Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NUMERO 710 A B C. MIÉRCOLES J 5 DE MAYO DE 907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN 1 PAGINA 3 li MADRID. OVACIÓN A D. ALFONSO X 1I1 S. M. EL REY AL SALIR DE PALACIO EN AUTOMÓVIL ÉS ACLAMADO POR LA MULTITUD REUNIDA EN LAS CERCANÍAS DEL ALCÁZAR Fot, Goñi de los senos ló imposibilita, ó cuando padezca una enfermedad grave y de cierto carácter, como la tuberculosis, por ejemplo. Y eso es. tan cierto- -bien lo- prueba el que Cuando se estrenó la famosa comedia de médicos, muy; distinguidos y eñ buen número Brieux reemplasantes, quizá la menos teatral, opinaran lo mismo, -que mujeres débiles, enpero la más bella, más humana y más sentida fermizas, á- quienes nadie suponía capaces de de sus producciones dramáticas, se produjo criar, no sólo amamantaron bisn á sus hijos, enorme disgusto entre las hermosas mujeres sino que ellas mismas experimentaron camdel gran mundo parisiense, que... no crían á sus bios tan favorábles en su naturaleza, que se hijos. robustecieronísy hermosearon. Los casos son Son los tres actos de ésa comedia tres, cua- muy frecuentes, y yo he podido observar algudros arrancados é. la misma realidad, en los nos muy notables cuando ejercía mi profesión. que con infinita ternura, con dolor intenso, con En cambio, muchas señoras que no criaron, tanta delicadeza como verdad, pinta su autor se. han visto después, al llegar ágcierta edad, los martirios, las angustias y la muerte de mi- víctimas de enfermedades de esas que para su llares de criaturas y la destrucción de muchas familias como consecuencia de la lactancia mercenaria, y lo hace de tal modo, que vivamente impresiona al corazón más duró. Las apasionadas discusiones que originó esta comedia en los salones aristocráticos, y las recriminaciones que muchas señoras dirigieron á su autor, que le aseguraban que no era posible en infinitos casos que las madres criasen á sus hijos, impulsaron á Brieux á consultar el asunto á los más reputados especialistas de F r a n c i a demandándoles su opinión sobre él. Las respuestas de aquellos sabios, curtidos en el estudio y en la práctica de las enfennedadespropias de la mujer y en esos campos de b a t a l l a donde en vez de la muerte se va á buscar la vida, fueron unánimes; la opinión de los consultados fuélamisma, como si se hubiesen puesto de acuerdo. Se publicaron en Le Temps y se- pueden condensar en poca palabras: Ninguna mujer que da á luz está desprovistar que completa la función augusta que. acaba de realizar. Solamente en dos casos la madre no puede, ni deb e intentar siqui er a, criar á su hijo: cuando la mala conformación ta, en absoluto, del néc- L MAS HERMOSO DEBER, POR FELIPE O VI LO curación reclaman tremendas operaciones quirúrgicas, de qne. raras veces tienen. necesidad las mujeres del. pueblo que han tenido y criado numerosa descendencia. Desde que, abandonando el empirismo, se estudió á fondo esta: cuestión, sé vio claramente que la lactancia es el complemento de la maternidad, que sólo en casos muy raros- -nunca más de dos entre ciento- -es- imposible realizarla por la madre, y que si á veces el alimento del niño era insuficiente ó se. retiraba po efecto de dolencias y molestias insoport. ables no pocas la voluntad, el valor y la fe han hecho que la madre recobrara lo perdido, autosugestionándose, logrando así uno de los anhelos más legítimos de- la mujer. Ysi criar al hijo es conveniente para la madre, ¡cómo no lo ha de. ser. para la. tierna criatura, nutrida por la misma sangre, que se transforma en alimento en el seno déla que le dio la vida! 1 MADRID. LA FIESTA DE AYER EN LA PLAZA DE TOROS CONCURSO DE BANDAS DE MÚSICA ORGANIZADO POR EL MUNICIPIO PARA FESTEJAR EL NACIMIENTO DEL PRINCIPE DE ASTURIAS No hay nada, nada, nada que pueda substituir ese alimento para la criatura en los priméros meses de la. existencia; por eso la lactancia materna es un deber ineludible. para todas las madres que disfrutan buena, salud, cualquiera qué sea su clase y condición; por eso la. -mujer que tiene idea del cumplimiento de sus deberes y está sana, se sobrepone á todo género de consideraciones y amamanta á sus hijos, disfrutando- un placer inapreciable. Con cuánta razón decía Plutarco: La naturaleza ha colocado el alimento de niño de modo que la madre, al dársele, pueda, cubrirle de besos. ¡Desventuradas las que por sus enfermedades no pueden gozar de tan sin iguales placeres! Pero. aliado de éstas, ¿qué decir de las que no lo hacen por no perder fiestas y diversiones ó por huir de las molestias y trabajos que proporciona la lactancia ó por no perder la belleza? A n t i g u a m e n t e se decía: El criar arruga y. el parir alucia olvif dándose de que lamu. jer que sólo da al marido la belleza, le da muy. poco, y lo que más tarde ó más temprano, más t; emprano que, tarde, sé va para siempre. Sólo temporalmente podrá retener al. que al fin acabará: por despreciarla. L. a hermosura que splo hiere á Los sentidos, la que atrae por ese concepto siolainente, podrá enloquecer al hombre; pero no se hará dueña de su corazón. Es que se confunden dos. cesas que sólo tienen u: u punto de contacto; pero que son del todo diferentes: el sensualismo y el amor. Nunca s e- m o s t r ó más hermosa la bella condesa deXaiiig, que cuando, h a l l á n d o s e en una comida ole gran etiqueta, delante de los comensales amamantó á su hijo, que con sus lágrimas la peFot. Goñi.