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NUMERO 746 A B C. JUEVEc 20 DE JUNIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN u PAGINA 3 LOS RESTOS DE CALVO Y VICO CÁDIZ. DESEMBARQUE DEL TRANSATLANTieo ANTONIO LÓPEZ DE LOS R E S T O S DE A N T O N I O VICO Fot. Rcynj tmdo y DE- NUESTRO ENVIADOESPECIAL MADRID. LA CAPILLA ARDIENTE EN LA IGLESIA DE SAN SEBASTIAN OONDE AYER FSTUVJERON EXPUESTOS LOS RESTOS Fo A B C LA HAYA I ADOCTRINA DE DRAGO Estrangulado prematura -mente ¡el interés de esta segunda conferencia de Ja; Paz conla supresión en el programa del téma del desarme, la labor de los diplomáticos, quedará reducida á una serie de académicas dis. cüsiones. que concíuirán con la adopción de acuerdos muy importantes desde luego para la política internacional, pero en los que, no habrá pasión ni interés alguno sensacional, que es 16 que los cronistas veníamos buscando. En efecto, la actitud de Alemania negándose á discutir la reducción en los armamentos Ha hecho imposible, por ahora, el. choqué con In- gláterra. La habilidad de la diplomacia inglesa seta- estrellado esta vez contra la previsora coraza del Kaiser. Para que el conflicto entre Alemania é Inglaterra estalle juzga el Kaiser que aún es pronto, mientras Inglaterra, que- le considera inevitable, procura precipitarle. No- hay que olvidar aquellas palabras de un general: inglés contestando ála carta de Vón Tirp: Si la guerra con Alemania ha de ser; busquemosla. cuanto antes para evitar que se pre- pare mejor. Pero Inglaterra no quiere arrostrar las con- secuencias de la provocación, y por eso la diplomacia inglesa hace curvas y rodeos que la conduzcan al fin apetecido. Inglaterra quisiera aparecer, cuando el conflicto estallara, desempeñando hipócritamente el papel de víctima; de aquí esa enorme labor que políticos y diplomáticos han emprendido para llegar á conseguir la gran. pbra ¿el aislamiento alemán. Hubo en los preparativos de esta Conferencia momentos en que se juzgó inevitable el choque; pero la enérgicas decisión de Alemania negándose á discutir la proposición deldesarme, tema hábilmente deslizado por la diplomacia inglesa, alejo el peligro, indefinidamente... El interés sensacional murió en flor, pues estos negocios diplomáticos son como nuestra fiesta nacional, que no excitan la curiosidad más que cuando se espera que haya hule... rvesaparecido el interés trágico, surge otro interés que en cierto modo tiene un aspecto cómico: me refiero á la célebre doctrina de Drago, el plenipotenciario argentino. El tema que Drago se propone someter á. las deliberaciones de la Asamblea es importantísimo, y, sobre todo, está llamado á hacer fortuna y contar con gran número de adeptos. Drago quiere que las deudas particulares de las naciones, no las oficiales que los Gobiernos de los Estados contraigan, no sean jamás motivo de guerra, que la reclamación de una deuda por parte de una á otra Potencia no dé origen á un conflicto armado. Más claro: que si j- o debo un duro, mi acreedor no tenga derecho, por ser más fuerte qué yí á cóbrárme el; duré tranquila vida campestre. Los canales atravie; san constantemente la tieria en todas direccio puñetazos. r Así, a primera vista, la doctrina deíplenipor- nes; en los verdes prados las vacas, estas lustenciario argentino parece que trata de conse- trosas vacas holandesas, pastan filosóficamenguir una ley de excepción en provecho de los te. Atravesamos otro canal, y otro, y 20 más, y muchos Castro que por las Repúblicas america- surgen nuevos. pradosy las mismas yacas... nas abundan, para los, cuales esta ley sería una A mediodía ha comenzado á animarse el. patente de corso. Pero, sin; embargo, la doctri- centro de la ciudad, y movimiento de coches na no deja detener un funüauieúto moral de nos conduce ailugar de la Conferencia. Esta va extraordinaria importancia? á celebrarse en una pequeüa iglesia, como toPorqüe no son. unas nadones las que prestan das las- construcciones holandesas, muy limpia, 1 á otras, son unos cuantos poderosos -r- los mis- muy. cuidada. Es iriia capilla anticuísiina, data mos siempre, -son los los Men- de oo. delshon los; Jacobson, los Róssenthal, toda la grey, judaica, que- con sus poderosos tentáculos abarca el oro entero, de- la ¡tierra Y estos Roschild, éstos Mendelshon, estos Jacobson, estos Rosenthaí, aunque aparezcan separados, con, distintas residencias y. liquidaciones distintas, spnuna familia con una sola cabeza, üíi solo corazón y una ¡sola caja. Su dinero es el que da y quita el crédito, el que hace y deshace las naciones, el que impulsa ó. retrasa, ías civilizaciones. Esa cabeza, ese corazón j esa caja son de hecho los señores del- mundo, más potentes que, los Soberanos- y jefes de Estado, más autócratas que el Zar mismo. Pues bien, ¿es que han de estar los ejércitos, las escuadras y las vidas de los hombres consagrados á la defensa de los intereses de una familia? ¿Es que todo este poder va; á ejercer presión para garantir las particulares operaciones de comercio de una casa? No es posible en una prevé impresión, como son estas cartas, enumerar los argumentos y LA HAYA. PALACIO DEL BOSQUE profundizar en las consideraciones que la doctrina de Drago habría de sugerirnos. Basta lo EN EL CUAL SE REÚNE LA CONFERENCIA expuesto para que el buen. juicio del lector seDE LA PAZ paré lo cómico de lo ttasceriderital que en la. proposición de Drago existe. Y comienza la; exhibición de bordados uniformes, dé cruces y de bandas. Los delegados Y desde luego puede aventurarse una profe- y plenipotenciarios llegan, puntuales, mientras cía acerca de la suerte que ha de correrla el publico llena Ja ancha plazoleta contemplanproposición del delegado argentino. Es posible do curioso álos diplomáticos y militares exque se discuta, quizá despierte interés, habrá tranjeros... La llegada de Nelidoff levanta untnúrmúllo; hasta calor y pasión en los debates. No se aprobará, no recaerá acuerdo, será un tema la de los delegados japoneses, un movimiento más traído á esta académica y; soporífera dis- de curiosidad. Los buenos mozos americanos, de largos bigotes y morena tez, atraen las micusión de la Conferencia de la Paz. ¡Los delegados todos se dividirán en dos ban- radas de las mujeres, de estas mujeres tan tídos y aquéllos de ideas radicales, avanzadas, midas y tan dulces, que callan con los labios y liberalíaimas estarán de sicuferdo con la doctri- se desquitan con los ojos. bachilleres y parlan na, mientras, los; conservadores, los aristócra- chines. Nuestro; idioma está en mayoría, y en toda la tas la combatirán con saña. Roschild, Mendelshon, Jacobson; y Róssenthal pueden con- extensión dé la piazpleta apenas se oye hablar tinuar haciendo sus operaciones internaciona- más que castellano. Son la- friolera ¡dé veintiún les perfectamente garantidas; por las puntas Estados americanos los que vienen; representa. de las bayonetas, las bocas de los cañones y dos a l a Conferencia. las moles gigantescas de los acorazados... Por la estrecha puerta que da acceso á la ca ¡Su Majestad el Millón, señor del mundo... pilla penetran los miembros oficiales á la nave convertida eñ salón, mientras los invitados ocupamos nuestros respectivos lugares en las DÍA DE LA SESIÓN Ha amanecido el tribunas. Todo está dispuesto... Cada cual está día tristón y llu- en su sitio... Comienza la sesión de apertura de vioso. Los alrededores de La Haya, como toda la segunda Conferencia de la Paz. Holanda, ofrecen el encanto apacible de la i iÜL 1 preside... i M 1 mí pSir LA HAYA. SALA DE LOS SEÑORES DONDE SE VERIFICAN LAS SESIONF. S DE LA CONFERENCIA p l acto se verificará con arreglo al cciemo nial de rúbrica, y los puestos de. la- Mesa, quedan adjudicados- en l a forma- que- ya: saben ustedes porlos despachos telegráñcos. Nelidoíf v y Vuelve á hablarse entre los diplomáticos dei gallo tapado que, sin duda, traen los yanqiiís. ¿Qué será? Indudablemente algo ¿relacionado con el tema del désarnle, pero nadie sabe nada concreto, ni existe la nienor inducción que iiós lo haga sospechar; El público. ha, esperado el final de la sésióii para presenciar el desfile, y, -terminado éste, cada cual ha vuelto á reanudar sus- tareas. J 3 st. e ha sido todó; él; interés que én la ciudadi dié i Haya ha despertado la Conferencia, y supóngo. que habrá sido, mucho menor en, el resto del mundo. Me da el corazón- que estos arrogantes diplomáticos van ¡á. cumplimentar los deberes de sus cargos en eí más absoluto de los secretos, en medio dé la más compléia; iii diferencia. Ya muchos de tellos lo hanconipreñdido así, y en vez de vivir en La Haya se- han marchado á los hoteles suntuosos de Schcvéningen á contemplar, las; amarillas barbas de este viejo mar del Norte... P 6 r lo menos toma rán baños de ola y buscarán una icbtíipensaciónal aburrimiento de los debates, pisándose los bolsillos respectivos en el tapete verde dei Kurhaus. Los que se quedan en la ciudad tienen: la obligación ineludible de ir todas las noches al hall del hotel des Indes. Este hotel des Indes va á ser, durante la actual Conferencia, lo que fue en Algeciras elhotel Reina Cristina. Lugar donde los delegados cambien impresiones y donde nosotros, los cronistas, practiquemos la caza á la espera. Menos mai que contaremos con las bondades de Gabriel Maura, íespíritu moderno y culto, que no practica las viejas teorías diplomáticas. Porque, no hay nada más ridículo que eka diplomacia que no tiene nun