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M A D R I D l l i i N c s i 22 D E ABRÍ L D E 1907. N Ú M E R O SUELTO, 5 C É N T I M O S 4 ígtgif CRÓNICA í) j L UNIVER- ILUSTRADA. A Ñ O 111. NÚM. 687. 9) S) g 2. É P O C A distrito ¡con la misma fecha del d í a d e las elecciones: 21 de Abril! En el aviso se comunicaba el traslado de la sección á la calle del Príncipe de Vergara, número 25, planta baja, por haber desaparecido la casilla ¡por apertura de la calle de Padilla! Como se ve, el caso es precioso y la diligencia de la autoridad fué debidamente comentada... Los comentadores convenían en que el señor Encío podía haber dado el aviso al día siguiente de la elección. Así hubiera sido completo su trabajo y él hubiese resultado un hombre verdaderamente grande, suprimiendo no ya. unos votos, que esto lo hace cualquiera, sino ¡un colegio completo! Resultaría prolija la enumeración de incidentes análogos, razón por la cual hacemos de ella gracia al lector, pues ayer ocurrió lo que ha ocurrido siempre, suscitándose los incidentes que son consiguientes, sobre todo, cuando al hervor de las pasiones se unen los efectos del vino, que, al caldear los cerebros, origina disputas y (juerellas, que las más de las veces tienen su término merced al beneficioso influjo del amoníaco. 1 1 na urna rota, A la una y media promovióse en la sección lo. a del distrito de Palacio, situada en la plaza de los Mostenses una discusión muy viva, Los interventores republicanos acusaban al presidente de cometer ilegalidades en la votación, y éste, dando fuertes puñetazos sobre la mesa, declaraba que su conciencia estaba limpia del repugnante pecado del chanchullo. Én la discusión intervinieron varios electores del distrito, que apoyaron con sus argumentos, y también con sus gritos, las razones de los interventores de su partido. De pronto, uno de éstos salió, volviendo á los pocos minutos acompañado de un joven de dieciocho años de edad, y de aspecto decidido. Este, con gran rapidez, cogió la urna, levantóla sobre su cabeza, y la arrojó violentamente contra el suelo, produciéndose el consiguiente escándalo. Avisado por teléfono el comisario del distrito, se presentó con buen golpe de agentes, dedarando suspensa la elección. A las tres llegó el Juzgado de guardia, que levantó el oportuno atestado. El iracundo joven, autor del desaguisado, fué preso. 1 as autoridades. El ministro y el subsecretario de Gobernación permanecieron durante todo el día en su despacho oficial, eomunieando con algunas provincias. Uno y otro se felicitaban ayer tarde de que la j o m a d a electoral se desarrollase con toda legalidad. El gobernador civil, Sr. Marqués del Vadillo, recorrió algunas secciones, pero permaneció la mayor parte del día en su despacho recibiendo los partes que le comunicaban de las Delegaciones, y que luego transmitía por teléfono al Sr. La Cierva. El alcalde, Sr. Dato, después votó en una sección establecida en las escuelas de Aguirre. 1 j n accidente. Encontrándose allí el Sr. Dato, recibió noticias del accidente ocurrido en la Casa de la Moneda, y al salir apresuradamente y no encontrando el coche oficial, se dirigió á pie al expresado colegio, dejando recado en su casa, al pasar, para que dicho carruaje fuera á buscarle al citado lugar. A poco se encontró el coche del alcalde, que salió en busca de su dueño tan precipitadamente, que desbocados los caballos al entrar en la calle de Columela, salieron en desaforada carrera hasta chocar con una columna del tranvía, resultando aquéllos heridos y destrozada la lanza del coche. En los primeros momentos creyó la gente y cundió la notieia, de que el Sr. Dato ocupaba el carruaje al ocurrir el accidente, y fueron muchas las personas que se dirigieron á la Alcaldía para enterarse. Afortunadamente, el alcalde debió su salvación á la casualidad, y en el suceso no hubo desgracias personales que lamentar. Por la tarde. visitó algunos colegios de los distritos de Buenavista y Chamberí. w o t a n t e s ilustres. E n distintas secciones del distríto de Buenavista, en el que se halla enclavado el aristocrático barrío de Salamanca, votaron, entre otras personalidades, los Sres. Montero Ríos, Moret, Osma, Benot, García Prieto v Osma. I os escrutinios. También queremos ahorrar al lector el cansancio que le produciría el seguir paso á paso la lenta descripción de los escrutinios en los diferentes distritos. H u b o lo que hubo siempre: presidentes más ó menos ífrescos -de ardorosos los calificarían sms correligionarios- -que trataron de fugarse con las actas en blanco; húbolos también que consiguieron realizar su propósito, y todo ello seguido del inevitable cortejo de protestas, reclamatíones y amenazas. Susidtáronse también algunas pendendas, y esto contribuyó á que aumentase el número de los detenidos en las Delegadones. El presidente del colegio estableddo en la Casa de Socorro de las Peñuelas y los interventores monárquicos se negaron á firmar las actas y certificadones de los interventores republicanos, emprendiendo la faga en u n coche y escoltados por parejas de Orden público. El presidente de la seccidn 20 de la I n d u s a en unión de las actas de la secdón, en blanco, emprendió la fuga, sin que los republicanos pudieran darle alcance. E n uno de los colegios, situado en el lado izquierdo de la plaza Mayor, había á última hora de la tarde enorme efervescencia. Cerrando las bocacalles se situaron secciones montadas de guardias de Seguridad, y distribuidos entre las carteleras del censo había también numerosos guardias y agentes de Vigilan tía. El candidato Sr. Mora 3 rta, después de formular varias protestas, presenciaba el escrutínio, que se efectuaba lentamente. El aparato de fuerzas respondía, según se decía, al temor de que se intentara realizar algún acto de violenaa, temido al parecer. Nada ocurrió, sin embargo, que hiciera necesario el concurso ds la fuerza allí reunida. p r e s i d e n t e herido. La tranquilidad que reinó durante la mañana en el distrito de la Inclusa, vióse interrumpida, por la tarde, al hacerse el escrutinio. El presidente de la sección establecida en la calle de Rodas, escapóse con las actas, y perseguido por la multitud que se hallaba estacionada en las puertas del colegio, fué alcanzado en la calle de Embajadores, donde hxi apedreado. Uno de los guijarros lanzados vino á darle en la cara, produciéndole una herida grave, con fractura del hueso maxilar superior. Fué curado en la Casa de Socorro. Se llama D, César Camicer, de treinta y nueve años, y es el contador de la Diputación provincial. Un guardia de la sección montada resultó también con una herida leve en la mano Í 25 quierda. Su nombre es Eugenio Rodríguez. Los alrededores de la Casa de Socorro estaban tomados militarmente por la Guardia d v i l y municipal montada. W arias noticias. En el Círculo republicano y en cuantos si. tios se hallaban éstos reunidos, esperando noticias de la lucha electoral, comentábase duramente el acuerdo tomado, y que atribuían al Gobierno, de impedir en las primeras horas la votación de todos aquellos electores que inspirasen alguna sospecha, por cambio de domicilio, identidad de apellidos, etc. etc. En efecto, cuantos se presentaban en tales condiciones, eran rechazados, si bien diciéndoles que podrían volver á votar á las cuatro de la tarde, Este sistema, añadían los republicanos, es el más cómodo para restringir nuestra votatíón, tanto por coincidir la hora con la de la entrada de los toros, como por la molestia que supone el volver de nuevo, pues claro está que muchos de los que han encontrado dificultades al emitir el sufragio, no vuelven al colegio. E n un establedmiento de la Carrera de San Jerónimo, donde el Sr. Ñongues tiene un despacho de vinos, han permanecido durante todo el día muchos republicanos, comentando los incidentes de la lucha electoral. En dicho sitio, como en el Círculo del partido y en varios colegios, nos enseñaron una candidatura ministerial que tenía al dorso un timbre en seco, que decia: Candidatura liberal conservadora Esta es, al parecer, la contraseña de que se han valido algunas rondas volantes. Muchas de las candidaturas republicanas estaban impresas en papel muy fino, transparen tándose los nombres. A última hora de la tarde no se podía dar un paso por los salones del Centro republicano de la calle de Pontejos. Frente al portal de la casa en que el Centro está situado había centenares de república nos, que asaltaban, ávidos de conocer el resultado, á los correligionarios que iban llegando. Cuando mayor era la animadón en la calle de Pontejos, llegó un carruaje, y de él descendió el general Weyler. Los grupos le abrieron paso, saludándole con respeto. Rápidamente corrió la voz, y antes que el ex ministro de la Guerra llegara al tercer piso, adonde iba de visita, én el Círculo republicano se sabía que el general Weyler estaba subiendo la escalera. La visita en aquellos momentos produjo muchos comentarios. Según manifestación de l o s propios interesados la candidatura socialista tenía m u y pocos sufragios. También habían sido detenidos tres interventores sodalistas por formular protestas. E n el Círculo conservador reinó durante todo el día una soledad espantosa. ímmmK k W LAS ELECCIONES DE AYER LA LUCHA EN MADRID. -PRECAUCIONES. -PRESIDENTE AGREDIDO CANDIDATOS Y AUTORIDADES UN HERIDO TRIUNFO DE LA CANDIDATURA MINISTERIAL LA JORNADA EN PROVINCIAS. -UN MUERTO Y VARIOS HERIDOS EN BARCELONA GRAVES DESORDENES EN VITORIA. -LOS REPUBLICANOS TRIUNFANTES EN VALENCIA NOTICIAS DEL RESTO DE LA PENÍNSULA. -INFORMES OFICIALES TRIUNFO DE LA SOLIDARIDAD EN CATALUÍsTA sección, siendo aplazada oara hoy á las ocho de la mañana. A esta sección acudieron á raíz de acaecer ornada tranquila. De tal puede calificarse la jornada electo- el suceso el alcalde Sr. Dato y los Sres. Morokal en la corte pues aparte de algunos des- te y Ormaechea. agradables incidentes que más adelante relatamos, no ocurrió, afortunadamente, nada que ncidentes varios. confirmase los funestos augurios que durante Un individuo que ya había votado en Chamla víspera se habían hecho. La animación en los colegios electorales fué berí, se presentó en el colegio establecido en ayer grande, mayor aún que en pasadas elec- la calle de San Vicente, con la intención de ciones; monárquicos, republicanos y socialis- votar. Una ronda de republicanos, que iba sitas, aprestáronse á la lucha desde bien tem- guiéndole, le propinó una regular paliza, despxano, y á este propósito, es forzoso reconocer trozándole completamente el traje. Al final de en aras de la imparcialidad, que, tanto unos la reyerta, se puso de su parte el público y el como otros, acudieron provistos de todos los falso elector pudo huir. En uno de los colegios establecidos en San recursos y de todas las artes que en estas ocasiones es costumbre poner en juego, con es- Carlos, presentóse un señor muy elegantemencarnio notorio de la pureza y de la respetabili- te vetado, y votó con el nombre de Bustamante, ingeniero. Poco después llegó el verdadero dad del sufragio. Esto quiere decir que ni por los partidarios Bustamante. El caso es curioso por tratarse de del Gobierno ni por los de sus contrarios se re- una persona bien vestida, y no de un obrero. En uno de los colegios del distrito de la Unigatearon aquellos ardides y aquellas artimañas que tienen sus calificativos apropiados en versidad, resultó un individuo con la cabeza el argot electorero y que hábilmente puestos en rota. En la calle de San Cosme hubo palos. En la calle del León, un interventor del sejuego por los llamados muñidores, desvirtúan por completo u n a elección verdad, valiéndose ñor Fischer se presentó con una credencial que de todo un ejército de rondas volantes y demás no era suya y dio como pretexto que el titular no podía venir porque tenía mucho que hacer. sicarios que en estos trabajos intervienen. Las mesas se constituyeron á la hora en pun- Fué detenido y luego puesto en libertad. En la calle de Hilario Peñasco no habían toto, y aparte de algunos presidentes que no quisieron dar posesión á los interventores de las mado posesión los interventores republicanos oposiciones, valiéndose para ello de todo gé- á las doce y media, por negarse á ello el presinero de pretextos, algunos verdaderamente ni- dente de la mesa. En una sección, establecida e n el Ayuntamios, no se registró en dicho acto incidente miento, se opuso un interventor republicano á alguno digno de especial mención. Las autoridades no se descuidaron tampoco, que votaran unos oficiales del Ejército, alegany desde bien temprano pudo observarse que do que á ello se oponía la Ley. Después de grandes esfuerzos le pudieron habían adoptado todo genero de precauciones. E n las puertas de los colegios había parejas convencer de su error y los oficiales emitieron de Orden público y de Policía urbana, viéndo- su sufragio. A las diez de la mañana había ya detenise delante de algunos de ellos algunas parejas dos en la Comisaría del distrito de la Univerde la Guardia civil. También patrullaron por las calles guardias sidad nueve individuos por disposición de los áe Caballería del Cuerpo de Seguridad, de cuyo presidenteis de varias secciones. El Sr. Moróte acudió al Gobierno civil poco instituto hubo durante todo el día, y dispuesto para salir al primer aviso, u n fuerte retén en d, espués de las once de la mañana, y permaneció breve rato conferenciando con el señor el patio de Gobernación. l os barrios del extrarx adiOj especialmente lá marqués del Vadillo. En la calle del Cid hubo, al constituirse la Guindalera, la Prosperidad, ias Ventas, los Cuatro Caminos y los puentes de Segovia y mesa, un incidente originado por negarse el de Toledo, hallábanse convertidos en verdade- presidente á dar posesión á dos interventores. ros campamentos. Por fortuna, las fuerzas no Estos obstináronse, sin embargo, y aunque se vieron obligadas durante todo el día á salir contra la voluntad del presidente, ocuparon de su actitud expectante, pues las pequeñas sus puestos. En el distrito de la Universidad un elector contiendas que surgieron fueron dirimidas al punto, sin más consecuencia, las más de las republicano fué agredido cuando se disponía á veces, que la detención preventiva délos albo- votar con nombre supuesto. Resultó con una herida en la cabeza y tuvo rotadores. que ser trasladado á la Casa de Socorro. I os candidatos. El agresor pasó á la Comisaría. Recorrieron desde primera hora los disEn la Comisaría del distrito del Centro hatritos, siendo acompañados algunos de ellos, bía, á las dos de la tarde, tres detenidos; dos especialmente los republicanos, de notarios, en de ellos lo fueron á petición de un sujeto que previsión de qne tuviesen que ser levantadas aseguró á los guardias e r a perseguido por actas relacionadas con protestas y redama- aquéllos. dones. También se nanapa en el mencionado cenLos Sres. Morayta y Moróte contribuyeron tro el Sr, Ordax, interventor republicano del en diversos lugares á que fuesen puestos en colegio electoral establecido en la calle Imlibertad algunos de los interventores republi- perial. csanos detenidos. La detención de dicho señor parece que fué El Sr. Pérez Galdós hizo levantar acta nota- motivada por haber protestado en forma viorial de que no se diese posesión á dos interven- lenta de que el presidente de la sección introtores de u n a sección del distrito de la Inclusa, dujera en la urna la papeleta de un elector, protestando también de que fuesen detenidos cuyo nombre no se había comprobado ue se un elector y un interventor del citado distrito. hallase en el Censo. El ilustre novelista visitó también las secEl interventor, indignado, dio un puñetazo ciones del distrito de Palacio. én la mesa, y al trepidar ésta, cayó el tintero El Sr. Garay recorrió las correspondientes á sobre el pantalón del presidente. La prenda lEíJnclusa y Hospital; el Sr. Prats las de Pala- quedó en lamentable estado, y su dueño, con la cio y Centro. En este último distrito vimos tam- contrariedad consiguiente. Los guardias llevábién al candidato socialista Sr. Fischer, que ronse al interventor y éste permaneció en la por cierto tenía intervención en casi todas las Comisaría toda la tarde, pues el Sr. Caro, comisario del Centro, negóse á ponerlo en libersecciones. tad, no obstante las gestiones que para conseguirlo realizaron algunos correligionarios del tiros contra tin presidente. En la sección 11 del distrito de Buena- detenido, entre ellos, el concejal Sr, Cao y vista, establecida en el salón de sorteos de la Duran. En las inmediaciones del colegio estableCasa de la Moneda, ocurrió en las primeras horas de la mañana u n suceso desagradable, que, cido en el Instituto de Alfonso X I I hubo un afortunadamente, no revistió consecuencias choque entre dos grupos de monárquicos y republicanos, repartiéndose mutua ración de pagraves. Al constituirse la mesa, formuló enérgicas y los, á la cual pusieron término los guardias de repetidas protestas el interventor republicano Seguridad. Comentando el resultado satisfactorio que Valentín Vallejo, á quien hubo de llamar la atención repetidas veces sobre su intransigen- páralos republicanos arrojaban los distritos de te actitud el presidente D. Francisco Villa- Inclusa y Latina, según cálculos de aquéllos decía un enrage republicano, como respuesta á rroya. La votación dio comienzo sin que Vallejo probables combinaciones aue contrarrestaran resultados: hubiera depuesto su actitud, y de pronto, esos Pueden ustedes decir que el presidente- -cuando sólo iban introducidas en la urna 15 que trate de escapar esta tarde con las actas apeletas y sin que- -según oímos afirmar- -del escrutinio, cenará en el cementerio. ubiese ningún motivo que lo justificase, el La sección 8. del distrito de Buenavista esirascible interventor dio un fuerte golpe en la taba establecida, según el bando de la Alcalmesa, que hizo añicos los cristales de la urna. día, en la calle de Padilla, casilla de Vías PúProtestó el presidente, levantóse el inter- blicas, Algunos periódicos venían diciendo que ventor, y sacando un revólver, disparó contra la tal casilla era una pura entelec uia sin reael Sr. Villarroya, no hiriéndole casi por mila- lidad alguna, naturalmente, y asi tuvieron el gro, pues la bala le pasó por entre ambas gusto de comprobarlo todos los electores de la piernas. sección, los cuales se encontraron el ¡solar! con Armóse en la sala el revuelo que es de supo- sus correspondientes ripio y cascotes. ner, penetraron los guardias y á duras penas Un atento guardia municipal estaba encarfué detenido el interventor, que pasó á dispo- gado de aclarar las dudas, mostrando á los ind ó n del j u e z de guardia, siendo encerrado en cautos ciudadanos un aviso enclayado en un los calabozos del Juzgado. poit y n dc ipof iLtttaiei l 4 e 4 a flld dd l d e c d ó n quedó juspendidft n l a d t a d a EN MADRID J I A A NUESTROS LECTORES g Dejamos de publicar hoy el Suplen mentó ZJl MUJBTi T IJl CMM porque la información electoral del día y la enorme tirada de nuestras ediciones han exigido que ocupemoí todas nuestras máquinas, El precio del número de hoy es pues, de 5 céntimos. MI número de mañana, martes, acompañará el Suplemento LM MU tomó un coche, preparado al efecto, y acompañado á vanosjeiuaáiM j? evélv m. m AQ