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NUMERO 634 Iniciativa la redacción de auestro A lalega Españaá Politice y Administrativa sose r A B C MARTES 9 DE ABRIL. DE. 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN eáíat s y xompíú los cristales de eiaatro establecimientos de sedería, inutilizando los géneros allí expuestos. Los cascos no alcanzaron, por fortuna, á la gente, en su mayoría señoras, que estaban dentro de dichas tiendas. La calle quedó llena de restos de cristales, maderas y rótulos de tiendas. PAGINA 5 paasabls ea yarisede ellos 3 a amputación, de miembros. Sensación. P La impresión causada por las explosiones ha sido enorme. Al ocurrir la explosión en el Lian o de la Boquería, se Klujo gran confusión y alarma en las Ramb. a; en Ig. calle de Fernando y otras de las más concurridas. La opinión se pregunta para qué sirvió la reunión de personalidades para velar por la seguridad de los ciudadanos. f eunión de autoridades. Las autoridades han celebrado una larga conferencia sobre las explosiones. Se han dado enérgicas órdenes para buscar á los autores del atentado. T rabajos judiciales. Sigúese la pista á los vecinos que alquilaron el piso donde esta mañana hallóse un frasco sospechoso, por si éste resultara un explosivo. LUNES, 8) U debe la forinación de una comisiór ejecutiva con objeto de organizar en esta corte un bata- llón infantil que contribuya á la propaganda 1 POR TELEFONO de la instrucción militar y al afianzamiento del LUNES, S, 9 N. amcr á la Patria, proporcionando á la vez á la 1 n objeto sospechoso. juventud un recreo ameno y útil. A mediodía se ha producido gran alarma en la Rambla de las Flores, en la casa núm. 7, o que contenía la bomba. on los recursos de que lia podido disponer donde se halló la víspera de Navidad una s r -Entre los escombros se encontró trozos ve y con sujeción á lo que la ley dispone, el bomba, que estalló en el campo de la Bota. de un. visitador de la Plaza de Toros, -Si Peris, ha Una vecina del cuarto piso fue á. limpiar el hierro fundido del tamaño tornillos, centímetro trozos de conseguido que se haga el alcantarillado desde principal, que se había alquilado para taller cuadrado, balas Maüsser, la Puerta de Alcalá hasta la puerta de Madrid de sastrería, y, al examinar la cocina, halló un tubo de cobre con señales de haber contenido del circo taurino, y en breve se construirá el objeto cilindrico muy pesado sobre el fogón. un líquido que fue el que; probablemente de- alcantarillado del interior de dicha Plaza de Temerosa de que fuese un explosivp, lo reco- terminó la explosión. Los proyectiles y los cascos de la bomba lleToros. gió, lo bajó la calle con mucho cuidado y lo garon á enorme distancia, clavándose profunLa enfermería ha sido provista de luz y ca- entregó, á la Policía. lefacción eléctricas. fy se ha hecho el pintado y El objeto quedó en la vía pública, custodia- damente en las maderas, desconchando los es arreglo de pasillos, balconcillos y corrales. do por los guardias, hasta que fúé á recogerlo caparates. -momentos se creyó que era En los primeros el carro especial blindado. Jn individuo llamado Ricardo Casa Reina, Acudieron el gobernador, el fiscal de la Au- una expío- ion de gas. natural de Colombia, que se halla accidendiencia y el Juzgado, el cual instruyó las opor- I os heridos. talmente en Madrid, denunció ayer ante el Los heridos auxiliados en el Dispensario. comisario del Centro, que dos sujetos descono- tunas diligencias. Ignórase si se trata de una pila eléctrica ó son D. Juan Rico Calvo, de cuarenta y nueve! cidos le sustrajeron 5.000 pesetas por el acredide una bomba. años, beneficiado de la iglesia de Santa María. tado procedimiento del timo del portugués. Tiene la fractura completa de ambas piernas, vV LU: HES, 8, 11 N. Los timadores no han sido habidos. con destrozo de los tejidos. explosión de tina bomba. i a Guardia civil del puesto de Robledo ha. Esta tarde, a l a s siete, ha estallado una En gravísimo estado fue conducido al Hosa telegrafiado al gobernador civil ík J pro- bomba en la calle de la Boquería. Han sido pital. Se cree que será indispensable amputarvincia, participándole que ha deteMab á los heridas cinco personas, todas gravísimas. le los dos miembros fracturados. autores del asesinato cometido el día 29 del paMaría Redó Julia, casada, de cuarenta años, Según informes que he recogido, el terrible sado, en la persona del guarda jurado de la acontecimiento ha ocurrido del siguiente modo: costurera, que iba á buscar trabajo, ha sufrido finca La Povedilla, Domingo Parra Rodríguez. Un oficial de pintor que estaba decorando la fractura del brazo y dé la pierna derechos y Los dos criminales son Marcelino Mercedes la portada de la tienda establecida en la calle multitud de heridas, muchas de ellas gravísiGarcía, de diecinueve anos, y su hermano Se- de la Boquería, núm. 24, que se destinaba á mas, tanto, que fue viaticada. veriano, de dieciséis, naturales y vecinos am- expendeduría de tabacos, se retiraba ya á las María Moncunill, de treinta y tres años, viubos de Robledo. da, que regresaba de entregar el trabajo, resiete y recogía los útiles de su oficio. Convictos y confesos del delito cometido, y Los dependientes de la tienda vecina le hi- sultó, con el brazo izquierdo fracturado. en unión de la escopeta de pistón con la qué cieron notar que se dejaba un bote de pintura. Romana Ferrer, soltera, de diecinueve años, le perpetraron, han sido entregados al juez de Fue á recogerlo, y notando que pesaba de modo sirvienta, iba con su señorita, y fue alcanzada instrucción correspondiente. extraordinario se fijó más y yió que no le per- por la explosión, que le ocasionó la fractura de tenecía, Entonces lo dejó arrimado á la pared. la pierna izquierda por la rodilla, destrozándoT oña Trinidad Díaz, candida y piadosa an- Temiendo que fuera algún explosivo se dis- la el hueso dé manera horrible. ciana, denunció ayer en la Comisaría de puso á avisar á los guardias, mas no le dio áidemás tiene los muslos acribillados de heBuenavista un timo del que ha sido víctima. tiempo, porque ÚR Repente hizo explosión el g alias y desgarraduras, Está gravísima y tamAl salir de misa una de estas mañanas, dos artefacto con est Jendo terrible; la detonación bién fue viaticada á poco de ingresar en el sujetos la entregaron un sobre con 14.000 pese- fue formidable, hizo romperse los cristales de Dispensario. tas, para que las empleara en obras piadosas, las tiendas y de los balcones. exigiéndola 1.000 pesetas en prenda y que no Al producirse- la explosión se vio tina gran I as autoridades. abriera el sobre hasta que pasaran seis días. llama, y una nube espesa, de olor acre, invadió TM El alcalde, el gobernador y el presidente Al verificar la apertura vio doña Trinidad, la calle y voló en todas direcciones- multitud déla Audiencia se personaron en el Dispencon el asombro consiguiente, que el sobre con- de cascos, que se esparcieron, se incrustaron, sario para enterarse del estado de los heridos. tenía varios recortes dé periódicos en vez de produjeron grandes destrozos é hirieron á va- Dispusieron que se les auxiliase por cuenta las 14.000 pesetas. del Municipio. rios transeúntes. C ir r tra bomba. A las nueve y cuarenta y cinco de la noche se oyó, desde diversos puntos de la capi- tal, una formidable explosión. Averiguado lo que sucedíanse vio que en. el Salón de San Juan, frente al nuevo palacio de Justicia, había estallado- una bomba, colocada dentro de la caja protectora de un árbol. Este quedó destrozado y la caja hecha trozos. También se hicieron pedazos los cristales de los faroles próximos. Cuando ocurrió la explosión pasaba un ciclista, que cayó al suelo, contusionado. Supónese que la bomba que ha estallado se hallaba colocada desde antes de la Jura de banderas. DE BARCELONA POR TELEFONO LUNES, 8 6 Ai. ¡finco heridos gravísimos. Pasados el terror pánico de los primeros momentos, se vio tendidos en. tierra, dando gritos desgarradores, á un sacerdote, á tres mujeres y un niño que se debatían en sangre. Fueron recogidos y conducidos al Dispensario del Ayuntamiento. También auxiliaron á varias personas que habían caído accidentadas á. consecuencia de la explosión. Preciados, 20, La Funeraria. Teléfono 225. Acudieron las autoridades y ordenaron medidas conducentes á restablecer la calma y á I deal Polístilo. Para proporcionar á ios patina- impedir la circulación por el lugar del suceso, dores mayores alicientes, en este distinguido el cual reconocieron. Centro de recreo se ha organizado es noche un cotillón. efectos terribles. La pista se transforma en salón de baile, El efecto de la explosión ha sido aún más merced á ser cubierta con la correspondiente terrible por haber ocurrido en una calle tan esalfombra, y la completa iluminación de la sala trecha como la de la Boquería. darán un aspecto de verdadero lujo al local. El bote en cuyo interior se suponía colocado Bonitos regalos, muchos pedidos de billetes el explosivo, lo había dejado el pintor junto á por la sociedad de buen tono, mucha juventud la entrada de la escalera de la casa núm. 26. elegante, y con tales elementos la fiesta será La explosión derribó la parte inferior de la un acontecimiento seguramente. puerta y los tabiques interiores, y arrancó los. ocho, primeros peldaños de la escalera. Destrozó los escaparates de las tiendas ínDr. Balaguer. Vacuna 2 á 5. Preciados, 25. A yer intentó suicidarse, arrojándosatal patio, desde una ventana del pisó segundo de la calle de Mendizábal, núm. 56, el joven de diecisiete años Enrique Mili án. En su caída tropezó con unas cuerdas de tender ropa, que le amortiguaron el golpe. Según parece, el desesperado joven, que padece ataques nerviosos, ha atentado ya otras dos. veces contra su vida. T legada de Salmerón. a- Ha llegado el Sr. Salmerón, en el automóvil del pintor Casas, con su hijo Pablo y. los señores Corominas y Marial. El grupo de amigos que le esperaba en el hotel le aplaudió. Los expedicionarios cenaron en Tárrega. etalles. En Borja; tuvieron una despedida entusiás En las farmacias de la barriada atendie- tica. ron á centenares, de personas desmayadas. LUNES, 8 4 T, La noticia de la explosión circuló rápidamente por todo Barcelona. C o n s e c u e n c i a s tristes. El alcalde se disponía á salir para Madrid, V H a fallecido- Fulgencio Clavería, que r e pero ha suspendido el yiaje. sultó herido en u n a contienda que- se suscitó Créese que la bomba que ha estallado era de en el local del circulo L a Internacional. las de inversión, y estaba llena de proyectiles Antes de morir dio las señas del agresor á l a y trozos de hierro que han sido hallados en las Policía y é s t a h a detenido al conserje del heridas de las víctimas. Círculo. Nadie vio á quien dejara el bote en el lugar El muerto pfrecía u n a fuerte contusión en ia donde lo halló el pintor. Este ha sido detenido, cabeza y el vientre atravesado por tin balazo, aun cuando se cree que no es culpable. Las versiones que circulan acerca del referiás heridos. Confírmase que ha habido más heridos, entre ellos Enriqueta Comas, una señorita que iba con su sirviente, Ramona Ferrer, cuando ocurrió la explosión. La criada cayó al suelo. La señorita fue recogida por su novio, que la iba siguiendo, el cual la acompañó á una farmacia, donde la curaron de dos heridas en la espalda. Los heridos siguen graves, haciéndose indisdo suceso son m u y contradictorias. Los solidarios dicen que fueron agredidos y obligados por lo tanto á defenderse; los anti- solidarios, en cambio, alegan que Clavería fuá asesinado. La tienda que no ostento en lá muestra el nombre T a p i n a s e s b a no pertenece á tan importante casa por parecida que sea la imitación. BIBLIOTECA 9 h 1 A LAS DOS BARONESAS 81 ¿Tenéis clientela en Lamorlaye? -Alguna... ¿El señor barón Max de Tréves entra en el número de vuestros dientes? Al oir pronunciar el nombre de Max de Tréves, el doctor se estremeció y miró á la joven con curiosidad manifiesta. i- ¿Será el barón uno de los amigos de esta infeliz? -se preguntó Después añadió en voz alta: -No, señorita... Conozco de vista á Mr. de Tréves y á su joven esposa lí baronesa Leonida; pero no tengo el honor de ser su médico. Mientras el doctor pronunció el. nombre de Mad. de Tréves, su voz tembla ba ligeramente. Marieta Mutel no se apercibió de ello. ¿Se encuentra ahora Mr. de Tréves en Lamorlaye? -Allí vive las tres cuartas partes del año. ¿Conocéis de vista ó de nombre á uno de sus primos, Hf. Jorge de Nerville? -Sí. ¿Está en este momento de temporada en casa de sus parientes? -Sí, desde hace más de dos meses. ¿Estáis seguro? -Absolutamente seguro; ayer lo he encontrado- -Gracias, doctor... ¿Hay estafeta en esta aldea? -Sí, á la puerta de la Alcaldía. ¿A qué hora sería distribuida en Lamorlaye una carta que fuese puesta aquí en el correo hoy por la mañana? -Entre las dos y las tres. -Gracias, doctor... Mis preguntas os llaman la atención. ¿No es verdad? -De ninguna manera. -Os parecerán sencillas cuando sepáis que he conocido en otro tiempo a Mr. de Nerville. A esto el doctor no tema nada que responder y nada respondió. -Hasta mañana- -dijo estrechando lá mano de Marieta. -Hasta mañana, doctor. El médico salía. Una vez sola, la herida volvió á desdoblar la carta que acababa de recibir y ía leyó de nuevo con toda calma. Esta carta estaba concebida en estos términos: Si no te he escrito antes, mi querida Ardilla, es porque. las noticias que tengo que darte no son para regocijar á nadie. Tres veces he ido á casa del conde y tres veces me han dado con la puerta en las narices. ístaba realmente ausente ó no le pareció oportuno recibirme? No lo sé... Su ayuda de cámara, á quien puse un luis en. la mano pronunciando tu nombre, me dijo: ¡Muchas gracias! pero la puerta permaneció cerrada. ¡Un luis tirado á la mar! Ya comprendes que no volveré... Supongo ini il el afirmarte que he tocado el resorbe del dinero en casa de media docena íe tus antiguos amigos, ¡sin éxito! aston está en Dieppe, Luciano, en Pásame; Julio, en Biarritz, Ernesto en Monaco... los otros tres, DO Sé dónde... Continuó: -Os a s e g u r o ¡Oh! Nada de circunloquios, os lo ruego- -interrumpió la joven. -Decidme la verdad, la verdadera verdad. ¡Hela aquí... Lo que había previsto, sucede... El peroné se ha roto lo mismo que la tibia... Hay esquirlas en la carne... Tienen que salir y su salida determinará, ciertamente, vivos dolores, ¡Ah! vuestra caída del carruaje ha sido muy desgraciada. -Doctor: ¿mi vida está en peligrar- ¿Por esto? No. ¿Me lo aseguráis? -Os doy mi palabra de honor. La joven, mirando al médico frente á trente, prosiguió: -Os creo, y, sin embargo, no íne decís la verdad completa sobre mi situación. Y T pcaba el turno al médico de mirar á la enferma con alguna sorpresa. Iba á interrogarla. Ella no le dio tiempo. -Hace un rato he sorprendido en vuestra cara una contracción pasajera que me ha parecido de mal agüero... Doctor, es menester responderme francamente, fria y brutalmente... quiero saber, tengo necesidad de saber. ¿Saber qué? Os he dado mi palabra de honor de que vuestra vida no estaba, en peligro... Os la vuelvo á dar. ¿Qué más queréis? ¡La verdad. Querido doctor, voy á hablaros con el corazón en la mano, y espero que en seguida no dudaréis en imitar mi ejemplo, y me diréis toda la verdad... Pero no temáis, sé que os esperan otros enfermos, y mi confesión no será larga... Sois demasiado inteligente para no haber comprendido hace mucho tiempo que pertenezco al mundo del contrabando... He sido mal educada. Perezosa y loctt. por él placer bajo todas sus formas, he contado con mi juventud y con la ü cesidad de los hombres para abrirme el paraíso de mis sueños... Soy poco bonita, pero soy rara, tengo lo que se llama picante; en una palabra, gustaba; y sin cuidarme del porvenir, pasaba la vida alegremente. El médico quiso interrumpirla, -Dejadme continuar- -dijo vivamente la enferma. -Voy á continuar. No me haho ilusiones, todo lo debía á la hermosura délos pocos años... Si la pierdo, no tengo razón de ser, y la prueba es que desde hace tres semanas que estoy aquí, tendida en esta cama, á cual más me abandonan y se olvidan que existo... Los dos ó tres primeros días, mis amigos vinieron á yermé, prometiéndome volver... No han vuelto... No han enviado siquiera á preguntar por mí... Lo esperaba... ¡Todos abandonamos igualmente... Sigo la ley general... Si lo que me reserva el porvenir, si á la curación de mi herida sucede una deformidad... tengo que tomar un partido, y este partido depende de vuestra res- ¡puesta, Haolad, pues, os escucho.