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BC. LUNES 31 DE DICIEMBRE P F 1006. PAG. 1 3. f D 1 C 1O N 1- RETAZOS HIGIÉNICOS íL PALUDISMO EN H J C Í ya algún tiempo que leí un DESPEÑAPERROS artículo del ilustre Dr. Larra y Cerezo, notable como todos k que escribe tan afamado higienista, en el cual se lamentaba del abandono en que las empresas ferroviarias tenían á sus empleados en tqueKos puntos donde el paludismo es endémico. Razón tenía mi distinguido colega: hay Empresas ferroviarias. Sociedades industriales, y mineras, etc. que tienen abandonados á sus empleados en cuanto á lo que atañe á saneamiento é higienización, pero no son todas; por ío menos, que yo sepa, precísase hacer una honrosa distinción á la Compañías ferroviaria de Madrid á Zaragoza y ¡Alicante, cuyo director, e) Excmo. Sr. D Nathan Süss, persona cultísima y entusiasta de la higiene, en unión del ilustrado médico principal, jefe de Sanidad de dicha Compañía, el Dr. D Enrique Várela, ha establecido en todas las líneas de la Compañía, en sus zonas palúdicas, una serie de 1 eformasy mejoras higiénicas tan útiles, tan practicas, tan beneficiosas, que los éxitos- alcanzados así lo proclaman, y yo me honro mucho en hacerlo público, no sólo en holocausto de dicha Empresa ferroviaria, y de su ilustre director Sr. Süss, sino para que sirva de estímulo y provechosa enseñanza á otras Empresas industriales, que, como dice muy bien el doctor Larra y Cerezo, no se preocupan para nada de fa salud de sus empleados y obreros. Someramente, esquemáticamente, reseñaré k s reformas que dicha Compañía de Madrid á Zaragoza y Alicante ha puesto en práctica para combatir el paludismo, tomando como base la zona palúdica existente en la línea férrea de Andalucía en el trozo de Despeñaperros, ó sea desde Cárdenas hasta Baeza. En las estaciones y casillas de la vía, hace tres años, el paludismo, germinado en el río que paraleliza á la ¡ínea férrea, causaba grandes estragos entre los empleados de la Compañía, acusando las estadísticas un número considerable de enfermos afectos de fiebres intermitentes; en vista de lo cual, el Sr. Süss, de acuerdo con el Dr. Várela, comenzó á mejorar las condiciones de vida de los empleados residentes en fa referida zona, con un lujo de detalles higiénicos dignos de loa y de alabanza. Comenzó por proteger con tela metálica ad ice todas las puertas y ventanas de todos los edificios, no sólo de estaciones y casillas de la vía, sino de las viviendas de los empleados, á fin e evitar la intromisión del mosquito Anofeles, productor del paludismo. Además proporcionó caretas de gasa protectoras á todos los empleados, mejora que hubo que abandonar, porque ¡cosas de España! los viajeros de los trenes se mofaban con groseros insultos y provocaciones, de los emplea- nes y casillas de obreros para sanear las zonas palúdicas. ¿Y qué resultados se han obtenido con tan importantes mejoras? Pues se han obtenido resultados inmensamente satisfactorios, logrando desde tres años á la fecha, una disminución del paludismo en más de un y 5 por 100, según ca 1 tan las escrupulosas estadísticas confeccionadas. Antes las estaciones férreas de Cárdenas, Santa Elena, Yilches, Vadoliano y Baeza, sobre todo, eran azote del paludismo; hoy, apenas si se ve? gún caso de fiebre malárica, debido á las grandes mejoras higiénicas llevadas á cabo, á costa de muchos miles de duros, por la Compañía ferroviaria de Madrid á Zaragoza y Alicante, y lo que se dice de la línea de Andalucía, que escogito como ejemplo, por ser el trozo que conozco prácticamente, se dice de todas las demás líneas de la Compañía en las que se han establecido iguales reformas. Tomen nota de este hermoso ejemplo las demás Empresas similares y otras industriales; tomen nota también los Gobiernos, el Estado, que debía sanear todas las regiones palúdicas de nuestra España, y dediquemos un aplauso sincero á la Compañía de Madrid á Zaragoza y Alicante, á su humanitario director Sr. Süss y á su ilustrado médico principal, Dr. Várela. Tan acostumbrados estamos en España al abandono en materia de higienización y saneamiento, que hechos como el reseñado congratula grandemente á los que tanto en el periódico como en el libro abogamos con tesón y constancia por la vulgarización y prácticas de la higiene. DR. CORRAL Y MAIRA dos de Chummca, uno y medio de Cananga y Curtchunga, Caxambú, y otros camelos, una huelga de estudiantes; treinta huelgas de mineros; cuatro bombas, y un Bombita, que ganó palmas y perros; contribuciones y abusos de Virios Ayuntamientos; emigrantes que se alejan de su Patria, y de sus pueblos, para refugiarse donde les den trabajo y progreso; fusiles para señoras; chambras para caballeros; hombres que se visten de ellas, ellas que se visten de ellos el delirio, el acabóse, el caos, el desconcierto colmos, chistes, chascarrillos envidias, malos consejos, el pudor, que está en las nubes, a vergüenza por los suelos, a vida se toma á guasa, y á chirigota lo serio, apunta, chaval, apunta. -Ya no apunto más, no puedo, se le estima á ustez la herencia, y se agradece el recuerdo; llévese ustez en buen hora al otro mundo too eso, y vayanse con el año esas miserias del pueblo, y que empiece el. que ahora nace mejor que el que muere, agüelo. Í ANTONIO CASERO GACETILLA RIMADA. EL TESTAMENTO -Chaval, el año se muere, y con el año me muero y no tengo más familia que un grillo y un loro anémico, ya que nadie heredar puede, chavalito, al pobre viejo, en la Ribera del Rastt o, y á la izquierda, queda un puesto de cosas viejas y sucias y, que, á mi muerte, te dejo pa que te acuerdes, chaval, del señor Luis, el trapero; tú eres el año que empieza, yo el año soy que me alejo; tú á la lucha te preparas yo por la lucha me muero; ahí te lo regalo todo, tenderete y trastos viejos; vamos á hacer inventario, apunta chaval, -Voy presto; Dos guitarras y una flauta; doce canarios en celo que se los compré á un tal Lope cuando el hombre vino a menos; una levita raída y unos pantalones viejos, de uno que huele que atufa á sordao... -Diga usté, agüelo, ¿ha dicho usté huele, ó Weyle -Es igual, sigue escribiendo: una ley de Asociaciones, cien discursos del Congreso, dos S Imerones de barro que pitan que es un porten y meten la mar de ruido y na más; un Menisterio que empezó un anochecer de un día lúgubre y tétrico y que acabó con el alba por culpa de un mal cartero; cinco luises que son falsos, pero que pasan por buenos; un kilo de Tupmamba, L, A ORTOGRAFÍA INGLESA p l presidente Roosevelt ha tenido que decía rar 3 e en derrota y todos se regocijan hoy de verle obligado á abandonar su proyecto. En los Estados Unidos como en Inglaterra, hay un partido de sabios reformistas que quieren cambiar el antiguo sistema de ortografía de la lengua inglesa. Quieren simplificarlo de modo que se pueda leer tal como se pronuncia. El presidente Roosevelt se puso á la cabeza del movimiento y escribió algunos documentos en la nueva ortogtafía; pero el público no ha aceptado su dictamen y se niega á cambiar un sistema al cual, al cabo de tantos años de estudio, se ha acostumbrado ya. El Gobierno, á pesar de los deseos del Presidente, se niega á ordenar se impriman nuevos documentos de Estado con el nuevo sistema de escritura Los periódicos han ridiculizado siempre el asunto, como han hecho en Inglaterra cuando se ha tratado de iniciar la reforma. Por eso no cabe duda de que los norteamericanos, como los ingleses, continuarán escribiendo su antigua lengua como la han escrito desde hace siglos y siglos. Y los extranjeros que desean aprenderla continuarán luchando con las muchas dificultades que se encuentran en ese idioma dificilísimo. dos que ostentaban la careta protectora. Por si esto no fuera bastante, todo individuo empleado de la Empresa afecto de paludismo, es asistido escrupulosamente por los médicos de la Compañía, que les suministran gratuitamente por cuenta de la Empresa, toda ¡a medicación antipalúdica que precisan. Se les abona además el sueldo íntegro mientras están enfermos, y se los traslada de región para que la cura sea más rápida, y al personal suplementario que substituye a los empleados enfermos en los puntos ó estaciones maláricas fe les abona, á más del sueldo, gastos dobles para que se alimenten bien y puedan de tal suerte hacerse inmunes al paludismo. ¿Puede darse mayor riqueza de medidas profilácticas y curativas? Pues no es esto sólo; la Compañía ferroviaria de Madrid á Zaragoza y Alicante, por iniciativa de su nunca bien alabado director, señor Süss, se ha gastado enormes sum s en hacei pÍAni C! or i de eucaijpíus en ias estacio- INTERESA A l s sefiores fotógrafos oe prolesión y á los aficionados que envíen á la Redacción d o A B C fotografías sobre al gún asunto de interés y de palpitante actualidad, se les abonará DIIsx PESE TAS por cada prneba que publiquemos. Al píe de cada fotografía se el nombre de su autor.