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NUMERO B C. LUNES 10 DE JUNIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 6 que. inva, dén lentamente los espacios! Para tomar café tranquilamente y disfrutar ün rato sin sudar, ni toser, ni tragar polvo, todo lo cual molesta y es malsano, y. viendo un mujerío que á cualquiera le deja- estupefacto, en l aacera 1 d e Fornos, t PARA LA M DEL TIRO 111, Y GEKBRA L ÚlíTIMO Si eiproyécto del 1 general Primo de Rivera encontrase enla, opinión, en el Parlamento, y en. el Cíóbíeráo calor y apoyo, suficientes para transrpputarse. en T; eyídel- Reíno, la situación de los ciudadanasrespecto alservicio. militar: s e ría una delassigüientes: a. Militar profesional, voluntario, en xa categoría. de oficial, dé- cualquiera de las armas v servicios, figurando en, las plantillas. b. Militar, voluntario, en la. categoría de oficial de complemento, figurando en plantillas especiales, para cada Amia, y servicio, y sujeto, únicamente á llamamientos para ejercicios y ¿uería. c Milita voluntario, en la categoría de clase ó tropa de t o 3 a s las Armas y servicios, á excepción de la Infantería, bien en las filas; bien en reserva d. Aluinno militai j voluntario de. las Sec ciones locales. de la instrucción de tiro y ejet eicios tácticos, desde los diecinueve á los veintiún años. Soldado íórzoso en los Cuerpos de ins? trucción. Soldado forzoso dé la reserva de Infan teria. f l Ejército en pie de guerra se compondría; A. Del Sjercito dé primera línea mandado por oficiales; profesionales en su mayor parte; clase a, y algunos de complemento, clase y nutrido por. clases y tropas de las ciases cyj. B Dél Éjéréito territorial (administración, establecimientósjdócentes de oficialidad, fábricas militar. es guarniciones, servicios de. retaguardia y seglaridad) mandado, por algu nos oficiales clase. y. todos lbsínecesarios clase las clásés iy; tropas ¡serán idé- lascláses c, e y y Para determinar en l a s clases c y la división entre, contingentes del. Ejército A y del, i? la ley debe tener én cuenta la edad, la situación social de, los individuos y las necesidades de la producción agrícola é industrial. C- De: depósitos de instrucción para la clase dy los sobrantes de las c, e y de donde salgan los reemplazos de bajas ocurridas en las secciones A y B; el. profesorado en su mayor parte. oficiales clase si algún tiro casual ó. inesperado n o nos da un susto dé mayor cuantía, podemos á placer estacionarnos, seguros de que nadie protestará de que se obstruya el paso. Pero y en Lavapiés? ¿Y en las Vistillas? Allí ocurre otro tanto, igual que en Chamberí, donde las gentes con el mayor descaro se. han hecho propietarias de las calles... ¡A pesar del alcalde y de sus bandos! Y en las calles, apenas anochece se dan los más amenos espectáculos; allí guisan y comen y se acuestan. las comadres del barrio, en tanto. que los hombres apuran sendos tragos de morapio. Invadidas las calles por el público, dueño ya del arroyo el vecindario, ¡oh, señor Sánchez Toca! E usted que vino aquí á regenerarnos, á limpiar nuestras calles de mendigos, de gente maleante y de borrachos, ¿nos quiere usted decir de qué manera nos vamos á arreglar los que tengamos que recorrer las calles de la corte desde que el rojo sol sé hunde en su ocaso, hasta que asoma por Oriente el día y la luz ilumina los espacios, MANUEL SORJ ANO. EL TENOR DEL MILLÓN g e ha discutido tanto sobre el reciente con trato de un millón, firmado, por Caruso con el empresario Couried, que bien vale la pena de, conocer algunos detalles de esta magniñea escritura. I, a cifra de un millón de francos y la duración del contrato por cuatro años es exactísima. El número de funciones que. debe cantar anualmente Caruso, es ei de ochén, ta, en el término dé seis, meses, coírespondién dole por representación 12.500 francos. En este tiempo, Couried. tiene derecho de que Caruso cante donde y cuando su empresario quiera. Por su parte, Caruso no cantará más que las óperas de su repertorio, sin obligación de estudiar ninguna nueva. Deberá. ser advertido una semana antes de la óperaque ha de cantar. Si por cualquier causa ajena á su voluntad no se verificase una representación, él tiene derecho á cobrarla como si se hubiese celebrado. El preeio de. cada función le recibirá, antes de las tres de la tarde del itjismo día en que se Todos los gastos dé viaje, en las mélóteVcSadiciones, serán de cuenta del empresario. M contrato comienza á contarse desde el i. de Octubre próximo. El problema que se presenta, sin embargo, es el siguiente: ¿Ensoñtrará Couried quien stifrague fuera de J ueva York tan crecida paga? Las representaciones en el Metropolitan de Nueva York no pueden exceder de cincuenta; quedan, pues, treinta que ha de comprometei con arreglo al contrato el empresario yanqui. Esta dificultad estaría resuelta si el GoventGarden de Londres sé acomodase á pagar los 12.500 francos por función; pero esto es imposible, porque aún tiene Caruso un contrato yi- ü n tiempo de pazVel Ejército sería una vasta organización eminentemente pedagógica, constituida del modo siguiente: 1. grupos locáles. déinstrucción voluntaria, con instructores oficiales; 1 clase a, y auxiliares, clase b; es r tos. grupos formarían compañías, y éstas los segundos y terceros batallones, á los que estarían afeetos. rpara ejercicios de conjunto y. guerra los reservistas, clase 2.0, Cuerpos de Infantería; primeros batallones de losregimientps -para. instrucción; forzosa de los reclutas, cíase 1: dge no. qííisiérPn; pertenecer, á l a cla se í Ctí éípps déotrasarmas ysérvicios nu- tridos. con. reclutas voluntarios, clase c (con instrucción preparatoria ó sin ella) y con reclutas forzosos, clase e; 4.0, administración, en- señanza de oficiales é industria militar BARCELONA. E t CONCURSO DE ESGRIMA. ELCAMPEÓN FRANCÉS MR. QAUDJN GANADOR DE LA CODA DEL REY N v. of. Moragas; que supongo no se contentarán con su Jiotírada procedencia, sino que aspirarán á demóstrar que las elecciones legales favorecen á. los individuos aptos para lapolítica fecunda y patriótica; porque si no- es así, bien estamos con el caciquismo. J JENARO A L A S- las pulgas y demás insectos vanos, la. gente madrileña. en uso de un derecho soberano, ha cpnquistadp para sí el arroyo, á pesar del alcalde y de sus bandos, délos cuáles, ¡decirlo es muy sensible! ni n obles ni plebeyos hacen caso. Hoy á nadie le. importani ún comino s o salir: dé Madrid en ei verano, porque esto es pot la noche un- paraíso digno de admiración, por sus encantos. ¡Qué hermoso, que animado y pintoresco! ¡Q u é e s c e n a s y q u éc u a d r o s anunde él espectáculo. X. (POPLAS DEL LUNES. NJo sé si la idea que el general i rimo de Ri- CÁSADEVERANO J v vera se ha formado del Ejército basado en Como el calor arrecia, y el. termómetro cada día que pasa está más alto, y en las viviendas madrileñas nadie puede pasar las noches de verano, sin soportar las muchas plagas que en esta corte disfrutamos, como son el calor, laífalta de agua, la Instrucción general del. tiro, coincide con el desarrollo que yo acabo de exponer; de todos modos, no creo que discreparemos mucho uno de otro. Y ahora recomiendo la idea madre y su desarrollo á los representantes del país de buena voluntad, entre los que cuento en término sobresaliente á los llamados solidarios, los que ofrecen las calles. de la corte así que el rojo sol se hunde en su ocaso y después del poético crepúsculo, llega la noche con su. negro manto, precedida de sombras B 1 BU 0 TECA DE A E C 182 LAS DOS BARONESAS 183 -En Montgresin estaban cerradas las casas y apagadas las luces. Sólo una ventana en el lugair estaba iluminada. Era la del cuarto de Marieta Mutel, en el hotel de la Campana de oro. Al ver esta ventana de donde salía pálida claridad, Jorge sonrió. -La Ardilla no se figura que estoy aquí- -se dijo- -y que vengo al encueno de su querido Luciano d Harblay. Después, de esta reflexión, atravesó la carretera y tomo el camino de ataje le conduce al bajo de Pointármé. Las once daban á lo lejos. Mr. de Nerville andaba de prisa. Bruscamente se detuvo y prestó oído. El viento, que le azotaba el rostro, traía ruido de pasos. Metióse en la maleza junto ál camino, y volvió á escuchar, pero no oyendo ada, prosiguió su marcha y pronto se encontró en Pointármé, lugar grande, onstruído eñ dos líneas á. ambos lados del camino de Senlis. Un murmullo dé voces llegó hasta él, D as, hombres, arrinconados á las casas para evitar mejor la borrasca veüian hacia él -No importa- -aecia uno de los dos hombres, -los médicos han podido hacerle la operación; pero nuestro. pobre primo no saldrá de ésta. Es demasiado fuerte eso de cortar Una pierna por encima del muslo. ¡Qué quieres que te diga! Quizá estaría mejor bien tranquilo en el Campo Saoto, que con una pierna dé palo. No es cosa cómoda, ¿sabes? tener que í r a l bosque con una pierna de palo. l- ¡Ah, no por cierto! Buenas noches, primo. -Buenas noches. Los dos hombres se separaron después de un apretón ae manos, v tomaron por distintas callejuelas laterales para ir cada uno á su casa. Jorge no había perdido palabra del diálogo que acabamos de reproducir. -Vienen de casa del operado- -se dijo. Cincuenta pasos más allá, notó resplandor por unas contraventanas mal- erradas: al mismo tiempo oyó sollozos, y después una voz suplicante: -Buenos doctores, no lé dejéis todavía... -exclamaba esta voz. -Os pido p or favor que os quedéis... ¡Quizá podréis salvarlo! -No os desconsoléis, señora- -respondieron. -No hay. por qué desesperar, os lo aseguro... La operación ha salido perfectamente bien. -Nú es la voz de Mr. d Harblay- -pensó Jorge; -debe ser su- compañero de Senlis. No, se engañaba. Elesgia? tcctumo siguió, en efectot la orilla izquierda clel. cuarto estira- úe; hasta lá entrada de las canteras de Commelles, cuyas cercanías son muy peligrosas para quien no las conoce; pero él las conocía bien. Subió por un sendera que conducía á la meseta de las canteras- y llegó á la vista de la aldea de Montgresin. El viento seguía soplando fuertemente; el cielo estaba un poco jnás claro, pues al barrer las nubes como una tropa de jinetes en derrota, el huracán impedía que cayese la lluvia. El médico prosiguió: -Los primeros resultados son satisfactorios, y nuestra presencia en vaes tra casa esta noche sería completamente inútil... Mañana volvéremos mi cors pañero y yo, y confirmaremos la esperanza que os damos hoy. ¡Dios os oiga! -dijo sollozando una voz. -Valor y confianza, querida Mad. Petit- -dijo otra voz. -Esta vez és Luciano d Harblay quien habla- -pensó jorge. -Adiós, hasta mañana- -rprosiguió en el interior el medie de Senlis. -Van á salir- -se diio el primo de Max. s