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NUMERO A B C V I E R N E S 3 D E MAYO D E 1907. OCHO P A G I N A S EDICIÓN i. PAGINA 6 cruzadas, de la excepor más dé ioo.ooo lentísima señora dupersonas de todas las quesa de Arión. clases sociales én los cinco días qtie ha esta- Sección 11. Primei dó abierto. lote de cuatro yeguas cruzadas, délos señoEl último. domingo. res Guerrero. se vendieron más de Premio extraordina 14,000 billetes en: las rio y campepnato al taquillas, y llegaron á ejemplar de más méri 20.000 los visitantes, to de los comprendicifra á que nó creo se dos eri las seis últimas llegue en ningún essecciones, con la precipectáculo sa condición de haber Dicen los conspicuos obtenido en ellas alen la materia que en gún premio- -premio ganado vacuno y laúnico- -de la Asocia- nar se ha adelantado ción de ganaderos, á muchísimo en España la yegua Comisaria, de con el. atinado cruzáD. Anselmo Rivas. miento cpn razas extranjeras. Magníficos Iva Dirección de la ejemplaresdeestas. esCría Caballar, la Repecies han presentado: monta de Artillería, la el señor duque, de Ver- Escolta Real, el señor agua; D. Antonio San? marqués de Alcañices, ta Cruz, el marqués de el duque de Veragua la Frontera, el. barón y. D. Faustino. Udáeta del Castillodé Chirel, han presentado ganael marqués de la Ro- do sin opción á premana, el marqués de- mio. Claramonte, D. Faus. Ha entusiasmado al t i n o y D. Santiago público el caballo 27 Udaeta, D. Sergio Noland, ruso, de Orloff. vales, D. Eduardo IbaEsta raza la hizo el rra, el marqués de Val- conde de este título en deras, el marqués dé el siglo pasado, por el Luque, él duque de cruzamiento de SmcSantoña, D. Aí. Ferianka. caballo árabe, nández, de Santander; tan correcto- de formas D. M. Velázquez, de como de noble origen, Santander; D. Manuel con una yegua de raza Diges, D. Mariano? hantdrave, de la que Pastor, D. M. Vizcaynació Ban funda 110, D. Eduardo More ¡dor de ia raza de trono, D. José María Gar, tadores rusos, que es cía, La Federación de muy apreciadaen toda Sindicatos de vacas de ¡Europa. Este caballo, lechede Suiza y la Es; como el Táycb, de raza cuela práctica de Agri árabe, y el Egüzon, de cultura íle Madrid; i pura saugre inglesa, Entre los ejemplares! los ha presentado la presentados, por este ¡Dilección de: la Críy Centro técnico, llama Caballar, ba con justicia la púj El caballo Vizconde, blica atención el ga j pura sangre, der marnado vacuno regalado qués. de Corpa, as: al Esta io por D. Ti- MADRID. EN HONOR DE UN ABOGADO- como. Roy al Siit, de: bürcjo. P. de. Castáñe- igual sangre, proceBANQUETE CELEBRADO AYER TARDE EN LA HUERTA EN OBSEQUIO DEL ABOGADO SR. ALVAREZ ARRAN da; que; hace algunos dente de la Real ye- OR EL ÉXITO QUE ACABA DR OBTENER EN LA DEFENSA DE BENIGNO VÁRELA años envió desde. LpnI: ot; A B C guada de Aranjttez y dres, tasado por Jos ín- hoy de la propiedad teligentes en más de, 150.000 pesetas. misma ganadería, destinadas ala producción yeguas, de raza española, de los Sres. Guedel marqués de Doinecq, son ejernplares dig: de caballos dé silla, premio del ministerio de rrero. nos dé figurar en un Concurso. l a G u e r r a -y Segundo; ¿otede cúatró- yeguas, españolas, La (Remonta de- Áttillena laá. pi seiiíado muy- fl ANA DE RIA CABALLAR Dejos semenPrimer premip: t o t e de cuatro yeguas ele la de D. MariuéL Vizcaíno, de Villa- manriqué de bonitos y buenos troncos angló- nórmandos, y tales de raza un caballo belga y una yégüá francesa! de tire española para silla, ha obtenido él primer pire- ganadería de D. Santiago Udaeta. Tajo. V a I a mió, dé SV M. -el Rey, el caballo Alegre de don Sección %1.0 Lote de cuatro potros cruSécciórj; 8. Semetafesí producto de raza pesado, que, ppr sus formas atléticas y alzads zadüs; 3.i é tires arí 6 faeii 3 s Sres; -Guerrero. é S pafr 6 a eon: éxtrañj eraF- -colosal, han llamado l. a atención díelr público oGáTxrin; ovdeSevirla; 2. Lote de cinco pptrps, del Sr. D. TPS é Ma 2. Africano, deia: ganadería de- D. Antonio Primer pr. ¿mio: Apolo, de la ganadería- de no acostumbrado á ver esta clase de caballos, nuel Goyeneehe, marqués de Corea... D. Anselmp Rivas, en Sevilla. tan de uso corriente en Boulogne y en Bélgica Casaíis, de Antéquerá. 1 Y mención honorífica, Intendente, de D. Ma- Mención; honorífica á D. Manuel Vizcaya por Segundo: Estudiante, de D Manuel, Gue- parala agricultura. un lote: d e eüatr potros y- una- potranca. ñuel Guerrero. Los kachiey- hórses, llamados en el continente rrero. a a Sección 6. Caballos de aptitud; para el tiro; Mención honorífica: Escribanito, de raza an- nprfplks. á los que pertenecen los preciosos En la sección 2; ¿él primer premio, ua lote de Primér premio: Del ministerio: de lá Guerra. glo- hispano- horfolk, ¡procedente- de la ganade- caballos. y. el lote de yeguas de D. Anselmo RiFavorito, r a z a e s p a ñ o l a d e D B a s i l i o d e l C a- ría de. Guerrero y presentado por el marqués vas, de Sevilla, y otro lote de yeguas de don de Dórnecq. española con extranjera, destinados á silla. m i n ó Santiago TTdaeta, proceden de una raza mo Segundó: Cazador, raza española, de los se- Sección 9. a Primer premio: Lote de seis ye- dernísima, inglesa; de excelente conformación Premio, de la Gran Peña. ifi Ca réélero, Mspano- anglo- ara. be, del mar- ñores Bphprques, de Jerez. guas cruzadas, de cuatro á seis años, de la ga- y acciones elevadas al trote. Su país de origen es East Anglia. El comandante de Artillería qués de Dómécq. Mención honorífica: Un: caballo tordo, de nadería de D. Anselmo Rivas, de Sevilla. D. Vicente Romero; presentado por D. José Segundo: Lóté- de cuatro yeguas cruzadas, de D. Julio Vicens, en su importante obra titulada 2.0 Diligente, de los ores. Guerrero. Zootecnia general aplicada á la cria caballar, al los Sres. Guerrero, de Jerez. Seccipn 4i a Lote de yeguas, producto de María Rpmillo, de Madrid. Sección 7. a Primervpremio: Lote de cuatro Mención honorífica á un lote de 10 yeguas ocuparse de esta clase de caballos, imblica el cruce dé raza española con extraniérá, de la BIBLIOTECA DE A B C J 162 LAS DOS BARONESAS 163 í- -Sí, todo... S ahora no existe más indecisión n i vacilación: en- mi alma qué la que existía antes de que respondieseis á mis preguntas... Mi camino está trazado... Voy á hacer de manera desde hoy que puedasermásfelizeñ elpoiryenir de lo que lo üe sido en el pasado... s sería pósiblíe, doctor, hallaros en el dialet alastres? V s v V -Ciertamente, señora, si mi. presencia os es necesaria; -P o r lómenos me será valiosa. che, rinieroná caerle eti la c a r a y pusieron bruscamejíte fin á sus irresoluciones. A t e d a p r i s a se dirigió haciauno délos hoteles cercanos á la estación, se hizoabtíria puerta y pidió un cuarto Algunos minutos después, dormía tranquilamente, prolongándose su sueño hasta las siete d é l a mañana. S g U n r a y o d e s o l l e d e s p e r t ó v q -Gracias anticipadamente, y hasta luego, doctor. -Contad conmigo. Luciano d Harblay se retiró. Tenía la cabeza baja y la actitud de un hombre rendido. Leonida le miró tristemente alejarse. i j- -Le he dest. rozado él corazón- rmurmur ó, SÍn tratar de cóKtener sus lágri: mas. -Pero ¿no me ha dado él el mismo ejeniplo dé resignacióih... Me quiere con toda su alma, con todas sus fuerzas, con ternura celosa; lo conozco, lo adivino... Bastaba una palabra suya, -por lo menos, él debía creerlo, para decidirme á una separación que: el peligró hacía necesaria, y está palabra uola ha dicho... Seré tan fuerte como el; Desde ahora en adelante, -mi cara- olyi- x dará el llanto, para no conocer más; que sonnsás. V ¡De aquí en adelánfé sólo me acordaré de una cosa, que soy la. baronesa; de líréyes... Mr. d Harblay, al separarse deLépmdá, sé fué á la habitación de Max, cuya matinal, salida le extrañó un poco. v Pedro. Lion, obedeciendo las órdenes que había recibido, rogó al doctoj. fuese á buscar al convaleciente al fondo del parque, en l a calle de los Plátanos. Luciano, con mucha curiosidad, se dirigió allí en seguida. Levantóse, se vistió rápidamente, pagó su cuarto, r encendió tm cigarro, y con el tiempo más hérm 6 só del mundo tomó á pie el camino del chalet. Cuando llego al sendero qué había hecho; seguir la; noche- anterior al notario, entró por él, menos por acortar el camino que por andar. á la sombra. Uña vez en el parque, cuya puerta cerró detrás de si, no tuyo ganas de irse á su cuarto, y prefiriendo meditar bajo las sombras de loé grandes árboles, se metió por una calle sinuosa que condúcía- á un quiosco. A éste se subía por algunos escalones. Tenía ventanas, y en. sus vidrios de colores hacía el sol resplandecer los tonos de Oro, de púrpura y de azul. Las ventanas estaban entreabiertas. Jorge subió las escaleras y penetró en el quiosco. Una mesa, un diván y algunos sillones rústicos amuebiaoán el interior, en. tínión de dos enormes jarrones de viejo Delft, -que Santiago Habert llenaba le flores todos los. días. Mr. dé Nerville se tendió en el diván y continuó engolfado en sus pensamientos, mientras que con mirada distraída seguía el humo de su cigarro que, en espirales azuladas y perfumadas, subía al techo. Poco apoco se apoderó de él irresistible sueño. El cigarro apagado se. le. cayó de la boca. Cerráronse sus ojosi y no oyó á su primo Max pisar la arena e Jas calles para Venir á sentarse en un banco del jardín, precisamente debajo de una de las ventanas del quiosco 1. Una voz de hombre, -sonora y bien timbrada, interrumpió su sueño y le hizo estremecer. XXXV de Nerville había acompañado al notario, hasta la estación de Chantüly. J or e Áuguy no decía una palabra- sobre. -lo que acababa de. pasar en el euarto, Mr. fle Mad. de Tréves, y Jorge, con su tino habitual, se había- guardado muy bien de preguntarle. Después de haber cambiado entre ellos algunas palabras banales, se habían despedido el uno del otro en el: momento en que el expreso- para París llegaba á; la estación. Un cánsaricio, más que justificado, por sus paseos nocturnos, tenia rendido é Mr. de Nerville. v V: Frente al camino de Lamorlaye se detuvo. ¡Volver ál chalet! -se dijo. -No llegaré hasta las tres de la mañana, v misjpiérnas no me sostienen... Me dan ganas de quedarme aquí... Mientras que Jorge meditaba de este modo, algunas gruesas gotas de llum, desprendidas de una gran nube negra empujada por el vientoae la no- Era la voz de Luciano d Harblay que se unía á Mr. de Tréves Jorge abandonó en seguida su posición horizontal y murmuró. r -ríf 6; me disgustará saber de qué pueden hablar el buen. doctor y éi querido primo Max. Para saberlo uo necesito más que escuchar. ¡Levantado y fuera de casa tan temprano, querido convaleciente! -decís el médico al reunirse á Mr. de Tréves. -Sí, doctor; he dormido mal. La atmósfera de mi cuarto me parecía pesada, v he querido respirar con facilidad. Luciano había estudiado rápidamente la fisonomía, de Max. Quedó sorprendido de la alteración de sus facciones y del brillo extraordi flan de, sus miradas. -Tenéis fiebre- -dijo tomando una de las manos del barón y buscando el pulso. -i- -SL. tal vez. S L o ¿Habéis cometido alguna imprudencia? ¿Cuál?