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MADRID, DOMINGO i3 DE ENERO DE 1907. NÚMERO S U E L T O 5 CÉNTIMOS téígígig liS CRÓNICA UNIVER SAL ILUSTRADA. AÑO in NÚM. 589. 0 2. É P O C A Todo se transforma, todo se renueva y avanza. Ea industria, el comercio, la vida entera, á pesar de nuestras endémicas quejas, van subiendo y mejorando: un poco más, unas cuantas vejeces caídas, algo de virtud y entereza en algunos hombres directores, y la nación pegaría un brinco. El periódico es el elemento; que mejor puede a y u d a r á esa obra de transformación. El periódico, esta creación completamente nuestra, de nuestra época, de nuestra vida moderna: el periódico, que ha trastornado, quién sabe si mejor que el vapor y el telégrafo, la forma interna dé a sociedad; el periódico, ese diablo fenomenal que se mete en los fondos más obscuros de los pueblos y los remueve y agita fuertemente. El periódico, hijo de la edad moderna, unas veces malsano, otras veces luminoso, amargo ó touificador, inquieto y febril, que perturba, que derriba, que enseña, aconseja, guía y deslumbra. J. M. a SALAVERK. IA. p r u elHotclIngléü se reunieron anoche para serrar dignamente el período de sesiones, los individuos que, han tomado parte en la organización y discusión del primer Congreso africanista. Presidia el banquete el señor ministro de Estado. Se sentaron á su derecha los Sres. Labra, Maltrana y Alegret, y á su izquierda los señores Roig v Bergadá, el duque de Veragua y Calella. Asistieron los r. epresentantes de las fuerzas vivas de Barceloija, muchas personalidades de Madrid, algunos militares y los periodistas de todos los diarios madrileños. Leyéronse adhesiones de multitud de entidades comerciales de provincias y una carta muy valiosa, como fué la del ministro de Instrucciónpública, en ia que anunciaba la creación de una cátedra de árabe vulgar en las escuelas de Comercio. Esta noticia fué acogida por los comensales con grandes demostraciones de agrado. Al terminar la comida, empezó el periodo de los brindis. El Sr. íMaltrana tuvo palabras discretas, así como el Sr. Roig y Bergadá. q- ae pronunció un largo discurso. El Sr. Labra, que habió á continuación, lo hizo con tal elocuencia, con tal entusiasmo; supo armonizar de un modo tan bello el concepto comercial y positivista del Cojigreso con las grandes ideas de intelectualidad y progreso, que se conquistó una prolongada salvaide aplausos, sobre todo en el periodo de sU discurso eu, que hizo votos por la hermandad dei Madrid generoso y abierto á todas las influencias con la Barcelona activa y acaudalada. Brindó también un compañero de la Prensa, brindó asimismo el Sr. Pulido, que trajo al comedor ei recuerdo de los hebreos españoles que hay esparcidos por Oriente, y el ministro de Estado, con sencillas y sentidas frases, brindó, finalmente, por la prosperidad de los Congresos africanistas, para ios cuales tendrá siempre el Gobierno dispuestcii u apoyo, y 1 Rey su simpatía. Í Ctt BARCELONA S entre lo nuevo y lo caduco; entre la sociedad que quiere moverse y la rutina que bosteza. MiGüBi, S. OEIVER iS mmmem OCIEDAD y ESTADO El p r o g r e s o des arrollado en leyes, decretos y. Reales órdenes, ni siquiera es tin progreso á medias. ¿Qué habremos conseguido T erminó ayer sus sesiones el Congreso Africon tener la más perfecta legislación teórica cañista con nuevos y muy elocuentes dissi no existe, detrás de ella, una sociedad ca- cursos. Por si acaso, hubo banquete final. Quepaz de animarla y hacerla suyaí ¿Qué son los dó, pues, proclamado y reconocido que hay en textos escritos sin la colaboración humana y España espíritu colonizador y elementos para caliente de la simpatía popular? Nada más que ir á África á hacer allí muchas y muy buenas relojes parados. Marcan una hora que fué en cosas. íLástima que no se llagan antes sin salir la cronología de la civilización. Nadie se cuida decasa, esto es, en España, donde hay tantos de darles cuerda ni de poner una gota de lu- y tan vastos territorios que colonizar! brificante en su enmohecido engranaje. Total: En Palacio se celebró con la pompa tradihierro viejo. cional la misa de Puiificaclóu de la infanta Vayan estas reflexiones á propósito. de la doña María Teresa. cárcel celular de Barcelona, de la cual se viene P U los Tribunales se víó una causa que deshablando en mítines y agitaciones más ó me- pertaba interés en el público, por referirse á nos ficticias. Y, no obstante, esta misma cárcel un suceso ocurrido en sitio muy céntrico: ia nos ofrece el ejemplo de una muy noble ten- agresión de urt ex guardia civil á im jefe suyo. tativa. El Estado ha puesto allí el esqueleto ó El reo resultó condenado. mecanismo; la sociedad privada pugna por El alcalde, firme en sus trece de que las fiesinfundirle calor, animación, movimiento. H a y tas de San Isidro este año no se reduzcan á en todo ello un ensayo, un anuncio, mejor di- honrar á la tía Javiera, reunió á los elementos cho, de vida espontánea, de sociedad en ac- que pueden secundar sus propósitos de celeción. brar una Exposición, mostrándoles los proNadie ignora que el régimen celular no ha yectos para cuya realización sólo se necesitan sido concebido como una cosa entregada á sí 300.000 pesetas. Hubo entusiasmo. Veremos misma. E n estas condiciones resulta cruel y cómo llega á cotizarse. desesperante. Entendido exclusivamente como Ea política estuvo golosa. Por la vida del u n a función oficial, fría y reg- lamentaria ha Gobierno nadie daba un perro chico. Y por la justificado las páginas sombrías de Dosto- solución que haya de venir, cinco céntimos. yeuski y de Goncourt. Pero no es ésta la con- Pero se habló mucho, y con esto se satisfizo la cepción á que dicho sistema obedece. gente más que con rosquillas. Su finalidad no es otra que evitar, dentro, el El tiempo, archirrumboso. 18 grados á estas contagio y que se pongan en comiín las lepras alturas, son una bendición de Dios. individuales para hacer de todas ellas un an Por la noche hubo estreno en la Zarzuela: demoniwn horroroso, del cual gsalen doctores La escala de Jacob, c o n el piadoSO fin d e SUbir del hampa los que- sólo entraron bachilleres y más cómodamente la cuesta de Enero. Pero el aun simples analfabetos. Pero también supone hombre propone y los morenos disponen. dejar las ventanas abiertas á las benéficas inEa Asociación de la Prensa celebró J u n t a fluencias exteriores, al calor de los afectos, á general y ejercicios prácticos de parlamentala acción purificadora de la esperanza. Cuan- rismo, del que ella debería ser la primera en tos recuerden el precioso Visitador del freso, de renegar. Antes moros. la ilustre Arenal, no tienen necesidad de maY nrada más. yor insistencia por mi parte. i ffi Todo ello exige una tenaz colaboración de abajo arriba. Alli donde la sociedad sea inerte, pasiva, neutra y confíe íntegramente al Estado unos servicios de dulcificación moral tan f 7 L P E R I Ó D I C O SE Todo está sujeto á fuera de su índole, allí el régimen celular, con TRAMCPORMA transfQrmación e n todas sus ventajas teóricas, fracasará ruidosaTRANSFORMA j mente. Importputes elementos de Barcelona lo los fennmeros: las ideas, la. rosas, el norazó han compreüdiclo üe esta manera. El florecer el carácter, las civilizaciones, todo obedece sude las iniciativas privadas, que es una de las ley del la notas diferenciales de Cataluña, demostrada miso á laAeternano podía cambio y ádeesa evolución. C resistir ley por su espíritu de asociación, relativamente in- suprema é Binflexible y también se h a t r a n s tenso y por el interminable catálogo de sus form. ado. instituciones benéficas, Instructiva. s, mutuales, El periodismo se transforma en España, políticas, populares, etc. etc. ese espíritu que y de orientación, busca sorprende al viajero con sólo repasar la gace- cambia de estructura marchar; el periodismo por donde tilla de los periódicos y sumar el nombre de el cauce padece actualmente u n a inquietud todas las Corporaciones que figuran en ella español de anhelo que se por algún concepto en un solo número empie- singular, una especieprofesionales de lamanisólo á hoja za á despertarse, se ha despertado ya con no- fiesta no sino al los mismo público. El periodisbles bríos por lo que á lá nueva cárcel se refiere. impresa, está Y se ha despertado, no en forma de simples mo español acasoahora en ese período de indecisión que es el obsequios materiales ni de ranchos extraordi- brillante que alcanzará principio de una era á la nación entera. narios en días solemnes, que esto por sí sólo Eas reformas periodísticas se suceden con inno mereciera fijar la atención de las personas sólita rapidez, y en poco más de cuatro años cultas; sino en foimas de atención y delicadede España ha dado los saltos más za espiritual que comprenden desde la visita la Prensa ha sufrido los cambios más profunenormes, reiterada, individual ó colectiva, hasta el con- dos que ninguna Prensa del mundo, y no sólo cierto y la provisión de libros, folletos y revis- en lo que respecta á la forma la estructura tas para la lectura. Dio- el ejemplo el Orfeó Cá- material, también al fondo y al yespíritu y á la tala, que dejó o i r á l o s reclusos, cantando en el interpretación ideológica. Entre un periódico centro de Ja rotonda, la parte más escogida de de ahora y otro periódico de hace diez años su repertorio y que acudió allí con sus seccio- existe sima... y nes de señoritas, hombres y niños. Y el ejem- temas, una verdadera personas, cambian los sislas varía todo; de plo de la incomparable masa coral ha sido se- manera cambian España, en esta nación que que en guido después por otras instituciones análo- todos escarnecemos á toda hora, puede darse gas, hasta formar costumbre. Se ha ido des- el ejemplo de que una persona directiva, un pués constituyendo una biblioteca para dis- escritor, un político, tengan como plazo sufitracción de los presos; y el Ateneo y otras en- ciente para tidades y no pocos particulares, les han ofreci- E n España envejecer el espacio de diez años. son viejas ya do duplicados y sobrantes de periódicos y li- jóvenes... Acaso esta virtudmitchas personas de evolución y bros adecuados que constituyen un recurso de celeridad no la hayamos ponderado todos poderoso para quitar á la soledad su desespe- como se merece. rante monotonía. Hay una profunda inquietud en España, inUn sacerdote verdaderamente superior, cuya quietud que alcanza á todas las manifestaciointima modestia por fuerza quedará lastima- nes de vida; es posible que ésta sea la época da, derrama allí u influencia y su espíritu, trascendental en que se esté operando- disicon una abnegación que obra prodigios. A muladamente la evolución, el resurgimiento punto estuvo de malograrse por dificultades de España; tal vez cuando se resuelvan, por burocráticas, nacidas de eso del escalafón, y ellos mismos y en virtud de la acción fatal de ios derechos adquiridos y el correr de las es- las cosas, algunos conflictos de orden especial, calas que, generalmente hablando, no coinci- cuando algunos hilos se rompan y otros se den siempre con la vocación. El P. Pedregosa aten, es posible que entonces, dentro de poco fué separado, aunque por breve tiempo. Y ha tiempo, España aparezca renovada, como aquel vuelto á lli labor con su sereno y constante c ue acaba de dar un brinco. ímpetu. Ha organizado, en el interior de la Y es que España era una nación muy vieja, cárcel, uu orfeón, del cual son coristas los mis- era muy sólida, había creado grandes fuerzas mos presos. H a adquirido ain piano, satisfa- de trabajo, de economía, de arte, de gloria, de ciéndolo á plazos, t í a conseguido la colaborr. -dominio, y esa cantidad de fuerzas intensas 110 cíón de un joven maestro, Eloberas, que dia- podían desaparecer con facilidad, ni aun bajo riamente enseña á los recluidos. ¡Ah! ¡Cómo! el golpe de una derrota como la de Cuba. Y es esperan aquellos 100 hombres la hora de la que España, además, está enclavada en Eurolección! ¡Cómo se disputan el ingreso en lá pa, tiene una hi, toria europea muy antigua, masa coral, así que las excarcelaciones dejaxi ha impreso en FXiropa fuerte huella en ouro libre un puesto! Su vida tiene un objeto y su tiempo, tiene continuamente sus ojos abiertos mansa desesperación un dulce oasis. Y no se á Europa, y por los resquicios del Pirineo, por crea que canten cosas triviales; con la canción su ancha costa de los dos mares, recibe siempopufar, armonizada sabiamente, alternan him- pre la sacudida á los avisos de Europa, Finalnos y coros de Moz rt, de Schubert, de Grieg... mente, España es un compuesto de pueblos E. s ta es una acc Su incipiente de la socie- tan diversos, de tal robustez individual, y tan dad en ayuda del Bstado, pero no pocas veces aptos muchos de ellos para las empresas del en oposición con la; burocracia. ¡Ea rutinaria trabajo ó del dominio, que aunque fracase pereza, el reglamento... De aquí, pequeños ayer, aunque fracase, muchas veces, aunque roce V difi ultadc Es una manifestación cometa inauditos disparates, España tiene eéacsetri. áe U iucha planteada ca nucgtro país hondigiaia rakxa 1 viüft del wuado, MADRID AL DÍA INTERMEDIO CÓMICO 1 salir anoche del estreno de la Zarzuela, A nos encontramos con una gallarda estu- PARÉNTESIS diantina, mejor dicho, y permítasenos el arreglo, con una zapaterina, ultramarina, mercerina, ó lo que fuese, que de todo, menos de estudiantes, teníp, n tipo los que la formaban. A la cabeza, con aire triunfador, marchaba un joven conduciendo una bandera azul en cuyo fondo se veía una lira simbólica, con. más orgullo que si llevase el pendón de Castilla, rescatado ante el enemigo. Cuidadosamente pisaba sobre los adoquines, muy atento, para no perder el paso uniforme y marcial. vSeguíanle una docena de valientes tocando los clásicos instrumentos de las estudiantinas, muy poseídos de su elevada misión cu este mundo. Porque, efectivamente, hay individuos que parece que nacieron nada más que para ser panderetólogos. Panderetólogo... e poi moriré. Elamó nuestra atención un pobre hombre que caminaba á la cola de la estudiantina, dándole á la guitarra con una buena ie escandalosa. El individuo, que muy bien contaría cerca de los cincuenta, se esforzaba en sostener la IC. X de! pan j i: útilmente- y entre sujetar la capa, que se le caía arrastrando por el suelo, y darle á ia guitarra para no perder el pasacalle, se hacía un lío el hombre. ¡Con qué envidia le vimos nosotros! Sí, porque un sujeto que á los cincuenta años sale por las noches y recorre las calles cou o una criatura, dando serenatas, debe ser un hombre muy dichoso. ¿Ustedes creen que me divierto? -nos dijo al fijarse en la curiosidad de nuestras miradas. ¡Con deleite! -le contestamos. ¡Ay, amigos míos! ¡Cómo engañan las apariencias! Yo voy aquí, á mi edad, no por gusto, sino por mandato de mi señora, para que vigile al novio de la niña, que va ahí delante tocando la pandereta. Y se alejó el hombre, enviándonos una triste sonrisa, atención que le costó perder de nuevo el paso. E ü í s GABALDON (LA M U J E R Y L CASA ü s t e interesante Suplemento de, A B C que tan extraordinario éxito obtuvo entre nuestras lectoras el año pasado, reaparecerá con nuestro número de mañana, notablemente reformado. Constará de ocho pájfinas con profusión de grabados y artículos o v: moclas interesantísimos de nuestros corresponsales en París y de otras distinguidas firmas. Este Suplemento, unido al número de A B C, se venderá á diez céntimos el ejemplar, con lo cual puede afirmarse que los compradores obtendrán p o r t a n insignificante precio lo que vale cincuenta céntimos en todo el mundo. TRIBUNALES y E K G A r y Z A F R U S- E I día 22 dc Febrero V- del año último enTRADA centróse en la calle del Barquillo el ex guardia civil Cándido Casado al teniente coronel del benemérito Cuerpo D. Mariano Zaforteza, y sin r ue apenas mediasen palabra. entre ambos, le disparó cuatro tiros de revólver. Délos cuatro proyectiles, uno causó al teniente coronel una pequeña contusión en la región escapular derecha, y otro produjo á D. Sebastián Diez, que se hallaba próximo al lugar del suceso, una rozadura en el labio inferior, contusión y rozadura que tardaron en curar menos de siete días. Detenido Cándido Casado, prestó deciaración aute ei Juzgado instructor, y en ella explicó la causa que le indujo á atentar contra la vida del Sr. Zaforteza. Tratábase de una historia y bien triste por cierto. El agresor, que muchos años antes había pertenecido al Cuerpo de la Guardia civil, era hombre- de intachable conducta, recto, pundonoroso y fiel cumplidor de sus deberes de militar; tomó parte en la última guerra carlista, peleo como valiente y su v a l o r y su comportamiento fueron premiados con una cruz pensionada. Pero un día el Sr. Zaforteza, á la sazón capitán, encontróse eií la calle k Cándido, y éste, quizá porque su jefe vestía de paisano, no le reconoció y pasó por su lado sin hacerle el saludo que manda la Ordenanza. El. capitán le llamó, lo mandó arrestado al cuartel y ya en éste íUnonestó severamenlc al guardia ante f 5 us compañeros, Y aiilegar aquí UO hay absoluta contormi dad en los qué refieren esta historia, p; ics mientras unos aseguran que Cándido, avergonzado y dolido de la reprimenda de que cía objeto, contestó con formas groseras á su jcie y aun llegó á ir. subordinarse, el procesado afirma que no hizo otra cosa que contener la mano al capitán, porque iemió que le abofhteara. Sea ello l o q u e fuere, es lo cierto que el Consejo d e guerra, consUtuido inmediatamente para juzgar á Cándido, le condenó á veinte años de reclusión, que por fortuna suva y gracias á la reforma dei Código de Justicia y á varios indultos, quedaron reducidó j á í. eis Volvió el ex guardia á Madrid y auc ae con grandes dificultades consiguió colocrt ÍC; pero como algún tiempo después osrdic su puesto y otro- íanto i e í u é ocurriendo coa los que un amigo de sü niñez sucesivam- f ste le proporcionaba, decidió acudir en demacd. i ílc SINCERA FELICITACIÓN I a merecen y se la damos de todo corazón á nuestros queridos compañeros de Bla 7i co y iVí ra, pues viendo el primer número del año de esta sinigual revista, parecía difícil hacer nada que le superase en perfección, gusto artístico y notables trabajos literarios; pero el número puesto ayer á la venta ha conseguido este triunfo. Cuantas personas sean amantes de la cultura nacional y deseen sentir el orgullo de que Paspan a nada tiene que envidiar en artes gráficas á los pueblos más adelantados del mundo, deben leer este número áe Blanco y Negro, en la seguridad de que unirán tíus alabanzas á las nuestras. een sM CONGRESO AFRICANISTA ü n el salón de actos dei Ateneo, con asisten cía de numeroso y distinguido público, se celebro ayer, á las cuairo y media de la tarde, la sesión de clausura d rl Congreso Africanista. Presidió el infante D, Fernando, quien tenía á vsu lado 6i ministro de Estadü de uniforme. El Infante abrió la sesión c- n. nombre del Rey y concedió la palabra al Sr. Roig y Bergadá, que pronunció un extenso discurso, en el que liizo resaltar ia importancia di l problema marroquí y el cambio que ha sufrido a colonización europea, comp- er. imcuíc pacifica y comercial en los tiempos modernos, A continuación iiabló el ministro de Estado en Man tecos. Por úllimo, el lafaate D. Fernando pronunció breves palabras ea nombre de S. M. el Key y ge Icvaütó ia sesión. w illwtftliWlllnnii proteccjóu á la persona á qwica cottsidcíRba