Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MADRID, L U N E S 3 DE MAYO DE i 907. N U M E R O EXTRA. 10 C É N T I M O S) B B l e o n a s k y v- a- mr i Ijü- j ir r X J CRÓNICA U N i y j R SAL ILUSTRADA. AÑO IIL NÚM. 708. P j ir. mi k 5 MEsawi, mam W SIT A 1 ADIUD. Ei LA PRlSiDHNClA JjJtL CON EiO REUNIÓN DE LA MAYORJA PARLAMENTARIA, iR V QAl ANOCHE, B. 0 I A PIIESIDENCIA I) F, D. ANTONiO MAURA x A B C E N LA. MONTAÑA. P O R JOSÉ M SALAVERRIA I a plenitud del año. Jvectores del A B C: el qiie os habla en este momento se ha subido á lo alto de una montaña, y desde lo alto, eu la vecindad del cielo, en la misma patria de las aves, en la región donde se fraguan los vientos y los rayos, desde a l l í os quiere a c o n s e j a r y decii- ¿Pai a qué obstinaise en habitar las calles estrechas, las casas alta, s, los gabinetes pequeños? ¿Por qué esa automática peregiinación desde un lugar ahogado á otro lugar pestilente, de wn gru po á otro grupo, de una charla á otra charla, de un tedio á otro tedio, de un cabo de la ciudad al otro cabo; Las ciiidades son nn absurdo en cnantoilega la primavera; la primavera está hecha j, ara el campo, para la liiontaña; el vivircomo Eiutónuitas es una desdicha; la libertad y la alegría vuelan por la montaña. Los que sudáis, los q u e marcáis vuestro fastidio, los que giráis en la eterna ruecla de las ciudades, ¿podríais decir, como yo digo íiliora, que toda la Tierra me pertenece, que La Tierra se halla tendida debajo de mis pies lo mismo que tm dócii esclavo? VosotroS; por l u á s esfuer: os 4 ue realicéis, úuica- Fot. A B C. mente podréis subiros á lo alto de un balcón y er abajo... ¿qué cosas? nn tranvía, una pai- eia de guardias, un mendigo, gente, mui b i gente. Todo eso, en verdad, vale bien poca cosa. E n cambio yo, El mar, sólo este sagrado nombre infunde respeto y pánico, el mar está tendido ahí cerca, ámis pies, ans- hu como ana 11 anura, ai. -il como tm cielo, bello e imperturbable como la misma eternidad; los barrancos bajan de la montaña y se anegan en el valle; el valle pasa tortuoso como un reptil, llano y riente como un sueño de pereza, y mi mirada puede abarcarlo de una vez y en su conjunto, tal como si fuese una propiedad mía; las colinas se encorban ante nri 5 ojos, descienden con humildad hasta el borde del río; los árboles, las caserías, los semblados... todo eso e. itá á mis pies, todo eso me pertenece, tod: s esas voces y todos e o: colores cantan y bi ilaii en una suprei M a: r, ionía inefable jac vi ne hasta mí, iiul T c un bolocautí- O L belleza. -iistán cantando las oces d e l c a m p o -AJi vosotros, los habU. nt s d é l a ciudad. X os ñros no conocéis OLÍ música que la artií Liosa y sabia de los iij irumcntos; no concebís otra melodía que la q u e sale d e una combinación de vio- MADKID. EN EU CONGRESO DE LOS DIPUTADOS PEUNION VERIFICADA AYER TARDE EN UNA DE LAS SECCIONES DE LA CÁMARA POPULAF PPR LOS DIPUTADOS SOLIDARIOS. PRESIDIDOS POR EL SR. SALMERÓN X Fot. A B C,