Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
B? AÑO C I N C O NUM. 728. CRÓNICA UNIVERmti- M A D R I D 11 DE ENERO DE 1907. NÚMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS SAL ILUSTRADA. MADRID. EXPOSICIÓN DE APARATOS DE GEODESIA EN UNO DE LOS SALONES DEL MINISTERIO DE HACIENDA VISITADA AYER MAÑANA POR S. M. EL REY Fot. A B C. PARÉNTESIS Ayer mañana apareció Madrid envuelto en niebla, y ved ahí que Madrid, ciudad tan clara, pagana y luminosa, adquirió imprevistamente un aire como septentrional, un tono de ensueño y de idealismo nostálgico. Todo había cambiado, todo semejaba estar absorto y sorprendido: las casas, los árboles, las personas, adoptaban un aspecto de indecisión y vaguedad, y en aquellas horas de bruma, en que el cielo descendía hasta la tierra... en que tierra y cielo se confundían, en aquellas horas de quietud, de expectación y de asombro, ¡con qué agilidad levantaba su vuelo la imaginación y se iba lejos la muy loca! Los árboles se difuminaban entre la nieDIa; las personas caminaban como encorvadas, con mayor silencio y reconcentración pensativa; los carruajes metían menos ruido que habitualmente; los edificios estaban mudos, cerrados, con las ventanas enigmáticas, semejantes á seres tácitos que sueñan y que aguardan también, y en el fondo de las calles estrechas, allá muy Jejos, ¡muy Jejos! veíanse vagar sombras inciertas que acaso eran hombres, que acaso eran sombras, ó visiones, ó seres fantásticos, ó quimeras... A D E NIEBLA Y los sonidos, las voces, adoptaban asimismo un carácter singular y extraordinario; la música, sobre todo, tenía entonces mayor potencia evocadora, y sugería más sentimientos, y conmovía con más fuerza. Un organillo que tocaba en el recodo de una calleja. resucitaba aquella música ligera cosas distantes, fantásticas, escenas de verbena y de toros, de bodas populares y de meriendas en las tardes de estío; pero estas evocaciones contrastaban de tal modo con el ambiente de bruma, que la imaginación se figuraba estar en un país del Norte, á ladrilla de un mar helado, soñando con los paisajes del Mediodía. Una orquestilla de ciegos tocaba en el borde de una acera... los violines vocingleros, la flauta gangosa, el profundo y gra ve violón, mientras tocaban un aire de la Favorita, hacían revivir las imágenes de la época romántica, y la imaginación, toda anegada en un mar de sentimentalismo, se figuraba estar en una ciudad antigua de Italia, en el tiempo de las espadas, las mandolinas y los raptos. A la puerta del Banco se oía la voz ronca de un señor que decía: Las acciones del canal de Suez están en baja... y la imaginación veía la tierra luminosa del Egipto, las pirámides, el Nilo caudaloso... La niebla es bella porque sugiere, despierta ensueños, hace divagar, y si ensueño es lo más fino y alto que posee el alma del hombre, y también la del gato. La niebla es bella; también el sol es bello; lo es igualmente la lluvia, la nieve, la tempestad, la noche de luna, la mañana de oro. La Naturaleza, toda ella, es J hermosura suprema La niebla es bella, porque sugiere. Sugiere fantasías raras, mundos y paisajes lejanos. Deja al alma sumida en un mar ondulante, de sentimentalismo. Hace soñar... La niebla es bella porque incita al sueño, el sueño, la flor del espíritu. Y la imaginación sueña sin tasa, se remonta y vuela, como una gran ¡oca. ¿Qué le importa á la imaginación que luzca un sol ardiente en el cielo, ó que floten en el espacio cendales de bruma? La imaginación es una hermosa maga humilde, que se resigna siempre y busca su dicha más allá, más allá... Y cuando brilla un ardiente so) la imaginación sueña con los pinos, con las nieblas, con los mares helados; mientras que en los días de bruma, la imaginación entonces se supera y se exalta, y sueña con las llanuras luminosas, con los bosques floridos, con los mares azules... Y esta es la ley y la sal dé la vida: ondular, ambicionar lo que no se tiene, inquietarse y huir; soñar, soñar siempre. j M. a SALAVERRIA