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NUM. 640 A B C MARTES 5 DE MARZO B 10 B 7. PAO. 3 EN LA CASA DE BLANCO Y NEGRO Y A B O SS. MM. Y AA. RR. EN EL ACTO INAUGURAL DÉ LA TÓMBOLA PARA ABLEGAR RECURSOS CON DESTINO AL TEMPLO PARROQUIAL DE LA CONCEPCIÓN, RODEADAS DE LA COMISIÓN DE DAMAS QUE FORMAN LA JUNTA ORGANÍZADORA. EN EL CENTRO DEL GRUPO, SENTADAS, ESTÁN DE DERECHA A IZQUJERDAi S. M. LA REINA DOÑA VICTORIA, S. M. LA REINA DÓÑÁ MARÍA CRISTINA, Y SS. AA. LA PRINCESA DOÑA BEATRIZ DE BATTENBERG, Y LAS INFANTAS DOÑA MARÍA TERESA Y DOÑA ISABEL OODR 1 GUEZ MARÍN Y SU IXULTIMO LIBRO Muerto D. Juan. Valera, que nunca será bastantemente alabado de la fama, se alzó Rodríguez Marín con la soberanía de las letras. andaluzas, y si esto es indiscutible, lo es más aún, que honra á la literatura española contemporánea como uno de nuestros escritores de más extraordinario valer. Madrigales... subjetivismo de su pasión amorosa con vehemencia y ternura, á lo Herrera y Cetina, ó escribe admirables sonetos de sátira juvenalesca, siguiendo los pasos del Menipo español. Prosista, nos encanta en sus cuentos y artículos con su profundo sentido de la vida, amargo é irónico, y con su gracia. y amenidad incomparables. Competentísimo en filología nos da fecundas enseñanzas en sus disertaciones sobre esta materia, y poseedor, como ninguno, del saber popular, nos deleita en sus estudios de foh- lore con preciosas noticias y curiosísimos descubrimientos que tanto interesan para conocer por entero el idioma, costumbres, tradiciones y creencias del pueblo español. Pero lo que más descuella en la personalidad literaria de Rodríguez Marín es su. crítica y su estilo. Aquélla resplandece en sus hermosos estudios biográficos y bibliográficos, que la Real Academia Española premió con entera justicia, y que tienen una importancia inmensa para la historia de nuestra literatura: En esas monografías está vinculado el blasón más ilustre de Rodríguez Marín: de escritores insignes, á quienes nuestros literatos apenas conocían, ha hecho él libros voluminosos, llenos de datos y observaciones interesantísimas, que recogiera en archivos y protocolos con una constancia y fe que asombran; el Luis Barahona de Soto, prueba sobradamente mi aserto, Apo -ándose. en documentos, cuyo feliz hallazgo Se debe á su diligencia y voluntad incansables, refiere la vida del escr? tor que estudia, en todos sus pormenores y vicisitudes, resucitando la época en que floreció y ofreciendo á los lectores el cuadro total con un arte exquisito cuyo mágico secreto él solo posee. Tocante á su estilo, es de la cantera cervanl ¡na de todo en todo. No sólo emplea frases bellas de casticísiino sabor, sino que acierta á engarzarlas con maestría insuperable, como lo hicieron los grandes escritores de los tiempos clásicos. Y este raro privilegio no se consigue con la habilidad y el estudio, se necesita la connivencia intelectual, íntima y fecunda, con lor- gloriosos modelos, y juntamente la inspiración, el genio, que realizan el milagro de hablar, más aún, vivir la resplandeciente prosa castellana del siglo de oro, sin que desaparezca la individualidad del escritor moderno. El último libro, recientemente publicado, del insigne historiador y crítico; andaluz, es Pedro Espinosa. Y qué rico legado dejaba el maestro la literatura nacional! Oro acendrado soa Poeta, canta en Auroras y nubes, Flores y, frutos, sus páginas y quedarán siembre como dechado de erudición profunda, de crítica sagaz y de sentimiento poético. Él libro está hecho con verdadera unción literaria; toda el alma de Rodríguez Marín se halla reflejada en él, dándole calor y belleza, y es que el maestro, al escribirlo, temía que avanzaba la sombra y que pasaba el día, el breve día del vivir, y lo intimó como. su despedida. Por eso. en algunos pasajesde la obra, como niebla sutil, se advierte un tinte de melancolía... Felizmente, pasó el amargo trance, y el ilustre crítico vive, con nuevos alientos. en su ta. rea, para honra de la literatura española contemporánea y gloria imperecedera de los siglos clásicos, que tan, maravillosamente sabe. describir y resucitar. demia Española, es un admirable estudio biográfico, bibliográfico y crítico del insigne anteemerano de ese nombre, poeta y prosista de indiscutible valer, y que ha permanecido casi ignorado por la escasez de noticias sobre su viiSa y la rareza de sus obras impresas y por hallarse en un solo códice las más. de las manuscritas, lo cual ha impedido que se estudiaran con el detenimiento y predilección. que merecen. La meritoria empresa de narrar fielmente los hechos de Pedro Espinosa y de enumerar y criticar sus escritos, la. lleva á cabo Rodríguez Marín con una constancia, seguridad y acierto j extraordinarios. Sólo él, infatigable investiga 1 dor y castizo hablista, podrá conseguir pintarnos, con los colores de la realidad, el florecimiento literario de Antequera, Granada y Sevilla, y describir la vida de los poetas en Valladqlid, nueva residencia de la Corte de Felipe IÍI, presentando á los ingenios- más esclarecidos- de la época, entre los cuales vivió Pedro Espinosa, trabando amistad con ellos y obteniendo su- concurso para la antología, que luego publicó con el título de Flores de poetas ilustres, sin alcanzar el buen éxito esperado. La vida del inspirado cantor del Genil es altamente novelesca, despertando gran interés; estudiante, demostró desde temprana edad su agudo ingenio; poeta, cantó el amor, ciegamente enamorado de una mujer casada, la célebre poetisa doña Cristobalina Fernández de Alarcón, la cual enviudó, y contrajo segundas nupcias con un estudiante, sufriendo así Espinosa el más triste desengaño. Tal impresión le causó la muerte de sus ilusiones juveniles, con el desvío y traición de su amadísima Crisalda, que, amargada su existencia, se dedicó á la lectura: de libros ascéticos, y buscando lenitivo á su dolor incurable, se entregó á la vida penitente y contemplativa en la soledad de la Naturaleza. Retiróse á la ermita de la Magdalenaj y luego se trasladó á la dé la Virgen de Gracia, de Archidona. De ermitaño, y ordenado de presbítero, pasó á capellán del duque de Medina Sidonia, don Manuel Alonso, honor dé la rica hombría española, modelo de varones justos y de perfectos Pedro Espinosa, trábalo premiado por la Aca- GRUPO DE SEÑORAS Y SEÑORITAS ESPERANDO EN LA ESCALERA PRINCIPAL J. A LLEGADA DE SS. MM. Y AA, RR. Fots. Franzen.