Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 7 3 z ABC. JUEVES 6 DE JUNIO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN t. PAGINA 6 y ultrajar deliberadatan sólo por el recto mente á un pueblo, y J obrar de cada uno y de forzoso es. reconocer j íá colectividad so cial que el carácter y el er; adquirirán proporcio- píritu no se ahogan! nales alientos de prospor la violencia ni por peridad y grandeza y la ¡fuerza, sopeña de í tomarán cuerpo en ia desnaturalizar sus vi vidavcallosafanesautales elementos, ataj ar j tonómicos de s a í v a ía prosperidad y aca 5 ción y mejoramiento. bar conla existencia. E i Por lo que toca al incurren en fatal error Estado, la reforma ha quienes suponen que fie ser de adaptación 1 as fuerzas de resisten I regional, p o s i t i v a y cía y de genuina impráctica, para que repulsión d e l viviente sulte conveniente y regionalismo son perprovechosa á los puejudiciales ú opuestas blos, según su peculiar á ia unidad nacional y estable modo de ser y ai bien común, cuandeterminado por la codo, precisamente por munidad de origen, de el modo de ser de homterritorio, de tradición bres y de cosas, por y de historia. la virtual. unid ad de Sólo compenetrados tradición é historia, la de esta suerte se connacionalidad, el panaturalizan el Estado triotismo y el procoy los organismos namün tienen en. el recionales; aquél recibe gionalismo su natural de éstos alientos de y más poderoso susvida y progresión, y él teato. B l u ü s t s c l i l i Estado es para ellos cuya competencia en vivificante regulador el Derecho público es y propulsor. de justificada fama euPor sugestión perropea, atribuye al resonal se echa en olvigionalismo español el do, cpn harta frecuen. quebranto que en la cia, que el Estado es guerra deja Indepenpara los pueblos y no dencia sufrió el gran los pueblos para el lisCapitán del último sitado y se considera á glo en su soberbia emesta institución social presa de uniiicación y del derecho armado, dominio, y- actualun como dios de los mente, es opinión de seres, humanos. esclarecidos pensadoIntensa, dificultosa res, propios y extray prolija es, por cierto, Hmá ños, que España tiene la. actual labor política an salvación y los nede Solidaridad No sé- cesitados alientos de rá menor, seguramenprosperidad y engrante, -la que concierne al decimiento eu el regioGobierno, pero es de nalismo renaciente. confiar que E s p a ñ a PARÍS. UN NUEVO GLOBO DIRIGIBLE 3? orzoso es que cese toda ayudará á una y INFLACIÓN -DEL SANTOS DUMONT NÚM. 16 FUERA DEL- HANGAR SE VE AL INTRÉPIDO AERONAUTA BRASILEÑO X el unitarismo demoíeFot. Rol v C. a otra parte, ya que la DANDO ORDENES A UNO DE SUS MECÁNICOS dor que convierte al cuestión nacional, cual listado cu gigantesco es el régimen noíitico enemigo de la nación. I, as regiones, núcleos, del tomado las primeras posiciones frente ai caci- curso que Cataluña puede tener, en. la solución de la nación puesto en cuestión, interesa a todas ordén social en los cuales después del gran le- quisma y la oligarquía para poner á: salvo el- 1 de los grandes problemas sociales que tan di- las regiones en gran manera; á- Cataluña que la rectamente afectan á la industriosa y florecien- planteó, á las que hoy felizmente ia acompañan targo reaparece la vida popular, quieren para derecho ala vida nacional y al porvenir de te región. sí y para el bien de España continuar siendo patria. y á las restantes que por patriotismo y en bien Con esto, el pueblo catalán ha obtenido no lo que de suyo son. De Cataluña puedo aseguNos hallamos, al principio del segundo pe- común serán invitadas prontamente. rar que quiere proseguir siendo catalana. Con sólo un éxito sobre las fuerzas adversarias, ríodode regeneración, propiamente dicho; sien Por lo demás, no atribuye importancia á la- parecido amor al que tiene á sus hijos y á sus sino además una gran victoria sobré sí- mismo do, de augurar, que lo- será- de. orientación re- malévola suposición de qué i a Solidaridad es antepasados, ama su lengua, sus costumbres, con haber acallado por amor cívico pasiones sueltamente cristiana sí el movimiento de re- antimilitarista. Heñios declarado y acreditarederecho y peculiares instituciones... quiere, en de hombres y partido y recobrado j a concien- novación, social! y político 110 ha de ser positi- mos en la obra parlamentaria, que la nueva tina palabra, vivir y prosperar según su espíri- cia de su legítimo poder y la dignidad de sus vamente ilusorio 3 ficticio. política tiene por norma principal dar estrictaderechos, al reivindicar de las usurpaciones tu y su propia genialidad. Sobre nosotros los tradicionalistas- -mante- mente á cada uno lo suyo: pero con igual jusAnte la extrema gravedad y duración, de del caciquismo las trascendentales facultades nedores de los augustos principios é. institu- ticia, respeto y acatamiento, asi para los débiíitiestros males, la región- catalana demuestra- que le compete- en los comicios. Seguramente ciones, que: al desaparecer arrastraron. consigo les como para los fuertes, sin miramientos ha que sabe yencer por Jnsgli. tQj dceúimientírte- sido. este acto elmás comprensivo é intere- pade; ío: y; grandeza. deJ 2 E 9 paña- -pesa, eí pa- egoístas ni. predilección alguna. -Por esto, la impótencia en que se hattan. Sumidos los ge- sante que en los comienzos de su propio go- triótico compromiso de militar en primer tér misma consideración legal trataré dé- xlispennuiuos elementos nacionales á causa de las bierno pudiera intentar la personalidad catala- niincs pacíficamente, con intensa, y persuasiva- sar. á mi antiguo propósito de establecer una discrepancias y flaquezas de todas. las. clases y na para justificar su autonómica capacidad y labor, para que el ideal predilecto de formar un Cámara notarial de contratación inmobiliaria partidos, de que se aprovecha el exótico mal- el derecho á disfrutar sus peculiares liber- Estado eminentemente nacional esté informa- en interés de la clase á que tengo el honor de tades. do en los principios de justicia social que para pertenecer, que al sencillo proyecto que ha hechor unitarismo. Mirando al porvenir, puede asegurarse que todo lugar y tiempo afianzan el bienestar y poco tengo en estudio, para mejorar, sin gra- Solidaridad no significa una mera coalición uolítica de ciertos elementos, sino la aspiración esta notable evolución dei alma colectiva, cons- prosperidad de jos pueblos, antítesis. y contra- yamen del Erario, en equitativa proporciona, de todo un pueblo que se orienta y avanza en tituye, por su serenidad y buen temple, -abne- posición fundamental del antiguo y moderno lidad dé ascensos el honorab- a Cuerpo de In. válidos, por merecerlo de derecho, según ensus empeños de vida y regeneración. Pudiera gación y sentido político, una firme garantía paganismo, i decirse que Solidaridad es una avanzada de de los laudables empeños de renovación nacioSí; la renovación ha de ser eminentemente tiendo, la abnegación y el sacrificio consagra, fuerzas regionalistas organizadas en Cataluña nal y de adaptación de los organismos dei Es- moral, educativa de las voluntades para la dos á la patria. que, personificando el movimiento popular, ha tado, y es elocuente expresión del valioso con- magnánima labor del bien común, como que M. DE BOFARULL. BIBLIOTECA DE A B C 174 ¿AS DOS BARONESAS 175 -Nada faltará a esta dicha si os veo feliz- -replicó- téonlda riendo, y. si mi antiguo amigo Mr. Emilio Auguy nos hace el favor dé comer con nosotros. I r j -Yo b i e n quisiera, no JOydudéis; pero... ¡Oh! N a d a de 1 objeciones -Una sola... Tengoi. que ¡vblver; á; ParíS ajas diez. -N a d a m á s fácil; comeremos a l a s seis, y á l a s ocho e n p u n t o saldréis dt l -E n t o n c e s acepto. empeño. Í Para él está frase significaba claramente: ¿Tendréis valor para vivir, á mi lado y reducir al silencio á vuestro ainon- ¡Y bien, sí! -se dijo. -Tendré eseivalor... Verla sin cesar y velar por ella también es una dicha. Después dijo en voz alta: -Hágase vuestra voluntad, señor barón; podéis, contar conmigo... ¡Gracias, querido doctor! ¡Gradas mil veces! -dijo Max. Ah, me hacéis muy feliz! Me parece que acabo de firmar con- la vida un contrato de noventE y nueve años... -Querido doctorV, nos acompañaréis también, tengo en ello veraaaero: Max cortó la palabra á Luciano, que se disponía á hablar. -Antes de responder á la baronesa, querido doctor, me debéis una respue ta- -dijo- -y la espero. Mr. d H a r b l a y palideció l i g e r a m e n t e -He reclamado tiempo para reflexionar- -murmm -Ya debéis h a b e r reflexionado. O s p i d o p o r f a v o r q u e r e s p o n d á i s e n se- ¿uida. r teonida llevó una desús manos al corazón; cwyos latidos la ahogaban. E 1 notario tenía; el hábito de ver muy! de cerca los misterios de la vida pa risiense, donde las galanterías, bajo todas sus formas, ocupan ampiio lugar. P 6 r su profesión y por su gusto, era observador; así, viendo á Leonida tem blar, palidecer y sonrojarse alternativamente, sé 1 dijo: -T- Áquí hay amor. i ¿Cuándo os instalaréis, querido doctor? -r prosiguió Max trotánctosp ías m a n o s ¿D e q u és e t r a t a? -p r e g u n t ó Leonida. -De una cosa que me interesa por toda clase de razones. El doctor me ha. salvado ia vida. Sólo en él tengo confianza. Cuando está al lado mío, me encuentro mejor. I, ehe pedido que sea mi médico particular y que venga á- vio- ir al chalet- -A vivir- ai V- ckaletu. -balbució. rAífin: de semana. Í- ¡Bravo! Y h o y coméis con n o s o t r o s 1- -Desgraciadamente t e n g o q u e acoger con u n a negaciva esta amable invitación. r y lyeonida creyó aloir estas palabras que iba á perderel sentido. -Con Mad. d Hárblay, su madre... ¿No tengo razón? I eonida no respondió. r- r: ¡Razón cien veces! -exclamó con entusiasmo la baronesa Viuda. -Es ttna idea feliz, y la aplaudo con- todas mis fuerzas. ¡Aquí! -se decía- Jorge de NervUle. ¡Áh! ¡Jamás... ¡No faltaba otra cosa... N o podría y o hacer nada... ¿Desaprobáis acaso mi pensamiento, amiga mía? -preguntó- por 16 bajo Max á su mujer. I, a joven baronesa apeló á toda su fuerza, á todo su valor, y diío en voz olta: -Hace un rato, al ¡volver á casa, he encontrado una carta de uno de mis compañeros deiSemíis, que me- ruega asista; esta tarde á una operación que debe, hacer en Pointarmé. Ahora bien, entre médicos, un servicio de esta naturaleza nó se- niega, i ¿A quéhoráíesla operación? 5 ¿Eátamos citados para las seis... precisamente el momento de sentaros á ia: mesa. c ¿Entonces vais- á marcharos? -Dentro cíe. cinco minutos. Me detendré un momento en Montgresin. donde tengo que hacer una visita, y de allí me i r é á Pointarmé. ¡Pero es inúyslejos! rV X -Soy buen andador, y tengo la costumbre de hacer largas jornadas. ¿Y para volver? -A ¡pie, lo mi smo que para ir. ¿Por ínedio del bosque? -Conozco los caminos como el mejor guarda. ¿Y í a o b s f c u r i d a d? -7 ¿Porqué? -Apruebo, querido Max, que pongáis toda vuestra confianza en monsieür d Harblay, que la merece... Pero, ¿puede concederos lo que de él solicitáis? ¿P o r q u é 110? -Reflexionad que al inmovilizarlo á vuestro lado, detendréis elimpulso de un sabio ante qiiien el porvenir está abierto, y que de un vuelo, á no dudar- Ío, llegará a l a cima... Bien, sé yo que el doctor lleva el sacrificio y la abnegación hasta el heroísmo... A él toca juzgar sj está dispuesto á hacer todos los sacrificios qtie le impone la carga que deseáis verle aceptar. JÚa entonación de I eonida había, hasta cierto punto, subrayado estas últi- mas palabras: A él toca juzgar si está dispuesto á hacertodos los sacrificios que le impone la carga que deseáis verle aceptar... I, uci ano había comprendido. ¿Qué hedetemer de la obscuridad? ¡No tengo enemigos, y el portaiuone- das de un médico de aldea tienta poco ajos ladrones... ¡Ea! ¡Nádá de chanzas! ¡Vos sois una c sa mía, me pertenecéis! ¡Cuidado no os expongáis á recibir lá bala de un cazador furtivo á quien molestéis eji su caza clandestina! ¡No tengáis miedo... I, eonida intei vino. I