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A B C DOMINGO 3o DE DICIEMBRE D E 1006. PAG. 7. EDICIÓN 1. ó condecoración Esta prohibición, según dicho señor, debía extenderse á un año después I dudablemente fue ayer el día más frío del no, al recurrir á la fantasía d una circular es- que se cesase en el cargo de diputado. Quie año expirante, si hoy ó mañana no baja el tableciendo un derecho especial para la Iglesia ro decir con esto- -dec a el Sr. Capmany- -termómetro más qus lo bajó ayer. La presen- en oposición á tas leyes vigentes y haciendo que al pueblo español que nos ha constituido tí del sol en el firmamento fue un timo. Es votar la nueva ley que amalgama las de 1881 y sus defensores tratemos desde ahora de darle preferible la nieve, eme sin duda nos anda ron- 1001 con la de Separación de 1905. un eterno testimonio, no sólo de nuestra rectfando. E 1 nuevo proyecto aprobado por los dipu- titud y justicia, sino también de nuestra moEl jaleo del Frontón Central ha perdido in- tados, y que á sus ojos constituye un derecho deración. sieres. El asunto ha cumplido ya su misión so- común, ¿será aceptable para la Iglesia? ¿RespeLa proposición del Sr. Capmany, aun sien cial, que era la de probar que aquí todo, aun ta su esencia misma y sus inalienables derechos? do rigurosa, se le antojó blanda á alguno de lo más respetable, es una delicia. Ese proyecto se limita á resumir la ley de sus compañeros de diputación. Todos sabemos Para acabar de desacreditarse el asunto, ha Separación y la circular Briand y si en apa- que en aquellas Cortes de Cádiz había hombres trascendido al Congreso, donde ayer se ocupa- riencia, las despoja de algunas formalidades, es verdaderamente terribles. El Sr. Gutiérrez de ron de él respetabilísimos personajes, que ha- tan sólo para agravar la posición efectiva del la Huerta era uno de ellos; no le pareció bascen, ora de padres de la Patria ora de padres clero y de la Iglesia. tante á este señor lo pedido por el anterior dide las minutas, ora de apóstoles de la seriedad. No hay, pues, ni contradicción ni intransi- putado y solicitó que el que solicitara ó admiY vamos anduviendo gencia de parte de la Santa Sede. E! Vaticano, tiera empleos para sí ó para otros, c le consi, A la altura de ese asunto estuvo ayer la po- desde el primer día del conñicto, ha declarado derase indigno de ser diputado- en Cortes y lítica. N o acabó el debate dichoso de los pre- como declara hoy, que tolerará lo tolerable, de tener por espacio de cuatro años voz activa supuestos, que huele ya hasta levantar ampollas. pero que jamás aceptará la servidumbre y los ni pasiva en las elecciones El punto se discuEn el Centro del Ejército y de la Armada compromisos que el Gobierno quiere imponer- tió ampliamente; votóse alfinuna ley en que se se verificó una solemnidad para honrar al ilus- le acumulando leyes y circulares, que b jo di- prohibía solicitar ni admitir para sí ó para tre historiador militar D Francisco Barado, ferentes formas disimulan todas idénticas em- otra persona empleo ó merced. La medida era acertada; era digna; no podía hacer menos una elegido recientemente académico de la Histo- boscadas. ria, y á los militares heridos en el atentado del Hágase una ley de derecho común para los Asamblea de varones rectos. Sin embargo, f l de Mayo. Fue un acto muy interesante. cultos, que garantice á cada uno sus derechos esta ley había de tener una sanción; es decir, Por la noche celebró la colonia alemana en y su disciplina, y con la cual cada culto goce había que crear un medio coercitivo para hanuestra casa su fiesta anual con colación, ejer- de una organización y una administración li- cerla cumplir, una penalidad para los que á ella cidos gimnásticos, cantos, baile, jhurrasl y bres, y nada ni nadie se opondrá á cosa tan faltasen. En ello pensaron aquellos señores. Y el Diario de sesiones nos dice que cuando llegajusta y natural. cerveza de largo. Sucesos callejeros hubo un atropello de au- Pero mientras no se llegue á esa leal solu- ron á este punto los señores diputados; cuando tomóvil con una víctima, herido gravemente y ción, la Santa Sede estará en su derecho, pro- discutieron si se impondría ó no una pena á los n robo de 22 conejos, nada más que 22 ence- testando de que se haga contra la Iglesia una transgresores de la ley que acababan de votar, rrados en una cesta, única explicación del su- guerra tanto más peligrosa cuanto que se quie- decidieron que no se impondría á los tales ninceso, porque cogerlos sueltos... se necesitaba re disimularla bajo apariencias de paz y de con- guna pena. Y esto significaba que los diputados que aceptasen cargo ó merced podían gozar de concordia. cr más podenco que ladrónl ellos tranquilamente y continuar al mismo tiempo disfrutando de su acta. mentes de publicarse la JVIADRID AL DÍA y de 1901) El mismo Encíclica eyes de 1881 ministro reconoce que I DEL VATICANO i- a Santa mnnoTiwTBo oficialDECLARACIONES protestar Sede, al IMPORTANTES mente de secuestro IMPRESIONES PARLAMENTA Rl AS 1 UCES E N LA Ayer tarde en la Cámav i n r n f r r u n e x Í e f e d e l Estado u t- n a español se puso á defender un pleito; el aludido señor es abogado de una de las partes en este pleito. Hay quien habiendo pasado por la presidencia del Consejo de ministros, no ha vuelto á poner los pies en los tribunales de Justicia; hay quien habiendo ocupado la más elevada jerarquía de la nanación, actúa de abogado aun ante el Parlamento. Dejemos esto; vamos á ocuparnos de otro asunto que, en el fondo, tiene cierta afinidad con éste; es decir, que es un asunto de fuero interno, de resolución íntima. Nos referimos á la cuestión de las incompatibilidades. Existen varios señores diputados á quienes se creía incapacitados para representar y defender los intereses de sus electores, habiendo estos señores aceptado cargos, mercedes ó sinecuras de un Gobierno, 1 era ocasionada la sospecha de que en un momento dado, en una situación crítica en que tuvieran ¿que decidirse por sus representados ó por el donador de la merced, ellos se viesen en un trance apurado, y su conciencia les llevase del lado de su gratitud. Desgraciadamente, este pequeño, íntimo y desgarrador conflicto etico que se trataba de evitarles á estos señores, no ha podido ser evitado. Los aludidos representantes del país no han dado tampoco muestras de ruerer ponerse á salvo de tal tragedia íntima. Y en la tarde del viernes, la Cámara española decidió que los tales señores podían quedarse con sus mercedes y sinecuras y con su acta de diputados. No está esto mal. La cuestión de las incompatibilidades es ya antigua. El día 24 de Septiembre de 1810 celebró el Parlamento español su primera sesión; cinco días después, el 29. apareció el problema de las incompatibilidades. La inició D Antonio Capmany; este señor leyó un papel- -no era el tal gran orador- -en que se pedía que se prohibiese á todo diputado solicitar ni admitir para sí ó para otra persona empleo, pensión, gracia, merced secuestro de la documentación de Mons. Montagnini y de tu expulsión, sólo ha perseguido el objetivo de precisar un punto histórico en el desarrollo de sus diferencias con el Gobierno francés. Asi define el último acto diplomático de la Santa Sede el órgano oficioso del Vaticano, insertando á continuación lxs declaraciones siguientes que atribuye á uno de los más importantes personajes del alto clero romano y que reflejan la impresión actual del Vaticano: Entre las innumerables consignas transmitidas á la Prensa enemiga de la Iglesia, la siguiente es la más esparcida: EI Papa, que en la encíclica Gravistimo había aconsejado á los obispos que se colocaran amparo del derecho común se dispone en la actualidad á ordenarles que rechacen la nueva ley votada por el Parlamento francés, ley basada precisamente sobre el derecho común de reunión (1881) y sobre el de Asociación (1901) Y nada más sencillo que demostrar la falsedad de tales argumentos. La encíclica Gravissimo, después de haber comprobado la imposibilidad de aceptar la ley de Separación, participaba á los obispos franceses que tan sólo les restaba el medio de buscar una adaptación al derecho comón de las necesidades del culto. La tentativa era difícil. De otro modo el Soberano Pontífice no hubiera dicho que se hicieran todos los esfuerzos posibles (omni utenUt ope) para llegar á una solución. El Santo Padre no podía tolerar un estado de cosas, basado sobre el derecho común, sino en tanto, en cuanto quedara garantida para la Iglesia la (íbertad y la seguridad que le son indispensables. Y ésta es precisamente la afirmación con que termina la circular enviada por el cardenal secretario de Estado ó los representantes diplomáticos de la Santa Sede en el Orbe Católico. ¿Podía procurar semejantes y deseadas condiciones el derecho ccraún vigente en los mo El mundo es muy antiguo; cambian las civilizaciones; perecen unos pueblos y surgen otros; pero en el fondo, á través del tiempo, poco más ó menos, la condición humana es siempre igual. Y acá y allá, como lucecitas en una noche, son muy raros los hombres que tienen una profunda, una íntima, una indestructible alteza de espíritu. AZORIN UN CONSEJO DE GUERRA 0 X TELEQUAPO vila, 29, 7 t. El lunes próximo se celebrará en la Audiencia de esta ciudad un Consejo de guerra para juzgar á José Baena, Di mas García, Miguel Jiménez, Simeón García, Julio Baena y Mariano Jiménez. Estos sujetos fueron sorprendidos en Octubre de 1905 por la Guardia civil, en Bonilla de la Sierra, cazando unos conejos que destinaban para celebrar una boda. Al día siguiente, los cazadores aguardaron en un camino á la pareja de guardias y los acometieron, matando á uno de ellos é hiriendo al otro gravemente; los guardias, antes de caer, mataron un paisano. Dícese que el fiscal pedirá dos penas de muerte y cadena perpetua para otros dos, absolviendo á Mariano Jiménez, que tiene dieciocho años de edaJ. -Mayoral, A SUCESO ESPANTOSO POR TELÉGRAFO ádiz, 29, 11 m. Esta mañana, al amane- N cer, cuando aún era muy escaso el movfa miento en las calles, se ha desarrollado frente al Hospital de mujeres un suceso doloroso, que ha producido honda emoción en el vecindario de aquella barriada. A poco de abrirse la iglesia de dicho Hospital, que está situado á unos cuantos metros de la Casa de Expósitos, el sacristán vio en d atrio un envoltoiio de regulares proporciones. Molesto por el hallazgo, y creyendo que C