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A B C. MIÉRCOLES 3 DE ABRIL DE 1907. OCHO PAGINAS. EDICIÓN TRIBUNALES: consideraron necesarias, y demostrado la forma de extender la sobrecarga de arena que resguardaba las bóvedas de los cambios atmosféricos, descendieron los asistentes á la diligencia al interior del Depósito. Este, en el compartimiento hundido, hállase libre de escombros y materiales, de tal suerte, que sólo las paredes quedan en pie. Los otros compartimientos, y entre ellos los que se hundieron en el mes de Mayo siguiente, están llenos de pilares, hierros, madera y otros materiales que. vinieron al suelo por efecto de la segunda ola de calor que se dejó sentir en la fecha referida. Las bóvedas que no han sufrido los efectos delcalórico, se han deformado, sin embargo, por la acción del tiempo y algunas han adoptado formas planas y otras han adquirido en su curvatura mayor elevación. El presidente de la sección de Derecho, señor Higuera; el fiscal, Sr. Mena, y los Jurados, examinaron detenidamente los materiales derrumbados, explicando el Sr. Rivera, muy elocuentemente y con profusión de datos, los efectos que en el cemento había producido la caída. Este, dijo, por provenir de una altura considerable, ha llegado, como puede verse, á desmenuzar algunos pilares pero nada ni á nadie debe extrañar que esto haya ocurrido, porque tratándose de cuerpos mucho más duros y resistentes, como el granito p or ejemplo, sucede lo propio. Examinó el Tribunal las estivaciones, basamentos de las vigas, materiales de que aquéllos se construyeron, y cuanto creyó necesario para formar su opinión respecto al asunto, que ha de discutirse científicamente por dos peritos en la sesión de esta tarde. Terminada la inspección ocular, y una vez que los Jurados manifestaron hallarse suficientemente instruidos, regresaron á la Audiencia en sus respectivos carruajes. Ya en la Sala, y constituido nuevamente el Tribunal. levantóse acta de la diligencia, que firmaron todos los asistentes, y se. suspendió la sesión hasta hoy, á la unaK En los alrededores del Depósito había un cordón de guardias de Seguridad, que por fortuna fue innecesario, pues el número de curiosos era insignificante, y á mayor abundamiento, limitóse á presenciar desde una distancia muy respetable, y como procedía, sin hacer ninguna demostración de hostilidad, la inspección ocular que el Tribunal realizaba. UN PASANTE los Sres. López Domínguez (no el general, ¿eh? do centenario de su- cre ación el regimiento de Juan Manuel Rodríguez, Honorio G. Dindu- Caballería dragones- de Numancia. El Kaiser, rra, Mosquera, Echevarría, Mateos y Gonzá- coronel honorario de i olio Cuerpo, remidió lez, sólo la proposición del Sr. Mosquera, se- con su euviado c. s; c al valiosos obsequios, gúa nuestras noticias, ha sido presentada dea- además de un- maguí. retrato suyo, que ha tro del plazo reglamentario que los arts. 29 y quedado colocado e; r Duarto de banderas. 30 del pliego de condiciones, inserto en la Ga pl último estreno 3 e- rari Teatro. ceta- marca, cuyo plazo expiraba hoy á la una a Sigue represectá i) se con aplauso en el de la tarde. Si la cosa, pues, ha sido hecha, el Sr. Mos- Gran Teatro la zarzuéí; La edad de hierro, requera, único postor, és el nuevo empresario, de cientemente estrenada c; felicísimo éxito. nuestra Plaza de Toros. Por lo ráenos hasta Reproducimos hoy úi fotografía de la esce que traspase el negocio, si no lo ve muy claro. na ñnal de la obra. Cotno consecuencia de todo ello, la Diputa- I a entrevista de RapalíoT ción provincial perderá unos miles de duros, Los Gobiernos europ ios han estado penpues es casi seguro que el Sr. Mosquera no se dientes de la entrevista jue acaban de celehaya excedido del millón doscientas setenta y brar en Rapallo el caru r alemán, príncipe seis mil ciento ochenta y ocho pesetas, que por de Bülow y el ministro indiano Tittoni. los seis años se ha- tasado el arriendo de la De este asunto hemos dado extensa noticia Plaza. telegráfica. Désde luego salta á la vista una perfecta y pl proceso del tercer Depósito. estrecha unión entré los aspirantes ai negocio, En la sección correspondiente reseñamos combinación posible por la forma de hacerse la diligencia de inspección ocular realizada la subasta, que permite, con. sobrado tiempo, ayer tarde por el Tribunal que entiende en d darse perfecta cuenta del número de enemigos proceso incoado á consecuencia del hundicon quien hay que luchar, y de sú clase. miento del tercer Depósito. Supongo que para lo sucesivo se harán las cosas con nienos sencillez. CevlIIa. T 2 LEOKAFO El próximo domingo, día 7, se celebrará en BURGO i í T el circo taurino sevillano una corrida de novi- a fallecido en esta capital el general de di Ja llos, estoqueando Posadas y Vázquez seis reses visión D. Francisco Gómez Solano, goberde Muruve. nador militar de la plaza y persona apreciad! sima entre la sociedad burgalesa por sus esti ocherito. El espada Castor Ibarra, Cocherito de Bil- mables dotes. bao, ha sido contratado por la empresa donostiarra para. torear en aquella Plaza de Toros los días 18 de Agosto y r. de Septiembre. O egurita. Después de una lucida y provechosa campaña en Río Janeiro ha regresado á la madre patria el valiente diestro madrileño Antonio Segura, Segurita... LA CAUSA- DEL TERCER DEPOSITO SEGUNDA SESIÓN A WSPECCION A la iina de la tarde constituyóse en la SecOCULAR ción primera de la Auáiencia el Tribunal que ha de juzgar á los qae se supone culpables de la catástrofe- del tercer Depósito El relator, después de comprobar pasando íista, la asistencia de los señores jurados, levantó acta de la constitución del Tribunal y á continuación trasladóse éste en pleno, con el fiscal, los letrados de las acusaciones, los deLnsores, los procesados y los peritos qué han de informar en el juicio, al lugar donde ocux rrió el hundimiento. Los peritos que asistieron á la diligencia, son los Sres. Arenas, Arrillaga, Torres Quevedo, Marvá, García: Benítez, Cordero Ugarte, Payroncelli, Uhagón, Arévalo, Bellido, Gallego y Jalvo; estos dos últimos propuestos por el letrado representante del Ayuntamiento de Madrid. Una vez en las obras del Depósito y á propuesta de D. Melquíades Alyarez, comenzó el Br. Santa María á explicar cómo se construían las vigas que sostenían las, bóvedas de la cubierta. Dichas vigas componíanse de cuatro barras áe hierro sujetas por varios rectángulos del mismo metal, que mantenían aquéllas ala misma distancia; el interior se rellenaba de cemento, y se recubría elmolde de madera hasta que el material se secaba. El Sr. Rivera hizo observar que no era exagerado que se construyeran 14 ó 15 pilares diarios, hecho que ayer se puso en duda, pues los obreros, diestros ya en esta operación, los labricaban casi mecánicamente. Al principio, añadió, estos trabajos hacíange con dificultad, porque los operarios no tenían la experiencia mecánica suficiente; pero cuando la práctica los adiestró, no ofrecía aquella labor ninguna dificultad. Pasando después á otro compartimiento, explicó el Sr. Santa María cómo se colocaba la armadura metálica, modo de extender la primera capa de tierra y manera de practicar las necesarias operaciones de formación de la cubierta mientras las bóvedas se hallaban brescas. A El fiscal preguntó de dónde se tomaba la tierra para la cubierta, y el Sr. Santa María señaló los puntos, á und y otro lado de las bras, donde aquélla se hallaba amontonada. Esta tierra, dijo; procede de las excavaciones Hechas en el miamo lugar de la construcción, porque es de advertir que el Sr. Rivera tenía aerecho á utilizar, con arreglo al contrato, las tierras extraídas del Depósito. Obtenida la arena, lavábase en el lavadero mecánico establecido para tal objeto; depositábase en los sitios indicados, y cuando era necesario, se transportaba en carretillas por uno y otro lado á la cubierta que se estaba construyendo; de este modo, es decir, colocándola transvérsalmente y á la vez, no había peligros de ninguna clase ai temores de hundimiento de la cubierta. Explicó también el procedimiento para colocar la segunda capa de tierra, hablando de la forma en que aquélla se depositaba y mostrando algunas fotografías que confirmaron lo que respecto á la marcha de las carretillas por la Cubierta dijo ayer el ingeniero Sr. Rivera. Obtenidas por los señores jurados las explicaciones que tanto respecto á la construcción de la cubierta como á la de los pilares El glneraí Gómez Solano ¡ñ 41 NUESTROS p l entierro de Nocedal: Por separado damos noticia de la solemne manifestación de duelo á que dio ocasión ayer mañana el entierro del que fue jefe del partido integrista, D. Ramón Nocedal: En nuestra crónica gráfica de hoy aparece una instantánea de la fúnebre comitiva, hecha cuando se ponía en marcha. 1 coronel Reibell, Una figura interesante y á la cual presFOX TBLEQJ 1 AFO tan relieve de actualidad las circunstancias CORSOIA, 7 T presentes, es la del coronel Reibell, jefe de la 1 a Sociedad propietaria de la Plaza de Toros columna francesa á la cual se le encomendó la de esta capital, ha resuelto el programa dé ocupación de Uxda, cuyo gobierno desempeña las corridas de Feria de Mayo. En ellas torearán desde que se posesionó de la plaza. los espadas Fuentes, Conejito, Lagartijo y Machaquito, reses de Miura, Urcola y Santa Colo- I a reina de Portugal en Sevilla. ma. -Alguacil. Ha sido este año nota saliente en los festejos de la Semana Santa de Sevilla, la presencia de la soberana de Portugal, que, según saben nuestros lectores, ha asistido á todas las l a subasta de la Plaza de Tpros. ceremonias religiosas y también á la corrida Hoy, á las diez de la mañana, tendrá lugar de toros del domingo de Pascua. en el salón de actos de la Diputación provinLa reina Amelia ha recorrido la ciudady sus cial la subasta de la Plaza de Toros, por el alrededores, y montando á caballo visitó la tiempo de seis años. dehesa de Tablada. Allí obtuvo nuestro corresA propósito de este asunto, dice anoche nues- ponsal la interesante fotografía que hoy reprotro colega España Nutva: ducimos. Mañana, a las diez, se abrirán en el palacio os dragones de Numancia. de la Diputación provincial, los pliegos prePor los telegramas de Barcelona que ayer sentados por los aspirantes á empresarios de publicamos, saben nuestros lectores con cuánta nuestro circo taurino. De los ocho depósitos hechos á nombre de solemnidad y brillantez ha celebrado el segun- LA FERIA DE CÓRDOBA E INFORMES TAURINOS L Desde el presente mes de Abril A B C publicará muy frecuentemente (casi todos los días) números de ocho páginas, lo que Se permitirá insertar los A N U N C I O S ¿n dos diferentes secciones, y á los siguientes y favorables precios: En 3 a P R I M E R A P L A N A en los números de ocho páginas, y en lá Q U I N T A P L A N A en los números de seis páginass á 5o céntimos línea. En la SEXTA U OCTAVA PLAN A (equivalente á ¡a cuarta plaña de los demás diarios) á 40 céntimos línea. La gran circulación ya alcanzada por A B C por su esmeradísima é interesante confección y extraordinaria baratura, se acrecentará notablemente con ¡a citada reforma, pues no sólo su información telegráfica y todos sus servicios seguirán siendo tan completos y perfectos como el de los mejores diarios españoles, sino que aventajará á todos ellos, publicando magníficos grabados de cuanto notable ocurra en el mundo, grabados no igualados hasta el día por ningún otro periódico europeo de 5 céntimos. BIBUCTECA DH A C 10 LAS SOS BAKOUEiSAS I II -Podéis quedaros en el chalet con mi madre- -repuso Max de Tréves con acento desdeñoso, -si vais á presentarnos una cara de malhumor y á regalarlos el oído con descabelladas divagaciones. Leonlda llamó una sonrisa á sus labios. -Se acabó- -murmuró. -No tenia razón y no volveré á hablar más sobre el particular... Voy á buscar un sombrero y una sombrilla y soy con vos, La joven baronesa salió apresurada. Max, por su parte, abandonó el salón. La baronesa viuda y Mr. de Nervllle quedaron solos. 1- ¿Qué piensas tú de lo que acaba de pasar? -preguntó á su sobrino madalae de Tréves levantando la cabeza Jorge pareció dudar. -Por Dios, querida tía- -respondió al fin; -no ignoráis que tengo por principio no mezclarme jamás en las discusiones frecuentes, demasiado frecuentes por desgracia, que hacen singularmente movibles las relaciones del joven matrimonio. Ya sabéis el proverbio. Entre el árbol y la corteza... Por eso mt guardo muy bien dé intervenir; pero debo confesaros que semejante estado de cosas me parece penosísimo. ¡Penoso! ¡Odioso! ¡Intolerable! -apoyó lá baronesa. -Al ver á esta picara. tan tonta, tan ridicula, tan vulgar, y al pensar que se llama como yo, la barosseaa de Tréves, me muero de vergüenza. ¡Vaya, vaya! querida tía- -dijo el joven con sonrisa algo burlona, -esa clase de vergüenza es de aquellas con que se vive largo tiempo... Si vuestra nuera se llama la baronesa de Tréves, Max no le ha dado ese nombre y ese título; sencillamente se los ha vendido, y bien caros; el casamiento fue un negocio. 1- Negocio que á veces deploro haber dejado concluir- -interrumpió madame Germana. -Los millones que ha traído en dote Mlle. Leonida Desfóntaines, me causan profunda humillación... -No habléis más de esos millones, tía... Han servido para dorar de nuevo el blasón de Max, y os permiten vivir en medio del lujo que os gusta. Ah! ¡Bien sé que era necesario... -dijo con un suspiro la baronesa. -Mi marido acababa de morir, dejándonos arruinados por haber perdido á la Bolla las tres cuartas partes de lo que poseíamos... -Y del último cuarto no quedaba ya gran cosa... -hizo observar Jorge... ¡Buena rué la pérdida... Mi tío tenía mala mano... -Es verdad... dentro de corto tiempo íbamos á encontrarnos sin recursos, y Max no tenía carrera... -podríais añadir, querida tía, que le faltaba el amor al trabajo. Bra neY cesario elegir entre los millones de Mlle. Defontaines y la miseria... Habéis elegido los millones... Todo el mundo hubiera hecho otro tanto. -Si- -murmuró Mad. dé Trévesi- -tenemos excusa. ¡Pardiez! y la mejor de todas... B, n este nsosaento se presentó Max con guantes y sombrero. -Hasta luego, madre mía- -dijo besando á la baronesa, que le devolvió mt beso con efusión. -fiaste la vista, tía- -dijo Jorge ft su vez. Tli i dos jáveses w aperaros d l feM Al salir del saloncito, Leonida había atravesado el vestíbulo para llegar á 1 A escalera del piso principal, donde tenía su cuarto. Un hombre esperaba sentado en una banqueta del vestíbulo. Al ver aparecer á la joven se levantó. Leonida se sonrió y acortó el paso. El hombre se acercó á ella, la enrolvió én una mirada, prolongada, y sa rostro tomó una expresión dolorosa. Sus labios se agitaron; pero en lugar de palabras no dejaron salir más que un sonido ronco y gutural. Levantó los brazos, y sus rápidos ademanes tradujeron el pensamiento que la boca no podía expresar. Estos gestos significaban: -Vuestros párpados están enrojecidos... Habéis vuelto á llorar... ¿Qué su cede, pues, y por qué os hacen sufrir tanto? Leonida, acostumbKada á este lenguaje, ó más bien á esta mímica, respondifl al mudo esta sola palabra: ¡Ven! En seguida se lanzó la escalera que conducía á su cuarto. II! pl mudo siguió á la joven hasta el cuarto donde ella le hizo entrar Cerró la puerta detrás de él y se dejó caer sobre una silla. Entonces salieron dé su pecho los sollozos contenidos, mientras que gruesa lágrimas rodaban por sus mejillas. El hombre lanzó un profundo suspiro; dibujóse una arruga entre sus cejas; sus narices se estremecieron. Tomó entre sus manos una de las pequeñas de Leonida y la llevó á sus labios coa expresión de inmensa ternura y de infinito respeto. Sus ojos estaban humedecidos. Después de una segunda efusión, sacó de su bolsillo una püarra del tamaño de una agenda, un lápiz, y con letra grande, muy legible aunque irregular, trazó las breves frases que sus gestos habían pronunciado á defecto de su labios, en el vestíbulo: ¡Vuestros párpados están enrojecidos... habéis vuelto á llorar... ¿Qué su ede y por qué os hacen sufrir? En seguida puso la pizarra bajo, los ojos de Mad. de Tréves, A través de sus sollozos balbució Leonida: ¡He sido humillada, escarnecida, ridiculizada como siempre... Bl mudo apretó losfpuños con rabia. La joven prosiguió con voz ahogada: -En esta casa me detestan, y se roni n 1 trabajo de probármelo sin cesar, Todos me desdeñan... El también; él, sotr. todo, cuyas brutales palabras, sar m mea y Iwrian ieaca: c ds Insta rm harinas ea plaio corazón... ¡Oíi