Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C MARTES 8 DE ENERO DE 1907. PAG. 8 EDICIÓN i. Los más benévolos le reprenderán severamente, diciéndole: ¿Para qué escribe usted esas cosas? Es verdad. ¿Para qué? Y, sin embargo, el que empezó ese mal camino, no se corrige. Prueba de ello son estas mismas líneas. Pero las escribo para tranquilizar á usted que me cree desalentado. Nada de eso. Un poqui lo triste y nada más. Precisamente en este momento, como los ingenuos gallegos de antaño, tomé el tren y me vine á buscar mis Jueyes, haciéndome á mi ve 2 Rey Mago. Estoy en el Sanatario ccn los chiquillos, y el niño interior que todos tenemos dentro del alma me ha rejuvenecido y alegrado de moda extraordinario. Ya no estoy triste, ya no soy pobre. Reparto entre estos hijuelos las dulces migajas que mis amigos y bienhechores me han regalado y veo con qué poca cosa se hace feliz á los pequeños. ¿Cree usted que hacen falta millones para realizar el bien? Pues no me supe explicar. Hace falta poco, pero que caiga con cierta constancia, como la lluvia beneficiosa en los campos. Los grandes turbiones producen la inun. dación, que todo lo devasta. Una millonada repentina ahoga ó embaraza. Eso no auiere de INAUGURACIÓN DE UN HOSPITAL EL 1 ZONDO EL NUEVO HOSPITAL DE SAN MARTIN QUE ACABA DE SER INAUGURADO Fot. Ectienique. MIS REYES A una desconocida. ALMERÍA. C u carta, que oportunamente me remitió la Redacción de A B C, me hizo un gran bien. La guardaré con aprecio, pues he de utilizar sus párrafos el día que escriba una obrita muy necesaria: Eí libro de la Bondad y de la Ternura. No solamente es preciso ser buenos, sino que es indispensable aumentar la bondad ajena, crear viveros de buenos; montar una compañía azucarera de afectos para tratar de endulzar las marguras de la vida y poder soportar las ingratitudes y los desdenes, acrecentando el cauda! de indulgencia compasiva. Es el único medio de poder continuar sin desmayos el camino trazado, sin desfallecimientos ni desesperaciones. Gran consuelo es para mi saber que existen personas identiñcadas con mi modo de pensar; pero, por lo mismo, no debiera escribir estas líneas. Creo sinceramente que debí hace tiempo dejar la pluma y no dirigirme al público para entretenerle con niñerías. ¿Para qué? Es preciso ser un escritor ameno, breve oh las columnas! tener gracejo, referir cosas bonitas que á nadie molesten y distraigan á la mayoría; deslizarse, sin insistir, como decía el fásico francés; ser respetuoso con ios Poderes públicos y adular sin descanso á S. M el Vulgo. Sólo así se vive tranquilo, sin hacer desplantes, sin provocar emociones, y se llega poco á poco, suavemente empujado por los impacientes, á las primeras filas, fingiendo siempre desdeñosa indiferencia por ¡os honores que se apetezcan con mayores ansias, marchando quedito, con las manos cruzadas como un santo y bien puestos en ángulo los codos para apalancar con fuerza y brío, rígido el cuerpo, la mirada vaga y como abstraída, inexpresivo ó ligeramente sonriente el rostro, bien sosegado el corazón que ha de apagar sus latidos par: que el resuello sea rítmico y acompasado. Iniciar so que se llaman campañas en favor de ideas nuevas, tratar de conmover los sentimientos humanitarios de las gentes, protestar de los abusos, denunciar hechos punibles, escarnecer lo malo y ensalzar lo bueno, todo lo que sea salirse de la falsilla social es malísimo procedimiento para el publicista, especialmente si todo ello no reporta provecho personal. Le amenazarán el juicio de faltas, el desafío, la maledicencia. Su única disculpa será la vesania. í EL ESCÁNDALO DEL MOUL 1 N ROUGE PARÍS. LA MARQUESA DE MORNY Y COLETTE W 1 LLY, REPRESENTANDO LA PANTOMIMA REVÉ D EGYPTE