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ABC. MIÉRCOLES 6 DE FEBRERO DE 1907. PAG. 6. EDICIÓN LA CATÁSTROFE DE JAMAICA VISTA DEL PUERTO DE KINGSTON, DESPUÉS DE LOS TEMBLONES DE TIERRA QUE DESTRUYERON LA CIUDAD UNA IGLESIA CISMÁTICA LA CAPILLA DE LA IGLESIA DEL NUEVO CULTO INAUGURADA EN PARÍS, X EL ARZOBISPO VILATTE Fots. Photo Nouvelles. DESDE ROMA DE NUESTRO CORRESPONSAL ROMA, 1 FEBRERO I907 KAISER Y PIÓ X He tenido una entrevista con un diplomático alemán, acerca de las ideas de su Emperador sobre la separación de las iglesias y del Estado en Francia. Después de no pocas vacilaciones, me dijo: La separación religiosa, que es una ineludible necesidad en Alemania, podía haber sido evitada en Francia, país católico, donde el partido de la Iglesia es numeroso, rico y potente. Digo que podio, y debo añadir que si fuese francés hubiera dicho que debía evitarse la separación; porque la historia contemporánea nos enseña que en la época de agrupación, bajo León XIII, señaló días de paz y de prosperidad tales, que permitieron á Francia conseguir una victoria de humanidad en el affaire Dreyfus. Creo, en suma, que el conuicto religioso no producirá nunca nada bueno para Francia; antes, por el contrario, su tranquilidad y su paz se verán seriamente amenazadas por muchos peligros. Pero puesto que hay que atenerse á la realidad de las cosas, opino. -que planteado el conflicto, si el Papa se deja llevar de debilidades, lo perderá todo; que el deber de la Iglesia es observar una actitud de perfecta resistencia pasiva é irreductible, para respetar su decoro y mantener el prestigio de su dignidad. Me ha preguntado usted el modo de pensar de mi Emperador y le he expuesto el mío, que está muy generalizado en Alemania. El Emperador Guillermo- ¡Dios le proteja! -que en asuntos de dignidad siente verdadera veneración hacia todos los débiles oprimidos que saben resistir, no puede pensar de otro modo acerca del conflicto entre Francia y el Papa, que es un oprimido, pero no un débil. DE PÍO X Se ha creado un Comité de honor para el jubileo de Pío X. Es presidente el cardenal Oreglia de Sarto Stefano, camarlengo creado por Pío IX y decano del Sacro Colegio, al cual ha dirigido una carta para que secunde y proteja la organización de las fiestas que se preparan. Son miembros del Comité los príncipes José Aldobraudicio, Marcos Chigi, Marco Antonio Colonna, José Lancellotti, Camilo Rospigliosi; los obispos monseñores Sogaro y Stonor; monsieur León Harmel, el Dr. Lueger, burgomaestre de Viena; los prelados monseñores Prupilí y Martini, y el comendador Tollí. Su Santidad Pío X, informado de esta iniciativa, ha recomendado que se procure ante todo que se dé á las fiestas un carácter religioso y benéfico, y sobre estas bases se redactará el programa. Se ha resuelto en primer término abrir una suscripción universal, cuyo importe será ofrecido al Papa el día que celebre la misa de su jubileo. Las ofrendas recogidas serán depositadas en la caja de la subsecretaría de Estado. Se formulara un programa para una Asamblea internacional de la Juventud Católica; para una peregrinación internacional; para la creación de diversas obras morales, y para una Exposición de ornameutos sagrados á beneficio de las iglesias pobres. Si continúa la persecución en Francia, dice la carta del cardenal Oreglia, el Comité piensa encontrar el medio de ayudar á los sacerdotes y á las iglesias pobres de aquella nación, en la seguridad de que esto agradará á Pío X. DR. FRANCO FRANCHI i- r: ¿r -If- -sl r H x ¡ii i, i: en todas partes defenderá la necesidad de limitar estrictamente el programa de la Conferencia al posibilismo de las circunstancias actuales. Y es evidente que obstinándose en plantear prematuramente problemas que manifiestamente no están madurados, se correría el riesgo de provocar el aborto de la Conferencia, impidiendo una obra que siempre será útil. Por lo menos convendría, para evitar toda sorpresa, que los Gobiernos inglés y americano precisasen las proposiciones de desarme que pensaban someter á la Conferencia. Tal es la importancia considerable de la negociación que actualmente desempeña el ilustre Martens, y á propósito de la cual podría señalarse una coincidencia curiosa entre la estancia del célebre tratadista en París y el rápido yiaje del rey Eduardo VII y que acaso en París pudiera decidirse la suerte de la futura Conferencia de la Paz. LOS CRÍMENES DEL JUEGO POR TELÉGUAFO, SORIA, 5 I T L JUBILEO A noche, entre doce y doce y media; salieron á la calle desafiados por cuestiones de- juego, el abastecedor del Círculo de La Amistad, de esta capital, llamado Félix San Miguel (a) Borderó, y Baldomero Ramón Monje, celadoi del Cuerpo de Telégrafos. Este dio al Borderó dos terribles cuchilladas, una en la cabeza y otra en el vientre, y aquél disparó á Baldomero un tiro de revólver, que le hirió en una ingle. Borderó murió á las pocas horas en la Casa de Socorro y Baldomero fue conducido al Hospital. El sangriento doble suceso se verificó casi en las afueras de Soria en el puente de la carretera de Logroño, detrás del edificio que ocupa el Gobierno civil. En la carretera y en la plaza del Conde de Gomara se veían esta mañana grandes charcos de sangre de los heridos. El vecindario comenta el terrible suceso. El juez de instrucción practica diligencias. Rioja. 1 OS ESTADOS UNIDOS Y EL JAPÓN POR CABLE. LO Z RES, 5 IQJn, LA TUMBA DEL SHAH DE PERSJA, MUZAFFER- ED- D 1 NE, r. RECIENTEMENTE FALLECIDO Fot. Halftones. LA CONFERENCIA DE LA HAYA EN PARÍS El célebre juris- -consulto ruso, la mayor autoridad contemporánea en materias de derecho internacional, ha sido encargado por el Zar de una misión cerca de las grandes Potencias. Se trata de resolver las dificultades que han surgido á propósito del programa de T rr r l a p r ó x i t r r -ifpi- í. nc 5 í Cuando hace un año, el Gobierno ruso, recogiendo la iniciativa de Mr. Robsevelt, decidió convocar la segunda Conferencia de la Paz, comunicó á las cancillerías un programa, cuya característica consistía en limitarse á resolver problemas de orden práctico, tales como el desarrollo de los arbitrajes, modificaciones del derecho en las guerras terrestres, codiñcación de las reglas en la guerras marítimas, cuyos defectos habían evidenciado algunos incidentes del conflicto ruso- japonés. En cambio, la limitación de los armamentos, cuya intempestiva evocación provocó un desacuerdo absoluto en 1899, se había omitido deliberadamente. Durante el año anterior, el presidente del Gabinete inglés, sir H. Campbell Bannerman, formuló su opinión de que en la Conferencia de La Haya debía discutirse la limitación de los armamentos. Semejante tesis, favorable á todas luces para Inglaterra, que consagraba así su supremacía naval, limitando los riesgos de su debilidad militar, fue apoyada inmediatamente por los Estados Unidos, á quien beneficiaba también extraordinariamente De este modo, dos grandes potencias manifestaron la intención de abrir en la Conferencia un debate que puede conducir á graves desacuerdos sin probabilidad alguna de éxito. Por débil que fuese la limitación de los armamentos, no podría realizarse sin un acuerdo unánime, que nadie ignora que hoy por hoy no existe en el concierto internacional. Y si de ello hubiese dudas todavía, las declaraciones qué el príncipe de Bülow acaba de hacer al pacificista inglés Mr. Stead serían bastante para disiparlas. El canciller del Imperio ha indicado que el Gobierno alemán no está dispuesto á que se amplíe el programa que para la Conferencia ha formulado Rusia, porque Alemania no quiere amortiguar la brillantez de sus juveniles fuerzas. La misión de Mr. Martens tiende á resolver tan grave disentimiento. El profesor ruso ha visto ya en Berlín al príncipe de Bülow y al embajador americano Mr. Tower. Está en París para conferenciar con Mr. Pichón, ministro de i Relaciones exteriores de la República y des pues irá á landres La Haya. Viena y Roma, y 1 nterviú tranquilizadora. The Mornig Post ha recibido un telegrama de su corresponsal en Washington desmintiendo en absoluto de modo autorizado, las declaraciones alarmistas que algunos periódicos neoyorkinos pusieron en boca del presidente Roosevelt, en la conferencia que éste tuvo con los representantes del Estado de California. No es exacto que Roosevelt hiciera alusión alguna á la posibilidad de una guerra entre el Japón y los Estados Unidos. Tampoco es cierto que les dijera que la guerra estallaría si la solución que se diese al conflicto de las escuelas californianas no satisfacía á los japoneses. El Presidente se limitó á decii que la enemistad creciente entre las dos naciones y el odio indudable que empieza á sentirse en el Japón contra America, avivado por el charlatanismo de las masas y el jingoísmo de los periódicos, pudieran dar motivo a que lentamente se engendrase en aquella nación un sentimiento análogo al que se produjo contra Rusia y que terminó con la guerra. Este es el gran peligro que Roosevelt teme y que á todo trance desea evitar. POR TELÉGRAFO, PARÍS, 5, 6 T T 7l embajador del Japón en París, Kurino, en una interviú que celebró anoche con un redactor del Petit Parisién, acerca de si realmente existen ó no diferencias entre el Japón y los Estados Unidos, ha declarado que hasta ahora sólo las hay entre el Gobierno federal y el Estado de California. El Japón no ha soñado jamás con la posibilidad de tina guerra con Norte- América. El Gobierno de Tokio reconoce la corrección con que está procediendo en el delicadísimo y enojoso asunto de las escuelas californianas él Gobierno de Washington y rinde el homenaje