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A B C. MIÉRCOLES 9 DE ENERO DE ioc 7 PAG. 9 ÉPtCICN primero, D. Francisco de Cárdenas; vicesecretario seguí do, D Antonio Prast; tesorerocontador, D. Mariano Peiro; bibliotecario, D José María Alvarez de Toledo. orgullo de su triunfo, y señalando á Prinzivalle, me ha respetado porque me ama. Guido se obstina enfurecido en que no es posible abnegación tal, y entonces Monna Vanna, dolida de su estéril sacrificio, del que duda hasta el mismo pueblo egoísta al que libró, busca en la mentira la salvación de Prinzivalle. Y con su salvación las delicias de un ensuef- SPAÑOL Monna Vanna, drama en tres ño de amor despertado por la grandeza de actos de Maeterlincfc, adapta- un alma generosa. do al castellano por Jurado de la Parra. El hermoso drama de Maeterlink ha sido De todas las obras de Maeterlinck, que vi- puesto en escena contodbs los honores. mos representar con medios escénicos deploraEl Sr. Codina tuvo un legítimo éxito, interbles por la compañía Georgette Leblanc, hace pretando con mucho vigor y calurosa frase dos años, y que fueron, si mal no recuerdo, el dramática, el carácter de Guido Colonna. delicadísimo cuento Joycelle, el sombrío drama María Guerrero, principalmente en la esce 2. a intrusa, la visión poemática Jlglavaine et na final del acto tercero, hondamente sentida y Selyseite y el admirable drama Monna Vanna, expresada, filé inspiradísima intérprete del cafue este último el que más gustó al público, rácter maeterliniano. tanto por su hechura romántica, como por su Fernando Díaz de Mendoza dijo muy bien fórmula escénica, la más clara y comprensible la hermosísima escena del acto segundó, con de cuantas ha llevado al teatro el insigne autor. Monna Yanna. Al final del mismo salieron á Monna Varna se desarrolla en el siglo xv, escena tres veces los ilustres artistas. en el candente período de luchas cruentas y fraFue muy celebrada la decoración del acto tricidas entre las Repúblicas italianas, que con- segundo y cuanto se refiere á la dirección estinuamente disputábanse la supremacía de su cénica, atentamente cuidada cora o de coscomercio y la preponderancia de su riqueza, tumbre. especialmente Venecia y Florencia, los dos Es; FLOR 1 DOR tados de más rápido encumbramiento. Ocurre la acción en. Pisa, en los angustiosos p S L A V A Hotel deJ ama, zarzuela de los instantes que siguieron al tenaz y prolongado Sres. Lucio y Muzas, música asedio de la ciudad de la famosa torre, por el de los Sres. García Alvarez é Infapt ejército florentino. El Hotel de J oma es un juguetito sencillo, al Los refuerzos enviados por Venecia han par que inocente, de los buenos tiempos del lido destruidos por los sitiadores y la situación de Pisa, aislada de toda comunicación, sin medios de defensa, sin recursos, sin víveres, es cada vez más desesperante é impotente. Prinzivalle, un aventurero, general del ejército sitiador, propone á los emisarios de Pisa una condición tiránica, caprichosa, si quieren verse libres de los horrores del asedio. Que Monna Vanna, la hermosa cónyuge de Guido Colorína, se presente sola y desnuda aquella oche en la tienda de Prinzivalle. En el alma dé la espléndida mujer luchan desesperadamente dos sentimientos: el amor á tu esposo y el amor de ta Patria. Si Monna Vanna acepta y acude al campamento florentino, Pisa, su amado pueblo, no sólo se verá libre del sitiador, sino que recibirá abundantes provisiones y cuantos medios de defensa necesite para hacer frente á su eterna enemiga Florencia. Guido, poniendo más alta su horra que la salvación de Pisa, intenta disuadir de su propósito redentor á Monna Vanna, ptro ésta, por fin, cede á la presión de sus sentimientos generosos, y acude, serena y confiada, á la tienda de Prinzivalle, caminando sola y desnuSRA. CÓLOM da por el campo enemigo, en una tibia noche régimen cómico- lírico que tanto solazó á nuesde intensa luna. Pri: s 2! alle, al verla en su tienda, añora los tros padres, y aun á nosotros cuando íbamos amables recuerdos de otros días, cuando la co- precisamente á Eslava intrigados por alguna noció dichesa en Venecia, en la señoría! man- coristilla de buen ver. El publico fné i oche de buenas y si no se sión de su madre, y Monna Vanna evoca también co graciosa ternura las horas felices pa- entusiasmó con la obra, tampoco fue muy exitadas d: un naciente amor interrumpido. Sí, gente, esta es la verdad. Prinzivalle la amó desde entonces y al conjuro de aquellos idílicos amores, revividos en un diálogo de luminosa poesía, Monna Yanna salva u pudor, y vuelve á Pisa, triunfadora. El general cumple su palaLra. Por las puertas de la angustiada Pisa, penetran víveres, arnas, provisiones, cuanto necesita la ciudad. El rasgo heroico de Prinzivalle cunde rápidamente por el Campamento florentino, y la ida del general corre peligro al saberse la traición. Monna Vanna corresponde á su generosidad huyendo con él á Pisa, que recibe á su alvadora con entusiásticas aclamaciones. EL CORO DEL MININO Guido Colonna no cree en la verdad que De la música, ligerita y retozona, se repiproclama arrogantemente su esposa. Sus celos tieron dos números: un corito de doncellas, ciegan sus sentidos. Este hombre, dice Monna Vanna, con el buscando á un gato, y un tanguito. Al final de la zarzuelita salieron á escena lo autores, tres ó cuatro veces. ¡Príncipe J eat, opeen un acto, dividido en tres cuadros, original de los Sres. Jiménez Prieto y Pérez Olivares, música del maestro Jiménez. re ta G RAN TEATRO- LOS ESTRENOS Loreto Prado y Chicote convendrán con el cronista en que no es la opereta el género que mejor se adaptan sus aplaudidísimas aptitudes teatrales; pero con el talento y la buena voluntad que ambos poseen procuran salvar ese escollo y casi siempre salen airosos en su empeño. En El Principe J eal ocurrió así, y singularmente por lo que afecta á la cualidad de empresarios y directores de escena, merecieron elogio, pues la obra estuvo bien presentada. Dicha opereta, de corte fino y mejor escrita que muchos de los éxitos grandes del género chico, fue escuchada con atención por el numeroso público que ocupaba el teatro y aplaudida durante la representación y al finalizar ésta, obteniendo los autores el honor de salir al proscenio. A l g u n a s situaciones cómicas y varios chistes, en los cuales quizá sobre lo que tienen de expresivamente verdes, originaron fuertes carcajadas; y como la música es bonita agradable, y su factura denota la maestría de quien la trazó, y el decorado y vestuario ofrecen visualidad, de esperar es que El Príncipe Real figure muchos días en los carteles. Además de Loreto Prado y Chicóte, ínter pretaron con grande esmero papeles de relieve Matilde Franco, la Srta. Blanc y Pepe Soler. Uno de los autores de la letra, el Sr. Jiménez Prieto, no pudo salir á escena por halfarst enfermo en Andalucía. Celebraremos mucho su restablecimiento. DE MARRUECOS POR TELÉGRAFO Duques de guerra españoles. San Fernando, 8, ic m. Han saliJo con rumbo á Tánger, el crucero J ío de ta Plata, i cuyo bordo va el almirante de nuestra escuadra general Matta, y el cañonero Infanta Isabel. -Alfabeto. C l peculio del Raisuli. Londres, 8, 4 f. Telegiafian al Times desde Tánger que los soldados procedentes de Zinat están vendiendo en el mercado el trigo, la cebada, la lana y los muebles que sacaron de la casa de el Raisuli. ontinúa el peligro. Londres, 9, 5 t. Un telegrama de Tánger, recibido por el Times, asegura que el Raísuli logró escaparse á la montaña y que conserva todo su prestigio. El peligro, por tanto, queda en pie para lor europeos, ya que los funcionarios del Maghzen demuestran su incapacidad. 1- J acia la capitulación. París, 8, 5 t. El Consejo de ministros se ha reunido en el palacio del Elíseo bajo la presidencia de Mr. Fallieres. Mr. Pichón, ministro de Negocios Extranjeros, comunicó los telegramas que había reci- bido de Mr. Regnault sobre los asuntos de Marruecos, anunciando que el Raisuli había huido de Zinat, refugiándose en el territorio de los Ouad- Ras y que el cheik de esta tribu estaba tratando de la capitulación del aventurero. rastro. Siguiendo el 8, 6 t. -El Datly Matl recibe de Londres, Tánger un telegrama diciendo que la mehalla sigue su marcha hacia adelante al Sur de Zinat quemando y destruyendo todo; que la situación