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NUMERO 754 A B C. VI. ERNES i 8 DE JUNIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 3 FRANCIA. LA AGITACIÓN VITÍCOLA EN NARBONA HH ENTIERRO DE LAS VICTIMAS DE LA COLISIÓN CON i- AS TROPAS Ü L AUTOMOVILISMO EN B R O M A CASI SERIA Así como ciertos manjares necesitan para condimentarse las salsas picantes, hay diver- ¡siones en que es preciso que pase algo para que ¡tengan alicientey mucho que contar. Indudablemente, desde este punto de vista: no hay ninguna clase de sport que se preste tanto á peripecias como ese vehículo macabro llama- do automóvil. En el sport nacional suele el torero tener una cogida en los tentaderos de reses bravas; en las carreras, en los Concursos hípicos y en las ca- cerías á caballo también de tiempo en tiempo! ocurre alguna desgracia; pero esta desventura alcanza á una sola persona, mientras en el automóvil, cuando pasa algo, todos los que van en él se hacen tiestos, como ha acontecido en Roma hace pocos días. De los atropellos y menudos percances diarios no hay que hablar. Hape pocos, días, dice un periódico inglés, Mf. White, en un encontronazo, deshizo la charreíe que guiaba un panadero. ¿Cuánto debo pagar á usted por este desperfecto? -le preguntó el, lord? Y el panadero. que debía ser un guasón, le contestó tranquilamente: -Yo no tengo exigencias; déme usted lo que acostumbre á pagar en estos casos. Dé lo que yo deduzco que debería hacerse ana tarifa de indemnizaciones, para que todos supiéramos á qué atenernos. EL LEADER DEL MOVIMIENTO, MARCELINO ALBERT (x) Un mi, amigo, que es un mecánico de cartel, me invitó un día del pasado invierno para alEN EL RESTAURANT DE LA ESTACIÓN, A SU REGRESO DE PARÍS morzar, en Valladolid, y tuve la debilidad de Fots. Photo Nouvelles y Trampus. aceptar el convite. Misteriosa está la sierra, arreglo del motor y otras cosillas d e l a máquiSalimos de Madrid á las ocho, con el propómisterioso está el pinar; sito de estar sentados á la mesa á las doce, na, en evitación d e q u e se repitan esas paratodo, aquí, emana misterio... donde nos esperaba un suculento arroz con das, hacen 1.150 pesetas, si los guarismos n o ¡que venga pronto Millán! otros, exquisitos platos, en la capital de Cas- mienten. El almuerzo que vimos escrito en el menú, no tilla; Pastorcilla que á la cumbre E n efecto, a l a s ocho y media y a habíamos era caro y debía ser bueno: 105 pesetas, que asciendes con rapidez, comenzado nuestras fechorías en Torrelodones pueden añadirse á los gastos del accidentado ya quisiera Valeriano asustando a u n caballejo q u e montaba u n a lu- viaje. En vista de éste y otros percances grotescos gareña q u e cayó al suelo como u n a pelota y con tanta prisa ascender. que me callo, repito lo que he oído que dijo que, gracias á la mucha ropa q u e llevaba encima, no se hizo n i n g ú n daño. Los mozos del Guerrita aun entusiasta automovilista: Usted ¡Felices los serranillos pueblo, t o m a n d o l a s represalias, n o s enviaron sale con su automóvil de 60 caballos, y yo en que viven en su heredad u n a lluvia d e piedras, q u e allí n o faltan. E n las mi coche con cuatro jacas: que se me inutiliza sin saber una palabra déla Solidaridad! carreteras despachurramos algunas gallinas; una, me quedan tres; que se me inutiliza otra, pero todavía n o s q u e d a b a algo por hacer, y lo me quedan dos; que se me inutiliza la tercera, Cuando el cuco en la enramada, hicimos; matamos al p e r r o d e u n cazador q u e y todavía me queda; otra; pero á usted se le canta al caer de la tarde, p o r las trazas, debía serlo d e oficio, y, m u y agra- inutilizan los 60 caballos de una vez, y no va sin saber por qué motivo, decido, n o s obsequió con d o s perdigonadas q u e á ninguna parte. FEDERICO HUESCA me acuerdo de don Melquíades. hicieron blanco en el coche, y a h í n o s l a s den todas. C u a n d o y a empezábamos á. gozar d e las deAnteayer, con la ilusión licias del viaje, el vehículo dio u n a guiñada de escudriñar la región, sin q u e sepamos por q u é y... dominó. Allí v a me levanté de la cama ramos, teniendo q u e encargar á u n peón cami y me marché de excursión, nero q u e n o s enviara el automóvil, remolcado á un pico de Guadarrama. ¡Qué tranquila es la alegre p o r l a primera carreta ó carro q u e pasara, á Dejando la villa atrás, vida serrana... Valladolid, adonde llegamos á las tres d é l a subí dos milpiés quizás, Aquí no hay Asamblea m a ñ a n a después d e a n d a r seis kilómetros á sobre el nivel de la villa... republicana. pie y esperar en u n a estación del camino d e ¡Y aún dice don Nicolás Aquí no llega el odio hierro cinco horas al tren q u e se dirigía á que nó hay relieve en Castilla... de los mortales. Francia. Aquí dan agua pura Los. altos y añosos pinos E l viaje salió p o r u n a friolera, dos neumátilos manantiales. del intrincado pinar, cos á 300 pesetas, 600; 150 d e gasolina y 4oo- de frente á frente se contemplan en austera soledad. Y al oir cómo susurran, del viento al recio soplar, pienso: ¡Esta sí- que es la sania Conferencia de lá Paz! Luis. DE TAPIA El Escoria! 27 Junio, 1507. Á TRAVÉS L E LA FRONTERA N TRANVIARIO TENOR Caruso, al U. -rr- gran: Garuso, A al. tenor que más, que por su voz en los teatros dé ópera, se ha hecho famoso en los Estados Unidos por un proceso reciente, le ha salido un conipetidoren Inglaterra, que- hasta ahora no sabía tuviese en. su garganta un tesoro; ¿Sabéis quién? Un muchacho, un conductor de tranvías, Horace Potts. Comprometiéronle los compañeros á cantar en un concierto que, á beneficio de la clase, habíase organizado en su país. Inseguro de su buen éxito, desconocedor del alcance de sus facultades, se resistió cuanto pudo á la invitación, pero accedió al fin. Su voz. hermosa entusiasmó y dejó éstufacto al; auditorio, al extremo que una distinguida dama, notable concertista, lady MilnesGastell, que hubo de escucharle encantada, se lo hizo presentar; le preguntó- por sus condiciones de vida, y queriendo sacar partido de sus dotes naturales sin educación artística, le tomó bajo su proteccióu y logró que la Compañía de tranvías le facilitase su ida á Londres, donde el maestro Beigel le ha probado la voz, pronosticándole un porvenir brillante, y se ha comprometido á darle instrucción musical hasta él día del triunfo. La protección de Lady Milnes le ha, acarreado otras de personas influyentes. El jornalero de los tranvías ha separado las manos del regulador y del freno para recibir en ellas un millar de libras esterlinas. Aún no ha entrado en fuego y ya le. pone por las nubes. la crítica musical, confirmando el horóscopo halagüeño de Béigel. Todos los que le oyeron eonfian en su victoria en la escena y aguardan sus campañas. El único desconfiado, y hasta cierto puntó descontento, es Potts. Se cree en plena hipérbole cuando le hablan de su voz de oro y confiesa ingenuamente que no sin pena ha de 1 jado su vida rutinaria y mísera en el tranvía. QOPLAS DEL VIERNES. PEÑAS ARRIBA NUESTROS GRABADOS T os sucesos de Narbona. -f Minuciosamente nos han comtmiaado estos días últimos nuestros corresponsales franr céées los tristes sucesos á que la crisis vitícola ha dado lugar en el Mediodía de la nación vecina. Complementando la información telegráfica, reproducimos hoy dos instantáneas: una del entierro de las víctimas de los sucesos de Nav-