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HUMERO 696 ABC. MIÉRCOLES i. D E MAYO D E S 907. OCHO P A G I N A S EDICIÓN í. a PAGINA, 5 de lo que había heclio otras veces, buscó los tre la fuente Cibeles y el solar de los Jardines prender la lucha en consecuencia; sólo ellos ¡papeles matrimoniales y cogió su cédula, dis- del Buen Retiro, prolongándose por la calle de pueden descubrir el alcance de ios movimienI poniéndose á salir de la casa. Alcalá, en dirección, á la plaza de ía Indepentos de los asaltantes y reconocer su verdadero I En aquel momento Juan, que se cree esra- dencia. objetivo. Y añade que debe existir una rela- i viera cercano á la cómoda, la hizo el dirmaro, ción estrecha entre el fuego de Lis baterías de A esta misma hora estará formada la Caba yendo á estrellarse el proyectil, después de llería en columna, detrás de la línea de Infan. costa y el de las máquinas de la defensa maríti- inúligencias de ayer. ma, (torpedos de fondo, minas, guardacostas, Durante toda la tarde estuvo constituido atravesar ¿a cabeza á Luisa, en la pared de en- tería, entre la fuente de Cibeles y el ministerio torpederos, etc. y que esta combinación de los ayer en su despacho de la Casa de Canónigos frente. de la Guerra, hasta el paseo de Recoletos, esfuerzos no puede obtenerse más que por el el Juzgado que entiende en esta causa, forma- I 1 a autopsia. Depliegue y desfile. empleo del personal de la Marina dirigido por do por el Sr. Vela, el actuario Sr. Aguilar y el i El médico forense Sr. Satnaniego, que Conforme la comitiva rebase el frente de nn oficial de Marina oficial Sr. Amorós. anteanoche asistió con el Juzgado á las dili- los Cuerpos en formación, segui- rán éstos deY esto que decía Moltké hace muchos años, La mayor parte del tiempo invirtióla en el gencias practicadas en la casa del suceso, aquélla en columna de de bataje lia demostrado en nuestra última guerra, en estadio de las diligencias practicadas la ne ie practicó ayer mañana la autopsia del cadáver trás de ios ingenieros, situados honor paseo del llón, y en el Santiago de Cuba y en Manila. En ambas pla- anterior en la casa de la víctima. de Luisa. Prado, marcharán á retaguardia á la sordins ías se daba el caso repetidamente de que al Parece ser que en ese reconocimiento el juez Hoy enviará el dictamen ai Juzgado para colocarse en columna en la parte izquiermoverse un buque americano, dijeran los ofi- Sr. Vela tuvo ocasión de observar que el proda de la calle de Alcalá, entre la Cibeles y calle cíales de Marina inmediatamente, sin equivo- yectil que causó la muerte á Luisa, estaba indel Barquillo. carse, si venía á bombardear ó no; lo conocían crustado en la pared á la altura de un hombre, j La compañía del regimiento de Sitio, al! leen mil detalles, ai parecer insignificantes, pero detalle que contrasta con la manifestación dei gar la comitiva ai monumento, marchará á sique deben ser de gran importancia cara los Valenciano de qtie su mujer se suicidó estando D E 8O8 tuarse próxima al Museo de Pinturas y hará profanos. sentada en una silla al lado de la cómoda. i as salvas. las tres descargas de Ordenanza, en dirección Y es lógico que suceda asi, porque para ad- También le llamó la atención al Sr. Vela ía cirhay al quirir él conocimiento de si un baque avistado cunstancia de ser el cañón derecho de la pis- Con arreglo á la orden de la plaza, desde de la parte baja del talud quesu puestocostado para, el las tres dé esta tarde hasta, la puesta del so! regresando después á tornar á gran distancia es de guerra ó mercante, á qué tola con el cual se hizo el disparo. una sección del 2.0 regimiento montado de Ar- i de nación pertenece, si es crucero ó acorazado y Este se efectuará en columna de honor. tillería haiá salvas de tres cañonazos, de me I qué rumbo lleva, se necesita precisamente ser I fos hermanos de Luisa. Ante el juzgado comparecieron ayer tarde en media hora. hermano de Luisa. Los ir 3 (Mañana, al toque de diana, harán, otra salva ETALLES soluto la información que de tres cañonazos, y luego disparará uno, i insuperables para un o aal de Ivjér ¡s- UN ATENTADO publicamos en nuestro número de ayer acerca j de media en media hora, hasta que, concluya En resumen, que la reforma no es un capricho ni está desprovista de fundamentos sóli- de los continuos disgustos que había en el ma- el desfile de las tropas por delante del ObelisGUATEMALA, 1 1 M dos en que apoyarla; la han adoptado Inglate? trimonio por el carácter insoportable del Va- co del Dos de Mayo. O rra, Alemania é Italia, y en Francia han abo- lenciano y ios malo tratos de que hacía víctjúna Estas salvas se hacen todos los años para s esuita que 110 era una bomba lo que estalló conmemorar la histórica fecha. ai pasar- el Presidente, sino una mina que gado muchos escritores militares en favor de á su mujer. Y lo advertimos así para que aquellos qiie estaba enterrada y que ué accionada por hilos ella, entre los cuales se cuenta Mr. Lockroy, Añadieron que Juan, aesae ios diez años, viano de los mejores ministros de Marina civiles vía separado de su. familia y que en diferentes lo ignoren ó no lo recuerden, no crean que eléctricos desde una casa habitada por un in que ha tenido la nación vecina. ocasiones amenazó de muerte á sus padres y esas salvas tienen por objeto anunciar el alum- dividuo llamado Rodil. bramiento de S. M. la Reina Victoria, fausto Dejemos, pues, á nuestra Junta de Defensa hermanos. Se han efectuado muchas detenciones, Nacional el cuidado de dilucidar problema tan Parece ser que también declararon que si suceso que seespera por todos para muy pronto. importante, y si su decisión es contraria á los consintieron en la boda de Luisa con Juan, fue CONTRATARE VO LUCÍ ON intereses del Ejército, sométase á ella en bien porque éste, siendo novios, la amenazó varias üormación de las tropas. recorrer la procesión POS CABLE. Las calles que ha de la patria, suprema y única aspiración que veces, diciéndola que si no accedía á ser su es- cívica estarán cubiertasde las siguientes fuerWASHiNGTON, 1 I M por posa la mataría á puñaladas. deben tener los Institutos armados, j y ister Bacon y el embajador de Méjico haa zas que mandará el general Aznar: El hermano de la víctima, ampliando su priJ. M. T. Brigada de Infantería de linea, Ru- recibido despachos anunciando como inmera declaración, dio nuevos detalles. Asegu- bín, regimientos del Rey, Saboyay generalídem minente unmovimiento revolucionario en GuaLeón, ró que los malos tratos principiaron en la no- de Cazadores, general Pero! batallones de Ma- temala. che del mismo día que Luisa y Juan se unieron drid, Barbastro, FigUeras, Las Navas y LlereParece seguro que los Estados Unidos y MéNUESTROS CONCURSOS en matrimonio y que á los pocos días de estar na; Ingenieros, general López de la Torre, se- jico, de común acuerdo, tratarán de evitar la casados y al observar la. familia de Luisa un. gundo mixto y batallón de ferrocarriles; Ar- revolución en dicho Estado. gran decaimiento en ésta, ¡la preguntaron la tillería, coronel Menachó, segundo montado y ¿SERA causa, y ella les contó que se debía á que Juan cuarto ligero; división de Caballería, general pegaba brutalmente. Ó INFANTA? la Dos meses después, cierto día, Luisa llegó Huertas; brigada, infante D. Carlos, Princesa, ¿pomo habrán adverado nuestros lectores por á la casa paterna acongojada y llorosa. Le in- Pavía y María Cristina. A las nueve y tres cuartos de mañana, una la lectura de los datos estadísticos de este terrogó su padre, y lá infeliz joven le mostró el compañía del regimiento de Sitio, con la músi OR TELÉGRAFO interesante Concurso, durante ios últimos días cuerpo lleno de señales y cardenales. ca de la Academia de SEVILLA, 3 o C N la votación de los que presumen que el primoPor consejo- de su padre, Luisa denunció á formada en línea, en laArtillería, se encontrará calle Mayor, apoyando pfl billete á que ha- correspondido el segusido génito de SS. MM. será una Infanta, aumenta su marido y en el Juzgado municipal de Viconsiderablemente, ai contrario de lo que ocu- cal varo se celebró un juicio de faltas, en el la derecha en la esquina de la plaza de la Vi- preinio fue vendido en la Administración lla, y delante del Ayuntamiento y Gobierno, de Loterías de la calle de Jesús del Graw rría en ios primeros días deí Concurso, favora- qué aquél fue condenado. civil. Poder. ble á la suposición de un presunto Príncipe. Esta fuerza servirá de escolta á ía comitiva. Uno de los décimos lo adquirió el dueño del Para demostrar el interés que la pregunta, P etalles importantes. La brigada de Infantería de línea se hallará aguaducho de la plaza del Duque, Matías Tobase de este Concurso, ha despertado en toda El hermano de Luisa hizo varias maniEspaña, bastará con indicar que llevamos re- festaciones que de, confirmarse su exactitud formada á la misma hora, con filas abiertas, sento, quien lo repartió en participaciones. Un betunero que llevaba una, la devolvió cibidas más de 16.000 cartas- -amén de boleti- tendrían verdadera importancia. Refirió que, desde la Casa de la Villa, por las calles Mayor nes franqueados- -procedentes dé todos los según noticias que hasta él habían llegado, y Ciudad Rodrigo, plaza Mayor (lado Oeste) y anoche porque le hacían falta dos reales. El tercer premio faé expendido en la calle ámbitos de la Península, y muchas de ellas de Juan recorrió el aomingo varios establecimien- calle de Toledo hasta la catedral. Los Cuerpos pueblecitos casi ignorados, hasta donde llegó tos de las Ventas y mostró públicamente unas de esta brigada, tan pronto como la comitiva de Chicarreros. Un décimo lo jugaba el subdito extranjero la; noticia de este Concurso de A B C. cápsulas de pistola, diciendo que las tenía des- haya pasado por su frente, marcharán á la plaza Mayor; allí romperán filas con armas colga- Mr. Asear Wolf, que llevaba una decena. A. continuación publicamos el resultado de tinadas para su mujer. das, hasta las once y media, en que volverán El último sorteo del mes de Marzo pasado le la votación hasta el día de hoy: j á formar, desde la puerta de la catedral, por tocó el premio mayor en otro número de la i iro testigo. ia calle de Toledo, plaza Mayor y calles de- Ge- misma decena; El Juzgado recibió también declaración í Otros dos décimos del tercer premio los adP: SI: -TCIPB INFANTA j ai testigo José Lídón, joven de dieciocho años, rona, Atocha y Carretas, hasta Correos. VOTOS RECIBIDOS i que habita en la casa del suceso. Vio salir á j A las once y tres cuartos estarán formadas quirió el confitero Rinaldi. la brigada de Cazadores y ios Ingenieros, con! I Juan y le oyó ía exclamación de que hablamos j ¡ayer: La he matado y que él quiso, refutar j filas abiertas, desde la Casa de Correos, por las 15416 j Suma anterior. 14.319 I en los careos de anoche. I calles de Carretas, Puerta del Sol, Alcalá, plaza de Castelary paseo de coches del Prado, hasta Votación hasta ayer. Curación de ¡os catarros aguaos y crónicos. Estable 1.693. Sjuposicicnes. 723 el monumento dei Dos de Mayo. cimiento fundado en oí año 183- í. ¡Los M; i: Ii izo, 6 Entre los vecinos del barrio de la GuindaLa Artillería, á las doce y cuarto, en colum! TOTAL HASTA HOY 15.042 i 17.109 j lera es opinión corriente que los esposos sos- na de baterías y con ia cabeza en ía plaza de fff ¡US ¿H Pf -Í? M i l l Peluquero. Servicio 25 tuvieron una disputa y que Luisa, á semejanza Castelar, detrás de la línea de Infantería y en- ...yj- L J H e t j H -a t t j a S j 32, GRANDES j Aguas azoadas Radio- aetlYas BIBLIOTECA DEABC 80 LAS DOS BARONESAS Tt ¿Por qué no os quedáis á almorzar? -Porque mi posición es ridicula. ¡Oh! ¡Sí, ridicula, sostengo la palabra... Así, pues, me voy: pero si puedo seros ñtil, verdaderamente útil, con un despacho vuestro, vengo... Soy completamente vuestro... Adiós, ó mejor dicho, hasta la vista. -Esperad al menos á que enganchen. -No; tengo necesidad de hacer algún ejercicio... Iré á paso ligero á desayunarme en Coye, y desde allí me dirigiré á la 1 estación. Piedagniel dejó el chalet acompañado haf a reja por Mr. de Nervüle y la baronesa viuda. Tía y sobrino subieron en seguida al saloncito. ¿Qué piensas de todo esto? -preguntó la barone sa. -Pienso, querida tía, que el Dr. d Harblay es hombre fuerte. ¡ün charlatán! a- -De ninguna manera; un verdadero sabio. Lo creo muy capaz de curar á mi primo Max. Por consecuencia, me parecería muy poco político hacerse de él un enemigo declarado. ¿Qué dices tú? ¿Puedo 3 0 aceptar la jactancia de este personaje que no es Sino un instrumento en las manos de mi nuera? Jorge se sonrió. -Querida tía- -repuso, -detestáis de tal manera á Leonida, que la hacéis responsable de todo lo malo que pueda ocurrir aquí. Tened cuidado. Una idea fija de este género conduce á esta monomanía que los alienistas llaman el delirio de las persecuciones. Vamos, escuchadme, y razonemos fríamente. Tenéis todo género de interés en que Max se cure; interés de cariño y de fortu na. No os enajenéis la voluntad de un hombre que promete salvarle, y que, en todo caso, prolongará su existencia bastante tiempo para que sea posible el paso de que hablabais nntes... Mr. d Harblay (hago constar el hecho sin comentarios) se ha apoderado de la confianza de Max, Puede sernos, pues, muy útil ó particularmente nocivo con respectó á este paso, animando ó desanimando á mi primo para- que haga lo que deseáis... Puede igualmente ins tigar á Leonida para que obedezca, á su marido y asegure vuestro porvenir; pero para esto, ya comprenderéis que es necesario que sea nuestro amigo, y que os abstengáis, de hoy en adelante, de maltraer á Leonida su aliada... No se coge á las moscas con vinagre dice un viejo refrán. Cesemos, pues, la lucha contra Mr. d Harblay; aparentemos respetar sus ideas; llevemos la política hasta solicitar sus consejos... Haceos benévola, al menos en apariencia, con vuestra nuera. Esto no compromete á nada... Preparad, en fin, el terreno y Solamente de esta manera, creedlo, obtendréis buena cosecha. I, a baronesa había escuchado á su sobrino sin pestañear. Cuando hubo concluido, sus labios dibujaron una mueca lo cual no le impidió responder, después de haber reflexionado un instante: -Tal vez tengáis razón. -Tengo razón, no lo dudéis, más bien dos veces que una, -La comedia será difícil de representar. f. -No tendréis que hacer sino, querer, para desempeñar, vuestro ill bte, que es al mismo tiempo el amigo de nuestra familia desde hace muchos años; por él y no por mí, deploro la afrenta que á los dos nos ha hecho monsieur d Harblay. -Mr. Luciano d Harblay ha dicho á Mr. Piedaguiel que iría á conversar con él dentro de pocos minutos, y estad segura que no tendrá excusas, sino muy buenas razones que darle. ¡Razones! ¡Buenas razones! -repitió Piedagniel con sorna. ¿Y cuáles, se ñora baronesa, si gustáis? Lo que acaba de pasar es ia negación absoluta de toda cortesía... Soy el médico titulado de Mr. de Tréves... Vengo aquí llamado por su madre. Tengo el derecho imprescriptible de presentarme á la cabecera del enfermo, aunque este enfermo tenga recibida ya asistencia de uno c de varios de mis colegas. Esto no admite discusión, ¡es elemental! -Calma y sangre fría, qiierido doctor. -dijo la baronesa Germana llevan dose á la fuerza ai, viejo médico. Ciertamente, tenéis vuestros derechos y os prometo que los haremos valer. Y diciendo esto, le condujo al saloncito, donde los acompañó Jorge de Nerville, que se había guardado muy bien de intervenir en la escena precedente. Leonida les siguió. -Al cabo de dos ó tres minutos un criado vino á anunciar oue Mr, d Harblay solicitaba el honor de una conversación con su colega. -Hacedle entrar- -dijo la baronesa viuda. Luciano cruzó ia puerta. Parecía tranquilo, pero un observador atento hubiera podido adivinar que esta aparente tranquilidad ocultaba viva emoción. 1 El silencio glacial con que fue recibido no le desconcertó. Evidentemente se encontraba entre personas hostiles. Leonida sólo le dirigió una mirada afectuosa. La joven también estaba muy conmovida y no lo disimulaba. La parecía que iba á pasar alguna cosa extraordinaria. -Querido colega- -dijo Luciano, adelantándose hacia Piedagniel, -deseo explicaros mi conducta, que ha debido pareceros extraña, excesiva, pero que comprenderéis, puesto que sois médico. Piedagniel interrumpió con dignidad: -Tengo curiosidad de saber cómo vais á paliar el ultraje que habéis hecho á un miembro de la Facultad, á un colega cuyo mérito podéis poner en duda, pero en el cual hubierais debido respetar, sin embargo, los cabellos blancos V la cinta roja. -Yo no tengo nada que paliar- -respondió el joven doctor; -no ha habido ningún ultraje. Ha habido él sostener una consigna dada anteriormente, la ejecución de un régimen regular... -Esta consigna no debía existir para mí; yo tenía el derecho de juntarme con vos. -Vos teníais el derecho de reemplazarme, y os he ofrecido mi puesto; pero de ninguna manera el de ser mi colaborador contra mi voluntad. El tono de Luciano, que era conciliador en un principio, se había vuelto seco y duro. -SI joven dirigió una mirada en derredor, buscando una silla que no le lia-