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NUMERO 723 A B C. MARTES 28 DE MAYO DE 1007. OCHO PAGINAS. EDICIÓN i.4 PAGINA 3 i MADRID. EN LA REAL SOCIEDAD FOTOGRÁFICA SALÓN PRINCIPAL DE LA EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍAS, INAUGURADA ANOCHE F o t Wa. lt. er. EL BALCÓN D E LA REINA En otros tiempos... -y. no me llagáis mucho caso, pues cuando habla la imaginación, tiempos y edades se confunden... -había, en un- país niuy lejano- -y á veces la distancia no está más que en un pedazo de mar, que sé cruza, y én tua. idioma, que se aprende... -una Princesa rabia, que se añoraba de luz y de sol, viviendo entre nieblas. Cuentan los viejos cronicones que cuando las regias estirpes se perpetúan, los dioses ocultan á las Furias y á las Hadas, á Erinas y Euinénides, el instante del nacimiento, y al saberlo, después de ocurrido ya, unas y otras se precipitan en vertiginoso vuelo para llegar primero al lado de la cuna y apadrinar al recién nacido. María Estuardo, María Antonieta y la princesa de I, amballe, María L uisa de Orleans, Margarita deBorgoña, Isabel de Bayiera, aquella pobre Reina á quien París recibió enloque cido de alegría por la puerta de Saint Denis, y por la misma puerta devolvió su cadáver en hombros de su barquero encargado por el Concejo de San Pablo de entregarlo al monasterio de Saint Denis... ejemplos son de que antes llegaron á su. cuna las Furias que las Hadas! Pero á la Princesa de mi cuento llegó primero el Hada, y orgullosa de su primacía, quiso colmarla de dones. Y en voz baja, en esa voz de las apariciones y de la fiebre... le dijo: -Princesa, tú serás hermosa y feliz. Princesa, tú serás Reina. Y cuando los años cumplieron el- principio de aquella profecía, cuando los Príncipes galanes buscaban la sonrisa de amor de ía Princesa, la Princesa se sonreía indiferente. ¿J- -Perdón, hermano... yo no puedo amar á un Príncipe; mi suerte es de Reina. Y la suerte y el Rey llegaron un. día. Un Rey, con la majestad de la corona y el encanto de la juventud, con todos los atractivos que hacen tan adorable áel amor, pero también con todos los que pueden hacer del amor una inmensa dssdicha... Sigamos. Es un cuento de Hadas; el Hada intervendrá. Pasaron rápidos los meses de idilio, y al fin, anajjmañana, esplendorosa de sol y de luz, hizo su entrada triunfal en la corte; la Princesa que se añoraba entre nieblas, era ya Reina en un país del sol. P r un instante, horrendo y execrable, pareció que el idilio se tornaba en tragedia; pero el Hada clemente tendió su invisible manto protector, y lassalpicaduras. de sangre sólo mancharon el niveo traje de lá desposada... Dicen que los Reyes, para poder ser Reyes, empiezan por ser olvidadizos; pero muchos años pasarán antes que una Reina olvideel día en que fue Reina y fue mujer casi al tiempo mismo en que estuvo á punto de ser mártir... Cuando volvió la calma al infantil espíritu de la Reina rubia, cuentan los cortesanos qvie el Rey, menos Rey que amante, se complacía j en irle enseñando los extensos dominios de su corona, y juntos y solos, asomados á los: am- i plios balcones de su palacio, miraban juntos... -No. Pero la naturaleza es tan espléndida y solos el espacio inmenso que va á morir en- y tan pródiga, que te asombrará. Desde el baltre la sierra y el cielo. cón de nuestro palacio verás- la tupida cortina Y también es, narración, ó leyenda de los de rocas y de árboles. Y entre ellos yo te ensemismos cortesanos, que la Reina, mirando ñaré las verédás deliciosas, que. te dejarán pecomplacida el hermoso espectáculo de la agres- -j- netrar en sus misterios. te Naturaleza, después de mirar mucho y con- ¿Y q u é veré... ansia, cuando ya los ojos se fatigaban con- -Más árboles y más rocas, cimas de nieve aquel sol deslumbrador y aquella tierra que lo. perpetua, abismos pavorosos, fuentes, arroyos, reflejaba blanco y duro y punzante, le pregun- cascadas... taba siempre: Y la Reina, sonriendo y admirada, cerraba- -Ymás allá de tu reino, ¿qué. reino empieza... los ojos suspirando. -Francia. -Vamonos dentro ¿Te hace daño el sol, ver- ¿Francia... Es también muy hermoso... dad... Y la Reina, que tal vez no. pensaba en el país- -Un poco. Yo le amo, pero... -vecino ni en el país donde; el amor la trajera, -Amas también las nieblas, ¿no es eso... entornando los ojos suspiraba... Y. la Reina, sonriendo, pero sin cerrar los- -Por el verano té llevaré á la ciudad prefe- ojos, abriéndolos más, como si quisiera dejar rida de los míos. Verás qué ciudad tan linda, que llegase otra luz más tibia, suspiraba. tan limpia, tan grata... Desde el balcón de Pasaron meses; El atnor. y la vida germinanuestro palacio dominarás tierra v mar. ron en. una vida nueva. Para colmo de bienes- ¿Qué mar? la razón política se unió al amoroso deseo de- -Una bahía reposada y tranquila y segura. la paternidad, dándoles un varón. A un tiem Estaremos además muy cerca de Francia, y en po, hijo y heredero... los días festivos verás nuestras calles poblarse Y cuentan los cortesanos que en la canastide franceses. A ratos podrás creerte en una ciu- lla, entre los regalos de Reyes y Príncipes, una dad francesa. mano desconocida dejó un diminuto balcón de Y la Reina, sonriente, suspiraba de nuevo. hierro, por donde trepaban rosales y enredaderas. -Ya la conozco; es muy hermosa... -Antes, iremos á pasar una temporada en- ¡Mira, mira... Mira ló que te trae el caun rincón de la sierra. ¡Verás qué maravilla de riño... paisaje... ¿Un balcón... ¿Qué significa... ¿No hay mar... -No lo sé... Y revolviéndole en sus manos, curiosa y extrañada, la. Reina dio un grito. Asomada á aquel balcón le pareció que veía los contornos lejanos de su. patria de nacimiento; que llegaban hasta allí directamente los aires que. respirara en su niñez; qué á su vista cruzaban, gallardos y majestuosos, l. as navios con la enseña de la nación amada, y. que la tierra misma donde el palacio se levantaba y donde el balcón le serviría de atalaya, se despertaba- á la. aurora envuelta en nieblas, á imagen y sesemejanza de aquella. otra tierra suspirada... Y emocionada, explicando su emoción, le dijo al Rey: -Es un pedazo de mi país y de mi alma lo q u e veo... -No, del mío. ¿Del tuyo... Hay en. tu reino una región de brumas en la que el sol no deslumbre ni ciegue... -Sí; donde el sol no- ciega y el aire es teni piado y suave, la vegetación exuberante, la tierra pródiga de frutos y el mar bravio y rumoroso, para que tierra adentro lo oigan también... ¿Y el cielo? -Entoldado, para que lo miren. ¿Y la gente? -Triste y seria, para que les, perdonen- el haber nacido én tierra tan deliciosa. Creen: en la leyenda, adoran lo sobrenatural, y cuando han admirado todo lo de. la. tierra, vuelven á su tierra, que es lo que adoran máa. ¿Y en ese pedazo de- tu corona. -Tendrás tú un balcón. ¡Ditne el nombre! -El nombre del sitio, ese. no; te diré los confines... como los relataban los antiguos tratados de geografía. Al Noroeste, linda con Inglaterra, y por medio, el mar... ¡Ese es el regalo de mi madrina, del Hada... Y el Rey, gozoso de aqueua aleg- ría, parece ser que- le dijo: -Sí, el regalo del Hada, de esa Hada que se llama amor y lleva al corazón de los hambres el afán de complacer á las mujeres... Y cuentan- -quién se fía de cuentos! -que. la Reina se durmió teniendo bajo la almohada el diminuto balcón, modelo de aquel ¿tro. desde donde veía, en los días, claros y serenos, el cic- lo de nieblas de su patria sin dejar de estar en la patria que también es suya por alianza y por amor... Y quién sabe también si ese regaio del Hada de la Reina no será un regalo del Hada para aquel pobre rincón, tan codiciado de los extraños y tan preterido por sus propios dueños... MANUEL LINARES RIVAS NOTAS MUNICIPALES isita al Canal de Isabel II. Hoy martes, por la mañana, girará el alcalde una visita de inspección al Canal de Isabel II; recorrerá el canal desde sü nacimiento la prensa de Mangirón y los principales puntos de su tránsito hasta la entrada del canal en el depósito de Madrid. El objeto de la visita- es. entérarsé- ael estado NUEVO PENSIONADO EN ROMA E JOSÉ NOGUÉ MASSÓ Y EL CUADRO QUE LE HA VALIDO LA PENSIÓN