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NUMERO 736 A B C LUNES io DE JUNIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 3 MADRID (CARABANCHEL) CONSAGRACIÓN DEL OBISPO DE TAGASTE EN LA ESCALINATA DEL PALACIO DE VISTA ALEGRE, DESPUÉS DE LA CEREMONIA, i, EL NUEVO PRELADO, FRAY LUIS AMIGO Y FERRER; EL CONSAGRANTE, MONS. R 1 NALDIN 1, CARDENAL PRO- NUNCIO APOSTÓLICO; 3, EL OBISPO DE MADRJD- ALCALA, D. JOSÉ MARÍA SALVADOR Y BARRERÁ 4, EL PADRINO DE CONSAGRACIÓN, D. GABRIEL MAURA Y GAMAZO Fot. A B C. V O S INÉDITOS. POR ANTONIO PALOMERO La revista Sagitario, que redactan cultos y animosos jóvenes, ha ofrecido sus columnas á los inéditos y se dispone á ofrecernos las primeras flores de sus jardines respectivos. Si supieras, lector, la ansiedad enorme con que aguarda, todo el que siente la vocación de escribir, el momento de aparecer ante el público por primera vez, comprenderías la inmensa alegría de esas plumas que ahora van á trazar sus rasgos ini- -cíales en un a publica j cíón de importancia. ¡Es un acontecimiento solemne. Es uíi suceso inolvidable que nunca- será, superado por los. éxitos posteriores, aunque éstos sirvan para acrecentar ó consagrar definitivamente el nombre. La. firma de todos ignorada, muéstrase de pronto ante los curiosos ojos de la. muchedumbre, con el audaz orgullo que da la confianza en las propias fuerzas. Quien logra el soñado honor de lanzar su: quos ego, tanto t i e m p o incubado y c o n t e n i d o júzgase aquel día como un ser superior al resto de los mortales. Y cree que su obra, en la que hay algo de divino, es con gusto escuchada y aplaudida con entusiasmo. ¡Después... ¿lj o es cierto, queridos hermanos de cadena, que muchas veces hemos l a m e n t a d o aquella hora bendita que esparció por el mundo la primera palabra de nuestro espíritu Esperanzados y valientes, nos inscribimos voluntarios en el ejército de las letras, seguros de ganar todas las batallas y de ornar nuestra frente con el l a u r e l inmarcesible. Robando á las severas calilas el tiempo neceI sario para el cultivo de la afición naciente, cambiamos t a m b i é n los ásperos y enfadoSESIÓN sos libros de texto Llegaron con la noche y nos trajeron ansias de gloria y esperanzas de triunfo; dieron verbo brillante á nuestros vagos anhelos, y forma y concreción á nuestros ideales... Bajo el dosel de su admirable calma supimos amar, sufrir, desear, creer... El alba curioseó por entre los balcones mal cerrados del cuarto estudiantil, sorprendiéndonos febriles sobre la obra comenzada; dio el quinqué sus últimos parpadeos mirando tristemente nuestro penoso esfuerzo, y el lecho humilde nos acogió con júbilo y con amor premió nuestra fatiga... Mas. antes cíe reposar en sus blanduras de regazo, contemplamos átrayés de los cristales la insensible ciudad, muda, dofmida mientras brillaba la estrella de nuestro espíritu. Y con aire de desafío la dijimos 1 Duerme, duerme; mañana oirás mi voz y caerás de rodillas ante mi genio que ha de alumbrar la obscuridad de tu recinto; mi nombre, quehoyigno ras, -resonará en t u s calles entre el estrilen, do de las exclamaciones entusiastas; r prep a r a la corona- pafá a d o r n a r y refrescar mis s i e n e s calenturientas ¡Ay, Se marchan ya los juveniles tiempos, y la realidad nos ha rozado con su piel iría y viscosa como la de un reptil. Uiia mano invisible y cruel cortó nuestra cometa, que ascendía, por los espacios: inajestuosa y confiada Emprendieron su vuelo. los pájaros del corazón. el espíritu fatigado; sólo ante las grandes sacudidas siente fuerzas para l a n z a r su voz; mas no acierta á exp r e s a r sinceramente sus dolores ni sus anhelos, y se reduce á eliminarlo que adquirió de fuera, tal vez convencido íe; que la palabra; mejor es la que hace y muere en el silencio. Hemos peráido la inocencia de aquellas horas; la ignorancia admirable que permite desafiar al tiempo MADRID. LA ASAMBLEA PEDAGÓGICA EN EL ATENEO y á las cosas y á los INAUGURAL VER 1 EJCADA AYER MAÑANA, BAJO LA PRESIDENCIA DE D. EDUARDO V 1 NCENTI Fot. Goñi. nombres; la santa au por los alados tomos que encerraban las alegrías y los dolores de nuestros maestros favoritos. El corazón inocente, recogió las sonrisas y las lágrimas de aquellos espíritus escogidos; latió con violencia ante cada hallazgo; brincó de gozo en presencia de los nuevos mundos descubiertos; y quiso luego emprender su marcha por la vida, seguro de su fuerza y orgulloso de su poder. Fue entonces cuando la pluma, destinada üor la previsión paternal á redactar informes ó á formular recetas, cambió de rumbo y aban- donó la carretera por donde todos pasan para seguirlas sendas escondidas sólo accesibles á unos pocos. Nuestros suecos comenzaron á atormentarnos, y penetrarnos en el- áureo reino déla Ilusión alentados por una voz interior, amante y jubilosa... Dejamos caer sobre las cuartillas impolutas las tempranas rosas del pensamiento, y nuestra alma se humedeció con las primeras lluvias. ¡Cuan lejanas están, y cómo se recuerdan dulcemente esas horas inéditas que no pueden volver á levantar, nuestro ánimo marchito...