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MAPUTO, SÁBADO 2 DE FEBRERO DE 1907. N Ú M E R O EXTRA 10 CÉNTIMOS 1010) 0 0 EN EL PRESENTE NUM. EXTRAORDINARIO Incluimos el suplemento ilustrado de dieciséis páginas G E N T E M E N U D A quedebenexig ír lodos nuestros suscriptores y compradores. PRECIO: DIEZ CÉNTIMOS EN TODA ESPAÑA CRÓNICA UNIVERSAL I L U S T R A D A AÑO 11 L NÚM. 609. 0 f 10 2. a É P O C A LA MUERTE DE ANTONIO MONTES se de camino cómo no hay nada nuevo en el mundo; ya pasaba con ios maravedís de pico lo que con los céntimos hoy: que el vendedor tira del céntimo, como podía tirar de cosa más pesada y menos provechosa. Pero lo más particular del abastecimiento de aquel entonces era el modo de castigar á los panaderos que se salían de la tasa, defraudaban en el peso ó hacían malo el pan. ¡Aquéllo era enorme; Porque nadie imagine que exagero copiaré un pregón de tan negra época: sea el que los alcaldes mandaron echar á 3 de Agosto de 1579. Dice así: RIÍGÓN p L PAN DE LA ANTIGUA CORTE, POR FRANCISCO RODRÍGUEZ MARÍN Perdone D. Carlos Camoronero, cronista oficial de la villa de Madrid, á su buen amigo e cronista oficial de la provincia de Sevilla que, trasterminando, meta hoy su hoz en mies ajena, para presentará los amables lectores de A B C un manojuelo de noticias, flamantes de puro trasnochadas, acerca del pan y los panaderos cortesanos en los ominosos tiempos de los Felipes. Así, pues, io que se usa no se excusa, y el pan anda hoy en boca de todo el mundo, aún más en las palabras que entre las muelas, porque sus fabricantes, á lo que se ve, quieren salir de pobres en pocas semanas; yo echaré mi ¡cuarto á panecillos, y en lo que á ello toca, daré medios para comparar con aquella edad de servidumbre esta presente de preciadas conquistas y hermosos derechos, en la cual la venta libre y el monopolio libre, y aun la amenaza libre ó. las mismas autoridades, nos van ya pareciendo demasiada librería. Tres siglos ha no pasaba tal cosa: como aquellos españoles eran gente á la pata la llana y no se cuidaban de- ciudadanías ni buscaban eu las leyes seguridades para atentar á mansalva contra el maravedí del prójimo, solía i i bastar con que los panaderos fuesen bien apa 1 1 naderados, sin permitírseles sindicatos, trágalas ni historias; y el que se resbalaba perjudicando al comprador en el peso, en el precio ó en la calidad; ya podía decir que había hecho un pan como unas nueces. Considerábase entonces al pueblo como lo que es: como un perpetuo niño fácil de engañar, eterno comprador de los famosos polvos para hacer sardinas, y, por consecuencia, necesitado de protección constante. Ahora no; por fe reúna, hemos llega MÉJICO. PRIMERA COGIDA D t MONTES do á la mayor edad, y, en disfrute y posesión de todas las libertades, ¿qué más podemos ape- AL LANCEAR DE CAPA AL TORO- D. EJLA, OAMAOSMAV- E. XE- PEJAHUALCO, QUE LE MATO tecer? Tráfico libre: la abundancia de los proí a muerte de Antonio Montes. ductores ó fabricantes y la natural competen Como complemento de la extensa inforcia entre ellos, hará maravillas en lo de mejomación que ayer publicamos, reproducimos rarlo y abaratarlo todo. Y las hace, en efecto, hoy dos interesantísimas instantáneas del diay bien lo estamos tocando ahora, que no lorio mejicano El Imparcial, hechas en los precigramos conciliar el sueño, suspendidos siemsos momentos en que fue volteado el malograpre sobre nuestras cabezas, si caden, si non caden, do Montes por el toro que puso fin á su vida. los; ocho céntimos de Damocles. En los reinados de Felipe II y Felipe III no podían echarse á panadear todos los que no encontraban cosa mejor que hacer, sino solamente las personas á quienes estaba. permitido por leyes y pragmáticas, y así y todo, necei señor y amigo D. Ramón Pérez de Ayala, sitaban licencia de los alcaldes de casa y corte, morador y vecino de la ciudad de Oviedo: acordada en su Sala. Si dejaban temporalmenhe recibido hace días el libro que me mandaste el oficio, perdían la licencia. En tiempo de teis y que reza en su frontispicio: Crímenes liteescasez de mantenimientos, cada panadero de M rarios y meras tentativas escritúrales y delictuosas los que designaban los alcaldes había de lleperpetrados pior el profesor D. Iscariotes Val de Vr, var á la plaza, cuando menos, seis fanegas de catedrático de paleografía, criptología y zoophonia en pan. Estaba prohibido á los de fuera venderlo la Universidad de Polanes; publicados, comentados y en el camino, y á todos, su venta en las calles; precedidos de una biografía del mis? no por Rafael Ursólo podía venderse en la plaza y en las panadeval, telarañista, su discípulo y albacea. M e decís derías, y el amasado en la corte no podía lleconfidencialmente que el autor de esta obra es varse á vender fuera de ella. nuestro amigo el marqués de Valero de Urria; yo quiero ser en esta ocasión un mesturero, y 131 pan corriente era el cuarrai de á dos licomo ésta es la primera vez que os agravio, no bras, y como pan más exquisito hacíanse los dudo que me otorgaréis vuestra primilla. panecillos de corte, de á media libra cada uno. No hubo en Madrid otras clases de pan hasta poco Se trata de un extraordinario, genialísimo antes de 1590, pues en 22 de Noviembre de libro, escrito en sapiente castellano; él ha pues 1591 manifestaban ciertos panaderos, solicitanto grávida mi sesera de cogitaciones hilarando que se subiese el precio para el panfloridoó tes, y ha sido como un catártico que ha desalode leche que hacían, que de algún tiempo á aquejado ó expelido de ella el engurrio y la acidia. lla parte habían hecho amasar en sus casas Perdonad si por oscitancia no os he acusado panecillos muy rregalados de trigo candial y antes recibo; sabéis que soy un tanto harón en muy blanco, buscado y escojido con gran cuymis cosas; pero estad cierto de que no es en dado y diligen 9i a, y los amasan y hacen de mí bastante fuerte la autopatía ó la adioforia mucha blancura y son de gran rregalo para los para dejarme insensible á ese éxito de nuestro MÉJICO. LA COGIDA MORTAL enfermos, y esto es de manera que los señores amigo. MONTES ENGANCHADO POR SEGUNDA VEZ AL DAR MUERTE AL MISMO TORO rregalados y enfermos los comen con mucho El preclaro Antonio Palomero hará en estas (Instantáneas de El Tmparcial, de Méjico. gusto Años después, en 1597, Fernando Ménpáginas con su cálamo la metafrasis de la epídez Docampo, procurador general, hizo presentasis que ese libro contiene. Yo me limito á te á los alcaldes que los molleteros y panade- que tuviesen tres libras y no dos; pero, como del actual monopolio, confabulación, ó lo aue preguntaros por vuestras vidas. ¿Qué hacéis en ros Desta corte hacen pan que llaman de leche los panaderos alegasen que en sus hornos, por ello sea. esa plácida urbe? Entre las ciencias que pracy lo venden á treinta y dos maravedís las dos bajos decapa, no se cocerían bien, quedaron de La tasa del pan, naturalmente, variaba á la ticaba el maestro se hallaban la asnotechnia y libras, qne es doblado de á como vale el pan... dos libras, mandando los alcaldes que para par que el precio de la primera materia. En la aleatoria; la primera tenía por objeto apreny que el dicho pan de leche no tiene más que que sea. conocido le echen un sello que tenga Agosto de 1584 valía el cuartal de dos libras á der á definir y deslindar los efectos areométriser la flor de la harina, y de lo que queda des- un castillo y un león 14 maravedís, y los cuatro panecillos de corte, cos que produce en nuestra economía la pués de sacada la dicha flor, hacen los demás Cómo todos los artículos de consumo, el pan 16; en 1586, á 10 y 12, respectivamente; subió presencia de líquidos diversamente densos panecillos que llaman pan de corte, que se ven- estaba sujeto á tasa. Dábanla los alcaldes de en 1590 á 18 y 22. En Valladolid, trasladada la segunda es el arte de recabar descansado den las dos libras á diez y seis maravedís, los casa y corte, no á bulto, sino después de ensa- allí, la Corte, se hacían los cuartales de dos li- lucro, cuando no pérdidas gratamente patétiquales son muy malos, negros y de mal gusto... yar cuidadosamente lo que costaba y lo que bras y media y anduvo su precio desde los 14 cas, por medio de procedimientos especiales y quando no había el dicho pan de leche, eran daba en pan una fanega de trigo. Así, á 23 de maravedís para arriba. Pero entiéndase que ¿Os dedicáis vosotros á la primera de estas los dichos panecillos tan buenos y de mejor sa- Enero de 1605, estando la corte en Valladolid aquellos maravedís, en especial los del siglo ciencias en los habitáculos donde se sirven los bor que el dicho pan de leche, el qual no tiene se midió una fanega de trigo en casa del pa- xvi, valían más que los de nuestros días. Y pistajes más varios y vais después á vuestras más de aquella blancura, y es tan desabrido nadero Simón Martínez, y se ahechó y limpió como todas las autoridades iban á una en lo casas en tal estado que vuestro bucelario ó cuque si no es fresco no se puede comer. Por y se echó en la tahona, donde se molió, y salió de velar por el pueblo, á veces el Ayuntamien- biculario no os conoce? ¿Practicáis la segunda todo ello, pidió que no se hiciera tal clase de della quarenta molletes que llaman de leche- -to de Madrid, afinando aún más que los alcal- y caéis en las paranzas, armadijas ó hiscas pan, y así lo acordaron los alcaldes, prohibi- muy distintos de los ordinarios- -y treinta y des, apelaba de su tasa ante el Real Consejo. que arman los donilleros? Si hacéis todo esto, ción que halló retirada en 1599, 1608 y 1610, tres candiales, que por todo fueron setenta y Esto sucedió, verbigracia, en Septiembre de sed discretos y hacedlo sin lilao. bien qne llegó á permitirse que se elaborara seis panecillos... y del primer salvado gru, eso 1609; los alcaldes habían subido á siete mara- Pero yo no creo que caigáis en estas licensin sacarlo á vender y sólo para los pudientes de la dicha fanega de trigo salió tres celemi- vedís los panecillos de corte, y, entendiendo el cias. Sois hombres plácidos; sonocháis y dedique ad hoc diesen trigo á los panaderos. Los nes y medio, y de cemite que llaman el postrer Ayuntamiento que en un año tan abundante cáis al coneubio toda la noche; yantáis en vuesmolletes eran pan poco estimado. Del cemite, salvado, tres celemines, y de ahechaduras un como éste no es justo haya precio tan subido- -tra sencilla mesa el almodrote, la sobrehúsa, la afredeo que quedaba al sacar la harina para el celemín... y, dando su precio á estos salvados estaban á seis, -y que ponerlo á siete es po- alboronia, la sopaipa y la nogada de nuestros pan regalado, hacían panes de menos precio y aechaduras, se hizo la cuenta para fijar el nerlo á ocho, porque el que va por un paneci- mayores; os encantará el trato sosegado de las que los cuartalas comunes, y á fin de que se de los panecillos, claro que sin olvidarse de 1 a llo paga ocho maravedís, porque no hay mara- damas provectas, tanto como el animado de distinguieran bien de éstos y no fuera posible ganancia que había de obtener el panadero. vedís, ni los que venden quieren recibirlos... las cendolillas; pasearéis por la bella y vetus ¡trocarlos por vía de engaño, en 1619 se mandó Esto abía dé hacerse, á ser posible, con los se acordó acudir en súplica al Conseio. Y vea- ta olmeda de la ciudad y en ella contempla Mandan los señores Alcaldes de la cassa y corte de su magestad que desde mañana domingo quatro deste presente mes de Agosto ningún panadero desta corte sea ossado de vender el quartal de pan de dos libras mas de a diez y ocho maravedís y al dicho rrespeto los panezillos de corte, so pena de vergüénca pública y dos años de destierro desta corte. Esto de sacar al infiel panadero á ia ver güenza- -frase proverbial que se nos lia quedado- en el habla- -hacíase con ó sin paseo, en burroó atado á un palo ó picota, y de eilo nos da tnás clara explicación, un sigio después cierto alcalde que no se dormía ea las pajas! En la mañana del 15 de Julio de J 693, el licenciado Villaveta supo de un panadero que había hecho y sacado á vender pan malísimo, y mandó uno de muestra al Consejo, con un oficio en que decía: y siendo esta materia tan escandalosa y de tanto perjuicio, por mí le pu siera en el palo á la vergüenza, con el pan al cuello; pero sin participarlo á V. S. lima, y al Consejo no paso á ello, por si puede tener algún inconveniente. Y D. Manuel Arias decretó al margen de puño y letra: El panadero se ponga luego á la vergüenza con el pan al cuello. Así lo determina el Consejo. Hoy no hay picota que escarmiente á nadie; no lo permiten la cortesía de nuestra civilización y la suavidad de nuestras costumbres. Pero ¿no será mucho más lamentable que el pueblo tal cual día, y. ya éstos pasados se insinuó, quiera cobrar todo junto y de una vez lo que no le dan cobrado insensiblemente y poco á poco... NUESTROS GRABADOS CULTJ- POSTAL mD mm G SOCÍS