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NUMERO. 725 A B iUEVES 3o CE MAYO DE J 9 O 7 OCHO PAGINAS. EDICIÓN i. PAGINA 5 DE MOMENTO DE Contreras penetra en los pasillos de EMOCIÓN Ja Cámara. ¿Qué hay, amigo Contreras? ¿Cuándo deb ttta usted? No sé- -dice Contreras. sonriendo. Contreras no debuta, aún; será mañana; será ¡jasado mañana. Al día siguiente, al entrar Contreras en la Cámara me dirijo á él como el día ¡interior, -Amigo Contreras- -le digr ¿cuaiirte es Contreras sonríe, -No sé, amigo Azorín; quizá mañana ó pasado. Pronto ha de ser. Pasa otro día; ontreras hace su aparición en los pasillos y yo me acerco á interrogarle. -Creo, amigo Contreras, que usted debe hablar hoy; de hoy no debe pasar- -le digo iróniLA DIMISIÓN ca y amablemente sonriendo. Contreras sonríe también y me enseña an DE CERVERA grueso legajo de papeles. Hoy es, en efecto, el! 0 H TEIKORAÍO debut de Cuatreras. Suenan los timbres y nos dirigimos al salón. Yo me siento junto á ConEL FHRRO 1, 2 9 7 T Ereras; Contreras es cordobés; en el mismo esa causa, caño, en el de delante, en el de detrás, se sien t, a Junta administrativa del Arsenal Matan una porción de cordobeses. Contreras y yo calafates tenemos todas las tardes un recuerdo para la be- bía ordenado la admisión dé variosReina Repara lla Córdoba; tal vez hablamos un poco de Gon- gente. obras urgentes en el crucero go a; quizá traemes también á nuestras charlas De ello se dio cuenta al ministro, quien dicla figura de aquel cordobés tan gallardo, tan fino, de una elegancia tan reposada, que entu- tó una Real orden que dejaba sin efecto aquella disposición y mandaba que fueran despesiasmó á los públicos. los calafates admitidos. ¿No sabe usted- -nie dijo Contreras ayer didos capitán general del departamento teleEl tarde- -que se van á presentar cuatro votos grafió diciendo que suspendía el cumplimienparticulares en contra de mi acta? Un voto particular es una cosa terrible; cua- to de la Real orden, porque enviaba por correo tro votos particulares son una cosa abrumado- la justificación de, la necesidad imperiosa de ra, espantosa. Contreras estaba un. poco ner- aquella admisión. El vioso; el Sr. Alvarado habír. comenzado á ha- testó ministro, en nomüre del Gobierno, conpor que cumplimentada blar. Todos conocemos la oratoria del Sr. Al- sin excusatelégrafoorden, fuese capitán general y el varado; es algo grave, solemne, imponente. contestó, á la Real por telégrafo, presentando Contreras le miraba de cuando en cuando é iba la dimisión su vez, cargo de ¡5 U poniendo anotaciones en un papel; luego por debajo de estas anotaciones y con unos lápices especiales, echaba unas rayas rojas y otras rayas azules. gXPOSICION DÉ INDUS- -Querido Contreras, ¿cómo van esos áni íttos? -le pregunto yo de cuando en cuando. TRIAS MADRILEÑAS- -Bien, bien- -dice él esforzándose en sonSe ha fijado el día 10 de Junio próximo para reír. El Sr. Alvarado termina su: discurso; ahora la inauguración de la Exposición de Industrias va á hablar el Sr. Beltrári y Musitu; este señor madrileñas. Los dos salones del palacio central de la Exdice que habla en nombre de la minoría solidaria, ó por lo menos en su nombre pide la pro- posición están casi terminados, y ayer comenclamación del candidato derrotado. Contreras zó la colocación de vitrinas. Es tanta la animación que b iy, que á pesar continúa poniendo sus notitas en el papel. A ratos el Sr. Sánchez Guerra, que está delante, de haberse cerrado el plazo parala admisión vuelve la cabeza y le hace una rápida indi- de peticiones de terreno, todavía llegan bastantes, que la Comisión ejecutiva se ve obligacación. Ya ha llegado ei momento de que Contreras da á no satisfacer por falta de sitio. se levante. Está ya en pie; ya ha pedido la pa- Con el fin de mejorar el lugar donde se halabra. Toda la Cámara espeia atenta. El ora- lla enclavada la Exposición, se ha dispuesto, dor pronuncia las primeras palabras con voz por iniciativa del Sr. Aguilera, la plantación de emocionada; yo veo que su mano izquierda, buen número de pinos en las avenidas centraque está apoyada sobre el biüete, temblotea les de aquélla. ligeramente. Contreras va poco á poco hablando con voz clara, fuerte, sencilla, persuasiva. En la Cámara se produce un movimiento de MONEDEROS FALSOS profunda, de intensa atención. Estamos en presencia de un hombre sincero, de un homDESCUBIERTOS bre que habla sin afectaciones y sin retóriPOR TELÉGRAFO cas. No sabemos lo que es ei arte; DO sabemos AV 11. A, 2 Cf N. cómo se ha de cautivar al lector ó al oyente; pero llega un instante en que experimentamos 1 a Policía ha detenido esta tarde á monsieur una emoción intensa, en que todo nuestro ser Mátha, gerente de un periódico libertario, vibra fuertemente á impulsos de un sentimien- en cu 5? a casa se ha descubierto un copioso mato ó de una idea, y entonces las palabras bro- terial de falsificación de moneda. tan sin saber cómo de nuestros labios ó de nuestra pluma; entonces no miramos loque decimos ó escribimos; entonces no pensamos en nada; entonces no sabemos si hay retórica ni arte en el mundo; entonces tal vez mezclemos lo chabacano con lo sublime, acaso seamos desaliñados, quizá andemos de una parte á otra sin plan y sin método; pero entonces una fuerza profunda, misteriosa, poderosa brillará en nuestro verbo, y el auditorio ó el lector seguirán atentos, absortos, el hilo de este efluvio que sale espontáneamente de nuestro espíritu. El orador que debutó ayer tardé en mtestra Cámara tuvo en su palabra un algo, tm matiz, una partícula de este don supremo y dhñno que se llama Entonen: por eso el auditorio le escuchó atento y quedó plenamente convencido de la verdad de sus palabras. AZORÍN BOLSAS DEL DÍA 29 COTIZACIONES DE MADRID I n t e r i o r al contado. Sirio 1? lutetioí, í! n o.o rrionto Interior, 8 n próximo. Amortiz blft, Soria 3? -ttn diferpnt. es serios. narpftiaa... gaís o Aynnta. mion. tin clp Madrid. Bflsnltns, -Expropiaciones dol interior. -CédnleR dol ensancho Obligaciones de la Dip citación Madrid. Bango do España. Banco Hipotecario... Banco Hiepano- Am ericano Arrendataria ds Tabacos Sooied. Gtail. Azucarera. preferentes. -Ordinarias. Cédulas del. Banco Hipotecario CAMBIOS. Francos. libras. mi. d i f m e n t j é s R r. ifw... DE BARCELONA Interior, fin ds mos (próximo) AmortizaMe. Banco HfspEtno- Colonial Acciones, Nottes, (próximo! Alicantes id, -Oreases... id. DE PARÍS tnteriar Exterior Renta franooea Buso nuevo Argentino, i por 100,1898. Brasil, i por 1.00,1889 Nortes. Zaragozas Anda) tices. Crédito Lionés Banco Nacional de M é j i c o Metropolitano Kíotinto Thomson. Pe Boers Tharsis floldfields Band Hiñes. Turco. otro. Esto en cuanto al punto de vista político. Desde el punto de vista escénico, L Olagt tiene dos actos excelentes: los dos primeros, y HOY AY. EB en ellos el autor da pruebas de una gran habilidad y de un hernioso vigor escénico. El tereer acto, aunque, muy interesante, pn rece salirse del tono de la obra j or su cambie, tal vez algo brusco. El género de esta obra no se presta á uu aná- -o.o lisis muy detallado, teniendo en cuenta que las. üEi. HO S fió +0,35 ideas juegan un papel, por lo menor igual al de -o.o n los personajes. 100,50 Sergio Sánteuíl CB un prefecto partidario de 100.50 t- 0,05 las ideas actuales de socialismo d oultance y de furioso anticlerical smo. Sn mujer es todo lo contrario. Cecilia es nna católica convencida y 0,75 á espaldas de su marido prepara á su luja Ve 102 0,50 rónica para la primera comunión. Pero él pre 448 1 fecto descubre de pronto el secreto, y como esisa 0,50 pera de un momento á otro su nombramiento 0.50 de gobernador en Argelia y supone que el acto 405.50 81,50 religioso de su hija tendrá seguramente una A? resonancia comprometedora para é ordena á 101,73 10,90 0.35 Cecilia que renuncie á su proyecto. Cecilia, 27.87 0,03 profundamente herida en sus sentimientos religiosos, decide irse á vivir con sus padres pro clamando la intención de separarse para siempre de su marido. 82.90 Sin embargo, el arzobispo Mons, Gaufres se encarga de arreglar las cosas, en una escena 63,45 verdaderamente admirable. En efecto, el preU- 1 lado acude á visitar al prefecto, para an- uncíar. Jt le que su mujer volverá al domicilio conyugal si el, por su parte, acepta dejar libre á Verónica, en sus creencias y en sus manifestaciones 0,02 tres años más tarde. fM. 05- L. 0,10 El prefecto acepta y Cecilia vueh- e al hogar 95 88,20 0,80 domestico para partir poco después á Argelia, 0,12 donde su maridó debe tomar posesión del amattr, 1,85 bicionado cargo. 88,80 0,15 Pero una vez allí, Verónica cae gravemente S 1. T 5 ü 271 4 enferma, y cuando su padre quiere despedir á 401+ la religiosa que la cuida, á pretexto de que inao 9 fluye demasiado místicamente en el cerebro di- -i 1.15 i; ou a- r I 8.275 es R 53 J 99 85 149 v- -2 +63 EL LIBRO ILUSTRADO APARECERÁ EN BREVE T Jj ADSID Signe flojo el Interior, que vale, á. las sini Ti- -co, 82,60 para ñn corriente. Los demás va- El gusto agradafiíiisimo, la fácil mezcla con lores están firmes, menos las Azucareras, que bajan, sin conservación ilimitada, han contribuido á agua y la la gran que sea posible decir por qué; así es que sólo sé puede fama que goza la CEBE 3 VISI 3 VA- CARBOKICAatribuir el movimiento ét manejos de la especulación. ARXIOUES. Arenal, 2; Alcalá, y Tetuán, 3. TJARÍS El mercado presenta mejor aspecto; casi to dos los valores suben, arrastrados por el alza de la Renta francesa. Oro, plata y piedras finas, El cobre sube ea Londres k cien libras, y los corros F. Villa, Carretati) U dol Eiotinto y de la Tharsis están muy animados. ÚLTIMOS DATOS É IMPKESIONES COMPRO LOS ESTRENOS EN PARÍS PEDIO SIEMPRE C N EL OPEON L OTAGE Con tanta EL CASTILLO MALDITO, por -f COMEDÍ A EN TRES ACTOS, DE ¡c o n c i e n c i a traciones de Picólo, tomo 60 de laPaul Feval, eonilu 3- incomparable BiblioMR. GABRIEL TRAR 1 ÉUX. d a 4 Il Tra- teca Calleja, que se destaca de tedas por las admirables obras que publica, por su limpieza en el lenguaje, por rieux siós presenta el drama íntimo de una fa- lo pulcramente corregida y por el buen gusto en todo sa milia dividida y perturbada por la diferencia conjunto. Se vende á 8O c t s (la pasta vale más) TIBL JÜAKQUJS DEL RML MORO de ideas y de creencias. Y en este asunto, verdaderamente espinoso y delicado y que tanto se presta á violentas declamaciones, el autor demuestra una gran imparcialidad y un espíritu libre y elevado. Todas las opiniones están expuestas en el curso de los tres actos que tiene la obra, pero siempre con respetuosa discreción; los personajes, para defender su causa, dicen lo que deben decir, sin que la discusión se convierta en polémica y sin que ninguno de los contradictores resulte abrumado por el Solidarios y Aníisoüdarios Los españoles todos reconocen, con unánime criterio, como el mejor vino de mesa el qae p r o d u c e l a E i o j a Y discurriendo con lógica y obrando con acierto las personas de exquisito paladar piden siempre vino finó de mesa de la marca AJVGEIi SASI 1 IAGO, d e I f f l í í O Representantes: Bravo y Duran, SAM AGUSTÍN, 1 3 M a d r i d Depósito para la ventaMantequería Real de D. Calixto García. Mayor, 1 y 9 BIBLIOTECA DE A B C 1 BO LAS f S BARONESAS 157 fiada, ó bien, por el contrario, es un nuevo sufrimiento el que me espera. ¡Ah! ¡insensato amor. amor sin esperanza! ¿Por qué no tengo. fuerzas- para arrancarlo de mi corazón? El joven médico llegó al chalet. -lyos criados, acostumbrados á verlo todos los días, no lo anunciaban, y lo dejaban ir al cuarto de su enfermo sin proponerse acompañarle. Este día, en vez de entrar en la habitación de Max, se dirigió á la de I, eonida. Mad. de Tréves, oculta tras de las cortinas de sus yentanas, acechana su llegada I, e había visto rodear el césped que separaba el parque del chalet, y cuándo se presentó en la puerta de su cuarto, ella estaba en el umbral, y le tendió la manoi Después, silenciosamente, le hizo seña de que la siguiese al saloncito que precedía á su cuarto de dormir, y le señaló una sillá ¿Os habéis sorprendido de encontrar en vuestro camino á Santiago Habert? -le preguntó. -Un poco. ¿No habéis comprendido por qué deseaba yo veros antes de vuestra Visita matinal á mi marido? -Confieso que no. -Tengo que haceros algunas preguntas- -prosiguió i a joven, sentándose frente á I, uciano. -Algunas preguntas muy graves. Os suplico rae respondáis con absoluta franqueza, sin temor de asustarme. Mr. d Harblay miraba sorprendido á Iyeonida. Vanamente pensaba cuáles podrían ser las graves preguntas que se proponía hacerle. -Hablad, señora- -dijo al fin. ¿Me prometéis decirme la verdad? -Ós prometo decirla. ¿Qué deseáis saber de mí? -Si no os habéis hecho ilusiones sobre el estado de Ma ¿Sobre su estado? -repitió L uciano. -Confieso que os comprendo mal. -O más bien, sobre su curación... -dijo I, eonida. t- -Su curación es completa, señora. ¿Estáis seguro? -Tanto como lo estoy de encontrarme á vuestro lado en este momento, ¿De manera que todo peligro ha desaparecido? -Sí, señora. ¿No habréis contenido solamente c mal? ¿Podrá volverse á presentar eti jiña época máslejpna? ¿No se volverá hidrófobo Mr. de Tréves? -Jamás... -respondió láudano cuyo asombro aumentaba. ¿Pero por qué me preguntáis eso, señora... -Porque los sabios profesores como Tardieu y Velpeau sostienen que la rabia es incurable... ¿Lo sabíais? -Cierto que io sabía... Sí; Mr. Tardieu y Mr, Velpeau han escrito que el hombre mordido por un perro rabioso está perdido sin remedio, y qtié el mal, contenido, pero no extirpado, por la ciencia, reaparece tardé ó temprano, y citan ejemplos. ¡Ybien? En esto, como aes. de el punto de vista ae su causa, de su curso, üe sus síntomas, la historia de la rabia no presenta sino incertidumbre y contradicción; sin embargo, queda para nosotros bien sentado que el hombre mordido por un animal rabioso cuya baba ó saliva espumosa haya sido depositada en- las mordeduras, es incurable. Max se interrumpió: ¡Incurable... -repitió temblando. ¡Incurable! Y Tardieu lo ha escrito. ¡Tardieu, un sabio... un maestro... Es decir, que estoy condenado por él. ¡Por él, que constituye autoridad en la ciencia... y debo morir... ¡Morir, cuando hace Un momento, al verme defendido contra el notario por I, eonida, tanto tiempo ofendida y menospreciada, he empezado á amarla... ¡Morir, cuando comprendo que sería dulce vivir á su lado! ¡Morir, cuando se abrían para mí nuevos horizontes... ¡No, no... ¡Es imposible! ¡Tardieu es un sabio; pero l, uciano d Harblay, aunque sea menos célebre, sabe tanto como él ó. quizá más... Tardieu y Velpeau no han encontrado nada para curar la rabia! ¿Qué prueba eso? Más hábil ó más feliz, Luciano d Harblay ha encontrado... ¡Yo no quiero XXXIV ax cerró bruscamente el volumen y ío volvió á colocar en el lugar que ocupaba en la biblioteca. -Vamos- -dijo en seguida, casi en alta voz, con tranquilidad relativa. -Sea tuos hombre, seamos fuerte. LFI noche es buena consejera. Mañana veré al Dr. Luciano d Harblay. Mr. de Tréves volvió á su cuarto y llamó á su criado. Pedro Lion, qué se había quedado dormido en una silla del cuarto de lavarse, sé despertó sobresaltado y entró. Algunos minutos después, Max estaba acostado. ¿Sorprenderemos á nuestros lectores al decirles que durante las largas ñoras de esta noche llamó vanamente al sueño? Apenas eran las ocho de la mañana cuando llamó á su criado para que lo vistiera ¿Va á salir el señor barón? -preguntó respetuosamente el ayuda de cámara. -Sí... Creo que un paseo matinal por el parque me hará bien. -El señor barón, ¿ha dormido mal tal vez? -Muy mal... Si el doctor se presentase antes de mi vuelta al chaki, decidle que tenga la bondad de ir á buscarme. Me encontrará en la calle délos Plataqos, al fondo del parque. Al decir esto, Max estaba taciturno y visiblemente agitado. Una arruga formada entre las cejas atestiguaba su preocupación. Cuando hubo concluido su tocado, prosiguió: -Si las señoras envían á preguntar por mí, responde que estoy cansado j deseo estar solo,