Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 7 5o ABC. LUNES 24 DE JUNIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN J. PAGINA 3 MADRID. LA JORNADA REPUBLICANA DE AYER i -1 LA ASAMBLEA EN E, LSALÓN VARIEDADES LA MESA PRESIDIDA POR EL SR. MORAYTA (X) LOS CONCURRENTES A LAASAMBLEA EN EL PATIO DE BUTACAS DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL A B C EN LA HAYA H N PASEO MATINAL: Muy de mañana he emprendido hoy mis paseos por la villa. Como toda ciudad rica que respira bienestar y abundancia La Haya se levanta tarde y á lo largo de las calles, delante de las puertas de estos pequeños palacetes, no se ve más que á los vendedores de leche que llevan su mercancía á domicilio. Los vendedores arrastran un ligero cochecito limpio y resplandeciente que contiene un enorme jarro de cobre bien bruñido, con su espita, y gran cantidad de botellas de diversos tamaños. llaman á las puertas haciendo sonar la campana, una campana escandalosa que está repiqueteando largo rato, y momentos después aparecen las criadas en los umbrales de las puertas. Todas están uniformadas como si obedecieran á un patrón; visten los mismos trajes azules, los mismos delantales blancos y cubren la enorme montaña de sus cabellos con el clásico gqrrito blanco, que es algo así como el distintivo de la clase. Todas son rubias, todas son jóvenes, casi todas son bonitas y no me explico cómo pudo Diderot hacer aquella observación relativa á las curvas, porque todas son de una virtud probada. Si habláis con estos graves miembros del Cuerpo diplomático les oíréis decir esto mismo: que son muy virtuosas. La ciudad se despereza poco á poco; abren se los comercios y salen á la calle las primeras bicicletas, que son en La Haya la gran demostración de la actividad. Todo el mundo va en bicicleta, y hasta tal extremo abundan, que aquí el peligro no está en sortear los coches, los tranvías, ni los automóviles: el gran riesgo No cabe desconocer un progreso notorio en está en morir atropellado por una bicicleta. En las costumbres políticas. Las Cámaras han esfin, hemos hecho la averiguación y resulta que Guch ado: con: atencion; y cortesía. Acaso sé en esta capital de 200.000 habitantes, ¡hay qn Woísa r. dénsi i dij atedo enlaciiticái EL MITIN DEL FRONTÓN CENTRAL IOO. QOO bicicletas! Ivas usan las alumnas que de la aparente contradicción á que acabo de ASPECTO DE LA CANCHA DURANTE LOS DISCURSOS Fots. Goñi; van a los colegios, las señoritas decomfitoir, Jos referirme Acasonoé á éitdóifl l empleados, los militaras, los dependientes de realidad el. afán de reducir á la misma legitilos almacenes, los botones de los hoteles. Al en- tresjóvenes, y al ericoótmrselas; detienen iin quien solicitemos un informe, abandona su mid adde origenlas actas llegadas esta vez de trar en una casa cualquiera, lo primero que ye- instante, las dicen una flor, y acariciándolas, quehacer y vuelve la espalda á su- eainino para Cataluña y las que proceden delantigüp sistemos son las cinco ó seis perchas colocadas en las dan un beso... Ellas ríen. Ellos continúan mostrarnos ló que. vamos buscando; En el res- ma electoral. Acaso deba. verse. én: ese regateó el vestíbulo para colgar otras tantas bicicletas. s u c a m i n o taurant un ejército de servidores se precipita y en ése prurito de cbnsíderarlpitbdo únp, ex Y hoy hemos contemplado un verdadero colsobre vuestro sombrero, sobre vuestro abrigo, plicable, por lo demás, según las tradiciones ino: un cojo en bicicleta, que corría como uña pT s miércoles, el día destinado aquí por la tra- sobre vuestro paraguas, y al marchar os acom- parlamentarias una prplongación del; recurso centella. -dicíón para hacer lo que nosotros llama- pañan hasta la calle, haciendo grandes saludos. por medio del cual; se- sobreseyó en la ¿lepuraAbrense los comercios, 1 destacándose las mos sábado, esto es, limpieza general. Aquí se ¡Oh! sí; son excelentes. No tienen más que un ción délas responsabilidades- del desastre depomposas cigarrerías con sus escaparates su- limpian las casas desdé el tejado á la acera, y defecto. Han contraído una enfermedad incu- clarándolas en- montón comunes á todos, sin perjuicio de que las expiara únicamente el pagestivos, donde lucen su panza los abultados al llegar el miércoles todas las semanas parece rable: laí propina. dre Nozáleda. oümarck y sus aristocráticas boquillas dora- cómo que una colosal, escoba barre la ciudad. JOSÉ JUAN CADENAS Me parece algo apresurado eldecir- ala, nadas los cigarrillos Kedíve. t o s establecimientos Una empresa particular con material al efec- I, a Haya, Junio. ción: Yá lo vés; después de tanto abominar todos están lujosamente puestos; pero no os to, se dedica á lá limpieza de las fachadas, medel verbalismo vienen estos íseñóíes á pronunconfiéis demasiado al ver los pr, ecios que mar- diante él pago de una cantidad estipulada con can los artículos que atraen vuestras miradas. los propietarios por meses ó por años. El ma- A B G E N BARCELONA, ciar discursos de hora y: media. Porqué consaber que el verbalismo no. consiste tanSi unas botas ostentan el cartelito de 20, repa- terial que los operarios, llevan consiste en larMIGUEL S. OLÍ VER viene: el hecho de hablar, ni- aun en; el hecho to en rad bien que el precio es en florines, es decir, gas escaleras semejantes á las escalas de salque cada florín son dos francos 10 céntimos, y vamento que usan los bomberos. Y cuando los A DISCUSIÓN DEL Pocos días antes de de hablar mucho, como en l a falta de realidad y contenido que tengan muestras palabras. No que aquellos florines, traducidos á la moneda obreros han terminado la operación: de lavar constituirse MENSAJE i greso, u n ael Con- puede negarse que en el actual 1 movimiento de que nosotros usamos, son 42 francos. Esto de cuidadosamente la fachada deuria casa, pasan de las contar por florines es una broma dé mal gusto á la inmediata, luego á la otra y así sucesiva- personalidades de mayor prestigio dentro de Gataluñahay algo; bastante, de ese: contenido que nos gastan los holandeses. mente, mientras las criadas, recogida la falda la Solidaridad hablábame de su manera de en- ó; reaiidad. Otra vez Resultarán más breves y lacónicos, sus representantes. La: experiencia El Plein comienza á animarse á mediodía- y y calzados los zuecos, abren los grifos que á tender la discusión del Mensaje. por el LangePoten, la arteria principal de la medio metro del suelo hay en el vestíbulo de Si de iní dependiera, me dijo, bien en forma les aleccionará; las circunstancias noi serán en ciudad, circula en todos sentidos una muche- todas las casas y dejan reluciente el piso desde de enmienda, bien como proposición inciden- lo, sucesivo tan. apremiantés como ahora. Todo dumbre compacta que va, viene, se para, char- lá puerta hasta la calle. Así estás fachadas rpa- tal, ó aprovechando el recurso reglamentario aconseja; nogeneralizar: niffallar de una, vez. la, ríe, mira los escaparates, hace. compras ó recen recién revocadas, y los cristales espejos, ¡más expedito, apoyaría brevemente, con un Sede algnienque pudiera decir lo que encierdiscurso de quince minutos, l a opinión, de que taiocasio n mejescribió un insigne maestro de flirtea. y lasacéras relucen como si estuvieran ence no ha lugar a deliberar. Las razones pudieran las letras castellanas al remitirme un trabajo Porque también holandesas y holandeses r a d a s que se le? había encargado: Dispense usted, practican En pleno día se ve á lo mejor No se ve en el suelo una sola inmundicia, ni reducirse á lo siguiente: á una amante pareja que marcha despacio, co- un papel. Estas gentes ni siquiera escupen, y Señores diputados, no niego que la Consti- amigo mío, si ese prólogo excede del número gida por la cintura, diciéndose palabras tier- he obserradó que ni. en í los hoteles, ni en los tución, los reglamentos y la práctica parlamen- de páginasque indiqué al principio. No he tenas- -esto me lo figuro, aunque á mis oídos pa- interiores de las casas particulares hay es- taria establecen el Mensaje de la Corona y la nido tiempo: para hacerlo más corto: recieran duras, -y á nadie llama la atención, cupideras. Y si alguien, un poco asombrado, ontestaeión de las Cámaras al Mensaje. de la ni nadie se escandaliza ni hay quien se burle. pregunta, le responden: A- escupir... á Bél- Corona. Mas, por acción fatel éiinnegable de las circunstancias, por; mutación 1, de los tiem- NUE TR DS GRABADOS Lo ve todo el- que- pasa con la mayor indifepos, leyes vivas como esa i del Mensaje. enlos: T o a l a información gráfica: que. aparece ei rencia, como si fuera la cosa más natural del p e r o son amables y hospitalarios estos hólan- comienzos del régimen constitucional, se conla presente página hace relación á la jormundo. r deses como pocos pueblos lo son en, el vierten después en ritualidades muertas. Yo nada republicana de ayer en esta corte, que poi En el Lange Poten, el elemento militar triunrecuerdo los muchos Mensajes durante mi fa tiránicamente robando los jóvenes corazo- mundo. Los comerciantes se desviven por com- Vida, no muy larga por fortuna, que han venido separado reseñamos extensamente. se También en un suelto titulado El puerto de nes con el ruido de las espuelas y el rastrear placer al visitante, le dan facilidades para todo, discutiendo. Si los trajera á colación, si compade los sables. Un grupo de muchachas van co- y llevan á la casa del comprador hasta el taba- rase sus ofertas y anuncios con la realidad his- Sevilla nos referimos á la fotografía reproducida en la página sexta. gidas del brazo; en sentido contrario vienen co. En la calle un transeúnte cualquiera de 4- tórlca que se encargó de desacreditarlos, excusaríamos el debate del actual. Dado que los propósitos del Gobierno sean sinceros, vendrán inmediatamente á discusión las leyes preparar das y ofrecidas, y entonces entraremos en el fondo del asunto y en sus pormenores. Suponiendo que no sean sinceros, ¿á qué gastar saliva? Conste, pues, que la ritualidad del Mensaje es un nuevo convencionalismo, al cuaí faltan ahora jugos de realidad. Tengámosle presente á guisa de conclusión para la próxima reforma constitucional y para la próxima reforma de nuestros reglamentos. Acaso la novedad de las personas, de las doctrinas que representamos y de las aspiraciones que estamos encargados de exponer, prestarían por excepción algún interés á las discusiones, á trueque del cansancio con que se entrara después en el examen de los proyectos. De todas maneras, y sea cual sea el acuerdo que recaiga sobre mi proposición de no ha lugar á deliberar, suplico á la Cámara que tenga por explicados tos motivos que nos obligan á no interveniri y que recoja, como aspiración para lo futuro, este deseo d. e. aligerar las tareas parlamentarias, suprimiendo tórneos de elocuencia. Tal propósito me pareció excelente, por creerlo en consonancia con lo que llamamos espíritu nuevo á fin de entendernos con la menor cantidad posible de palabras. No se me ocultan, sin embargo, las razones que han impedido su adopción. Cuanto se ha venido á reprochar ahora como exceso de verbalismo en. la Solidaridad catalana, hubiera sido reprochado entonces como obstinación y fiereza, preñada de siniestras obscuridades, ó como grosería y desconsideración á los elementos políticos de Madrid que han estado meses y meses gritando: ¡A ver el programa! ¡Que presenten el programa! ¿Dónde está el programa? ígica.