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NUMERO 724 A B C MIÉRCOLES 19 D E MAYO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDTCIDN 1 PAGINA 3 LA MESA DEL SENADO V 3 CEPRES 5 DENTE i. SR. DUQUE DE MANDAS SECRETARIO 1.0 SR. CONDE DE BERNAR EL PRESIDENTE, EXCMO. SR. D. MARCELO DE A Z C A R R A G A sa! La expresión del aprecio en que le tienen veces, su vanidad en ciertas cosas de suyo mo, sus contemporáneos excita su vanidad al pun- vedizas y deleznables. Insistamos én alabar la sublime indiferencia to de rendirle insoportable. jVed, en cambio, tíECRETARIO 2.0 VICEPRESIDENTE 2. estos otros seres enaltecidos, cómo reciben, se- que dedican á. los premios por ellos alcanza- j D. NICOLÁS SÁNCHEZ ALBORNOZ SR. MARQUES DE LA MINA dos, esos, seres lustrosos, bellos, rozagantes y renos y tranquilos el elogio de los inteligentes y la curiosa admiración, del público. No, no magníficos, cuyos retratos aparecen estos días poseen los animales esos vicios que les atribu- en nuestras. cólumnas, en justa alternativa con yen los fabulistas; con el laudable fin de. co- las celebridades de un momento... Ellos tamrregir los nuestros. Pensemos, al contrario, que bién disfrutan de su minuto de triunfo, y al en ellos se refugia la más alta de las virtudes, paso que enseñan á las gentes la noble arrogancia de su figura, nos invitan á comprender la que celebran los místicos y los filósofos. Tal vez se crea que su propio. instinto, les que la gloria es también una vanidad, aunque lleva a n o dar importancia á los méritos que otra cosa crean íos que viven por sus arrabales. Y es forzoso pensaren que tienen conciencia se: cultivan, s. e exaltan y se premian encales Concursos. Pero esta creencia tiene su origen de sus actos, pues que rechazan unos honoen el falso y arbitrario concepto qué de la Na- res que provienen de la sabia dirección que turaleza y de la Vida nosotros mismos inven- los hombres dieron á sus diversas aptitudes. tamos y seguimos propalando. Proclamado el ¡Admirable enseñanza, digna de circular entre hombre Rey de la Creación por el único voto nosotros... Una filosofía seca, orgullosa y desade su sola voluntad, piensa qué en el mundo brida se ha empeñado en demostrarnos que los no hay nada importante, admirativo y ¡glorio- grandes hombres se crean y se forman en la so, más que lo hecho por él en beneficio de sí soledad, ausentes del comercio de sus hermamismo. Y no creo cometer ninguna audacia, nos, por generación divina y espontánea. Y es afirmaüdo que son igualmente respetables to- preciso robustecer el concepto de la solidaridad dos los trabajos y todos los esfuerzos de cuan- humana, reconociendo que hasta los más inte- tos seres pueblan el planeta, considerados, na- ligantes deíentre nosotros alcanzan la plenitud turalmente, dentro de su; respeetiva actividad de sus diversas aptitudes por la sabia direcvital. Si todos tenemos la misión- de conservar ción de todos los- que fueron ó de todos los que y dignificar el mundo en que vivimos, procla- son en el momento de su vida... ¡Todo es granmemos la igualdad de méritos al reconocer el de en la humanidad, menos el hombre que preanhelo que: cada uno de los individuos de la sume de serlo... Reconozcamos, pues, la vaniSECRETARIO 3. VICEPRESIDENTE í. escala zoológica pone en el desempeño dé su dad de la gloria personal, Sin dejar por ello de SR, MARQUES DE CUBAS SR. BARÓN DEL CASTILLO DE CHIREL contribuir a la gloria colectiva de la familia, de correspondiente papel. Así, pues, tan importante es un semental entre los caballos, como un la sociedad, del país y de la raza. Seamos hupensador entre los hombres. Uno y otro se mildes, queridos hermanos... Seamos humildes, como nuestro Padre qué está en los cielos... crían para mejorar su raza. Y he aquí cómo un Concurso de. ganados La negación de esta comunidad de aspiraciones, con su múltiple y estimable- variedad, puede servir de lección moral y de oportuna ha creado cierto régimen de ominosa compe- enseñanza... Esta es, después de todo, la misión tencia y de irritantes privilegios, que alejó providencial asignada á los animales, según se para siempre de la tierra él estado natural, observa en las Fábulas del Pantchatantra, única forma posible para la dichosa conviven- imitadas en. el Hitópadesa, arregladas, por Fecia. Dicho se estaque estos privilegios son dro, traducidas por Esopo, asimiladas por Latambién exclusiva creación, del hombre, que fontaine y fusiladas por Samaniego. gustoso los usufructúa invadiendo los dominios ajenos. Citemos como- excepción, el caso de los hombres prácticos á ultranza, los cuales consideran mucho más necesario á un cerdo í de tercera clase que á úñ cuentista de segunA COLONIA RUSA H a l l á b a m e ayer da; pero la mayoría; humana, más ó menos sentado enlaterra EN PARÍS za de un café del pensante, presume de sus aptitudes. y despre cia las de los otros seres, sin, perjuicio de apro- bulevar leyendo el relato del nuevo drama de vecharlas cuando las ye en acción fecunda y sa- la rué de Jura, análogo al de la explosión de ludable. No así los animales, ni siquiera los que Vincennes, en que el ruso Stryga murió al enpor vivir en íntimo contacto con la humanidad, terrar unas bombas, cuando unos. golpecitos pueden recibir sus enseñanzas perniciosas. suaves y discretamente dados sobre mi espalEllos cumplen con sus deberes y no atenían á da vinieron á interrumpirme en la lectura del los nuestros, ni pretenden quitarnos nada de misterioso suceso, lo que por ley natural nos corresponde. Ellos SECRETARIO 4.0 Quien así llamaba nú atención, era mi buen VICEPRESIDENTE 4 c mantienen con nosotros el trato absolutamen- amigo Nicolás Havkin, el corresponsal del VeD. EDUARDO GULLON oR. CONDE DE PEÑALVER te indispensable; pero jamás aspiran á disfru- domoste, de San Petersburgo, y al que ya hacía Fots. Kaulak, Compañy, Kaulak y Jiménez. Fots. Laffayette, Franzen, Huerta y Kaulak. tar de nuestros productos. Así, por ejemplo, en algún tiempio que no veía. las relaciones de un poeta mediano con una- r- Greí que estaba usted en Rusia- -ctijeie ya yaca suiza, ambos conservarán, su. recíproca repuesto del efusivo abrazo de mi gigante uero HavKin; levantándose y cogiénápnie suavemente del brazo; -va usted á conocerla ahoi AMNIDADDELAGLO- indiferencia... Pero él vate, después de recono- amigo. ra mismo. cer su propia importancia, procurará ordeñar- -No; de París. RÍAv POR ANTONIO PA- á la vaca y alimentarse, con su leche; mientras- -Puesno he salidocharlaremos un rato; pero Y diez minutos después descendíamos de un. siéntese y la vaca, aunque se reconozca insignificante, no antes, si trae usted algunas bombas por los taxímetro en una calle de los confines del baLOMERO rrio Latino. intentará que el rimador le lea una de sus poe- bolsillos, pase y déjelas en la cocina; iüiaa visita al Concurso de ganados, después Dos ó tres vigorosos puñetazos aplicados so sías... ¡Ni siquiera cualquier trozo de las Geór- Y mi buen amigo soltó una sonora carcajada ña repartidos los premios á los ejemplares cogicas, que parecería indicado... Eíi esto consis- y comenzó á. sacar de su gabán una serie de bre una puerta situada en el fondo de un. pasirrespondientes, produce cierta incomodidad llo estrecho, lóbrego y sucio, acompañados de espiritual que acaba por convertirse en tris- te, precisamente, la superioridad de las yacas cajitas metálicas, que por su forma artística no algunas palabras familiares y unas cuantas suizas sobre los poetas modestos, desde el tenían nada de sospechosas. teza. exclamaciones eslavas, fueron suficientes para- -Veahisted, no son precisamente bombas; Es la sublime indiferencia de los premiados punto de vista substancioso. Lo que tengo el honor de participar á los aludidos hombres ¡son bombones muy sabrosos de mi país... y permitírnosla entrada allí dónde parece ser ío que primeramente nos choca y nos disgusta. que no entra el primero que llega. Recordando. el ansia con qxie los nombres per- prácticos, para su conocimiento y efectos con- que le regalo para su hija. El lugar de la, escena era la habitación de nn siguientes... -Gracias. por el regalo, y sigamos hablando. hotel muelle yqné hotel, santo Dios! -á cuyo seguimos las consabidas pompas y vanidades, el juicio comparativo resulta muy desagrada- Ese sincero desprecio á las mundanas glo- ¿Conoce usted á ese compatriota suyo que aca- dintel apareció mía especie de coloso, de rosrias, que en éste, como en todos los Concur- ba de. ser víctima de sus propias experiencias? tro tranquilo, pero enérgico, vestido á la rusa, ble i ara nuestra raza. -No; no conozco á ningún terrorista ruso; con largo levitón de paño azul, amplio pantaNo- es ésta, ciertamente, la primera vez que sos de ganados, nos ofrecen los animales. esclaliemos visto prcmir. dos á ¡os animales; mas sí recidos, tiene su contraste en la satisfacción aunque si le he de decir á usted la verdad, to- lón y fuertes brodequines, y cuya mirada de es una de las pocas ocasiones en que podemos que demuestran sus dueños, los expositores. dos mis paisanos aquí sqn terroristas, cada cual recelo desapareció tan pronto como reconoció apreciar el sincero desprecio á las mundanas Justo será declarar que esa satisfacción es le- á su manera. en mi acompañante á uu amigo. -Pues yo hace mucho, tiempo que desee coglorias... ¡Hay que ver á cualquier hombre des- gítima, porque se produce al ver premiados- -Adelante, y que la paz sea con nosotros- -pués de alcanzar un título académico, obtener los esfuerzos y los desvelos de un constante y nocer esa misteriosa colonia rusa de París, y díjonos en un francés apenas comprensible- -uiía medalla, ganar uu puesto, recibir una ova- laborioso magisterio; pero así y todo, es rus- si usted fuera tan amable... Y á la galante invitación obedecimos, pene- -Nada más fácil- -respondióme mi compa- trando casi á tientas en aquelL- habitación. ción ó- un bombo por sus crsos ó por u pro- triste reconocer que el hombre fundamenta. í ¿J 2 P NOTAS PARISIENSES