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NUMERO 716 Después de la misa se sirvió una suculenta I omida exV aordinaria á los acogidos. Los invitados fueron galantemente atendidos y obsequiados por el concejal inspector, el director de los Asilos, Sr, Becerra, y su bella- y distinguida señora. Por la tarde hubo música y se improvisó una animada sáuterie que se prolongó hasta la noche. A B C. MARTES 21 DE MAYO DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN PAGINA 5 C ZARAGOZA, 2 0 O N. obreros, animados por el mismodeseo. Debe 3- a Que se faciliten los ¿nedias ara la ma 14 áblase de otros milagros que se atribuyen mos prescindir de los intereses particulares, y yor amplitud de Jos mercados exteriores mefijarnos en el bien de la colectividad. ¡4i ante la celebración de Tratados de comercio. á la Virgen del Pilar, a Nó deben existir antagonismos, ni debamos 4 Que dé íacüictades la ley de Alcoholes El peregrino Mariano de la Blanca; veeiao fijarnos en que pertenezcamos á tal ó. cual re- para la traosiorniación de las primeras a a t e de Coreóles, pueblo de la Mcwincia de G adagión; pues precisa, que nos fijemos únieaisente rias de la industria de que se trata, lajara, se hallaba ciego 5 Que se persiga eficazmente la adulteMomentos después de comulgar comenzó á en el interés común. Espero que demostraremos en la capital de ración de los vinos, haciendo cumplir el Rea vislumbrar la luz, y fue aumentando gradual: mente su poder visual hasta que percibió la España, qitela industria corcho- taponera me- decreto de ii. de Marzo de 1892. rece que por ella se interesen los Poderes pú 6, u Necesidad de estadísticas de produeimagen de la Virgen. ción vínica, publicadas á tiempo para que sír Entonces, presa de la mayor alegría, se echó blicos. Después de pronunciar estas palabras, que van de norma, á productores y comerciantes. á llorar. El peregrino Mariano de fe, Blanca se aloja fueron acogidas con aplausos, el Sr. Cama propone á la reunión que se nombre una comisión en la Hospedería de enfermos. Otro caso es el de un tullidjo de Arroni (Na- nominadora, encargada dé proponer los indiCOR TELÉFONO varra) llamado Martín, que nptó que sus pier- viduos áe la Asamblea que han dé formar parLa reunión celebrada en casa de los duques j. so, 6 T. nas recobraban las facultades y pudo regresar te de la Junta directiva definitiva. de Santa Lucía, estuvo sumamente concurrida. Así se hace, y la Asamblea, de acuerdo con o la rapidez que es de suponer, dado lo ex- á pie á la hospedería. Ha salido para Villaviciosa el marqués dé traordinario del caso, el entusiasmo xque Este tullido había estado siete veces en el dicha comisión, vota la. candidatura siguiente: Presidente honorario, D. Primitivo Artigas. Viana. esta ciudad siente por su patrona la Virgen del hospital de Pamplona. Vicepresidentes honorarios: D. Jerónimo del Pilar y la circunstancia de encontrarse aquí De Górdobalia regresado el marqués de To Moral y los representantes de las Diputaciones rrelaguna... una numerosísima peregrinación, ha circulado provinciales que concurren á la Asamblea. por todo Zaragoza la noticia de un suceso gePresidente efectivo, D. Martín Roger. Los marqueses de Arguelles sentaron ante neralmente reputado de milagro y ocurrido en Vicepresidentes: D. Emilio Mascort, D. Ra- -anoche á su mesa al marqués y á la marquesa el templo del Pilar. món D uza, D. Bdelmiro Esteban, D. Mariano de Canillejas, marqués y marquesa de Ben icarLos peregrinos lo refieren, asombrados y conde Linares, D, Antonio Borallo y elSr, Muñoz io, marqués de Villaviciosa de Asturias, con 7 n el cuartel de la Montaña. vencidos de su autenticidad, cómo sigue: desa de Aguiar, D. Alejandró Pidal y señora, En la hospedería dispuesta para los pere- Por separado damos noticia de la ceremo- Chaves. grinos enfermos, en la morada del marqués de nia realizada ayer en el cuartel de la Montaña Secretarlos: Los Sres. Guerrero, Nogueras, señora de Zaro, señorita de Bernaldo de Qui Montemuro, encontrábase, entre otros varios para dar posesión del cargo de teniente coro- Manresa y Mascort (D. Francisco) este último ros, señorita de Armada de los Ríos, Sr, Regué infelices, una mujer llamada Rosario Martínez, nel honorario del batallón Cazadores de Ma- joven y distinguido abogado de Sevilla, y muy ral y señorita de Regueral, y algunas otias máa que padecía desde hace largo tiempo reúma drid á S. Á. R. el duque de Oporto. estimado compañero nuestro en la Prensa de Los señores de López. Roberts (D. M. f han nudoso, á consecuencia del cual se veía totalEn la fotografía que publicamos de este aquella ciudad. marchado á Berna. mente imposibilitada de andar. asunto se ve á S. A. acompañado del capitán Los temas que lá Asamblea discutirá hay y A causa del padecimiento habíasele queda- general de ésta región, Sr. Villar y Vállate, y mañana, son los siguientes; Mañana celebra sus días la marquesa de Vi do ana pierna más corta que la otra y una del teniente coronel de Cazadores de Madrid, i. Tratados de comercio, ajnarcina Sr. Páezjaramillo, pasando revista al batallón. mano completamente inútil. 2. Impuesto de retorno de 15 pesetas por Para ingresar en el hospital de peregrinos cada 100 kilos. A la anciana y virtuosa madre del ex minisC u la Exposición de Automóviles, tuvieron que llevarla en brazos unos parientes 3. Transportes y estadística. tro demócrata D. Amalio Jimeno, le ha side También en otro lugar de este número sé que la acompañaban. 4.0 Junta de aranceles y valoraciones. practicada una operación quirúrgica. banquete de clausura de la Ayer pasó Rosario Martínez todo el día en relata elAutomóviles verificadio ayer f Exposi 5.0 Federación corchera. ción duranHa sido agraciado con el tierno cíe conde de ía santa capilla de la Virgen, donde recibió la te elde obtuvimos la fotografía de Ja mesa 6. Contribución. San Diego el eminente tocólogo D. Eugenio cual comunión fervorosamente. 7.0 Tapamentos mecánicos. Gutiérrez. presidencial, que hoy publicamos. Cuaudo hubo comulgado prorrumpió de reEsta Asamblea tiene gran importancia para Ha marchado París el marqués de Fecente en lamentos, diciendo que sentía en todo muchas regiones de Andalucía, de Extremarrera. su cuerpo un hormigueo vivísimo, cuya causa Danquete carlista. Del banquete que anteayer tuvieron en dura y principalmente de Cataluña. La gran no acertaba á explicarse. mayoría de los Ayuntamientos de Gerona han Ayer se celebró en la parroquia de San Luis Los fieles que se encontraban más cerca de los Viveros los carlistas para festejar el éxito enviado representantes, de esta corte el enlace de la encantadora s, eüoella creyeron que se agravaba y acudieron en logrado en las recientes elecciones generales, Han asistido anoche á la sesión inaugural rita Mercedes Palomero, hermana de nuestro su auxilio presurosamente. Pronto se vio ro- dimos cuenta en nuestro número anterior. Hoy los Sres. Farguell y Bonmati y los diputados querido compañero de redacción D. Antonio, deada por numeroso grupo de gente que la ase- completamos con una fotografía dlcüia infor- Sres. SüveJta (D. Eugenio) Corominas y Salva- con el. distinguido joven D. Arturo Segara. diaba á preguntas para socorrerla con la ma- mación. tella. Apadrinaron á los contrayentes la hermana yor eficacia posible. Otros fieles, en tanto, se del novio, doña Concepción Segura de Vives, disponían á salir del templo para reclamar los A DE PRODUCTORES En la reunión ce- y D. Antonio Palomero, y bendijo la, unión el auxilios de la ciencia. Fue un momento de Moriñigo grandísima confusión. -lebrada ayer ma- ilustrado párroco de Redondo. (Salamanca) A CORCHO- TAPONERA Anoche, a l a s D. Gregorio Ramírez i, a enferma, ayudada por algunas personas, diez y veinte, ñaña por la Sección de agricultura y ganadeLos asistentes ceremonia se puso en pie, y en su semblante se pintó una se verificó en el Círculo de la Unión Mercan- ría, quedaron redactadas las siguientes conclu- obsequiados con á laespléndido nupcial fueron un lunchexpresión de asombro inmenso que nadie acer- til, la sesión inaugural de la Asamblea corcho- siones acerca del tema Decadencia de la ganaLa feliz pareja, á la que deseamos una éter taba á traducir. dería 1 taponera. sRosario, á quien la atrofia de una pierna te i. a Para mejorar la ganadería es necesario na luna de miel, salió anoche en el expreso del Presidía D. Martín Cama, representante de Norte, con día imposibilitada hacía mucho tiempo, notó la Cámara de Comercio de España en París, y que se atienda á los consejos de la higiene, que El Escorial ohjeto de pasar una temporada en y en Salamanca. que podía sostenerse sola; que la pierna enfer- formaban parte de la mesa interina, como vo- sean buenas la alimentación y las habitacioma resistía, como lá que estaba sana, él peso cales, D. Emilio Mascort, D. Antonio Korrallo, nes y la policía sanitaria, así como á la gimnade su cuerpo; que la vida que parecía apartada D. Manuel Guerrero, D. Salvador Albert, don sia funcional. para siempre de aquel miembro, volvía á él con Édeliniro Esteban, D. Juan Ferrer y D. Maria 2. a Para la mejora de la reproducción, debe toda intensidad. no finares, y como secretarios los Sres, Man- preferirse la selección en unos casos; en otros, Pero no era esto sólo; la mano inútil tam- resa, Blascorr (D. Francisco) Alfares y No- el cruzamiento, y en otros, las aclimataciones. 3. a (Pondera las ventajas del ganado mubién revivía, los músculos del brazo funciona- gueras. lar para e ¡trabajo agrícola. ban libremente. El prodigio que tal vez había La Asamblea ha sido convocada por las Cá 4. a Debe disminuirse gradualmente la trassoñado Rosario, era una realidad. maras dé Comercio de Palamcs (Geroaa) San En un transporte de alegría exclamó la en- Feliú de Guixols, Sevilla, Badajoz, Huelga, Pa- humación del ganado, según se vaya transforde Podida, la casa ferma: rís y por varias Diputaciones provinciales; mando el c ltivo y estableciendo las alternaF. Villa. Carrotas, 11. han acudido á su llamamiento más de 200 re- tivas de cosechas. ¡Estoy curada! Mi fe me ha salvado! Biblioteca Calleja. La novela semanal máaba Las conclusiones relativas al tema Vino y La emoción de Rosario ganó á los fieles, y presentantes y se han adherido más cíe 400 en sus derivados han quedado redactadas en la rata, 300 páginas en 8. en pasta, 80 céntimos. allí mismo, dentro del templo, prorrumpieron tidades. El Sr. Cama pronuncia un discurso breve. forma que sigue: en atronadores ¡vivas! á la Virgen que acaba i. a Conveniencia, de la necesidad de enDice que, en otras épocas, cuando la industria ba de obrar tan gran milagro. corcho- taponera gozaba de gran prosp- éridad, sanchar los mercados interiores, suprimiendo La ex enferma Rosario, que hacía mucho tiempo que no podía andar, marchó po, r su pie hubiese sido difícil reunir una represeiítación el impuesto de Consumos y los recargos. Máquinas fotográficas Cajpsa y Kichar l 2. a Solicitar del Gobierno que se unifiquen á la hospedería de peregrinos, adonde concu- suya tan lucida como la que ahora ha venido y se hagan rebajas en las tarifas para el transrre sin cesar innumerable gentío para enterar- á Madrid. se con- todo detalle de la milagrosa curación. añade, estamos todos, patromos y- porte del vino. EN EL PILAR DE SOCIEDAD NUESTROS GRABADOS LAS ASAMBLEAS LIBRO ILUSTRADO APARECERÁ EN BREVE P i l i P í? Á TO- ÜALL PLAZA del ANOEL, 2 0 BIBLIOTECA D E A B C 123 LAS DOS BARONESAS 125 La baronesa viuda, su hijo y Jorge de Nerville acababan de detenerse. Max, cansado, se sentaba en un banco rústico. Leonida y Luciano d Harblay se acercaron al instante. ¿Os sentis débil? -preguntó el doctor á Max. Un poco; sin embargo, este paseo me ha techo mucho bien. -Lo creo, pero no se debe abusar... El descanso es indispensable, Volved al chalet, dormid una ó dos horas, y después podéis leer para distraeros... Os entrego á los cuidados de Mad. de Tréves. ¿Es decir esto que no vendréis ya? -exclamó Leonida con inquietud. -No, señora; no he querido decir eso. El señor barón tiene todavía, durante algún tiempo, necesidad de mis visitas; pero coii muy ligeras excepcio nes, puede volver á sus habituales costumbres. ¿Os veré esta tarde, querido doctor? -preguntó Max. -No... Hasta mañana por la mañana no os haré la cura. Voy á pediros permiso para dejaros... Tengo que ver algunos enfermos. -No soy tan egoísta que quiera privarlos de vuestra asistencia, con la cual toe. ha ido tan bien á mí- -replicó Max de Tréves dándole la mano. -Adiós doctor, y hasta mañana. Mr. d Harblay saludó á las dos señoras y á Jorge de Nerville y se dirigió por las calles sinuosas del parque á la verja de salida. A su partida sucedió un momento de silencio. Max rompió este silencio cuando el doctor hubo desaparecido detrás de los árboles. -Este médico, 1 madre mía- -dijo á la baronesa Germana, -es el hombre más honrado que he encontrado en mi vida. -No lo dudamos, hijo querido- -respondió la barorsesa viuda; -puedes estar seguro que tenemos en mucho al doctor. Mr. de Tréves prosiguió: -Entrando en la vida con un hombre como éste, un muchacho llegaría á ser lo que no soy yo, ni tú tampoco, primo Jorge. ¿Entonces, qué? -dijo Jorge. -Ni vividor, ni egoísta, ni un inútil: UN HOMBRE. ¡Qué entusiasmo! -exclamó riendo Mad. Germana. -Es sincero, y haré del doctor d Harblay mi amigo. Leonida escuchaba en una especie de éxtasis las palabras de su marido. Un trastorno extraño se operaba en todo su ser. Pensaba: -El mismo Max; Max el desdeñoso, el escéptico, le h, ace justicia y le aprecia... ¿Es posible no amarle? La baronesa viuda, que se había sentado en el banco rústico, al lado del barón, se levantó. -Hijo mío, has oído al doctor- -dijo. -Ha mand ío descanso y dos horas de sueño... Es preciso retirarse. Mr. de Tréves no hizo ninguna objeción. Nuestros cuatro personajes volvieron al chalet y subieron á la habitación de Max. ¿Queréis, amigo mío, que me quede á vuestro lado? -mjinuttró- ¿Con qué objeto? -preguntó el barón secamente -El doctor á tni lado- -repuso Max. -El es quien tendrá por esta vez la bondad de escanciarme el vino. Todos se sentaron. Mr. de Tréves estaba verdaderamente alegre. Se habló de todo menos de su enfermedad. Luciano d Harblay se distinguía como hombre de mundo y de la mejor sociedad, por su IÍ: 211 a conversación y decir oportuno, Leonida estaba encantada. El barón estaba orgulloso de él. Jorge de Nerville se decía: -Ahora que este médico es el amigo de Max, se hace más y más peligroso... Por su lado, la baronesa viuda pensaba: -El ascendiente de este hombre sobre mi hijo es enorme; se ve en las menores cosas; es preciso, á todo precio, atraerle á tais intereses. XXY 1 Í Max quiso Después del almuerzo, accidente. fumar un cigarro, cosa que le había sido prohibida desde el- -Permito el cigarro y una vuelta por el parque- -dijo Luciano d Harblay. La baronesa Germana se empeñó absolutamente en dar el brazo á su hijo, Los dos tomaron la delantera en compañía de Jorge de Nerville. El doctor venía detrás con Leonida. La joven caminaba con la cabeza baja. Sus ojos inclinados hacia la tierra, parecían mirarlas arenas que pisaban sus pies; en realidad nada veían. Luciano y Mad. de Tréves, tan cerca el uno del otro que casi se tocaban, permanecían silenciosos; pero no tenían necesidad de hablarse para comprenderse; sus corazones, agitados por idéntica emoción, se entendían. Mr. d Harblay dirigió una mirada al grupo que se encontraba delante de ellos, á una distancia de veinte pasos. Después, haciendo un violento esfuerzo sobre sí mismo, murmuró en voz muy baja: ¿Estáis incomodada conmigo, señora? La joven, al oir hablar á Luciano, se estremeció como el que se despierta en medio de un sueño. Se puso alternativamente colorada y pálida, dio todavía algunos pasos sin responder; después levantó la cabeza y miró á Mr. d Harblay. ¿Incomodada con vos? -repitió. ¿Y por qué había de estarlo? -Porque he tenido la imprudente audacia de deciros que quería una parte de vuestros sufrimientos... Porque me he atrevido á ofreceros mi amistad para sosteneros, para aconsejaros, para defenderos en caso de necesidad... Leonida sentía una cortedad más fácil de comprenáer jue de explícaí. Casi sin saber lo me dacia, balbució: