4 69? r s. -1 pletas de turbinas, limpias, relucientes, sileni. Comenzó la sesión; varios señores hicieron T h a d s ii e l. d. s... 178 Gol f ciosas; hay una caldera enorme dé ua. crualgunas preguntas y luego el Sr. Calvet habló Kand Mines. 83 jPKONlCASDÉLA ...Y entré en la Expo cero francés que presenta la casa Beileville; 136 largamente sobre el terrorismo en Barcelona, BYDntsír inw s i c i o t l P r ¿onde entra hay otra caldera de un torpedero, presentada Hablaba bien el Sr. Calvet; con una voz coEXPOSICIÓN todo el mundo, por la por Normand; hay modelos de yaehís pulíaos, ÜLTÜIOS DATOS É IMPEESIONES rrecta, impasible, inalterablej iba diciendo granpuerta extraordinaria que des y amenas cosas. Sus tiros iban principal- JjVS ÁpBID Pocas oscilaciones, menos en los Tabacos puerta. Pero una du XXX. fuükt; una puerta se de mente dirigidos contra el partido liberal. Entre que pierden dos enteros. E a Barcelona los abre eu el Cours compradores pagan para el Interior, 42 céntimos do do- madera, flanqueada, coronada de banderas y Cataluña y el partido liberal existe un antago- blo, y el mercado esta mal impresionado, aunque firme. gallardetes; una puerta de feria bulliciosa, soPEDID SIEMPRE nismo irreductible, formidable; esto es lo que Interviene el Tesoro én el corro de los francos. bre cuyo arco central las iniciales de la Liga han pueísto de manifiesto todos los oradores soFondos de Estado en alza, menos los rusos. Marítima Francesa destacan y brillan entre los lidarios; sobre esto se ha insistido en las últimas t o s valores industriales y de minas están mal bruscas tardes en los discursos bien razonados, bien ló- impresionados por las y media oscilaciones del cobre- que más abigarrados colorines. Después, ya dentro, me quedé contemplando hoy pierde una libra en Londres, y vale DE PALACIO BOLSAS DEL DÍA 27 ANALES DE UN DIPUTADO W ABCER BURDEOS JEREZ Y COGNAC DEL MAKWS DEL IWk MORO BIBLIOTECA DE A B C 228 LAS DOS BARONESAS 225 Dejemos pasar un intervalo de cinco días. I uciano d Harblay estaba cada vez mejor, La herida de la Cabeza se cicatrizaba; principiaba á levantarse y á andar por el cuarto; sus compañeros de Senlis y de Chantilly le aseguraban que á fin de semana podría salir y visitar sus enfermos. Todas las mañanas venían del chalet de Lamorlaye á pedir noticias y á dárselas del barón Max. El nombre de Leonida no se pronunciaba, pero el doctor sabía bien que venían de su parte. Mr. de Tréves continuaba sin salir de su cuarto, por mandato del médico de Chantilly, que temía una recaída. Leonida y la baronesa viuda se esforzaban por alegrar con su presencia los interminables días que pasaba Max en el gabinete de trabajo, contiguo á su cuarto. No lo conseguían. El barón se había vuelto sombrío, taciturno, hipocondriaco. Se quejaba, de continua pesadez en el cerebro. A. veces su mirada se fijaba en Leonida, vaga sonrisa asomaba á sus labios, pero esta sonrisa se disipaba casi al instante. El Dr. Marais no se explicaba la. pesadez cerebral que acabamos dé consignar. Había hablado de esto con Luciano, que se decía; -Pronto veré por mis propios ojos, y conociendo á fondo esta extraña naturaleza, tal vez descubriré la causa del mal. Este mal, el médico de Chantilly no dudaba en atribuirlo al accidente de que Max fuera víctima. Luciano negaba rotundamente la posibilidad de que así sucediera, y afir maba más que nunca que, curado radicalmente Mr. de Tréves por la cauterización hecha, en tiempo oportuno, en ninguna época podría tener una crisis de hidrofobia; proponíase, además, con este motivo, escribir una Memoria detallada, enviarla á la Academia de Medicina y publicarla en los periódicos especiales de la Facultad. La ausencia del Dr. d Harblay contribuía en gran parte al estado enfermizo del barón, á su taciturnidad, á su hipocondría. Dudaba de su completa curación, lo sabemos, y tenía miedo. La vuelta de Luciano le devolvería la confianza y, por consiguiente, modi ficaría por completo las disposiciones de su ánimb. Jorge de Nerville, conservando su habitual careta dé indiferencia, estudiaba cuidadosamente los síntomas que se manifestaban en su primo, -Que sucumba á la hidrofobia ó que una complicación inesperada me desembarace de él, me es igual... Lo esencial es que áe muera... Leonida, verdaderamente no se dejará con facilidad vencer hasta que se encuentre libre y completamente aislada, dueña de sus derechos y sin deberes que cumplir... Entonces y solamente entonces podré, sin estrenarme contra inflexible resistencia, imponerle mi voluntad... Mi hora llegará, sin duda, pero es precisó esperar... esperaré. A medida que pasaba el tiempo, aumentaba la agitación de Max. Una idea fitja dominaba ett su cerebro. El nombre de Luciano estaba sin cesar en su boca. Después de haberse marchado el Dr. Marais, violenta fiefcre se había apoderado de Luciano, á pesar de la bebida calmante que le había sida administrada por su colega. Asustada por las alucinaciones que resultaban de está fiebre, ya sabemos que Mad. d Harblay había enviado á Chantilly á rogar al médico que volviese cuanto antes. Por la tarde fue el doctor á Coye. El estado de L, uciano le pareció más alarmante de lo que en un principió había creído; sin embargo, nada cambió en sus primeras índicaeioaes, y mandó qué se le diese la bebida con regularidad. -La fiebre cederá- -dijo- -y el estado general de nuestro herido se modificará favorablemente. Mad. d Harblay, que no dejaba un minuto la cabecera de su hijo, se siítfió algo más tranquila. Los pronósticos del Dr. Marais se realizaron. A eso de las nueve de la noche la fiebre disminuyó gradualmente, desaparecieron las alucinaciones, y Luciano recobró el conocimiento. Dirigió una mirada alrededor de su cama, y vio á su madre con los ojos fijos en él. -Madre- -dijo, ¿me velas? -Sí, hijo querido; ¿cómo te encuentras? -Mejor, pero muy débil; acabo de salir de un terrible acceso de fiebre, ¿no es verdad? ¡Oh, sí, terrible! ¿Deliraba? ¿Hablaba alto? -Sin duda... ¿Qué he dicho? -Palabras interrumpidas... frases incompresibles... Un nombre solamente salía á cada momento á tus labios. ¿Qué nombre? -El de Mad. de Tréves. Luciano se estremeció. ¿Mi colega de Chantilly ha ido al chalet de Lamorlaye? -preguntó. -Al separarse de ti. ¿Ha vuelto después? -Sí, á cosa de las seis y media... La violencia de tu fiebre me inquietaba... Le he enviado á buscar... Me ha jurado que no tenía motivo para alarmarme. ¿Cómo había encontrado á Mr. de Tréves? -Muy mal... No me ha ocultado que su estado le parecía grave. ¡Grave. J- -repitió Luciano con acento de cólera. ¡Y yo clavado en esta cama... ¡Hijo querido, por Dios te lo pido, aleja de ta espirita toda preOísttpacion! -dijo con voz cariñosa Mad. d Harblay. -En éste momento no piéfigés nada más que en ti. Cuando estés bueno, lo Cttal nó tardará en suceder, pensarás en el barón... Tu vida es para mí inapreciable... No tengo á nadie en este mundo á quien amar más que á ti. ¡Cuídate, pues, hijo mío! He esetito dos letras á tu compañero el médico de Setilis... No dejará de venir, y podrá visitar á una parte de tus enfermos... Todas las cosas marcharán bien, No vayas á agravar tu mal. forjándote quimeras.