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A B C SÁBADO 29 DE DlClEJvlSIlZ D e iao 6. PA. G. i 3 EDICIÓN i. EMPRÉSTITOS CHILENOS T esde hace poco tiempo se negocian en Pa rís los títulos del empréstito chi eno de (906, que es un 4 y medio por 100, cuyos cupones se pagan en oro. Asciende á poca más de 93 millones de francos. Está exento de todo impuesto presente ó futuro y quedará amortizado en el termino de veintisiete años, á Tazón de 2 por 100 por año, más ios intereses economizados. Su producto se destina, hasta la cantidad de s. 200.000 libras esterlinas, á la construcción del camino de hierro de Arica á Alto de la Pa 2. El saldo debe aplicarse á! a construcción de diques para proteger Valparaíso contra las inundaciones y de canalizaciones y traídas d Iguas para otras ciudades. También ha presentado el Gobierno chileno I Parlamento un proyecto de ley relativo á la teconstrucción de Valparaíso. Los gastos necesarios para estos trabajos serán soportados, por porciones, entre el Gobierno, la ciudad y los prepietaru 5 La ley setoriza al Gobierno para contratar con este objeto un empréstito que no exceda de 2 5 millones de francos, reembolsable por medio de anualidades que comprendan 4 por 100 para Vas intereses y 3 por 100 para la amortización. De esta suma se consagrarán dos millones de peses á la reconstrucción de los edificios púb icos y medio millón á la reinstalación de las administraciones más importantes. coloca una serie de hilos paralelos hasta cubrir un espacio igual al ancho de la misma tela, cuyos hilos reciben el nombre de urdimbre, asi como se denomina trama al otro ó los otros hilos que los cruzan. po los cutíes y muictones, íe algodón; IOJ me rinos, elasticotines, patenes, patencures y anas Cotes, de lana, y las sargas propiamente dichas, de seda. este tercero y ú tirao ligamiento de los del primer género, hay que disponer los hilos de urdimbre, á lo menos en cinco series en la primera pasada de trama esta va por de bajo de la primera y por encima de las otras cuatro, en la segunda pasada, por debajo de la tercera, cubriendo las restantes; en la tercera, cubre las cuatro primeras y pasa por debajo de la quinta; en la cuarta, va por debajo de la segunda y por encima de las otras, y en 1 quinta, cubre todas menos la cuarta serie, y así sucesivamente, con lo que resulta que en la haz aparece casi toda la trama, mientras en el embes no se ve otra cosa que la urdimbre. A este grupo corresponden los reps, driles, ruseles, satenes de lana, rasos y rasetes. F ALONSO jPviferentes clases de tejidos. La manera de enlazar los hilos para formar las telas, varían al infinito, m- s no obstante las que de ordinario se emplean, pueden clasificarse en cinco grupos, llamados armaduras fundamentales, á tas cuales se refieren las distintas clases de tejidos que vienen al comercio, y dentro de cada una de ellas se distinguen géneros, así como dentro de cada uno de éstos hay que distinguir especies que se llaman ligamientos fundamentales también. Las armaduras fundamentales son las siguientes; 1. a Lienzo liso y unido, que es producido por el cruce en ángulo recto de las dos series de hitos paralelos que hemos llamado trama y urdimbre. 2. a Gasa de vuelta, que resulta del cruce de hilos alternativamente rectilíneos y curvilíneos, dejando entre sí espacios Vacíos. 3 a Tejido de punto, form: í nnr un solo hilo que se enlaza consigo mismo formando asas sin tensión, lo que constituye un conjunto notablemente elástico. 4. Tul, que consta de dos ó más hilos que se unen entre sí por torsión, tanto en sentido longitudinal como transversalmcnte, formando mallas poligonales; y 5. Red, que es una serie de hilos que se cruzan en varios sentidos formando mallas cuaVULGARIZACIÓN dra ngulares con nudos en los vértices de los CIENTÍFICA ángulos. estas armaduras la más usada es la De todas LOS HILADOS Y LOS TEJIDOS primera, en la que hay que distinguir cuatro V géneros, caracterizándose los dos primeros T ijimos que la primera idea para la fabríca- porque tienen una sola trama y una sola ur ción de los tejidos debió nacer de que dimbre; el tercero, por tener una trama y dos los hombres primitivos reunirían hojas y corte- urdimbres, y el cuarto, por ser de una urdimsas de árboles para hacerse adornos y cubrir su bre y dos ó más tramas; he aquí ahora las prindesnudez, porque, en efecto, los tejidos ordi- cipales especies con sus diferencias esenciales: narios no son otra cosa que dos series de hilos que se cruzan como se cruzarían las pluirus y TTafetán. cortezas con las fibras que las unieran; pero la Este es el ligamiento más sencillo; corres naciente industria no debió adelantar gran ponde al primer género y las telas resultantes cosa mientras no aprendieran á formar hilos de son muy fuertes é iguales por ambas caras; se longitud a gún tanto considerable, ya que Jas forma haciendo que la primera pasada de trafibras, en su estado natural, son, por lo común, ma pase por encima de todos los hilos que ocude longitud escasa; dijimos también lo que los pan, por ejemplo, lugar par en la urdimbre y indios, chinos y egipcios dicen sobre la inven- por debajo de los que ocupan lugar impar, ción del arte de hilar; pero de todo ello no hay mientras que á la siguiente pasa por encima de de cierto sino que el origen de éste es total- los que ocupan lugar impar y por debajo de mente desconocido y que la rueca y huso, que los de lugar par, y así sucesivamente, con lo constituyen probablemente el primer artefacto que resulta que tanto la trama como la urdimde la hilatura, se conocen desde los tiempos bre son igualmente visibles por ambas caras. A más remotos y han venido empleándose sin in- esta especie corresponden, entre los tejidos de terrupción hasta nuestros días, porque, á pesar algodón, el lienzo, la batista de Escocia, las de los adelantos de la industria, siguen em- holandas, madapolanes, muselinas, linones y pleándose en no pocas localidades. percales, entre los de lino, la batista común, el cambray, grenoble, lienzo de hilo y la pañolería; entre los de lana, las bayetas, castores, orIIJI telar primitivo. Pronto debió ocurrirse á los hombres leans, paños y tartanes, y entre los de seda, que en lugar de las cortezas, plumas, etc. que el crespón, grasé, gró y tafetán propiamente unían por medio de las fibras transversales, po- dicho. dían ponerse otras fibras, y una vez en posesión de los hilos tratarían de substituir con és- C a r g a tos unas y otras; pero faltando á los hilos la Es también ligamiento del primer género, rigidez que tendrían las plumas y cortezas, al y para darnos cuenta de la disposición de los tratar de enlazarlas se les enredarían continua- hilos, supondremos divididos los de la urdimmentf y pensarían en sujetar por ambos extre- bre en tres series: la primera pasada de la tramos aquellos que hacían el papel de las anti- ma pasa por debajo de los de la primera y seguas cortezas, y en ir pasando el hilo transver- gunda, y por encima de los de la tercera; la sal alternativamente por encima y por debajo segunda pasada va per debajo de la primera y de cada uno de los hilos fijos; y he aquí la idea tercera serie, y por encima de la segunda; la del primitivo telar tal y como ha funcionado tercera pasada deja encima la segunda y tercemiles de años, porque, en efecto, este aparato ra, y debajo la primera, y así sucesivamente, consiste en dos listones horizontales de madera resultando que por la haz de la tela aparecerán fuertemente sujetos cada uno de ellos á otros siempre dos de cada tres hilos de la urdimbre, dos clavados en el suelo y colocados uno de mientras el tercero queda cubierto por la traotro á una distancia igual á la que deba tener ma, y en el erabés, por el contrario, veremos ía pieza de tela que se intenta fabricar; sujetos la trama ocultando siempre dos hilos y dejanpor sus extremos á los listones horizontales, se do uno sólo sobre ella. Pertenecen á este gru- R aso. En MODAS MASCULINAS Questo que es indiscutible que el hombre ebie manifiesta s i buen gusto hasta en aquillos detalles de la r- ái absoluta intimidad, comenzaremos este ca; tlo de elegancias raascu. linas por las prendas de uso interior. Sabed, pues, que las elásticas ultraelegante son de lino blanco con rayas de seda, y si fueran lisas, han de serlo de colores muy claros. Los calzoncillos, según la moda inglesa, son de color, ó blancos completamente, pero muy cortos, por aquello de que los hijos de la Gran Albión tienen la costumbre, adquirida desde niños, de llevar las piernas desnudas lo mismo en verano qu- en invierno. Algunos elegantes usan medias de seda, y y, como es consiguiente, las indispensables ligas; pero esto es algo afeminado y no os recomiendo que abandonéis el clásico calcetín, que por la noche deberá ser de seda negra, liso, ó de listas caladas, si acompañan al zapato escotado de charo completamente indispensable del frac. La camisa, para acompr este o al smoking, será de pechera almidonada y lisa, si tomáis por modelo la moda inglesa, y tableada y souple si sois afrancesados en elegancia. Los puños deben ser angulares y dobles, y los gemelos de dos botones, rígidos ó de cadeneta. Con la levita y el chaquet, la camisa puede ser indistintamente blanca ó de color, pero es indispensable en este irtimo caso que los puños sean blancos. Sólo con la cazadora os está permitido usar la camisa de color á listas negras ó azules. Cuando las pecheras estén almidonadas, las listas serán transversales, pero es de rigor que sean verticales si es souple. Con el frac ó el smoking y hasta con la levita y el chaquet, los cuellos derechos y doblados por las puntas son de rigor; sólo con la cazadora os está permitido emplear los cuellos bajos. Sin embargo, caminamos hacia los antiguos, cómodos y confortables cuellos doblados; éstos empiezan á llevarse con el chaquet, la levita y hasta con el smoking; pero, cuidado! con el frac son incorrectos. Una perla ó dos, á lo sumo, como botones de pechera es de buen tono, y hasta pueden pasar también los botones esmaltados de Tinberger, á condición que sean pequeños y de esmalte claro. El clásico frac de paño liso ha pasado a ía posteridad; el de última creación es de chcviotec, algo grueso, muy ajustado a! talle, largos faldones y solapas recubiertas de seda hasta su nacimiento. El smoking, para que sea chic, debe abrocharse con un solo botón, -estar muy ajustado al talle y ser bastante largo. El chaleco blanco que ha de acompañar ai